{"id":22562,"date":"2016-04-04T15:57:05","date_gmt":"2016-04-04T20:57:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/predicar-a-cristo-crucificadopor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:57:05","modified_gmt":"2016-04-04T20:57:05","slug":"predicar-a-cristo-crucificadopor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/predicar-a-cristo-crucificadopor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"Predicar a Cristo Crucificado\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201cPero nosotros predicamos a Cristo crucificado\u201d. <\/i>2 Corintios 1: 23. <\/p>\n<p align=\"justify\">En el vers\u00edculo que precede a nuestro texto, Pablo escribe: \u201cLos jud\u00edos piden se\u00f1ales\u201d. Dec\u00edan: \u201cMois\u00e9s obr\u00f3 milagros; si vemos que se obran milagros, entonces, creeremos\u201d, olvidando que todos los portentos que obr\u00f3 Mois\u00e9s, fueron totalmente eclipsados por los milagros obrados por Jes\u00fas en la carne, cuando estuvo en la tierra. Luego hubo ciertos maestros judaizantes que, para ganarse a los jud\u00edos, predicaban la circuncisi\u00f3n, exaltaban la pascua y procuraban demostrar que el juda\u00edsmo pod\u00eda existir al lado del cristianismo, y que los antiguos ritos pod\u00edan ser practicados todav\u00eda por los seguidores de Cristo. Entonces, Pablo, \u2018que a todos los hombres fue hecho de todo, para que de todos modos salvara a algunos\u2019, tom\u00f3 una determinaci\u00f3n, y dijo, en efecto: \u201cIndependientemente de lo que hagan otros, nosotros predicamos a Cristo crucificado; y no nos atrever\u00edamos a alterar, ni podr\u00edamos alterar, ni alterar\u00edamos el tema grandioso de nuestra predicaci\u00f3n, \u2018Jesucristo, y a \u00e9ste crucificado\u2019.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego agreg\u00f3: \u201cy los griegos buscan sabidur\u00eda\u201d. Corinto era el ojo mismo de Grecia, y los griegos de Corinto buscaban \u00e1vidamente aquello que valoraban como la sabidur\u00eda, es decir, la sabidur\u00eda de este mundo, no la sabidur\u00eda de Dios que Pablo predicaba. Los griegos atesoraban asimismo el recuerdo de la elocuencia de Dem\u00f3stenes y otros oradores famosos, y pensaban que la verdadera sabidur\u00eda deb\u00eda ser proclamada con los adornos de una elocuci\u00f3n magistral; pero Pablo escribe a esos griegos de Corinto: \u201cMe propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a \u00e9ste crucificado\u2026 y ni mi palabra ni mi predicaci\u00f3n fue con palabras persuasivas de humana sabidur\u00eda, sino con demostraci\u00f3n del Esp\u00edritu y de poder, para que vuestra fe no est\u00e9 fundada en la sabidur\u00eda de los hombres, sino en el poder de Dios.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora hay algunas personas, en estos d\u00edas, que se alegrar\u00edan si nosotros predic\u00e1ramos cualquier cosa excepto a Cristo crucificado. Acaso los m\u00e1s peligrosos de ellos sean los que piden a gritos una predicaci\u00f3n intelectual, con lo que quieren decir, una predicaci\u00f3n que ni los oyentes ni los predicadores mismos puedan entender, el tipo de predicaci\u00f3n que tiene poco o nada que ver con las Escrituras, y que requiere, para su explicaci\u00f3n, m\u00e1s bien de un diccionario que de una Biblia. Estas son las personas que continuamente van de un lado a otro preguntando: \u201c\u00bfHan escuchado a nuestro ministro? Nos dio un asombroso discurso el domingo pasado por la ma\u00f1ana; mencion\u00f3 citas en hebreo, y en griego, y en lat\u00edn, y recit\u00f3 trozos encantadores de poes\u00eda; de hecho, fue por completo un fest\u00edn intelectual.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00ed, y yo he comprobado que, usualmente, esos festines intelectuales conducen a la ruina de las almas; ese no es el tipo de predicaci\u00f3n que Dios bendice generalmente para la salvaci\u00f3n de las almas, y, entonces, aunque otros prediquen la filosof\u00eda de Plat\u00f3n, o adopten los argumentos de Arist\u00f3teles, \u201cnosotros predicamos a Cristo crucificado\u201d, al Cristo que muri\u00f3 por los pecadores, al Cristo del pueblo, y \u201cnosotros predicamos a Cristo crucificado\u201d en un lenguaje sencillo y en un mensaje claro que la gente com\u00fan pueda entender.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Voy a procurar dar a nuestro texto una aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica, dici\u00e9ndoles, primero, <i>lo que predicamos<\/i>; en segundo lugar, <i>a qui\u00e9nes lo predicamos<\/i>; y, en tercer lugar,<i>c\u00f3mo lo predicamos<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> En primer lugar, LO QUE PREDICAMOS. Pablo es un modelo para todos los predicadores, y \u00e9l dice: \u201cnosotros predicamos a Cristo crucificado.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Para poder predicar el Evangelio plenamente, debe haber una muy clara descripci\u00f3n de <i>la persona de Cristo<\/i>; y nosotros predicamos a Cristo como Dios; no un hombre convertido en Dios, no un Dios degradado al nivel del hombre, no alguien entre un hombre y un Dios, sino \u201cDios verdadero de Dios verdadero\u201d, uno con Su Padre en todos los atributos: eterno, que ni tiene principio de d\u00edas, ni fin de vida; omnipresente, llenando todo espacio; omnipotente, teniendo todo poder en el cielo y en la tierra; omnisciente, sabiendo todas las cosas desde la eternidad; el grandioso Creador, Preservador, y Juez de todo, en todas las cosas la misma y expresa imagen del Dios invisible. Si erramos en lo relativo a la Deidad de Cristo, erramos en todo. El evangelio que no revela al Salvador Divino no es un evangelio en absoluto. Es como un barco sin tim\u00f3n. El primer viento contrario que sopla la encamina a la destrucci\u00f3n, y, ay de las almas que conf\u00edan en \u00e9l. No hay hombros, excepto los hombros poderosos que sostienen las gigantescas columnas de la tierra que pudieran sostener jam\u00e1s el enorme peso de la culpa y la necesidad humanas. Nosotros les predicamos a Cristo, el Hijo de Mar\u00eda, que una vez durmi\u00f3 en los brazos de Su madre, y, sin embargo, el Infinito, incluso cuando era un infante; Cristo, el conocido Hijo de Jos\u00e9, trabajando en el taller de carpinter\u00eda, pero siendo todo el tiempo el Dios que hizo los cielos y la tierra; Cristo, que no ten\u00eda d\u00f3nde recostar Su cabeza, despreciado y rechazado entre los hombres, que es, sin embargo, \u201cDios sobre todas las cosas, bendito por los siglos\u201d; Cristo clavado al madero maldito, sangrando por cada uno de Sus poros, y muriendo en la cruz, y, sin embargo, viviendo para siempre; Cristo sufriendo agon\u00edas que son indescriptibles, pero siendo al mismo tiempo el Dios a cuya diestra hay placeres para siempre. Si Cristo no hubiese sido hombre, no habr\u00eda podido identificarse ni con ustedes ni conmigo, ni habr\u00eda podido sufrir en lugar nuestro. \u00bfC\u00f3mo hubiera podido ser la Cabeza del pacto de los hijos e hijas de Ad\u00e1n, si no hubiese sido hecho en todo seg\u00fan la semejanza de ellos, excepto que no ten\u00eda pecado? Con esa sola excepci\u00f3n, \u00c9l era tal como somos, hueso de nuestros huesos y carne de nuestra carne, y, sin embargo, era tan verdaderamente Dios como era hombre, el Ser de quien Isa\u00edas fue inspirado a profetizar: \u201cSe llamar\u00e1 su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Pr\u00edncipe de paz.\u201d Entonces, cuando predicamos a Cristo crucificado, predicamos la gloria del cielo conjuntamente con la belleza de la tierra, la perfecci\u00f3n de la humanidad reunida con la gloria y la dignidad de la Deidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">A continuaci\u00f3n, debemos predicar muy claramente a Cristo como <i>el Mes\u00edas, el Enviado de Dios<\/i>. Desde mucho tiempo atr\u00e1s, hab\u00eda sido profetizado que un grandioso Libertador deb\u00eda venir, que ser\u00eda: \u201cLuz para revelaci\u00f3n a los gentiles\u201d, y gloria de Su pueblo Israel, y Jes\u00fas de Nazaret fue ese Libertador prometido, de quien, tanto Mois\u00e9s en la ley como los profetas, escribieron. \u00c9l fue enviado por Dios para ser el Salvador de los pecadores. No asumi\u00f3 este oficio sin autoridad, sino que pod\u00eda decir en verdad: \u201cHe aqu\u00ed que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad.\u201d \u00c9l se convirti\u00f3 en el Sustituto de los pecadores, pero esto no sucedi\u00f3 accidentalmente, sino por un decreto divino, pues leemos: \u201cmas Jehov\u00e1 carg\u00f3 en \u00e9l el pecado de todos nosotros.\u201d Un sacerdote que no ha sido ordenado, un profeta que no ha sido enviado por Dios, un rey sin la autoridad divina habr\u00eda sido \u00fanicamente una burla; pero nuestro grandioso Sumo Sacerdote fue ungido divinamente, nuestro Profeta sin par fue enviado por Dios, y nuestro Rey es Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores, reinando justamente como el Hijo eterno del eterno Padre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pecador, esta verdad, deber\u00eda proporcionarte esperanza y consuelo: el Cristo que predicamos es el Ungido del Se\u00f1or; y lo que \u00c9l hace, lo hace por decreto. Cuando \u00c9l te dice: \u201cVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is trabajados y cargados, y yo os har\u00e9 descansar\u201d, habla a nombre de Su Padre como tambi\u00e9n a nombre propio, pues tiene la garant\u00eda del Eterno que avala Su declaraci\u00f3n. Por tanto, vengan confiadamente a \u00c9l, y pongan Su confianza en \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Una vez que el predicador ha puesto un fundamento bueno y s\u00f3lido por medio de la predicaci\u00f3n de la persona de Cristo y la condici\u00f3n de Mes\u00edas de Cristo, ha de continuar predicando <i>la obra de Cristo<\/i>. S\u00f3lo puedo proporcionar un breve resumen de lo que tomar\u00eda toda la eternidad para explicarlo. Hemos de predicar de tal manera que mostremos c\u00f3mo, en el pacto eterno, Cristo tom\u00f3 el lugar de Fianza y Representante de Su pueblo; y c\u00f3mo, en la plenitud del tiempo, sali\u00f3 de los palacios de m\u00e1rmol llevando las vestiduras de la carne; y, c\u00f3mo cumpli\u00f3 primero una justicia activa por la perfecta obediencia de Su vida cotidiana, y al final cumpli\u00f3 una justicia pasiva por Sus sufrimientos y muerte en la cruz. Comenzando en la encarnaci\u00f3n, prosiguiendo a la obra grandiosa de la redenci\u00f3n, hablando de la sepultura de Cristo, de la resurrecci\u00f3n, ascensi\u00f3n, intercesi\u00f3n ante el trono de Su Padre y la gloriosa segunda venida, tenemos un tema que los \u00e1ngeles muy bien podr\u00edan codiciar, un tema que muy bien podr\u00eda despertar la esperanza en el coraz\u00f3n del pecador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero es especialmente <i>a Cristo crucificado <\/i>a quien hemos de predicar. Sus heridas e hinchazones nos recuerdan que debemos decirles que \u201cMas \u00e9l herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre \u00e9l, y por su llaga fuimos nosotros curados.\u201d La salvaci\u00f3n debe ser encontrada en el Calvario; donde Jes\u00fas inclin\u00f3 Su cabeza, y entreg\u00f3 Su esp\u00edritu, venci\u00f3 a los poderes de las tinieblas y abri\u00f3 el reino de los cielos a todos los creyentes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay una palabra que todo verdadero siervo de Cristo debe ser capaz de explicar muy claramente; y esa palabra es: sustituci\u00f3n. Yo creo que \u2018sustituci\u00f3n\u2019 es la palabra clave para toda la teolog\u00eda: Cristo ocupa el lugar de los pecadores, y es contado entre los transgresores por causa de las transgresiones de ellos, no las Suyas propias; Cristo paga nuestras deudas y salda todos nuestros pasivos. Esta verdad implica, por supuesto, que nosotros tomamos el lugar de Cristo cuando \u00c9l toma el nuestro, de tal forma que todos los creyentes son amados, aceptados, hechos herederos de Dios, y, en el tiempo se\u00f1alado, son glorificados con Cristo para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos ministros, si no predican otra cosa, hagan que sus oyentes entiendan siempre, claramente, que hay un Sustituto divino y suficiente en todo para los pecadores, y que, todos los que ponen su confianza en \u00c9l, ser\u00e1n salvados eternamente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando hemos predicado as\u00ed a Cristo, debemos predicar tambi\u00e9n <i>Sus oficios<\/i>. Debemos predicar a Cristo como el grandioso Sumo Sacerdote que vive para siempre e intercede por nosotros. Debemos predicarle como el Profeta cuyas palabras son divinas, y, por tanto, llegan a nosotros con una autoridad de la que no puede hacerse caso omiso. Debemos asegurarnos de predicarle siempre como Rey, poniendo la corona de alabanza sobre Su cabeza real, y reclamando de Su pueblo la inalterable fidelidad y lealtad de sus corazones, y el servicio indiviso de sus vidas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Debemos predicar tambi\u00e9n <i>los derechos de Cristo para Sus oficios<\/i>. \u00bfEs un Esposo? Debemos decirle cu\u00e1n amoroso y cu\u00e1n tierno es. \u00bfEs un Pastor? Debemos proclamar Su paciencia, Su poder, Su perseverancia, y debemos publicar, especialmente, Su abnegado amor demostrado al entregar Su vida por Sus ovejas. \u00bfEs un Salvador? Debemos mostrar c\u00f3mo \u00c9l puede salvar perpetuamente a los que por \u00e9l se acercan a Dios. Debemos hablar mucho sobre la mansedumbre que no quiebra la ca\u00f1a cascada, ni apaga el p\u00e1bilo que humeare. Nos debe deleitar hablar de Cristo, que se inclina hacia el hombre de quebrantado coraz\u00f3n y le sana las heridas, y tiene Su o\u00eddo abierto para el o\u00edr el clamor de un esp\u00edritu contrito. El car\u00e1cter de Cristo es el im\u00e1n que atrae a los pecadores a S\u00ed, y sobre este bendito tema podr\u00eda seguir hablando sin cesar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando, en una ocasi\u00f3n, Rutherford estaba hablando de las bellezas del Cristo a quien amamos tan encarecidamente, uno de sus oyentes se vio constre\u00f1ido a gritar: \u201cVamos, hombre, tienes el tono correcto, sigue as\u00ed\u201d; y, en verdad, este es un tema que podr\u00eda inducir al tartamudo a hablar con poder, y hacer que el propio mudo fuera elocuente por Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh, cu\u00e1n glorioso es nuestro bendito Se\u00f1or! Podemos decir muy bien con la esposa: \u201cTodo \u00e9l es codiciable.\u201d No podemos exagerar Sus excelencias y encantos, y nuestra meta constante ha de ser pintar tal retrato de \u00c9l que los pecadores se enamoren de \u00c9l, y conf\u00eden en \u00c9l para ser salvados con Su grandiosa salvaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Debemos hacernos el prop\u00f3sito de predicar siempre a Cristo como <i>la \u00fanica esperanza del pecador<\/i>. En tiempos antiguos, hab\u00eda ciertas personas ingenuas que pretend\u00edan encontrar un remedio universal para todas las enfermedades, una panacea; pero su b\u00fasqueda fue en vano. Todos los anuncios de medicinas de curanderos que pudieran enga\u00f1ar a la gente ingenua, no convencer\u00e1n nunca a la gente juiciosa de que se descubri\u00f3 o ser\u00e1 descubierta jam\u00e1s una panacea para todas las enfermedades heredadas por la carne. Sin embargo, hay un remedio universal para las enfermedades del alma, y ese remedio universal es Cristo. Cualquiera que sea tu enfermedad: la furibunda fiebre de la lujuria, la tr\u00e9mula calentura intermitente de las dudas y temores o la feroz destrucci\u00f3n de la desesperaci\u00f3n, Jesucristo puede sanarte. Sin importar la forma que pueda tomar el pecado -ya fuera un ojo ciego, o un o\u00eddo sordo, o el duro coraz\u00f3n de piedra, o una conciencia embotada y cauterizada- hay una medicina en las venas de Jes\u00fas que muy bien podr\u00edamos llamar el \u2018divino curalotodo\u2019. Ning\u00fan caso sometido alguna vez a Cristo ha desconcertado Su habilidad, y \u00c9l es a\u00fan \u201cgrande para salvar\u201d. Debemos ser muy claros en decirle al pecador que no hay esperanza para \u00e9l en ninguna parte excepto en Cristo. Nueve de diez de las flechas que est\u00e1n en la aljaba de un ministro deben ser disparadas contra las buenas obras del pecador, pues estas son sus peores enemigos. Esas \u201cobras de muerte\u201d que necesitan ser arrojadas \u201ca los pies de Jes\u00fas\u201d, -ese procurar ser o sentir algo para poder salvarse a s\u00ed mismos-, esa es la maldici\u00f3n de muchos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, pecador, aunque desde la coronilla de tu cabeza hasta la planta de tus pies no haya una parte sana en ti, y s\u00f3lo est\u00e9s lleno de heridas y contusiones y de llagas putrefactas, si crees en Jes\u00fas, \u00c9l sanar\u00e1 cada part\u00edcula de tu ser, y proseguir\u00e1s tu camino como un pecador salvado por la gracia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Debemos predicar tambi\u00e9n a Cristo como <i>el \u00fanico deleite del cristiano<\/i>. Necesit\u00e1bamos a Cristo como un salvavidas cuando nos est\u00e1bamos hundiendo en las olas del pecado, pero ahora que nos ha puesto a salvo en tierra, necesitamos que sea nuestro alimento y nuestra bebida. Cuando est\u00e1bamos enfermos por medio del pecado, necesit\u00e1bamos a Cristo como nuestra medicina; pero ahora que ha restaurado nuestra alma, le necesitamos como nuestro sustento continuo. No hay ninguna carencia que pudiera experimentar un cristiano que Cristo no pueda suplir, y no hay nada en Cristo que no sea \u00fatil para un cristiano. Ustedes saben que algunas cosas que poseemos son buenas, pero no todas son completamente \u00fatiles para nosotros. Por ejemplo, la fruta es buena, pero tiene una c\u00e1scara que ha de ser mondada, y una semilla que ha de ser desechada; pero cuando Cristo se da a nosotros, podemos tomarlo todo, y gozarlo para deleite de nuestro coraz\u00f3n. Todo lo que Cristo es, y todo lo que Cristo tiene, es nuestro.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Por tanto, cristiano, haz un pacto con tu mano, de que te asir\u00e1s de la cruz de Cristo para sea tu \u00fanica confianza; haz un pacto con tus ojos, de que no buscar\u00e1s la luz en ninguna otra parte excepto en el Sol de justicia; haz un pacto con tu ser entero, de que ser\u00e1s crucificado con Cristo, y luego ser\u00e1s llevado al cielo para vivir y reinar con \u00e9l eternamente. S\u00ed, esta ha de ser la expresi\u00f3n de tu coraz\u00f3n:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201cT\u00fa, oh Cristo, T\u00fa eres todo lo que necesito,<br \/>Lo que encuentro en Ti no tiene l\u00edmites.\u201d<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>Ahora, en segundo lugar, \u00bfA QUI\u00c9N DEBEMOS PREDICAR ESTO?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Posiblemente alg\u00fan hermano diga: \u201cdebes predicar a Cristo a los elegidos.\u201d Pero, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos saber qui\u00e9nes son los elegidos? Le\u00ed un serm\u00f3n, hace alg\u00fan tiempo, en el que el ministro dec\u00eda: \u201che estado predicando a los vivos en Sion; el resto de ustedes est\u00e1 muerto, y no tengo nada que decirles a ustedes. La elecci\u00f3n lo ha logrado pero el resto est\u00e1 enceguecido.\u201d Los predicadores de ese tipo tienen vida, para predicarla a los vivos, y medicina, para prescribirla a quienes est\u00e1n sanos, pero \u00bfde qu\u00e9 sirve eso? Imaginen a Pedro poni\u00e9ndose de pie con los once el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, y dici\u00e9ndole a la multitud congregada alrededor de ellos: \u201cyo no s\u00e9 cu\u00e1ntos de los que est\u00e1n aqu\u00ed son elegidos, pero he de decirles que la elecci\u00f3n lo ha logrado, y el resto est\u00e1 enceguecido.\u201d \u00bfCu\u00e1ntos habr\u00edan sido convertidos y agregados a la iglesia por medio de un mensaje como \u00e9se? Ahora, Pedro estaba en aquel momento lleno del Esp\u00edritu Santo, y fue por inspiraci\u00f3n divina que predic\u00f3 a Cristo crucificado a toda aquella mezclada multitud; y, entonces cuando se compungieron de coraz\u00f3n, y preguntaron: \u201cVarones hermanos, \u00bfqu\u00e9 haremos?, Pedro estaba igualmente inspirado cuando respondi\u00f3: \u201cArrepent\u00edos, y baut\u00edcese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perd\u00f3n de los pecados; y recibir\u00e9is el don del Esp\u00edritu Santo\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo pretendo hacer lo que Pedro hizo, pues considero que la comisi\u00f3n de Cristo para Sus disc\u00edpulos es obligatoria para nosotros hoy: \u201cId por todo el mundo y <i>predicad el evangelio a toda criatura<\/i>. Yo no puedo saber si toda criatura a la que predico es elegida o no, pero mi oficio consiste en predicar el Evangelio a todos los que me encuentro, teniendo la garant\u00eda de que todos aquellos a quienes Dios ha elegido para vida eterna, ciertamente la aceptar\u00e1n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando un cierto cl\u00e9rigo le pregunt\u00f3 al Duque de Wellington: \u201c\u00bfPiensa, su gracia, que sirve de algo predicar el Evangelio a los hind\u00faes?\u201d, \u00e9l simplemente respondi\u00f3: \u201c\u00bfCu\u00e1les son tus \u00f3rdenes de marcha?\u201d Como soldado, \u00e9l cre\u00eda en obedecer \u00f3rdenes; y cuando el cl\u00e9rigo le respondi\u00f3 que las \u00f3rdenes eran: \u201cPredicad el evangelio a toda criatura\u201d, el duque replic\u00f3: \u201cEntonces tu deber es muy claro; obedece las \u00f3rdenes de tu Se\u00f1or, y no debes preocuparte por la opini\u00f3n de alguien m\u00e1s\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El principal oficio de un verdadero ministro es <i>predicar el Evangelio a los pecadores<\/i>, y nunca est\u00e1 tan contento como cuando les est\u00e1 predicando a quienes se reconocen pecadores. Cuando les est\u00e1 predicando a los que tienen justicia propia, tiene grandes problemas en cuanto a los efectos del mensaje, pues teme que podr\u00eda resultar ser olor de muerte para muerte para ellos; pero cuando se re\u00fane con aquellos que confiesan, llenos de aflicci\u00f3n, que son culpables, y que est\u00e1n perdidos y arruinados, entonces se deleita en la esperanza de resultados bendecidos provenientes de su predicaci\u00f3n. Siente que ahora est\u00e1 entre peces que picar\u00e1n la carnada, as\u00ed que tira el sedal en el r\u00edo, y pronto experimenta el gozo de sacar a tierra muchos peces. Sabe que el pan es siempre mucho m\u00e1s delicioso para los hambrientos, y que incluso la medicina amarga ser\u00e1 tragada \u00e1vidamente por el hombre que est\u00e1 muy enfermo y anhela ser curado. Entiende que son los desnudos quienes necesitan ser vestidos, y quienes no tienen dinero son los que claman pidiendo limosna.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, pecadores, si ustedes se dan cuenta de que son viles e inmundos, repletos de toda forma de mal, que no cuentan con nada propio que sea digno de ser llamado bueno, y si est\u00e1n anhelando ser liberados de todo tipo del mal, y ser hechos santos como Dios es santo, me alegra que mi Se\u00f1or me haya dado en Su Palabra un mensaje como \u00e9ste para ustedes: \u201cSi confesamos nuestros pecados, \u00e9l es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Aun as\u00ed, un verdadero ministro de Cristo no limita su predicaci\u00f3n a los pecadores que est\u00e1n persuadidos de su culpa, sino que <i>predica el Evangelio a pecadores de cualquier edad<\/i>. A los menores, cuyas vidas no han sido manchadas todav\u00eda por los vicios de la edad, les predica a Cristo crucificado como el Salvador de los ni\u00f1os, y se alegra en verdad, cuando los muchachos y muchachas conf\u00edan en Jes\u00fas, y son salvados. A ustedes, que han alcanzado la mitad de la vida, se les predica a Cristo crucificado como el b\u00e1lsamo que cura toda herida, el cordial usado para toda preocupaci\u00f3n, y queda agradecido cuando ustedes son salvados tambi\u00e9n por la gracia por medio de la fe en Jes\u00fas. A los ancianos y a los que tienen grises sus cabellos, a los decr\u00e9pitos, a quienes est\u00e1n al propio borde de la tumba, les predica a Cristo crucificado; si pudiese encontrar un pecador que hubiere alcanzado la edad de Matusal\u00e9n, todav\u00eda le predicar\u00eda el mismo Evangelio, pues sabe que no hay ning\u00fan Salvador excepto el Cristo crucificado del Calvario, y sabe tambi\u00e9n que, sean viejos o j\u00f3venes, o no viejos ni j\u00f3venes, todos los que conf\u00edan en \u00c9l, son salvados inmediatamente y salvados para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y a la vez que predica a Cristo a los pecadores de todas las edades, \u00e9l tambi\u00e9n <i>predica de Cristo a los pecadores de todos los rangos<\/i>. Para las reinas, y pr\u00edncipes y nobles no tiene nada mejor que predicar que Cristo, y no tiene nada menos que Cristo para predicarles a los campesinos y artesanos, o a los indigentes; Cristo crucificado para los hombres de letras y de erudici\u00f3n, y Cristo crucificado, igualmente, para los ignorantes y los analfabetas.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l tambi\u00e9n <i>predica de Cristo a los pecadores de todo tipo<\/i>, incluso a los ateos, al hombre que dice que no hay Dios, y lo exhorta a que crea y viva. Predica de Cristo a los hombres abiertamente profanos; cuando hacen una pausa moment\u00e1nea en sus blasfemias, les habla de ese grandioso juramento que Dios ha jurado: \u201cVivo yo, dice Jehov\u00e1 el Se\u00f1or, que no quiero la muerte del imp\u00edo, sino que se vuelva el imp\u00edo de su camino, y que viva.\u201d Nosotros predicamos a Cristo a las rameras en las calles; y, \u00a1oh, cu\u00e1n gozosamente muchas de ellas le recibieron, y cu\u00e1n alegremente han encontrado limpieza de sus inmundas manchas en la preciosa sangre de Jes\u00fas! Predicamos a Cristo al borracho, pues nosotros creemos que nada, salvo la gracia de Dios, puede rescatarle de su degradaci\u00f3n y pecado, y hemos visto muchos pecadores de esos que han sido recuperados por el Evangelio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La predicaci\u00f3n de Cristo crucificado, el izamiento del Hijo de Dios agonizante \u201ccomo Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto\u201d, tiene el poder suficiente para trastornar al mundo entero, y para convertir en santos a los pecadores, por tanto, tenemos la intenci\u00f3n de continuar <i>predicando a Cristo a todos los pecadores de todo tipo<\/i>. No tenemos la intenci\u00f3n de dejar fuera a nadie, ni siquiera <i>a ti<\/i>, amigo m\u00edo, que piensas que has sido dejado fuera, o que deber\u00edas ser dejado fuera. Sabemos que hay un libro de la vida delante del trono de Dios, y que no pueden ser escritos m\u00e1s nombres en \u00e9l; todos fueron registrados antes de la fundaci\u00f3n del mundo cuando el Padre le dio a Cristo aquellos que han de ser eternamente suyos. Nosotros no podemos remontarnos al cielo para leer los nombres de los redimidos que est\u00e1n escritos all\u00ed, pero creemos que la lista contiene millones y millones de nombres de aquellos que todav\u00eda no han confiado en Cristo, por lo que tenemos la intenci\u00f3n de seguir predicando de Cristo a los pecadores de toda edad, de toda condici\u00f3n, de todo tipo, de todo grado de negrura y vileza, y creemos que \u201ca\u00fan hay lugar\u201d, que a\u00fan hay misericordia para el miserable, que a\u00fan hay perd\u00f3n para el culpable que venga y conf\u00ede en Jesucristo, y en \u00c9l crucificado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III. <\/b>Ahora, por \u00faltimo, \u00bfC\u00d3MO DEBEMOS PREDICAR A CRISTO CRUCIFICADO?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo creo, primero, que debemos predicar a Cristo <i>muy valerosamente<\/i>. Recuerdo a un joven que subi\u00f3 a un p\u00falpito, para dirigirse a una peque\u00f1a congregaci\u00f3n, y comenz\u00f3 diciendo que esperaba que perdonaran su juventud, y que excusaran su impertinencia al venir a hablarles. Alg\u00fan viejo caballero insensato dijo: \u201c\u00a1cu\u00e1n humilde es ese joven, ya que habla as\u00ed!\u201d, pero otro, que era m\u00e1s sabio que \u00e9l, aunque era m\u00e1s joven, dijo: \u201c\u00a1Qu\u00e9 deshonra para su Se\u00f1or y Maestro! Si Dios le envi\u00f3 con un mensaje para esas personas, \u00a1qu\u00e9 importa que sea joven o sea viejo! Una modestia fingida como esa est\u00e1 fuera de lugar en el p\u00falpito.\u201d Yo pienso que el segundo hombre estaba en lo correcto, y que el primero estaba equivocado. Un verdadero ministro del Evangelio es un embajador de Cristo, y \u00bfacaso nuestros embajadores van a las cortes extranjeras con disculpas por llevar mensajes de su soberano? Ser\u00eda un grave insulto contra la corona de esos reinos si ellos mostraran una humildad as\u00ed en su capacidad oficial.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los ministros del Evangelio deben guardar su modestia para otras ocasiones, cuando deba ser manifestada, pero no deben deshonrar a su Maestro ni desacreditar Su mensaje como lo hizo aquel joven necio. Cuando predicamos a Cristo crucificado, no tenemos ninguna raz\u00f3n para tartamudear, o balbucear, o dudar, o disculparnos; no hay nada en el Evangelio de lo que tengamos un motivo para avergonzarnos. Si un ministro no est\u00e1 seguro acerca de su mensaje, que se quede callado hasta que est\u00e9 seguro acerca de \u00e9l; pero nosotros creemos, y, por tanto, hablamos con el acento de la convicci\u00f3n. Si no he probado el poder del Evangelio en mi propio coraz\u00f3n y en mi vida, soy un vil impostor al estar en este p\u00falpito para predicar ese Evangelio a otras personas; pero como yo s\u00e9 con toda seguridad que soy salvo por la gracia por medio de la fe en Jesucristo, y como tengo la certeza de que he sido llamado divinamente a predicar Su Evangelio:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u201c\u00bfAcaso por miedo al hombre enclenque,<br \/>Restringir\u00e9 el curso del Esp\u00edritu en m\u00ed?\u201d<br \/>\u00bfO, sin desfallecer en obras ni palabras,<br \/>Ser\u00e9 un verdadero testigo para mi Se\u00f1or?\u201d<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Pero a la vez que predicamos a Cristo valerosamente, tambi\u00e9n hemos de predicarle <i>afectuosamente<\/i>. Ha de haber un grande amor en nuestra proclamaci\u00f3n de la verdad. No debemos dudar de se\u00f1alar a los pecadores el estado de ruina a la que los ha llevado el pecado, y debemos exponerles claramente el remedio divinamente prescrito; pero hemos de combinar la ternura de una madre con la severidad de un padre. Pablo parec\u00eda tanto una madre como un padre, en un sentido espiritual, en su ministerio. Escribi\u00f3 a los g\u00e1latas: \u201cHijitos m\u00edos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros\u201d; y a los de Corinto escribi\u00f3: \u201cen Cristo Jes\u00fas yo os engendr\u00e9 por medio del evangelio\u201d; y todo verdadero ministro de Cristo, a su medida, puede identificarse con \u00e9l en esas dos experiencias. S\u00ed, pecadores, en verdad, nosotros les amamos; con frecuencia, nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 a punto de ser quebrantado por el anhelo que tenemos de verlos salvos. Desear\u00edamos poder predicarles con los ojos ba\u00f1ados en llanto de un Baxter; no, m\u00e1s bien, con el coraz\u00f3n que se derrite y con el celo consumidor del Salvador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, a continuaci\u00f3n, debemos predicar <i>solamente a Cristo<\/i>. Con Pablo, todo verdadero ministro deber\u00eda ser capaz de decirles a sus oyentes; \u201cMe propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a \u00e9ste crucificado\u201d. El predicador no debe mezclar nunca ninguna otra cosa con el Evangelio. Cada vez que predica, debe tratar siempre el mismo viejo tema, \u201cJesucristo, y a \u00e9ste crucificado.\u201d Cristo es el Alfa del Evangelio, y \u00c9l es la Omega tambi\u00e9n; la primera letra del alfabeto del Evangelio, y la \u00faltima letra, y todas las letras que est\u00e1n entre ellas. Debe ser Cristo, <i>Cristo<\/i>, CRISTO de principio a fin. No debe haber ning\u00fan tr\u00e1fico de obras ni ninguna otra cosa mezclados con Cristo. No debe haber ning\u00fan recubrimiento con lodo suelto en nuestra edificaci\u00f3n sobre Cristo, el \u00fanico cimiento que est\u00e1 puesto de una vez para siempre.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El predicador debe proponerse predicar a Cristo <i>muy sencillamente<\/i>. Debe demoler sus grandes palabras y sus largas frases, y debe orar pidiendo protecci\u00f3n contra la tentaci\u00f3n de usarlas. Usualmente son las frases cortas, -como dagas-, las que hacen el mejor trabajo. Un verdadero siervo de Cristo no debe intentar nunca dejar que la gente vea cu\u00e1n bien predica; nunca debe desviarse de su camino para insertar un hermoso trozo de poes\u00eda en su serm\u00f3n, ni debe introducir excelentes citas de los cl\u00e1sicos. Debe emplear un estilo sencillo y casero, o cualquier estilo que Dios le hubiere dado; ha de predicar a Cristo tan claramente que sus oyentes no s\u00f3lo puedan entenderle sino que no puedan malinterpretarle incluso si trataran de hacerlo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, mi tiempo se ha agotado, y debo concluir diciendo que debemos procurar predicar a Cristo <i>salvadoramente<\/i>. \u00a1Oh, pecadores, yo quisiera que ustedes confiaran en Cristo en este preciso instante! \u00bfSe dan cuenta de cu\u00e1n grande es su peligro? \u00a1Alma inconversa, t\u00fa est\u00e1s parada, por decirlo as\u00ed, sobre la boca del infierno, sobre una sola tabla, y esa tabla est\u00e1 podrida! \u00a1Hombre, t\u00fa podr\u00edas estar en tu tumba antes de que amanezca otro d\u00eda domingo; y, entonces, si no eres salvo, estar\u00e1s en el infierno! Te cuidado de no ser llevado sin que est\u00e9s preparado; pues, si esa fuera tu infeliz porci\u00f3n, no habr\u00e1 recompensa que pudiera librar a tu alma de descender al abismo. Mira tu necesidad de Cristo, pecador, y af\u00e9rrate a \u00c9l, por la fe. Nadie sino Cristo puede salvarte. Cristo es el Camino; t\u00fa puedes andar por todos lados, toda tu vida, tratando de encontrar otra entrada al cielo, pero no la encontrar\u00e1s, pues \u00e9ste es el \u00fanico camino. \u00bfPor qu\u00e9 no habr\u00edas de venir a Dios por medio de Cristo? \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n eres tan ingrato como para despreciar la misericordia paciente de Dios? \u00bfNo te conducir\u00e1 la bondad de Dios al arrepentimiento? \u00bfAcaso morir\u00e1 Cristo por los pecadores, y t\u00fa, pecador, te apartar\u00e1s de \u00c9l, que es el \u00fanico que puede darte la vida? Basta que creas en \u00c9l, y \u00c9l te salvar\u00e1; tus pecados, que son muchos, te ser\u00e1n perdonados todos; t\u00fa ser\u00e1s adoptado en la familia de Dios, y a su debido tiempo, te encontrar\u00e1s en el cielo para no salir jam\u00e1s. Si quieres ser feliz, si quieres gozar de la paz que sobrepasa todo entendimiento, si quieres tener dos cielos \u2013un cielo abajo y un cielo arriba- conf\u00eda en Jes\u00fas, pecador, conf\u00eda en Jes\u00fas en este preciso instante. No salgas de este edificio como un r\u00e9probo. Una mirada creyente te traer\u00e1 la salvaci\u00f3n, pues:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abHay vida en una mirada al Crucificado:<br \/>Hay vida en este instante para ti;<br \/>Entonces mira, pecador: m\u00edralo y s\u00e9 salvo,<br \/>A \u00c9l, que fue clavado al madero.\u201d<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1M\u00edralo a \u00c9l, m\u00edralo a \u00c9l ahora; que el Esp\u00edritu Santo los habilite para mirar y vivir, por Jesucristo nuestro Se\u00f1or! Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPero nosotros predicamos a Cristo crucificado\u201d. 2 Corintios 1: 23. En el vers\u00edculo que precede a nuestro texto, Pablo escribe: \u201cLos jud\u00edos piden se\u00f1ales\u201d. Dec\u00edan: \u201cMois\u00e9s obr\u00f3 milagros; si vemos que se obran milagros, entonces, creeremos\u201d, olvidando que todos los portentos que obr\u00f3 Mois\u00e9s, fueron totalmente eclipsados por los milagros obrados por Jes\u00fas en la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/predicar-a-cristo-crucificadopor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPredicar a Cristo Crucificado<br \/>\nPor Charles H. 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