{"id":22570,"date":"2016-04-04T15:57:29","date_gmt":"2016-04-04T20:57:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-libro-en-blancopor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:57:29","modified_gmt":"2016-04-04T20:57:29","slug":"el-libro-en-blancopor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-libro-en-blancopor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"El Libro en Blanco\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cL\u00e1vame, y ser\u00e9 m\u00e1s blanco que la nieve\u201d. Salmo 51: 7.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me aventuro a decir que la mayor\u00eda de ustedes ya se ha enterado de un librito que un viejo te\u00f3logo usaba constantemente para estudiar, y cuando sus amigos se preguntaron qu\u00e9 contendr\u00eda ese libro, \u00e9l les dijo que esperaba que todos lo conocieran y lo entendieran, pero que no conten\u00eda ni una sola palabra. Cuando lo revisaron, descubrieron que s\u00f3lo constaba de tres hojas: la primera era negra, la segunda era roja y la tercera era completamente blanca. El viejo ministro sol\u00eda contemplar fijamente la hoja negra para recordarse a s\u00ed mismo su condici\u00f3n pecadora por naturaleza; luego contemplaba la hoja roja para traer a su memoria la sangre preciosa de Cristo; y despu\u00e9s miraba la hoja blanca para representarse la perfecta justicia que Dios ha dado a los creyentes, mediante el sacrificio expiatorio de Jesucristo Su Hijo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Queridos amigos, quiero que ustedes lean ese libro esta noche, y yo mismo deseo tambi\u00e9n leerlo. \u00a1Que Dios el Esp\u00edritu Santo, misericordiosamente, nos ayude a hacerlo para nuestro provecho!\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I.<\/b> Primero, CONTEMPLEMOS LA HOJA NEGRA.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay algo sobre \u00e9sto en el texto, pues la persona que utiliz\u00f3 esta oraci\u00f3n dijo: \u201cL\u00e1vame\u201d; entonces, estaba negro, y necesitaba ser lavado; y la negrura era de un tipo tan peculiar, que se necesitaba un milagro para limpiarla, de manera que alguien que hab\u00eda estado negro se volviera blanco, y lo fuera de tal manera que quedara \u201cm\u00e1s blanco que la nieve\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si consideramos <i>el caso de David, cuando escribi\u00f3 este Salmo,<\/i> veremos que estaba muy negro. Hab\u00eda cometido el horrible pecado de adulterio, que es un pecado tan vergonzoso que s\u00f3lo podemos aludir a \u00e9l conteniendo la respiraci\u00f3n. Es un pecado que involucra mucha infelicidad para otros seres, adem\u00e1s de las personas que lo cometen. Es un pecado que, aunque los culpables se arrepientan, no puede revertirse. Es por completo un crimen sumamente repugnante y atroz contra Dios y contra el hombre, y quienes lo han cometido en verdad necesitan ser lavados.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero el pecado de David era a\u00fan mucho m\u00e1s grave, debido a las circunstancias en las que se encontraba colocado. \u00c9l era como el propietario de un gran reba\u00f1o, que no ten\u00eda ninguna necesidad de tomar la \u00fanica corderita de su vecino, ya que ten\u00eda muchas ovejas propias. En su caso, el pecado era enteramente inexcusable, pues David sab\u00eda muy bien cu\u00e1n grande mal era ese. Era un hombre que se hab\u00eda deleitado en la ley de Dios, y meditaba en ella de d\u00eda y de noche. Por tanto, conoc\u00eda el mandamiento que expresamente prohib\u00eda ese pecado; as\u00ed que, cuando pec\u00f3 de esta manera, pec\u00f3 como quien toma un trago de veneno, no por error, sino sabiendo bien cu\u00e1les ser\u00edan las consecuencias al beberlo. Se trataba de una maldad intencionada de parte de David, para la cual no pod\u00eda haber ni el m\u00e1s m\u00ednimo atenuante.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay todav\u00eda algo peor; David no s\u00f3lo conoc\u00eda la naturaleza del pecado, sino que tambi\u00e9n conoc\u00eda la dulzura de la comuni\u00f3n con Dios, y debe de haber tenido un claro sentido de lo que significar\u00eda para \u00e9l perderla. Su comuni\u00f3n con el Alt\u00edsimo hab\u00eda sido tan estrecha, que era llamado \u201cun var\u00f3n conforme al propio coraz\u00f3n de Dios\u201d. Cu\u00e1n dulcemente ha cantado acerca de su deleite en el Se\u00f1or. Ustedes saben que, en sus momentos m\u00e1s felices, cuando quieren alabar al Se\u00f1or con todo su coraz\u00f3n, no pueden hallar expresiones mejores que las que David les dej\u00f3 en sus Salmos. \u00a1Cu\u00e1n horrible es que el hombre que hab\u00eda estado en el tercer cielo de comuni\u00f3n con Dios, haya pecado de esta repugnante manera!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, David hab\u00eda recibido de manos del Se\u00f1or muchas misericordias providenciales. No era sino un pastor mozalbete que alimentaba el reba\u00f1o de su padre, cuando Dios lo tom\u00f3 y lo hizo rey sobre Israel. El Se\u00f1or tambi\u00e9n lo libr\u00f3 de las garras del le\u00f3n y de las garras del oso; lo capacit\u00f3 para vencer y matar al gigante Goliat, y para escapar de la maldad de Sa\u00fal, cuando le daba caza como a una perdiz en los montes. El Se\u00f1or lo preserv\u00f3 de muchos peligros, y al final lo estableci\u00f3 firmemente sobre el trono; sin embargo, despu\u00e9s de todas estas liberaciones y misericordias, este hombre tan grandemente favorecido por Dios, cay\u00f3 en este vil pecado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego, tambi\u00e9n, constitu\u00eda una agravaci\u00f3n adicional que el pecado de David hubiera sido cometido en contra de Ur\u00edas. Si leen la lista de los valientes de David, encontrar\u00e1n al final, el nombre de Ur\u00edas heteo; \u00e9l hab\u00eda estado con David cuando fue proscrito por Sa\u00fal y hab\u00eda acompa\u00f1ado a su l\u00edder en sus correr\u00edas y hab\u00eda participado en sus peligros y privaciones. As\u00ed que fue una vergonzosa retribuci\u00f3n de parte del rey, que le robara la esposa a su fiel seguidor, que estaba, en aquel preciso momento, combatiendo contra los enemigos del rey. Escudri\u00f1ando a lo largo de toda la Escritura, o por lo menos en todo el Antiguo Testamento, no s\u00e9 d\u00f3nde tengamos alg\u00fan registro de un peor pecado cometido por alguien que fuera, no obstante, un verdadero hijo de Dios. As\u00ed que David ten\u00eda una buena raz\u00f3n para implorarle al Se\u00f1or: \u201cL\u00e1vame\u201d, pues en verdad estaba negro con una negrura especial y peculiar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ahora, dejemos a David, y consideremos <i>nuestra propia<\/i> <i>negrura a los ojos de Dios.<\/i> \u00bfAcaso no hay, querido amigo m\u00edo, alguna negrura peculiar en torno a tu caso como pecador delante de Dios? Yo no podr\u00eda esbozarla, pero te pido que hagas memoria ahora para que tu alma pueda ser humillada debido a ella. Tal vez t\u00fa seas hijo de unos padres cristianos, o hayas sido objeto de tempranas impresiones religiosas, o pudiera ser que hayas sido favorecido especialmente por Dios de otras maneras. Sin embargo, has pecado contra \u00c9l, has pecado contra la luz y el conocimiento, has pecado contra las l\u00e1grimas de una madre y las oraciones de un padre, y contra las amonestaciones y las advertencias de un pastor. Una vez estuviste muy enfermo, y pensaste que ibas a morir, pero el Se\u00f1or perdon\u00f3 tu vida, y te restaur\u00f3 la salud y el vigor; pero t\u00fa volviste otra vez a tu pecado, como el perro vuelve a su v\u00f3mito, o la puerca lavada a revolcarse en el cieno. Posiblemente te haya alarmado un s\u00fabito sentido de culpa, de tal manera que no pudiste disfrutar tu pecado, y sin embargo, no pudiste romper con \u00e9l. Gastaste tu dinero en aquello que no era pan, y gastaste tu labor en lo que no te satisfizo, y sin embargo, proseguiste desperdiciando tu dinero en una vida desenfrenada hasta llegar a la mendicidad, pero incluso esa condici\u00f3n no te destet\u00f3 del pecado. En la casa de Dios recibiste muchas solemnes advertencias, y regresaste a tu hogar resuelto a arrepentirte una y otra vez, pero tus resoluciones se desvanecieron pronto, como la nube ma\u00f1anera y el roc\u00edo del alba, dej\u00e1ndote m\u00e1s endurecido que nunca.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo recuerdo a John B. Gough, en Exeter Hall, describi\u00e9ndose en sus d\u00edas de embriaguez, como si montara un caballo salvaje que lo llevaba apresuradamente hacia su destrucci\u00f3n, hasta que una mano m\u00e1s poderosa que la suya tom\u00f3 las riendas, hizo sentar al caballo sobre sus ancas, y rescat\u00f3 al temerario jinete. Era un cuadro terrible, pero era una representaci\u00f3n fiel de la conversi\u00f3n de algunos de nosotros. \u00a1C\u00f3mo espole\u00e1bamos a ese caballo salvaje y lo apremi\u00e1bamos a una mayor velocidad en su loca carrera hasta parecer como si fu\u00e9semos a cabalgar por encima de ese Ser clemente que hab\u00eda resuelto salvarnos! Eso era pecado, en verdad, no meramente contra los dictados de una conciencia iluminada, y contra las advertencias que nos eran dadas continuamente, sino que era lo que el ap\u00f3stol llama: pisotear al Hijo de Dios, considerar la sangre del pacto como una cosa profana, y despreciar al Esp\u00edritu de gracia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermanos, antes de que pase esta p\u00e1gina negra, perm\u00edtanme exhortarlos a que la estudien diligentemente, y que traten de comprender la negrura de sus corazones y la depravaci\u00f3n de sus vidas. Esa falsa paz que resulta de considerar con ligereza el pecado, es la obra de Satan\u00e1s; desh\u00e1ganse de ella de inmediato si la ha infundido en ustedes. No tengan miedo de mirar a sus pecados; no cierren sus ojos ante ellos, pues ocultar su rostro para no verlos, podr\u00eda ser su ruina, pero que Dios oculte Su rostro de ellos, ser\u00e1 su salvaci\u00f3n. Miren a sus pecados y mediten en ellos hasta que los conduzcan inclusive a desesperar.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c\u00a1C\u00f3mo!\u201d, -dice alguien- \u201c\u00bfhasta que me conduzcan a desesperar?\u201d S\u00ed; yo no me refiero a esa desesperaci\u00f3n que brota de la incredulidad, sino a esa desesperaci\u00f3n que es casi semejante a la confianza en Cristo. Entre m\u00e1s los capacite Dios para ver su vac\u00edo, m\u00e1s \u00e1vidos estar\u00e1n de valerse de la plenitud de Cristo. Yo siempre he comprobado que, conforme ha crecido mi confianza en el yo, mi confianza en Cristo ha disminuido; y conforme mi confianza en el yo ha disminuido, mi confianza en Cristo ha crecido. Entonces yo los exhorto a que tengan una visi\u00f3n honesta de su propia negrura de coraz\u00f3n y de vida, pues eso har\u00e1 que oren con David: \u201cL\u00e1vame, y ser\u00e9 m\u00e1s blanco que la nieve\u201d. P\u00e9sense en las balanzas del santuario que nunca yerran ni en el m\u00e1s m\u00ednimo grado. No necesitan exagerar ni un solo elemento de su culpa, pues tal como son, encontrar\u00e1n demasiado pecado dentro de ustedes si el Esp\u00edritu Santo los capacitara para verse como son en la realidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II.<\/b> Pero ahora hemos de pasar a la segunda hoja, LA HOJA DE COLOR ROJO SANGRE DEL LIBRO SIN PALABRAS, que trae a nuestra memoria la preciosa sangre de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando el pecador clama: \u201cL\u00e1vame\u201d, tiene que haber alguna fuente de limpieza donde pueda ser lavado y quedar \u201cm\u00e1s blanco que la nieve\u201d. Y s\u00ed la hay, pero es s\u00f3lo la sangre carm\u00edn de Jes\u00fas la que puede lavar la mancha carmes\u00ed del pecado. \u00bfQu\u00e9 es lo que hay acerca de Jes\u00fas que le hace capaz de salvar a todos los que vienen a Dios por \u00c9l? \u00c9ste es un asunto sobre el cual los cristianos tienen que meditar mucho y deben hacerlo con frecuencia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Traten de entender, queridos amigos, la grandeza de la expiaci\u00f3n. Vivan mucho bajo la sombra de la cruz. Aprendan a:\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cContemplar el fluir<br \/> De la preciosa sangre del Salvador,<br \/> Sabiendo por divina seguridad<br \/> Que \u00c9l ha hecho su paz con Dios\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sientan que la sangre de Cristo fue derramada por ustedes, incluso por ustedes. No est\u00e9n satisfechos nunca hasta que aprendan el misterio de las cinco llagas; no est\u00e9n contentos nunca mientras no \u201csean plenamente capaces de comprender con todos los santos cu\u00e1l sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento\u2026\u201d\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El poder de Jesucristo para limpiar del pecado reside, primero, en la grandeza de Su persona. No es concebible que los sufrimientos de un simple hombre, sin importar cu\u00e1n santo o grande pudiera haber sido, expiara los pecados de la multitud entera del pueblo escogido del Se\u00f1or. Fue debido a que Jesucristo era una de las personas de la Divina Trinidad, fue debido a que el Hijo de Mar\u00eda era nada menos que el Hijo de Dios, fue debido a que Aquel que vivi\u00f3, y trabaj\u00f3, y sufri\u00f3, y muri\u00f3, era el grandioso Creador, sin quien nada de lo que ha sido hecho, fue hecho, que Su sangre tiene tal eficacia que puede lavar y dejar tan limpios a los m\u00e1s negros pecadores, que quedan \u201cm\u00e1s blancos que la nieve\u201d. La muerte del mejor hombre que haya existido jam\u00e1s no podr\u00eda hacer una expiaci\u00f3n ni siquiera por sus propios pecados, y mucho menos podr\u00eda expiar la culpa de otros; pero cuando Dios mismo \u201cse despoj\u00f3 a s\u00ed mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres\u201d, y \u201cse humill\u00f3 a s\u00ed mismo, haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz\u201d, no se le puede poner ning\u00fan l\u00edmite al valor de la expiaci\u00f3n hecha por \u00c9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros sostenemos de manera sumamente firme la doctrina de la redenci\u00f3n particular: que \u2018Cristo am\u00f3 a la iglesia, y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por ella\u2019; pero nosotros no sostenemos la doctrina del valor limitado de Su preciosa sangre. No puede haber ning\u00fan l\u00edmite para la Deidad; tiene que haber un valor infinito en la expiaci\u00f3n que fue ofrecida por Aquel que es divino. El \u00fanico l\u00edmite de la expiaci\u00f3n est\u00e1 en su designio, y ese designio fue que Cristo diera vida a todos cuantos le fueron dados del Padre; pero, en s\u00ed misma, la expiaci\u00f3n ser\u00eda suficiente para la salvaci\u00f3n del mundo entero, y si la raza entera de la humanidad fuere conducida a creer en Jes\u00fas, hay suficiente eficacia en Su sangre preciosa para limpiar a todo aquel nacido de mujer, de todo pecado que todo el conjunto de ellos hubiere cometido jam\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero el poder de la sangre limpiadora de Jes\u00fas radica tambi\u00e9n en los intensos sufrimientos que soport\u00f3 al hacer expiaci\u00f3n por Su pueblo. No hubo nunca un caso como el de nuestro precioso Salvador. En lo que ata\u00f1e a Sus sufrimientos f\u00edsicos, pueden haber existido algunos que hayan soportado tanto como \u00c9l, pues el cuerpo humano es capaz s\u00f3lo de una cierta cantidad de dolor y agon\u00eda, y otras personas junto a nuestro Se\u00f1or han alcanzado ese l\u00edmite; pero hubo un elemento en Sus sufrimientos que nunca estuvo presente en ning\u00fan otro caso. El hecho de que Su muerte fuera en el lugar, en la posici\u00f3n y en sustituci\u00f3n de Su pueblo, el \u00fanico gran sacrificio por la totalidad de Sus redimidos, hace que Su muerte sea enteramente \u00fanica, de tal manera que ni siquiera los m\u00e1s nobles dentro del noble ej\u00e9rcito de m\u00e1rtires, pueden participar de la gloria con \u00c9l. Sus sufrimientos mentales tambi\u00e9n constituyeron una parte muy vital de la expiaci\u00f3n: los sufrimientos de Su alma fueron el alma misma de Sus sufrimientos. Si t\u00fa puedes comprender la amargura de la traici\u00f3n que sufri\u00f3 por uno que hab\u00eda sido Su seguidor y amigo, y el abandono que experiment\u00f3 por todos Sus disc\u00edpulos, la acusaci\u00f3n formal por sedici\u00f3n y blasfemia ante criaturas que \u00c9l mismo hab\u00eda hecho; si pudieran comprender lo que fue para \u00c9l, que no cometi\u00f3 pecado, ser hecho pecado por nosotros, y que fuera puesta sobre \u00c9l la iniquidad de todos nosotros; si pudieran formarse una idea de cu\u00e1nto aborrec\u00eda el pecado y rehu\u00eda de \u00e9l, podr\u00edan formarse una ligera idea de lo que tiene que haber sufrido Su naturaleza pura por culpa nuestra.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros no rehuimos el pecado como lo hac\u00eda Cristo, porque estamos acostumbrados a \u00e9l; una vez fue el elemento en el que viv\u00edamos, y nos mov\u00edamos, y ten\u00edamos nuestro ser; pero Su naturaleza santa rehu\u00eda el mal as\u00ed como una planta sensible se aparta cuando se la toca. Pero Sus peores sufrimientos deben de haber sido cuando la ira de Su Padre fue derramada sobre \u00c9l, al soportar lo que Su pueblo merec\u00eda soportar, pero que ahora no tendr\u00e1 que soportar nunca.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cLas olas de creciente dolor<br \/> Se estrellaban contra Su pecho,<br \/> Y monta\u00f1as de ira omnipotente<br \/> Pesaban sobre Su alma\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El hecho que Su Padre haya escondido Su rostro de \u00c9l de tal manera que clamara en Su agon\u00eda: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado?\u201d, debe de haber sido un aut\u00e9ntico infierno para \u00c9l. \u00c9ste fue el tremendo trago de ira que nuestro Salvador bebi\u00f3 por nosotros hasta sus \u00faltimos sedimentos, para que nuestra copa no pudiera contener ni una gota de ira jam\u00e1s. Tiene que haber sido una gran expiaci\u00f3n, esa que fue comprada a un precio tan grande.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Podemos pensar en la grandeza de la expiaci\u00f3n de Cristo de otra manera. Tiene que haber sido una gran expiaci\u00f3n la que ha transportado en forma segura a tantas multitudes de pecadores al cielo, y que ha salvado a tantos grandes pecadores y los ha transformado en santos refulgentes. Tiene que ser una gran expiaci\u00f3n la que ha de llevar todav\u00eda a innumerables mir\u00edadas a la unidad de la fe y a la gloria de la iglesia de los primog\u00e9nitos, que est\u00e1n inscritos en el cielo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Es una expiaci\u00f3n tan grande, pecador, que si conf\u00edas en ella, ser\u00e1s salvo por ella sin importar cu\u00e1ntos y cu\u00e1n graves pudieran haber sido tus pecados. \u00bfTienes miedo de que la sangre de Cristo no sea lo suficientemente potente para limpiarte? \u00bfAcaso temes que Su expiaci\u00f3n no pueda soportar el peso de un pecador como t\u00fa?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me enter\u00e9, el otro d\u00eda, acerca de una necia mujer de Plymouth, quien, durante un buen tiempo, no quer\u00eda pasar sobre el Puente Saltash porque no lo consideraba seguro. Cuando, a la larga, despu\u00e9s de ver el enorme tr\u00e1fico que pasaba con seguridad sobre el puente, fue inducida a tener confianza en el puente, temblaba grandemente todo el tiempo, y no tuvo tranquilidad mental hasta que lo dej\u00f3 atr\u00e1s. Por supuesto que todo el mundo se ri\u00f3 de ella por pensar que esa estructura tan s\u00f3lida no pudiera soportar su liviano peso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pudiera haber alg\u00fan pecador en este edificio que tenga miedo de que el gran puente que la eterna misericordia ha construido a un costo infinito, a trav\u00e9s del golfo que nos separa de Dios, no sea lo suficientemente fuerte para soportar su peso. Si es as\u00ed, debe permitirme que le asegure que a trav\u00e9s de ese puente del sacrificio expiatorio de Cristo, han cruzado millones de pecadores tan viles y corruptos como \u00e9l, y el puente ni siquiera ha temblado bajo su peso, y ninguna de sus partes se ha torcido o desplazado jam\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mi pobre amigo temeroso, tu ansiedad de que el gran puente de la misericordia no sea capaz de soportar tu peso, me recuerda la f\u00e1bula del zancudo que se pos\u00f3 sobre la oreja de un toro, y luego estaba preocupado porque la potente bestia podr\u00eda incomodarse por su \u2018enorme\u2019 peso. Es bueno que tengas una v\u00edvida comprensi\u00f3n del peso de tus pecados, pero al mismo tiempo debes tambi\u00e9n entender que Jesucristo, en virtud de Su gran expiaci\u00f3n, no s\u00f3lo es capaz de soportar el peso de tus pecados, sino que tambi\u00e9n puede llevar, y en verdad ha llevado ya sobre Sus hombros, los pecados de todos los que han de creer en \u00c9l hasta el propio final del tiempo; y los ha transportado a la tierra del olvido, donde no ser\u00e1n recordados o recuperados jam\u00e1s. La sangre del pacto eterno es tan eficaz que incluso t\u00fa, as\u00ed de negro como est\u00e1s, puedes orar con David: \u201cL\u00e1vame, y ser\u00e9 m\u00e1s blanco que la nieve\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> \u00c9sto me lleva a LA P\u00c1GINA BLANCA DEL LIBRO SIN PALABRAS, que est\u00e1 tan llena de instrucci\u00f3n como la hoja negra o la roja: \u201cL\u00e1vame, y ser\u00e9 m\u00e1s blanco que la nieve\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Cu\u00e1n hermoso espect\u00e1culo fue, esta ma\u00f1ana, cuando miramos hacia fuera, y vimos el terreno todo cubierto de nieve! Todos los \u00e1rboles estaban vestidos de plata; sin embargo, es casi un insulto para la nieve compararla con la plata, pues la plata en su nivel m\u00e1s brillante no es digna de ser comparada con el maravilloso esplendor que se pod\u00eda ver en cualquier lugar en que los \u00e1rboles aparec\u00edan adornados con hermosos festones, sobre la tierra que estaba vestida con su puro manto blanco. Si hubi\u00e9ramos tomado un pedazo de lo que llamamos: papel blanco, y lo hubi\u00e9ramos colocado sobre la superficie de la nieve reci\u00e9n ca\u00edda, se habr\u00eda visto cubierto de suciedad al compararlo con la nieve inmaculada. La escena de esta ma\u00f1ana trajo de inmediato a mi mente el texto: \u201cL\u00e1vame, y ser\u00e9 m\u00e1s blanco que la nieve\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Oh negro pecador, si t\u00fa crees en Jes\u00fas, no s\u00f3lo ser\u00e1s lavado en Su sangre preciosa hasta convertirte en alguien tolerablemente limpio, sino que quedar\u00e1s blanco, s\u00ed, t\u00fa ser\u00e1s: \u201cm\u00e1s blanco que la nieve\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando hemos contemplado la pura blancura de la nieve antes de que se ensucie, nos ha parecido como si no pudiera haber nada m\u00e1s blanco. Yo s\u00e9 que cuando he estado en medio de los Alpes, y he contemplado durante horas la deslumbrante blancura de la nieve, casi he sido enceguecido por ella. Si la nieve se quedara largo tiempo sobre el terreno, y si toda la tierra se cubriera de ella, pronto nos quedar\u00edamos ciegos todos nosotros. Los ojos del hombre han sufrido con su alma a trav\u00e9s del pecado, y tal como nuestra alma ser\u00eda incapaz de soportar una visi\u00f3n de la pureza de Dios al descubierto, as\u00ed nuestros ojos no podr\u00edan soportar contemplar la portentosa pureza de la nieve. Sin embargo, el pecador, negro por causa del pecado, al ser llevado bajo el poder limpiador de la sangre de Jes\u00fas, se vuelve \u201cm\u00e1s blanco que la nieve\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, \u00bfc\u00f3mo puede un pecador ser lavado para quedar \u201cm\u00e1s blanco que la nieve\u201d? Bien, antes que nada, <i>hay una permanencia en la<\/i> <i>blancura de un pecador lavado con sangre, que no existe en cuanto<\/i> <i>a la nieve.<\/i> Mucha de la nieve que cay\u00f3 esta ma\u00f1ana no ten\u00eda nada de blancura esta tarde. All\u00ed donde la nieve hab\u00eda comenzado a derretirse, se miraba amarilla, incluso en los lugares donde ning\u00fan pie de hombre hab\u00eda pisado sobre ella; y en cuanto a la nieve de las calles de Londres, ustedes saben cu\u00e1n pronto desaparece su blancura. Pero no hay temor de que la blancura que Dios da a un pecador desaparezca nunca de \u00e9l; el vestido de la justicia de Cristo que es colocado sobre \u00e9l, es permanentemente blanco.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<i>\u201cEste vestido sin mancha se ve igual,<br \/> Cuando la naturaleza deteriorada se cubre de a\u00f1os;<br \/> Ninguna edad puede cambiar su gloriosa tonalidad;<br \/> El manto de Cristo es por siempre nuevo\u201d.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Siempre es \u201cm\u00e1s blanco que la nieve\u201d. Algunos de ustedes tienen que vivir en Londres, un lugar humoso y mugriento, pero el humo y la mugre no pueden descolorar el vestido inmaculado de la justicia de Cristo. Ustedes mismos est\u00e1n manchados por el pecado; pero cuando est\u00e1n vestidos con la justicia de Cristo delante de Dios, las manchas del pecado desaparecen. David, en s\u00ed mismo, estaba negro y sucio cuando elev\u00f3 la oraci\u00f3n de nuestro texto, pero vestido en la justicia de Cristo, estaba blanco y limpio. El creyente en Cristo es tan puro a los ojos de Dios en un momento, como tambi\u00e9n lo es en otro momento. \u00c9l no mira la pureza variante de nuestra santificaci\u00f3n como nuestra base de aceptaci\u00f3n con \u00c9l; antes bien, mira la pureza inmutable e incomparable de la persona y obra del Se\u00f1or Jesucristo, y nos acepta en Cristo, y no por lo que somos en nosotros mismos. Por esta raz\u00f3n, una vez que somos aceptos en \u00c9l, somos \u201cm\u00e1s blancos que la nieve\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Adem\u00e1s, <i>la blancura de la nieve es, despu\u00e9s de todo, s\u00f3lo una<\/i> <i>blancura creada.<\/i> Es algo que Dios ha hecho, pero no tiene la pureza que pertenece a Dios mismo; pero la justicia que Dios da al creyente, es una justicia divina, como dice Pablo: \u201cAl que no conoci\u00f3 pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fu\u00e9semos hechos justicia de Dios en \u00e9l\u201d. Y recuerden que \u00e9sto es cierto en lo tocante al propio pecador que antes estaba tan negro que ten\u00eda que clamar a Dios: \u201cL\u00e1vame, y ser\u00e9 m\u00e1s blanco que la nieve\u201d.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Puede haber una persona que entrara a este edificio negro como la noche, debido al pecado; pero si es capacitado ahora por la gracia a confiar en Jes\u00fas, Su sangre preciosa lo limpiar\u00e1 de inmediato, tan completamente, que ser\u00e1 \u201cm\u00e1s blanco que la nieve\u201d. La justificaci\u00f3n no es una obra que va por grados; no progresa de una etapa a otra, sino que es la obra de un momento, y es completada instant\u00e1neamente. El grandioso don de Dios de la vida eterna, es concedido en un momento, y podr\u00edas ser incapaz de discernir el momento exacto en que es concedido. Sin embargo, podr\u00edas saber inclusive eso, pues, tan pronto como crees en el Se\u00f1or Jesucristo, eres nacido de Dios y has pasado de muerte a vida; eres salvo, y salvo para toda la eternidad. El acto de fe es algo muy simple, pero es el acto que m\u00e1s glorifica a Dios que pueda ser llevado a cabo por un hombre. Aunque no hay ning\u00fan m\u00e9rito en la fe, la fe es una gracia sumamente ennoblecedora, y Cristo le asigna un alto honor cuando dice: \u201cTu fe te ha salvado, v\u00e9 en paz\u201d. Cristo pone la corona de la salvaci\u00f3n sobre la cabeza de la fe; sin embargo, la fe misma nunca llevar\u00e1 esa corona, sino que la pone a los pies de Jes\u00fas, y le da a \u00c9l todo el honor y la gloria.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Podr\u00eda haber alguna persona en este lugar que tenga miedo de pensar que Cristo la salvar\u00e1. Mi querido amigo, hazle a mi Maestro el honor de creer que no hay profundidades de pecado en los que pudieras haber ca\u00eddo, que est\u00e9n m\u00e1s all\u00e1 de Su alcance. Debes creer que no hay pecado que sea demasiado negro para que no pueda ser limpiado completamente por la sangre preciosa de Cristo, pues \u00c9l ha dicho: \u201cTodo pecado y blasfemia ser\u00e1 perdonado a los hombres\u201d, y \u201cTodo pecado\u201d, tiene que incluir el tuyo. La propia grandeza de la misericordia de Dios es la que a veces deja perplejo a un pecador.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Perm\u00edtanme usar un s\u00edmil casero para ilustrar lo que quiero decir. Supongan que est\u00e1n sentados a la mesa de su casa, trinchando un trozo de carne para cenar, y supongan que su perro est\u00e1 debajo de la mesa, esperando obtener un hueso o un trozo de cart\u00edlago como su porci\u00f3n. Ahora, si fueran a colocar el plato con todo el trozo de carne sobre el suelo, probablemente el perro tendr\u00eda miedo de tocarlo porque podr\u00eda recibir unos azotes; sabr\u00eda que un perro no merece una comida como \u00e9sa; y \u00e9sa es justamente tu dificultad, pobre pecador. T\u00fa sabes que no mereces esa gracia que Dios se deleita en darte. Pero el hecho de que sea de gracia, deja fuera por completo el tema del m\u00e9rito. \u201cPor gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios\u201d. Los dones de Dios son como \u00c9l mismo: inmensurablemente grandes.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez algunos de ustedes piensen que estar\u00edan contentos con migajas o huesos de la mesa de Dios. Bien, si \u00c9l me fuera a dar unas cuantas migajas o un poco de carne en trozos, yo estar\u00eda agradecido inclusive por eso, pero no me satisfar\u00eda; pero cuando \u00c9l me dice: \u201cT\u00fa eres mi hijo. Yo te he adoptado y has entrado en mi familia, y ya no saldr\u00e1s fuera jam\u00e1s\u201d, yo no estoy de acuerdo contigo en que sea demasiado bueno para ser cierto. Podr\u00eda ser demasiado bueno para ti, pero no es demasiado bueno para Dios; \u00c9l da como s\u00f3lo \u00c9l puede dar. Si yo tuviera una gran necesidad, y obtuviera acceso a la Reina, y despu\u00e9s de exponer mi caso ante ella, me dijera: \u201cSiento un profundo inter\u00e9s en su caso; aqu\u00ed tiene un centavo para usted\u201d, yo estar\u00eda muy seguro de que no vi a la Reina, sino que alguna doncella o sirvienta de alguna dama me estaba poniendo en rid\u00edculo. \u00a1Oh, no!, la Reina da como una reina, y Dios da como Dios; de tal manera que la grandeza de Su don, en vez de dejarnos at\u00f3nitos, s\u00f3lo deber\u00eda asegurarnos de que es genuino, y que proviene de Dios.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Richard Baxter dijo sabiamente; \u201c\u00a1Oh Se\u00f1or, tiene que ser una gran misericordia o ninguna misericordia, pues poca misericordia no me sirve de nada!\u201d. Entonces, pecador, acude al gran Dios con tu gran pecado y pide una gran misericordia para que seas lavado en la gran fuente llena con la sangre del gran sacrificio, y recibir\u00e1s una gran salvaci\u00f3n que Cristo ha obtenido, y por ello atribuir\u00e1s una gran alabanza al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo, por siempre y para siempre. \u00a1Que Dios nos conceda que as\u00ed sea, por Jesucristo nuestro Se\u00f1or! Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cL\u00e1vame, y ser\u00e9 m\u00e1s blanco que la nieve\u201d. Salmo 51: 7. 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