{"id":22559,"date":"2016-04-04T15:56:53","date_gmt":"2016-04-04T20:56:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cantar-de-mi-amado-por-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:56:53","modified_gmt":"2016-04-04T20:56:53","slug":"el-cantar-de-mi-amado-por-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cantar-de-mi-amado-por-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"\u201cEl Cantar de mi Amado.\u201d\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201cMi amado es m\u00edo, y yo suya; \u00e9l apacienta entre lirios. Hasta que apunte el d\u00eda, y huyan las sombras, vu\u00e9lvete, amado m\u00edo; s\u00e9 semejante al corzo, o como el cervatillo sobre los montes de Beter.\u201d Cantar de los Cantares 2: 16, 17.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Bien se ha dicho que si hay un vers\u00edculo venturoso en la Biblia es este: \u201cMi amado es m\u00edo, y yo suya: \u00e9l apacienta entre lirios.\u201d Es tan apacible, tan lleno de seguridad, desborda tanta felicidad y dicha, que muy bien pudiera haber sido escrito por la misma mano que escribi\u00f3 el Salmo veintitr\u00e9s: \u201cJehov\u00e1 es mi pastor; nada me faltar\u00e1. En lugares de delicados pastos me har\u00e1 descansar; junto a aguas de reposo me pastorear\u00e1.\u201d El vers\u00edculo tiene el sabor de quien, justo antes de ir a Getseman\u00ed, les dijo a Sus disc\u00edpulos: \u201cLa paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da\u2026 En el mundo tendr\u00e9is aflicci\u00f3n; pero confiad, yo he vencido al mundo.\u201d Toquemos nuevamente la campana de plata de este vers\u00edculo, pues sus notas son exquisitamente dulces: \u201cMi amado es m\u00edo, y yo suya: \u00e9l apacienta entre los lirios.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Con todo, hay una sombra en la segunda parte del texto. El panorama es sumamente hermoso y atractivo; la tierra no puede mostrar nada superior; pero no se trata de un paisaje enteramente iluminado por el sol. Hay una nube en el cielo que proyecta una sombra en la escena; no disminuye su brillo, pues todo es claro y se destaca viva y refulgentemente: \u201cMi amado es m\u00edo, y yo (<i>soy<\/i>) suya.\u201d Eso est\u00e1 muy claro, aunque, repito, no todo es luz de sol; hay sombras tambi\u00e9n: \u201cHasta que apunte el d\u00eda, y huyan las sombras.\u201d Hay tambi\u00e9n una menci\u00f3n de \u201clos montes de Beter\u201d, los montes de la divisi\u00f3n, y cualquier cosa semejante a una divisi\u00f3n es amargura.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo veo aqu\u00ed un cordero pascual, pero veo hierbas amargas con \u00e9l. Veo al lirio, pero me parece que le veo todav\u00eda entre las espinas. Veo el hermoso y encantador paisaje de segura confianza, pero una sombra, apenas una sombra leve, le arrebata algo de su gloria; y el espectador tiene que buscar algo que est\u00e1 todav\u00eda m\u00e1s all\u00e1: \u201cHasta que apunte el d\u00eda, y huyan las sombras.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me parece que el texto indica justo este estado mental y, tal vez, algunos de ustedes podr\u00edan ejemplificarlo en este momento: no dudan de su salvaci\u00f3n; saben que Cristo es suyo y est\u00e1n seguros de ello, aunque tal vez no est\u00e9n gozando en el presente de la luz del semblante de su Salvador. Ustedes saben que \u00c9l les pertenece, pero no se est\u00e1n alimentando de ese hecho precioso. Reconocen su inter\u00e9s vital en Cristo, al punto que no tienen ni una sombra de duda de que son Suyos, y de que \u00c9l les pertenece; pero, a\u00fan as\u00ed, Su izquierda no est\u00e1 debajo de su cabeza, ni Su derecha los est\u00e1 abrazando. Una sombra de tristeza se proyecta sobre su coraz\u00f3n, posiblemente por la aflicci\u00f3n, seguramente por la ausencia temporal de su Se\u00f1or; de tal manera que, aunque exclaman: \u201cMi amado es m\u00edo, y yo suya\u201d, se ven forzados a caer de rodillas y orar: \u201cHasta que apunte el d\u00eda, y huyan las sombras, vu\u00e9lvete, amado m\u00edo; s\u00e9 semejante al corzo, o como el cervatillo sobre los montes de la divisi\u00f3n.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Podemos ocupar provechosamente el tiempo hablando de estos asuntos, si Dios, el Esp\u00edritu Santo, nos habilita. Tenemos aqu\u00ed, primero, <i>a un alma que goza de un inter\u00e9s personal en el Se\u00f1or Jesucristo, <\/i>o, un inter\u00e9s personal asegurado. Tenemos, a continuaci\u00f3n,<i>a un alma que toma el m\u00e1s profundo inter\u00e9s en Cristo, y que anhela saber d\u00f3nde est\u00e1 \u00c9l,<\/i> o, el m\u00e1s profundo inter\u00e9s evidenciado; y luego, tenemos <i>a un alma que desea ansiosamente una comuni\u00f3n presente con Cristo<\/i>, o una comuni\u00f3n visible, una comuni\u00f3n consciente que es buscada.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>Tenemos aqu\u00ed, primero, UN INTER\u00c9S PERSONAL ASEGURADO EN EL SE\u00d1OR JESUCRISTO.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">No pretendo intentar predicar esta noche; me gustar\u00eda que fuera mi texto el que predique, y la manera en que me gustar\u00eda que predicara ser\u00eda ver en qu\u00e9 medida podemos asirnos a \u00e9l; c\u00f3mo podr\u00edamos tomarlo, palabra por palabra, y beberlo; llegar a cada palabra como a un pozo, y sentarse en el brocal, y tomar un trago refrescante; llegar a cada palabra como a una palmera, y comer de su fruto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El texto comienza con las palabras: \u201cmi amado\u201d. Vamos, alma, \u00bfpuedes aventurarte a llamar a Cristo: tu amado? Ciertamente \u00c9l deber\u00eda ser amado por ti, pues, \u00bfqu\u00e9 no ha hecho por ti? Favores copiosos y extraordinarios han sido los dones de Su mano, dones comprados por Su propia sangre, sumamente preciosa. Si t\u00fa no le amas, coraz\u00f3n m\u00edo, eres, en verdad, la cosa m\u00e1s ingrata. Enga\u00f1oso, putrefacto, despreciable por sobre todas las cosas, y desesperadamente perverso eres t\u00fa, oh, coraz\u00f3n m\u00edo, si, siendo Jes\u00fas tu Salvador, t\u00fa no le amas. \u00c9l deber\u00eda ser amado por la mayor\u00eda aqu\u00ed presente, pues ustedes profesan haber sido redimidos por Su sangre, y adoptados en la familia de Dios a trav\u00e9s Suyo. Ustedes profesaron, cuando fueron bautizados, estar muertos con \u00c9l; y cuando vengan a esta mesa de la comuni\u00f3n esta noche, profesar\u00e1n que \u00c9l es el alimento y la bebida, la vida, el sost\u00e9n y el consuelo de su alma; entonces, si <i>ustedes <\/i>no le aman, \u00bfqu\u00e9 les podr\u00eda decir? Dejar\u00e9 que se lo digan a ustedes mismos:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c\u00a1Se\u00f1or, yo demostrar\u00eda ser un ser muy despreciable!,<br \/> Si no sintiera amor por Ti:<br \/> Antes que no amar a mi Salvador,<br \/> \u00a1Oh, que cese de existir!\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cMi amado.\u201d Debe serlo, y lo ha sido. Hubo un tiempo en el que ni t\u00fa ni yo le am\u00e1bamos, pero ese tiempo ya pas\u00f3. Recordamos el dichoso momento cuando vimos Su rostro por primera vez, por medio de la fe, y le o\u00edmos decir: \u201cCon amor eterno te he amado.\u201d \u00a1Oh, la dicha del d\u00eda de la conversi\u00f3n! T\u00fa no la has olvidado. \u00a1Cu\u00e1n activos y entusiastas eran entonces algunos de ustedes! En aquellos primeros meses cuando fueron llevados a la casa de misericordia, y fueron lavados y vestidos, y todas sus necesidades fueron satisfechas por la plenitud atesorada en Cristo Jes\u00fas, verdaderamente le amamos. Ustedes no eran hip\u00f3critas, \u00bfno es cierto? Y sol\u00edan cantar con mucha potencia de voz y de coraz\u00f3n:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cJes\u00fas, yo amo Tu nombre encantador,<br \/> Es m\u00fasica para mi o\u00eddo;<br \/> Ans\u00edo hacerlo resonar tan fuerte<br \/> Que la tierra y el cielo lo oigan.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00ed, en verdad le am\u00e1bamos, pero no podemos detenernos en eso; nosotros, en verdad, le amamos. A pesar de todas nuestras fallas, flaquezas e imperfecciones, el Se\u00f1or, que sabe todas las cosas, sabe que, en verdad, le amamos. Hermanos, algunas veces no es f\u00e1cil saber si en verdad aman a Cristo, o no. He o\u00eddo muchos comentarios acerca del himno que contiene esta l\u00ednea:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c\u00bfAmo al Se\u00f1or, o no?\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">Pero yo creo que todo cristiano honesto se hace algunas veces esa pregunta, y pienso que una buena manera de responderla es ir y escuchar a un ministro fiel. El domingo pasado por la ma\u00f1ana, me sent\u00e9 en una capilla wesleyana para escuchar a un predicador que ten\u00eda una mente muy sencilla; era un wesleyano sumamente heterodoxo, pero era a la vez un hermano calvinista completamente ortodoxo; y cuando comenz\u00f3 a predicar acerca del amor de Jesucristo, las l\u00e1grimas rodaron por sus mejillas. No pude evitar, estando sentado all\u00ed, que mis l\u00e1grimas se derramaran sobre el piso arenoso; pens\u00e9: \u201cbien, ahora, yo <i>en verdad<\/i> amo al Salvador.\u201d Hab\u00eda pensado que, tal vez, no le amaba; pero cuando o\u00ed hablar de \u00c9l, y el predicador comenz\u00f3 a tocar en las cuerdas de mi coraz\u00f3n, la m\u00fasica lleg\u00f3; tan pronto Cristo fue expuesto ante de m\u00ed, eso despert\u00f3 a mi alma, si es que en verdad hubiese estado dormida antes. Cuando o\u00ed hablar de \u00c9l, aunque s\u00f3lo fuera con acentos entrecortados, no pude sino sentir que en verdad le amaba, y que le amaba m\u00e1s que a la vida misma. Conf\u00edo en que es verdad, en relaci\u00f3n a muchas personas presentes, que Cristo es nuestro \u201camado\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero el texto no solamente dice: \u201camado\u201d, sino dice: \u201c<i>mi <\/i>amado es m\u00edo\u201d, como si lo esposa lo tomara todo para s\u00ed. Monopolizar, ustedes lo saben, es la naturaleza del amor. Hay un pasaje notable en el tercer cap\u00edtulo de la profec\u00eda de Oseas, que no necesito citar excepto a manera de bosquejo, en el que se le pide al profeta que tome a una mujer que hab\u00eda sido inmunda e incasta, y se le ordena que le diga: \u201cT\u00fa ser\u00e1s m\u00eda durante muchos d\u00edas; no fornicar\u00e1s, ni tomar\u00e1s otro var\u00f3n; lo mismo har\u00e9 yo contigo.\u201d Eso ten\u00eda el prop\u00f3sito de servir de tipo de lo que Cristo hace por Su Iglesia. Nuestro amor anda correteando en pos de veinte objetos hasta que Cristo viene y, entonces, dice: \u201cah, insensato, ahora no volar\u00e1s lejos ya m\u00e1s. Ven, paloma, y no te extraviar\u00e1s m\u00e1s de nuevo. Ser\u00e9 completamente tuya, y t\u00fa ser\u00e1s completamente m\u00eda; habr\u00e1 un monopolio entre nosotros; yo estar\u00e9 casado contigo, y t\u00fa estar\u00e1s casada conmigo. Habr\u00e1 una comuni\u00f3n entre nosotros. Yo ser\u00e9 tuyo, pecador errante, como tu Esposo, y t\u00fa ser\u00e1s m\u00edo.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cada coraz\u00f3n que ha sido sometido por la gracia soberana, hace de Jesucristo el principal objeto de su amor. Nosotros amamos a nuestros hijos, y amamos a todos nuestros seres queridos; Dios no quiera que alguna vez dejemos de amarlos; pero por encima de todos ellos hemos de amar a nuestro Se\u00f1or. No hay ninguno entre nosotros, yo pienso, que tendr\u00eda que preguntarse de qui\u00e9n prescindir\u00eda primero; ser\u00eda una melanc\u00f3lica experiencia tener que seguir a la pareja amada a la tumba; pero si se tratase de una elecci\u00f3n entre la esposa y el Salvador, no deliberar\u00edamos ni un instante. Y en cuanto a los hijos de nuestro amor, a quienes esperamos ver crecer hasta convertirse en hombre y mujeres, ser\u00eda un triste golpe para nosotros tener que depositarlos en la tumba, pero no nos tomar\u00eda ni un segundo decidir si hemos de perder a nuestros Isaacs o hemos de perder a nuestro Jes\u00fas. Es m\u00e1s, no sentir\u00edamos que los perdimos si Dios se los llev\u00f3 de nosotros, pero no podr\u00edamos permitirnos pensar ni por un solo instante en perderlo a \u00c9l, que es nuestro sempiterno Todo en todo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, el cristiano convierte a Cristo en su amado por sobre todo lo dem\u00e1s. Otras personas pueden amar lo que les plazca; pero el cristiano ama a su Salvador. Se queda al pie de la cruz, y dice: \u201cEste madero, una vez maldito, es ahora el baluarte de mi confianza.\u201d Vuelve su mirada al Salvador, y dice: \u201cMuchas personas no ven ninguna belleza en \u00c9l como para llegar a desearle, pero, para m\u00ed, \u00c9l es se\u00f1alado entre diez mil, y todo \u00c9l codiciable.\u201d Que el acad\u00e9mico tome a sus cl\u00e1sicos, y que el guerrero tome sus armas de guerra, que el amante tome sus tiernas palabras y sus cantos amorosos; pero el cristiano toma al Salvador, toma al Se\u00f1or Jes\u00fas para que sea para \u00e9l, el Alfa y la Omega, el principio, el fin, el medio y el Todo en todo, y en \u00c9l encuentra el solaz de su alma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas personas han pensado que hay una tautolog\u00eda en el texto cuando se afirma: \u201cMi amado es <i>m\u00edo<\/i>.\u201d Claro, por supuesto, si es mi amado, \u00c9l es m\u00edo, \u00bfqu\u00e9 necesidad hay de decir eso? Bien, aquellos que conocen la experiencia del cristiano saben que, todos los creyentes est\u00e1n sujetos a muchas dudas y temores, y que sienten que no pueden hacer que su seguridad sea mayor, de tal manera que gustan de duplicar sus expresiones de seguridad cuando pueden, y as\u00ed, cada uno de ellos dice: \u201cMi amado es m\u00edo.\u201d No hay tautolog\u00eda alguna; el que habla s\u00f3lo est\u00e1 dando dos golpes de martillo para meter el clavo en el lugar de destino. Se expresa de tal manera que no haya error al respecto, as\u00ed que la esposa quiere decir lo que dice, y tiene la intenci\u00f3n de que los dem\u00e1s lo entiendan tambi\u00e9n: \u201cMi amado es m\u00edo.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero yo pienso que podr\u00eda significar algo m\u00e1s que eso, porque nosotros podr\u00edamos amar algo que, sin embargo, podr\u00eda no ser nuestro. Un hombre podr\u00eda llamar al dinero su amado, y con todo, pudiera no llegar a alcanzarlo nunca; podr\u00eda perseguirlo, aunque pudiera no ser capaz de alcanzarlo. El amante de la erudici\u00f3n podr\u00eda cortejar el saber que ambiciona en todas las academias del mundo, aunque pudiera ser incapaz de lograr la consecuci\u00f3n de sus deseos. Los hombres podr\u00edan amar, y sobre sus lechos de moribundos pudieran tener que confesar que su amado no es suyo; pero todo cristiano tiene aquello en lo que est\u00e1 puesto su coraz\u00f3n. El cristiano tiene a Cristo, le ama, y lo posee tambi\u00e9n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, queridos amigos, ustedes saben que hay un tiempo en el que los hombres son incapaces de decir que sus amados son suyos. Aquel que ha sido sumamente rico o sumamente sabio, no puede llevarse con \u00e9l, ni su riqueza ni su sabidur\u00eda, a la tumba; y para el pecador que muere, y es enterrado, cuando se despierta en otro mundo, la realidad es que Creso ser\u00e1 tan pobre como L\u00e1zaro; y el hombre m\u00e1s sabio, sin Cristo, se descubrir\u00e1 a s\u00ed mismo desprovisto de toda sabidur\u00eda cuando despierte en el d\u00eda de la resurrecci\u00f3n. Extender\u00e1n sus manos pero s\u00f3lo asir\u00e1n el vac\u00edo, y tendr\u00e1n que clamar: \u201cNuestro amado no es nuestro.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero cuando nosotros despertemos y seamos a imagen de Cristo, le veremos \u2013ya sea que nos quedemos dormidos o seamos cambiados, en cualquiera de los casos, estaremos presentes con \u00c9l- entonces cada creyente dir\u00e1: \u201cS\u00ed, \u00c9l es m\u00edo, todav\u00eda es m\u00edo. Yo lo poseo, verdaderamente lo poseo: \u2018Mi amado es m\u00edo\u2019.\u201d Estoy inclinado a pensar que, si un hombre puede decir esto, en verdad, puede decir la cosa m\u00e1s grandiosa que alg\u00fan hombre hubiere dicho jam\u00e1s: \u201cMi amado es m\u00edo.\u201d \u201cMira\u201d, -pregunta el hombre rico- \u201c\u00bfpuedes mirar all\u00e1 lejos, m\u00e1s all\u00e1 de aquellos majestuosos robles? \u00bfVes all\u00e1, donde est\u00e1 aquella aguja de una iglesia? Bien, hasta donde alcances a mirar, todo eso es m\u00edo.\u201d \u201c\u00a1Ah!\u201d, -dice Muerte- al tiempo que pone su mano huesuda sobre el hombre-, \u201cdos metros de tierra, eso es lo tuyo.\u201d \u201cMira\u201d, -dice el erudito, al tiempo que se\u00f1ala todos los vol\u00famenes sobre sus estantes. \u201cHe investigado todos estos vol\u00famenes, y todo el conocimiento que est\u00e1 all\u00ed me pertenece.\u201d \u201c\u00a1Ah!\u201d, -dice Muerte otra vez, al tiempo que le golpea con su fr\u00eda mano-, \u201c\u00bfqui\u00e9n podr\u00eda explicar la diferencia entre la calavera de un sabio y la calavera de un ignorante, una vez que el gusano hubiere limpiado ambas?\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero cuando el cristiano puede se\u00f1alar hacia arriba y decir: \u201cyo amo a mi Salvador\u201d, tiene una posesi\u00f3n que es, con certidumbre, suya para siempre. Puede venir Muerte, y vendr\u00e1, incluso por \u00e9l; pero todo lo que puede hacer Muerte es abrir la puerta y admitir al cristiano al m\u00e1s pleno gozo de aquello que ya era suyo. \u201cMi amado es m\u00edo\u201d. Entonces, aunque s\u00f3lo posea poco, estar\u00e9 satisfecho con ello; y aunque fuera tan pobre que el mundo pase sin mirarme, y no me advierta nunca, vivir\u00e9 muy contento en la m\u00e1s humilde oscuridad posible porque \u201cmi amado es m\u00edo\u201d, y \u00c9l es m\u00e1s que todo el mundo para m\u00ed. \u201c\u00bfA qui\u00e9n tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora quiero hacer un alto y comprobar si realmente hemos cubierto la distancia hasta este punto. \u00bfCu\u00e1ntos de nosotros hemos dicho: \u201cMi amado es m\u00edo\u201d? Me temo que podr\u00eda haber alg\u00fan pobre cristiano que comente: \u201c\u00a1Ah!, yo no podr\u00eda decir eso\u201d. Ahora, mi querido oyente, te har\u00e9 una pregunta: \u00bfEst\u00e1s asido de Cristo? \u00bfEs \u00c9l tu \u00fanica esperanza? Si es as\u00ed, entonces \u00c9l es tuyo. Cuando baja la marea, \u00bfhas visto alguna vez esos moluscos, llamadas lapas, aferrarse a las rocas, o sostenerse firmemente pegadas, tal vez, al muelle? Ahora, \u00bfes eso lo que tu fe hace con Cristo? \u00bfTe aferras a \u00c9l? \u00bfEs \u00c9l toda tu confianza? \u00bfDescansas en \u00c9l? Bien, entonces, si haces eso, no necesitas ninguna otra marca o se\u00f1al; esa es sumamente suficiente; si te est\u00e1s asiendo de Cristo, entonces Cristo es tuyo. Aquella mujer que s\u00f3lo toc\u00f3 el borde de Su manto, recibi\u00f3 el poder que sali\u00f3 de \u00c9l. Si puedes asirte de \u00c9l y, desechando cualquier otra confianza y renunciando a cualquier otro apoyo, dices: \u201cS\u00ed, aunque perezca, me asir\u00e9 \u00fanicamente de Cristo\u201d, entonces no permitas que entre ni una sola duda para quitarte el consuelo de tu alma, pues tu amado es tuyo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">O tal vez, para decirlo de otra forma, podr\u00eda preguntarte: \u00bfamas a Jes\u00fas? \u00bfDespierta Su nombre los ecos de tu coraz\u00f3n? Mira al ni\u00f1ito en brazos de su madre. Quieres cargarlo por unos momentos, pero no, \u00e9l no quiere apartarse de su madre; y si insistes en cargarlo, pone sus bracitos alrededor del cuello de su madre, y se aferra all\u00ed. Podr\u00edas arrancarlo de ese lugar, tal vez, pero no tendr\u00edas coraz\u00f3n para hacerlo. Se aferra a su madre, y esa es tu evidencia de que ella es su madre. \u00bfTe aferras a Cristo de esa manera, y aunque sientas que el demonio querr\u00eda arrancarte de Cristo si pudiera, todav\u00eda te aferras a \u00c9l como mejor puedas? \u00bfRecuerdas lo que dice John Bunyan acerca del prisionero a quien Gran-coraz\u00f3n rescat\u00f3 de las garras del Gigante-Mata-lo-Bueno? El se\u00f1or Mente-D\u00e9bil dijo: \u201cCuando me recluy\u00f3 en su guarida, como no fui con \u00e9l voluntariamente, pens\u00e9 que no saldr\u00eda vivo otra vez.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfEs \u00e9se tu caso? \u00bfEst\u00e1s dispuesto a tener a Cristo, si puedes tenerle? \u00bfEst\u00e1s dispuesto a renunciar a \u00c9l? Entonces nunca renunciar\u00e1s a \u00c9l; \u00c9l es tuyo. No pienses que Cristo quiere un alto grado de fe para establecer una uni\u00f3n entre \u00c9l y un pecador, pues la fe del tama\u00f1o de un grano de mostaza basta para la salvaci\u00f3n, aunque, ciertamente, no lo es para alcanzar el grado m\u00e1s elevado de consuelo. Si conf\u00edas en Cristo y amas a Cristo, no dejes que Satan\u00e1s te impida decir, en las palabras del texto: \u201cMi amado es m\u00edo\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien, hemos llegado hasta este punto, pero debemos recordar las siguientes palabras: \u201cy yo suya\u201d. Ahora, esto es v\u00e1lido para todo cristiano. Yo soy Suyo ya que Cristo me ha hecho Suyo. Yo soy Suyo por elecci\u00f3n; \u00c9l me eligi\u00f3. Yo soy Suyo por un don de Su Padre; Dios me dio a \u00c9l. Soy Suyo por una compra; \u00c9l me compr\u00f3 con Su sangre. Soy Suyo por poder, pues Su Esp\u00edritu me ha ganado. Yo soy Suyo por mi propia dedicaci\u00f3n, pues me he consagrado a \u00c9l. Soy Suyo por profesi\u00f3n, pues me he unido a Su pueblo. Soy Suyo ahora por mi propia elecci\u00f3n deliberada de \u00c9l, siendo movido por Su gracia para elegirle. Cada cristiano aqu\u00ed presente sabe que esto es cierto, que Cristo es suyo, y que ustedes son de Cristo. Ustedes son ovejas de Su pasto. Ustedes son los socios de Su amor. Ustedes son miembros de Su cuerpo. Son ramas de Su tronco. Ustedes le pertenecen.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero hay algunas personas que alcanzan un significado m\u00e1s pr\u00e1ctico de esta frase: \u201c<i>yo soy suyo<\/i>\u201d, que otras personas. Ustedes saben que, en la Iglesia de Roma, se cuenta con ciertas \u00f3rdenes de hombres y mujeres que se dedican a diversas obras de benevolencia, de caridad o de superstici\u00f3n, que llegan a ser considerados especialmente como los siervos del Se\u00f1or Jes\u00fas. Ahora, nosotros nunca hemos admirado esa forma de hermandades masculinas o femeninas, pero ese esp\u00edritu es justo lo que deber\u00eda penetrar en el coraz\u00f3n de cada cristiano y de cada cristiana. Ustedes, miembros de iglesias cristianas, si fueran lo que deber\u00edan ser, estar\u00edan enteramente consagrados al Salvador. \u201cLa religi\u00f3n pura y sin m\u00e1cula delante de Dios el Padre\u201d ha de ser practicada por la Iglesia entera de Cristo, no meramente por ciertas \u201c\u00f3rdenes\u201d que son llamadas por eso \u201creligiosas\u201d. Cada mujer cristiana es \u201cuna hermana de la caridad\u201d. Nos enteramos de hombres que pertenecen a la orden de los \u2018pasionistas\u2019, pero todo creyente deber\u00eda ser de la orden de los \u2018pasionistas\u2019, movido por la pasi\u00f3n del Salvador para consagrarse a s\u00ed mismo a la obra del Salvador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cYo soy suyo\u201d. Yo quisiera que adoptaran esto como su lema, ustedes, cristianos profesantes, si honestamente pueden hacerlo. Cuando se despierten cada ma\u00f1ana, musiten una breve oraci\u00f3n mientras se visten y a\u00fan antes de ponerse de rodillas, sintiendo: \u201cyo soy de Cristo, y lo primero, cuando me despierto, ha de ser una palabra con \u00c9l, y para \u00c9l.\u201d Cuando salen a hacer sus quehaceres, quiero que sientan que no pueden hacer sus negocios como los hacen otros hombres; que no pueden imitar sus timos y pr\u00e1cticas ma\u00f1osas porque algo susurra dentro de su coraz\u00f3n: \u201c\u00a1yo soy Suyo! \u00a1Yo soy Suyo! Soy diferente de otros hombres. Ellos pueden hacer lo que quieran, pues su juicio ha de venir todav\u00eda; pero yo soy diferente a ellos, pues yo soy un hombre de Cristo.\u201d Yo quisiera que todos los cristianos sintieran que la vida que viven les es dada para que glorifiquen a Cristo por medio de ella. Oh, si la riqueza que hay en la iglesia cristiana fuera dedicada a la causa de Dios, no habr\u00eda nunca alguna falta de fondos para sostener las misiones, o para construir casas de oraci\u00f3n en los oscuros barrios de Londres. Si algunos ricos dieran para la causa de Cristo como lo hacen algunos pobres, hombre y mujeres que conozco, no habr\u00eda nunca ninguna carencia en el tesoro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas veces me he gozado por causa de algunos de ustedes; he tenido que bendecir porque he visto en esta iglesia una piedad apost\u00f3lica. He conocido hombres y mujeres que, de lo poco que poseen, han dado casi todo lo que ten\u00edan, y cuyo \u00fanico objetivo en la vida ha sido gastar lo suyo y aun gastarse ellos mismos por Cristo, y yo me he regocijado por causa de ellos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero hay otras personas entre ustedes que no han dado un diezmo, es m\u00e1s, ni siquiera una peque\u00f1a fracci\u00f3n de lo que poseen, para la causa de Cristo; sin embargo, tal vez, se ponen de pie, y cantan:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cAmo a mi Dios con tan grande celo<br \/> Que podr\u00eda darle todo.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Dejen de cantar eso! No canten mentiras, pues saben muy bien que no le dar\u00edan todo, y que no le dan todo; y tambi\u00e9n saben muy bien que considerar\u00edan la cosa m\u00e1s absurda del mundo si fueran a darle a \u00c9l todo, o siquiera so\u00f1ar hacerlo. \u00a1Oh, necesitamos una mayor consagraci\u00f3n! Nosotros estamos, la mayor\u00eda de nosotros, hasta nuestros tobillos en nuestra religi\u00f3n, y s\u00f3lo unos cuantos de nosotros estamos hundidos hasta las rodillas; pero, \u00a1oh, necesitamos al hombre que nada en la religi\u00f3n, que se ha despegado de la tierra por completo y ahora nada en consagraci\u00f3n, viviendo enteramente para Aquel que le am\u00f3, y se entreg\u00f3 a S\u00ed mismo por \u00e9l!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me temo que tendr\u00e9 que detenerme aqu\u00ed, y hacer la pregunta sin recibir ninguna respuesta a ella: \u00bfcu\u00e1n lejos podemos llegar en cuanto a esta segunda frase: \u201cMi amado es m\u00edo, y yo suya\u201d? \u00bfSienten como si no pudieran decir eso? \u00bfSienten que no deben decirlo? Entonces que esta sea su oraci\u00f3n: \u201c\u00a1Se\u00f1or, si no he hecho todav\u00eda todo lo que puedo hacer, si ha quedado algo que podr\u00eda haber hecho por Ti, y que no he hecho, dame gracia para que haga todo lo que puedo hacer por Ti, y darte todo lo que pueda!\u201d No deber\u00eda haber ni un solo cabello que no hubiere sido consagrado en la cabeza de un cristiano, ni una sola gota de sangre sin consagrar en sus venas. Cristo se entreg\u00f3 enteramente por nosotros; \u00c9l merece que nos entreguemos enteramente a \u00c9l. All\u00ed donde comienza la reserva, all\u00ed comienza el dominio de Satan\u00e1s, pues lo que no es de Cristo, es propiedad de la carne, y la propiedad de la carne es la propiedad de Satan\u00e1s. \u00a1Oh, que la consagraci\u00f3n espiritual sea perfecta en cada uno de nosotros para que, si vivimos, vivamos para Cristo; o, si morimos, que tambi\u00e9n sea para \u00c9l! Espero que, aunque tengamos que hacer muchas confesiones graves, que todav\u00eda podamos decir: Mi amado es m\u00edo, y yo suya.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si \u00c9l estuviera aqu\u00ed en este momento, si pudi\u00e9ramos dejar un espacio libre, y viniera repentinamente, y se pusiera en nuestro medio, con Sus heridas visibles todav\u00eda, ser\u00eda muy dulce poder decir entonces: \u201cMi amado es m\u00edo, y yo suya\u201d. Pero me temo que, en Su presencia, tendr\u00edamos que decir: \u201c\u00a1Jes\u00fas, perd\u00f3nanos; somos Tuyos, pero no hemos actuado como si lo fu\u00e9ramos; hemos robado de Ti aquello que compraste y que tienes el derecho de guardar; a partir de este d\u00eda, que llevemos en nuestro cuerpo las marcas del Se\u00f1or Jes\u00fas, y que seamos enteramente Tuyos!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> No puedo decir gran cosa sobre la segunda parte del tema, pues nuestro tiempo casi se ha ido. EL ALMA, ESTANDO SEGURA DE SU INTER\u00c9S PERSONAL EN CRISTO, ANHELA SABER D\u00d3NDE EST\u00c1.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1?\u201d, pregunta el alma, y la respuesta nos llega del texto: \u201c\u00c9l apacienta entre lirios.\u201d Al mundano no le importa d\u00f3nde est\u00e1 Cristo, pero ese es el \u00fanico tema de pensamiento del cristiano.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cQuisiera saber d\u00f3nde se ha ido,<br \/> Para poder buscarlo y encontrarlo tambi\u00e9n.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas se ha ido, entonces, entre los lirios, entre esos santos, blancos como la nieve, que florecen en el huerto del cielo, esos lirios de oro que est\u00e1n alrededor del trono. \u00c9l est\u00e1 all\u00ed en:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cLa Jerusal\u00e9n de oro<br \/> Bendecida con leche y miel\u201d. <\/p>\n<p align=\"justify\">Esto nos hace anhelar estar all\u00ed, para poder apacentar con \u00c9l entre los lirios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, todav\u00eda hay muchos lirios aqu\u00ed abajo, esas almas v\u00edrgenes que:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cDoquiera que el Cordero las gu\u00ede<br \/> De Sus pisadas nunca se apartan.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">Si queremos encontrar a Cristo, tenemos que tener comuni\u00f3n con Su pueblo, debemos participar de las ordenanzas con Sus santos; pues, aunque \u00c9l no apacienta de los lirios, \u00c9l apacienta entre ellos; y all\u00ed, quiz\u00e1, podremos reunirnos con \u00c9l. Ustedes est\u00e1n aqu\u00ed esta noche, queridos amigos, y muchos son miembros de esta iglesia, y algunos son miembros de otras iglesias, y han venido al sitio en que Cristo apacienta a Su reba\u00f1o. Ahora que \u00c9l apacienta <i>entre <\/i>los lirios, b\u00fasquenlo. En la mesa de la comuni\u00f3n, no participen meramente de los elementos, sino b\u00fasquenlo a \u00c9l. Miren a Su carne y Su sangre a trav\u00e9s del pan y del vino, de los que son el s\u00edmbolo. No se preocupen por mis pobres palabras, sino por \u00c9l; y en lo tocante a cualquier otra cosa en la que han estado pensando, vayan m\u00e1s all\u00e1 de eso hasta \u00c9l. \u201c\u00c9l apacienta entre lirios\u201d, entonces, b\u00fasquenlo all\u00ed donde los santos se congregan en Su nombre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si quieren reunirse con \u00c9l, miren, tambi\u00e9n, en los benditos lechos de lirios de la Escritura. Cada Libro de la Biblia pareciera estar lleno de lirios; pero ustedes nunca han de estar satisfechos meramente con la Escritura, sino deben llegar al Cristo de la Escritura, <i>la <\/i>Palabra de Dios, la suma y sustancia de la revelaci\u00f3n del Alt\u00edsimo. \u201c\u00c9l apacienta entre lirios\u201d. All\u00ed es donde ha de ser encontrado. \u00a1Se\u00f1or Jes\u00fas, ven y apaci\u00e9ntanos entre los lirios esta noche; ven y apacienta nuestras almas hambrientas y nosotros bendeciremos Tu santo nombre!\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Debo dejar inconclusa esa parte del tema porque quiero hablar del ALMA, QUE POSEYENDO EL AMOR DE CRISTO, DESEA SU PRESENCIA CONSCIENTE: \u201cHasta que apunte el d\u00eda, y huyan las sombras, vu\u00e9lvete, amado m\u00edo; s\u00e9 semejante al corzo, o como el cervatillo sobre los montes de Beter.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes observan que el alma habla aqu\u00ed del despuntar del d\u00eda. Todos los que amamos al Se\u00f1or, tenemos que buscar un despuntar del d\u00eda, pero el pecador tiene una noche que le espera. Pecador, este es tu d\u00eda; y cuando t\u00fa mueras, esa ser\u00e1 tu larga y terrible noche, desprovista de cualquier estrella de esperanza.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, cristiano, esta es tu noche, el per\u00edodo m\u00e1s oscuro que tendr\u00e1s alguna vez; pero tu d\u00eda despuntar\u00e1. S\u00ed, el Se\u00f1or vendr\u00e1 en Su gloria, o de lo contrario, t\u00fa dormir\u00e1s en \u00c9l, y entonces tu d\u00eda despuntar\u00e1. Cuando la trompeta de la resurrecci\u00f3n resuene, el d\u00eda del Se\u00f1or ser\u00e1 tinieblas y no luz para el pecador, pero para ti ser\u00e1 un eterno amanecer. Quiz\u00e1, en el momento presente, tu vida est\u00e1 envuelta en sombras. Eres pobre y la pobreza proyecta una sombra. Tienes un enfermo en casa, o, tal vez, t\u00fa mismo tengas un cuerpo enfermizo; esa es una sombra para ti. Y el recuerdo de tu pecado es otra sombra; pero, cuando el d\u00eda despunte, las sombras se disipar\u00e1n. No habr\u00e1 pobreza entonces; no habr\u00e1 pecado entonces, lo cual es mejor todav\u00eda; y:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cNo habr\u00e1n gemidos que se mezclen con los c\u00e1nticos<br \/> Que entonan las lenguas inmortales.\u201d <\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, es tan dulce saber que nuestras mejores cosas est\u00e1n adelante. Oh, pecador, t\u00fa est\u00e1s dejando tus mejores cosas atr\u00e1s y te diriges hacia tus peores cosas; pero el cristiano va hacia sus mejores cosas. Su turno est\u00e1 llegando; \u00e9l disfrutar\u00e1 de lo mejor en breve, pues las sombras se disipar\u00e1n. Ya no ser\u00e1 m\u00e1s vejado, ni afligido, ni turbado, sino estar\u00e1 eternamente en la luz, pues las sombras huir\u00e1n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mientras permanezcan las sombras, t\u00fa percibes que el alma le pide a Jesucristo que se vuelva, como si hubiera apartado Su rostro de ella. El alma dice: \u201c\u00bfTe has apartado de m\u00ed, Se\u00f1or m\u00edo? Entonces, vu\u00e9lvete a m\u00ed otra vez. \u00bfTe he afligido y te he vejado volvi\u00e9ndome mundano, carnal, descuidado y atolondrado? Entonces, vu\u00e9lvete a m\u00ed, Se\u00f1or m\u00edo. \u00bfHas estado enojado conmigo? \u00a1Oh, \u00e1mame! \u00bfNo has dicho T\u00fa que Tu ira dura un instante, pero que Tu amor es eterno? En una peque\u00f1a ira T\u00fa has escondido Tu rostro de m\u00ed; pero, \u00a1oh, ahora vu\u00e9lvete a m\u00ed!\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ustedes saben que el estado apropiado para un cristiano no es un estado en el que Cristo vuelve hacia otro lado Su rostro sonriente, sino el estado en el que el amor de Cristo est\u00e1 refulgiendo plenamente en Su rostro. Yo s\u00e9 que algunos de ustedes piensan que es mejor estar en la sombra; pero, amados, no piensen as\u00ed. No necesitan tener sombras para siempre, pues pueden tener la presencia de Cristo para su regocijo incluso ahora, y yo quisiera que se volvieran ambiciosos para alcanzar dos cielos: un cielo abajo y un cielo arriba; Cristo aqu\u00ed, y luego Cristo all\u00e1; Cristo aqu\u00ed, poni\u00e9ndolos tan alegres como pueda serlo su coraz\u00f3n, y luego Cristo llen\u00e1ndolos para siempre con toda la plenitud de Dios. \u00a1Busquemos esa doble bendici\u00f3n, y esperemos poder alcanzarla!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego el alma dice: \u201cVu\u00e9lvete, amado m\u00edo; s\u00e9 semejante al corzo, o como el cervatillo sobre los montes de Beter.\u201d El doctor Thomson, que escribi\u00f3 <i>La Tierra y el Libro<\/i>, nos informa que \u00e9l cree que conoce los montes de Beter. Importa poco si los conoce o no, pero \u00e9l ha visto los corzos y los cervatillos saltando sobre los precipicios. Ciertamente, esas criaturas ind\u00f3mitas, acostumbradas a las rocas escarpadas, van all\u00ed, donde las pisadas humanas no se atreven a seguir. Y as\u00ed es el amor de Jesucristo. Nuestro amor es desviado f\u00e1cilmente; si somos tratados con rudeza, pronto olvidamos a quienes fueron tan afectuosos con nosotros; pero Cristo es como un corzo o como un cervatillo y \u00c9l salta sobre los montes de nuestros pecados, y sobre todos lo montes de la desuni\u00f3n de nuestra incredulidad e ingratitud, que podr\u00edan mantenerle alejado. Como un cervatillo, salta sobre ellas como si no fuesen nada en absoluto, y as\u00ed se apresura a tener comuni\u00f3n con nosotros. Hay la idea de ligereza aqu\u00ed; el corzo va velozmente, casi como el rel\u00e1mpago, y lo mismo hace el Salvador para venir al alma necesitada. \u00c9l puede alzarte desde el estado m\u00e1s bajo de aflicci\u00f3n espiritual a la posici\u00f3n m\u00e1s excelsa de gozo espiritual; \u00a1esperemos que lo haga! \u00a1Oh, clama a \u00c9l; clama a \u00c9l! No hay nada que pueda ser m\u00e1s expresivo para una madre que la voz de su hijo, y no hay nada que pueda ser m\u00e1s expresivo con Cristo que la voz de Su amado pueblo; entonces clama a \u00c9l. Di: \u201cSalvador, mu\u00e9strame Tu amor. Amado Salvador, no te ocultes de Tu propia carne. Yo te amo; no puedo vivir sin ti; me aflige pensar que hubiere hecho que te alejaras. Ven a m\u00ed; ven a m\u00ed; regresa a m\u00ed, y al\u00e9grame en Tu presencia.\u201d Clama a \u00c9l de esta manera, y \u00c9l vendr\u00e1 a ti. Y t\u00fa, pobre pecador, que no has visto nunca consoladoramente Su rostro, recuerda que hay vida en una mirada a \u00c9l. \u00a1Que Dios te d\u00e9 gracia ahora para que puedas verle con gozo eterno en el m\u00e1s all\u00e1!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMi amado es m\u00edo, y yo suya; \u00e9l apacienta entre lirios. Hasta que apunte el d\u00eda, y huyan las sombras, vu\u00e9lvete, amado m\u00edo; s\u00e9 semejante al corzo, o como el cervatillo sobre los montes de Beter.\u201d Cantar de los Cantares 2: 16, 17. Bien se ha dicho que si hay un vers\u00edculo venturoso en la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cantar-de-mi-amado-por-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u201cEl Cantar de mi Amado.\u201d<br \/>\nPor Charles H. 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