{"id":22577,"date":"2016-04-04T15:57:48","date_gmt":"2016-04-04T20:57:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-jactancia-sino-confianzapor-charles-h-spurgeon\/"},"modified":"2016-04-04T15:57:48","modified_gmt":"2016-04-04T20:57:48","slug":"no-jactancia-sino-confianzapor-charles-h-spurgeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-jactancia-sino-confianzapor-charles-h-spurgeon\/","title":{"rendered":"No Jactancia, sino Confianza\nPor Charles H. Spurgeon"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abNo por obras, para que nadie se glor\u00ede.\u00bb Efesios 2: 9.<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Esto es muy claro. No hay manera de malinterpretar el sentido. Somos salvados por gracia y no por nuestras propias obras. Una raz\u00f3n es aducida: si fu\u00e9ramos salvos por nuestras propias obras, ser\u00eda muy natural que nos glori\u00e1ramos, y lo har\u00edamos. Est\u00e1 muy bien que el ap\u00f3stol sea muy expl\u00edcito aqu\u00ed y en otros pasajes acerca de esta doctrina, pues los hombres se abalanzan contra ella para quitarle su filo. La justicia propia es la religi\u00f3n natural del coraz\u00f3n envilecido. \u00danicamente el Esp\u00edritu Santo puede hacer que el hombre realmente reciba y reconozca la verdad. El ap\u00f3stol tiene el prop\u00f3sito de que si alguien la rechaza, no ser\u00e1 por falta de claridad en su exposici\u00f3n como maestro. \u00c9l no anda con rodeos, no se sale por la tangente ni trata de presentar las cosas demasiado favorablemente; va directo al grano, \u00abPor gracia sois salvos,\u00bb y luego da la negaci\u00f3n, el golpe de rev\u00e9s de la espada, \u00abno por obras, para que nadie se glor\u00ede.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta es la inveterada controversia del cristianismo desde sus mismos comienzos. La primera artiller\u00eda pesada de la ordenanza del Evangelio fue dirigida contra los judaizantes. Ellos afirmaban que la salvaci\u00f3n era por medio de ceremonias y obras de la ley. De todo tipo de formas y maneras, algunas veces directamente y otras astutamente, trataron de introducir en la Iglesia cristiana la idea de que las obras de los hombres conten\u00edan alg\u00fan m\u00e9rito, y contribu\u00edan en cierto grado a su salvaci\u00f3n. El ap\u00f3stol se opuso tenazmente a esta sutil innovaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sus Ep\u00edstolas a los Romanos, a los G\u00e1latas, a los Efesios, y, en verdad, todos sus escritos, son como ca\u00f1ones que transportados al frente de batalla, arrojan proyectiles hirvientes contra la propia idea de salvaci\u00f3n por las obras de la ley. \u00abPor las obras de la ley ning\u00fan ser humano ser\u00e1 justificado delante de \u00e9l,\u00bb afirma, \u00abporque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.\u00bb En el transcurso de la historia de la Iglesia cristiana, este viejo conflicto fue renovado con vehemencia por Mart\u00edn Lutero y sus hermanos reformadores, contra la iglesia de Roma. No deben pensar que el punto clave de la diferencia entre protestantes y cat\u00f3licos radica en el deber de obediencia al respetable anciano caballero de Roma, o en que si debemos pedirles a nuestros ministros que se vistan de azul, p\u00farpura y lino fino, o con ropas comunes, como nosotros. Esas bagatelas pueden cobrar importancia como signos ostensibles de profesi\u00f3n, pero no son el principal tema en disputa. Constituyen simplemente la parte superficial de la controversia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La batalla real entre cat\u00f3licos y protestantes se centra en esta pregunta: Los hombres \u00bfson salvados por obras, o son salvos por gracia? Todos los reformadores que alguna vez intentaron reformar la iglesia de Roma, combatiendo sus momer\u00edas y sus monasterios, sus sacerdotes y sus vestimentas, sus d\u00edas de fiesta y sus celebraciones, y no s\u00e9 qu\u00e9 otras cosas m\u00e1s, estaban todos ellos simplemente desperdici\u00e1ndose en un combate contra las gastadas fuerzas ubicadas en las ramas exteriores de ese horrible \u00e1rbol de <i>upas<\/i>; pero cuando Lutero sali\u00f3 de su celda con esa luz que brillaba en sus ojos: \u00absomos justificados por fe,\u00bb entonces fue cuando el hacha fue puesta a la ra\u00edz de ese \u00e1rbol. Para abatir al papado no se requiere otra cosa que la constante proclamaci\u00f3n de esta \u00fanica verdad, \u00abAs\u00ed que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia;\u00bb pues la salvaci\u00f3n no es del hombre, ni por el hombre; es del Se\u00f1or, y es dada a todos aquellos que creen en el Se\u00f1or Jesucristo de todo coraz\u00f3n. De hecho, esta es la controversia que prevalece al d\u00eda de hoy, ante la cual todas las dem\u00e1s controversias ceden el paso.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El mundo exterior est\u00e1 convencido que ser\u00e1 salvo por sus propias obras. La huestes de los elegidos de Dios, desnudados de su propia justicia y vestidos con la justicia de Cristo, est\u00e1n, cada uno de ellos, con su espada al cinto y su escudo en la mano, defendiendo esta importante verdad, esta vital verdad, una verdad del Evangelio de suma importancia. Por esta verdad, hermanos, debemos estar preparados, cada uno de nosotros, a derramar nuestra sangre. Borrar esta verdad o disfrazarla, equivaldr\u00eda a apagar la l\u00e1mpara que ilumina este mundo tenebroso, a eliminar el \u00fanico ung\u00fcento que puede sanar las heridas de esta tierra, a destruir la \u00fanica medicina que curar\u00e1 las enfermedades de la humanidad. \u00abJustificados por fe, por gracia sois salvos, no por obras, para que nadie se glor\u00ede.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En este momento, brevemente, consideremos <i>una gran negaci\u00f3n<\/i>: \u00abno por obras;\u00bb <i>un gran motivo<\/i>: \u00abpara que nadie se glor\u00ede;\u00bb y luego vamos a agregar, uno tras otro y sin seguir un estricto orden, <i>unos cuantos pensamientos relativos a este grandioso tema<\/i>.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>I. <\/b>UNA GRAN NEGACI\u00d3N: \u00abNo por obras.\u00bb Ahora, hermanos, no puede ser por obras, porque esa alternativa ha sido probada y ha comprobado ser <i>un completo fracaso<\/i>. Ad\u00e1n fue puesto en el huerto del Ed\u00e9n, bajo circunstancias peculiarmente conducentes a su felicidad. La ley que lo iba a probar era notablemente simple. S\u00f3lo conten\u00eda un mandamiento, \u00abMas del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal no comer\u00e1s.\u00bb Ad\u00e1n no era, como lo somos nosotros, corrompido; su constituci\u00f3n no ten\u00eda tendencia a pecar; \u00e9l era puro y perfecto, con un juicio bien balanceado y sin sesgo hacia ning\u00fan lado. Nunca hab\u00eda pecado; no necesitaba haber pecado jam\u00e1s. No ten\u00eda nada que ganar con el pecado. Su para\u00edso era tan perfecto como pod\u00eda serlo. A Dios le agrad\u00f3 darle todo lo necesario para hacerlo abundantemente feliz; pero bajo esas circunstancias, las m\u00e1s favorables en las que la humanidad se vio envuelta jam\u00e1s, lamentablemente fue cortado el camino de aceptaci\u00f3n ante Dios por obras. Ya sea despu\u00e9s de un corto o de un largo per\u00edodo de prueba, (no vamos a opinar porque es una insensatez hablar all\u00ed donde la Escritura guarda silencio), es seguro que, cuando fue tentado, cay\u00f3, pues la mujer tom\u00f3 del fruto, y el hombre tambi\u00e9n particip\u00f3 de \u00e9l. Entonces la aceptaci\u00f3n por obras se volvi\u00f3 como una vasija de alfarero, hecha pedazos con una vara de hierro. El hombre intent\u00f3 el camino del m\u00e9rito y amarga fue, ciertamente, su recompensa.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pierdan toda esperanza, ustedes hijos de Ad\u00e1n, all\u00ed donde su padre fall\u00f3. Adem\u00e1s, hasta ese punto \u00e9l hab\u00eda sido sin mancha. Ustedes, con una voluntad pervertida, con una imaginaci\u00f3n inclinada a suponer placer en el pecado, con un juicio torcido y forzado por la depravaci\u00f3n innata, por la infecci\u00f3n del ejemplo, y por la fuerza de las circunstancias, no crean que pueden permanecer rectos donde el perfecto Ad\u00e1n cay\u00f3. No esperen encontrar el camino de regreso a trav\u00e9s de las puertas del para\u00edso, pues all\u00ed est\u00e1 todav\u00eda el querube con una espada encendida, y ninguna carne viviente a partir de ese momento ser\u00e1 salvada por obras. El camino de la salvaci\u00f3n por obras es un camino completamente equivocado para nosotros. No s\u00f3lo es infruct\u00edfero, ya demostr\u00f3 serlo, sino que tambi\u00e9n es inconsistente. Es vano proponerse cualquier cosa que implique una imposibilidad. Prop\u00f3nganle a un hombre sin pies que camine, o a un hombre sin ojos que distinga los colores: ustedes pueden ver la insensatez de esa propuesta; pero \u00bfacaso no es igualmente absurdo recomendar a un convicto que busque la dignidad de volverse miembro de la C\u00e1mara de los lores? Es imposible que cualquiera de nosotros obtenga m\u00e9ritos ante Dios. Todos ya hemos pecado manifiestamente. Nuestra condici\u00f3n presente nos excluye de entrar en la lista de honores futuros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfPor qu\u00e9 medios podemos quitar este viejo pecado? All\u00ed permanece. Supongamos que obedecemos a Dios, de ahora en adelante y hasta nuestra muerte, sin una sola falla; entonces s\u00f3lo habremos hecho lo que es nuestra obligaci\u00f3n hacer, y lo que Dios ten\u00eda el derecho de esperar de nosotros. No habr\u00e1 ning\u00fan saldo disponible, nada que poner per contra (a cambio) de nuestros pecados, nada a nuestro cr\u00e9dito que reduzca nuestro pasivo; s\u00f3lo habr\u00edamos pagado la cuenta corriente, suponiendo que eso fuera posible. La deuda anterior todav\u00eda estar\u00eda registrada como pendiente. El viejo saldo \u00bfqui\u00e9n lo pagar\u00e1? \u00ab\u00a1Oh!\u00bb dir\u00e1 alguno, \u00abacudimos a Cristo para eso.\u00bb No, no, se\u00f1or; si debe ser por obras, debes atenerte a las obras, pues el ap\u00f3stol ense\u00f1a en el cap\u00edtulo 11 de Romanos que, \u00abY si por gracia, ya no es por obras; y si por obras, ya no es gracia.\u00bb Estos dos principios no aceptan mezclarse; toma el que quieras. Son como el agua y el aceite, o, m\u00e1s bien, como el fuego y el agua: son opuestos. Si Cristo va a salvarte, debe hacerlo de principio a fin. \u00c9l nunca ser\u00e1 tu suplente, puedes estar seguro de ello. \u00c9l no vino a este mundo para compensar unas pocas deficiencias; no es as\u00ed. \u00c9l no aceptar\u00e1 que te jactes, no aceptar\u00e1 que compartas con \u00c9l el honor de tu salvaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios exige de cada hombre una vida perfecta; habiendo pecado todos, no podemos presentarle una vida perfecta. Ustedes han resquebrajado ese jarr\u00f3n; bien, aunque no lo sigan quebrando, ya tiene sus resquebrajaduras. \u00ab\u00a1Oh!\u00bb me dir\u00e1n, \u00abes s\u00f3lo en un lugarcito.\u00bb S\u00ed, pero si hay un \u00fanico eslab\u00f3n roto en la cadena que saca al minero del vientre de la tierra, basta para su destrucci\u00f3n que ese eslab\u00f3n est\u00e9 roto. No se requiere que haya una docena de eslabones corro\u00eddos por la herrumbre; el que est\u00e1 roto es suficiente. Si vas a ser salvado por obras, debes ser absolutamente perfecto, pues ser\u00eda inconsistente con la justicia de Dios que aceptara otra cosa que no fuera una obediencia perfecta de las criaturas que est\u00e1n bajo Su imperio. \u00bfPuedes t\u00fa alcanzar esto?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si se conocieran a ustedes mismos, dir\u00edan \u00abno podemos.\u00bb Mirar\u00edan las flamas que vio Mois\u00e9s cuando el Sina\u00ed ard\u00eda; temblar\u00edan y perder\u00edan toda esperanza de ser salvos por obras jam\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, adem\u00e1s, mientras ese camino ha demostrado ser infruct\u00edfero, y es ciertamente impropio, es un camino que, a pesar de todo lo que digan, <i>ning\u00fan hombre ha intentado cabalmente<\/i>. A menudo he observado que quienes m\u00e1s presumen de buenas obras son aquellos que cuentan con menos buenas acciones que se puedan mencionar. Como peque\u00f1os comerciantes callejeros con sus escasos inventarios de bienes, necesitan gritar y promocionar sus mercanc\u00edas, porque tienen muy poco que vender; mientras que un comerciante de diamantes o un joyero espera quietamente, sin hacer ning\u00fan ruido, porque cuenta con un precioso tesoro. Las personas que promueven m\u00e1s las buenas obras, provienen generalmente de alguna deshonrosa guarida. Inclusive se jactan de que sus sentimientos son mejores que sus h\u00e1bitos. Bien que lo necesitan. Los he visto poner sus indecentes dedos negros sobre el resplandeciente Evangelio de Cristo, diciendo: \u00abesto conduce al libertinaje.\u00bb \u00a1Qu\u00e9 l\u00e1stima, entonces, amigo, que te acerques a \u00e9l jam\u00e1s, pues puedes encontrar libertinaje con mucha facilidad sin tener que recurrir a \u00e9l!\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Las mentes puras ven a Dios en el Evangelio. Ponen un velo en su rostro, y se inclinan ante Su majestad. \u00a1Ah!, yo har\u00eda muy bien en predicar moralidad; pero no como el medio de salvaci\u00f3n, o, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda su resultado? \u00bfQu\u00e9 dijo Chalmers acerca de la etapa inicial de su ministerio? Dijo: \u00abyo predicaba sobriedad hasta que casi todos mis seguidores se volvieron borrachos; predicaba honestidad hasta que fabriqu\u00e9 ladrones; entre m\u00e1s predicaba el bien que deb\u00edan hacer los hombres, m\u00e1s los descubr\u00eda haciendo el mal.\u00bb Estas no son sus palabras literales, pero son el sentido de su propia confesi\u00f3n solemne cuando lleg\u00f3 a la lectura del puro Evangelio, y comenz\u00f3 a predicarlo con todo su coraz\u00f3n. Lo mismo sucede con cada hombre, y yo supongo que siempre ser\u00e1 as\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c1ridos ensayos sobre el deber se deslizan y resbalan, como el aceite, sobre una losa de m\u00e1rmol, mientras que la proclamaci\u00f3n del Evangelio de la gracia de Dios que perdona al primero de los pecadores, atrae a los hombres a Jes\u00fas, quebranta sus corazones, los conduce a odiar el pecado, los reforma, los santifica, y les ayuda a perseverar hasta el fin. \u00abNo por obras,\u00bb dice el texto, y regresamos a \u00e9l. Si la salvaci\u00f3n fuera por obras, y pudiera ser obtenida de esa manera, \u00a1escuchen!, entonces el Calvario ser\u00eda algo superfluo; la cruz de Cristo, con todas sus maravillas, ser\u00eda una obra de supererogaci\u00f3n de parte de Dios, y la obra de la redenci\u00f3n ser\u00eda un tema de escarnio para nosotros.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfNo hay ninguna salvaci\u00f3n, o hay salvaci\u00f3n de alguna otra manera? \u00bfDebe descender Dios y encarnarse, y en esa forma debe el Cristo de Dios sufrir hasta la muerte, y todo para nada, pues en eso se resume todo? Si el hombre se puede salvar a s\u00ed mismo, \u00bfpara qu\u00e9 necesitan todo ese bullicio, ustedes \u00e1ngeles? \u00a1No canten sus villancicos! \u00bfPara qu\u00e9 necesitan esos ojos contemplativos y esa admiraci\u00f3n absorbente, al ver la manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or de gloria encarnado entre los hombres? \u00bfQu\u00e9 necesidad hay que los profetas hablen del Cordero de Dios, y nos se\u00f1alen el sacrificio infinito? \u00bfQu\u00e9 necesidad hay que Jesucristo haya llevado la corona de espinas, y haya inclinado Su cabeza para morir por nosotros? Hay hombres que dicen que nosotros podemos abrirnos camino a las estrellas, y por nuestros m\u00e9ritos ubicarnos entre los benditos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Se\u00f1ores, \u00bfqu\u00e9 voy a creer: que Dios llev\u00f3 a cabo una obra que no se necesitaba, o que ustedes est\u00e1n bajo el hechizo de un fatal enga\u00f1o? \u00abAntes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso.\u00bb No pueden encontrar ning\u00fan camino al cielo salvo por la cruz.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abPodr\u00eda tu celo no conocer descanso,<br \/> Podr\u00edan tus l\u00e1grimas derramarse por siempre;<br \/> Nada podr\u00eda expiar el pecado.<br \/> Cristo debe salvar, y \u00fanicamente Cristo.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Esas personas que m\u00e1s parlotean de la salvaci\u00f3n por obras, ya sea que lo reconozcan o no, realmente <i>bajan el est\u00e1ndar de la santidad<\/i>, y abaten la dignidad de la ley de Dios. Cuando te pones a analizarlos detenidamente concluyes que, la vieja historia de la obediencia sajona que Whitefield y John Vaudois combatieron tan valientemente, es la petici\u00f3n del credo del hombre con justicia propia. \u00abBien,\u00bb dir\u00e1, \u00abno puedo guardar toda la ley; reconozco eso. En lo relativo a pensamientos, y palabras, y obras, no puedo estar muy limpio, pero har\u00e9 lo mejor que pueda.\u00bb Ahora, \u00bfqu\u00e9 es esto sino rebajar por completo la ley de Dios, porque no puedes elevarte a la altura de la ley de Dios? \u00bfDebe rebajarse el Dios Todopoderoso a tus propios t\u00e9rminos? \u00bfPiensas complementarte con \u00c9l? \u00bfPueden tus miserables centavos satisfacer una ley divina? Eso no suceder\u00e1 nunca. \u00abEl cielo y la tierra pasar\u00e1n,\u00bb dice Cristo, \u00abpero ni una jota ni una tilde pasar\u00e1 de la ley.\u00bb Esta es la Palabra de Dios pronunciada en el Sina\u00ed: \u00abMaldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.\u00bb Dios no aceptar\u00e1 un pago parcial. Perm\u00edtanme decirles, se\u00f1ores, que la santidad es algo muy diferente a la moralidad de la que se jactan algunos. Vamos, casi me quedo sin aliento cuando me encuentro con la moralidad de algunos hombres, de la que tanto hablan.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Esas lenguas sueltas que hablan tan volublemente contra el Evangelio diciendo que fomenta el libertinaje, si s\u00f3lo por una vez clamaran: \u00abSe\u00f1or, ten misericordia de nosotros pecadores,\u00bb se acercar\u00edan mucho m\u00e1s al papel que les corresponde. Hombres que pecan diariamente, en abierta violaci\u00f3n a la virtud com\u00fan, hablan como si fueran puros en todos sus gustos, santos en todos sus pensamientos, y por encima de toda sospecha en todas sus vidas. \u00a1Oh!, no. La santidad de Dios es algo m\u00e1s grande, m\u00e1s sublime de lo que t\u00fa y yo podamos adivinar; y no la alcanzaremos de ninguna manera por nuestras obras, pues los hombres estamos sucios, y entorpecidos, y estropeados, y desbaratados sobre la rueda, como las figuras de un alfarero inexperto, y no podemos presumir de exhibirlas ante el Dios vivo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>II. <\/b>UNA GRAN RAZ\u00d3N ES ADUCIDA. Unas cuantas palabras al respecto: \u00abNo por obras, para que nadie se glor\u00ede.\u00bb Si alg\u00fan hombre puede ir al cielo por sus propias obras, \u00a1cu\u00e1n jactancioso ser\u00eda por naturaleza! Estoy seguro que lo ser\u00eda en esta tierra. Este es el papel que desempe\u00f1ar\u00eda: oir\u00eda que Dios, en Su misericordia, perdon\u00f3 a alg\u00fan gran pecador, y que hubo gran gozo en el cielo por \u00e9l, y nuestro amigo dir\u00eda: \u00abyo no puedo participar en alegr\u00edas como esa. Yo nunca he transgredido Su mandamiento; me encuentro desconcertado y no me alegra mucho eso. All\u00ed est\u00e1 ese renegado que ha estado entregado al pecado toda su vida, y va a ser salvado. No me gusta.\u00bb Ustedes saben d\u00f3nde leer esa historia en el Evangelio de Lucas, \u00abEntonces se enoj\u00f3, y no quer\u00eda entrar. Sali\u00f3 por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Mas \u00e9l, respondiendo, dijo al padre: He aqu\u00ed, tantos a\u00f1os te sirvo, no habi\u00e9ndote desobedecido jam\u00e1s, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para \u00e9l el becerro gordo.\u00bb Qu\u00e9 clase de esp\u00e9cimen de hijo, pero es una verdadera muestra de lo que ser\u00eda cualquier hombre que sintiera: \u00abyo no le debo nada a Dios, yo estoy muy bien, yo soy salvo por mis propias obras.\u00bb \u00a1Qu\u00e9 tipo tan pat\u00e1n ser\u00eda en la iglesia! Yo estoy seguro que me sentir\u00eda muy inc\u00f3modo de admitir a alguien as\u00ed en nuestra congregaci\u00f3n. Siento que estar\u00eda fuera de lugar con los pobres pecadores salvados por gracia como nosotros, que no tenemos nada de qu\u00e9 jactarnos. Contar con tales personas en la membres\u00eda de la iglesia har\u00eda que toda ella fuera desdichada. No habr\u00eda alternativa, si no los convirti\u00e9ramos en nuestros \u00eddolos, terminar\u00edamos odi\u00e1ndolos. Yo no s\u00e9 cu\u00e1l de las dos cosas ser\u00eda; ciertamente ellos estar\u00edan muy fuera de lugar en nuestras congregaciones, con toda su jactancia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Y \u00bfqu\u00e9 har\u00edan en el cielo? Pues, har\u00edan exactamente lo inverso de lo que hacen todos los esp\u00edritus que est\u00e1n all\u00ed; todos ellos cantan: \u00abhemos lavado nuestras ropas, y las hemos emblanquecido en la sangre del Cordero;\u00bb aquellos tendr\u00edan que decir: \u00abnosotros mismos hemos mantenido blanco nuestro traje.\u00bb Cuando los esp\u00edritus rescatados arrojen sus coronas a Sus pies, las almas revestidas de su justicia propia sostendr\u00edan en alto sus penachos y estar\u00edan tocados con sus tiaras, diciendo: \u00abnosotros mismos los hemos ganado, y tenemos todo el derecho.\u00bb Esto echar\u00eda a perder el cielo. El cielo no ser\u00eda una armon\u00eda perfecta. Tales seres causar\u00edan discordia en la tierra de gloria, una mayor discordia de la que se haya visto jam\u00e1s en el universo desde la ca\u00edda. \u00a1No, no! \u00abNo por obras, para que nadie se glor\u00ede.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Me parece que oigo que alguien dice: \u00abnosotros no afirmamos que los hombres han de ser salvos enteramente por obras, sino en parte por la gracia de Dios, y en parte por sus propias obras.\u00bb Bien, voy a suponer por un momento que este extra\u00f1o monstruo pueda ser fabricado: un santo compuesto de gracia en parte, y en parte de obras. Entonces, \u00bfen qu\u00e9 proporci\u00f3n se van a juntar estas dos cualidades opuestas? \u00bfCu\u00e1nto de gracia, y cu\u00e1nto de obras? \u00bfLa mitad de obras? S\u00ed. Entonces, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda con esos pobres individuos que no logran alcanzar la mitad? Bien, \u00bfla cuarta parte de obras? S\u00ed. Y luego \u00bftres cuartas partes de gracia? Bien, tal vez un poco m\u00e1s o un poco menos. Alg\u00fan setenta y cinco por ciento de obras, alg\u00fan cincuenta por ciento de obras, o alg\u00fan quince por ciento de obras, y as\u00ed sucesivamente. Tendr\u00edan que arreglar los porcentajes muy precisamente, ustedes saben; y tengan por seguro que tan pronto encontraran la exacta proporci\u00f3n de su salvaci\u00f3n que fuera por obras, en esa misma proporci\u00f3n comenzar\u00edan a jactarse. Deber\u00edan saberlo, y no pienso que ser\u00edan de culpar si as\u00ed lo hicieran. El hombre dir\u00eda: \u00abahora, heme aqu\u00ed salvo a medias por mis obras. Aqu\u00ed hay muchos de esos pobres creyentes en Cristo que fueron salvos completamente por gracia, pero yo he contribuido a mi salvaci\u00f3n, por mis propios medios, un justo cincuenta por ciento. No me importa alzar mi corona si es un poco nada m\u00e1s, en un simple reconocimiento que recib\u00ed cierta ayuda para ponerla en mi cabeza, pero no voy a arrojarla a Sus pies, pues cada hombre tiene el derecho que merece.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pienso que Napole\u00f3n hizo algo correcto, cuando, el d\u00eda de su coronaci\u00f3n, tom\u00f3 la corona y la puso \u00e9l mismo sobre su cabeza. \u00bfPor qu\u00e9 no habr\u00eda de aceptar el s\u00edmbolo que le era debido? Y si llegan al cielo, la mitad por gracia y la otra mitad por obras, dir\u00e1n: \u00abla expiaci\u00f3n me benefici\u00f3 un poco, pero mi integridad me benefici\u00f3 mucho m\u00e1s.\u00bb \u00bfLes parece que estoy hablando sarc\u00e1sticamente? Admito que as\u00ed es.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Se\u00f1ores, si me fuera posible patear alrededor del mundo esta idea del m\u00e9rito humano, como una pelota de f\u00fatbol; si fuera posible exponerla al escarnio p\u00fablico y recubrirla con todo tipo de inmundicia, pienso que tendr\u00eda todo el apoyo del ap\u00f3stol Pablo, que estar\u00eda de pie a mi lado, diciendo: \u00abPero cuantas cosas eran para m\u00ed ganancia, las he estimado como p\u00e9rdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como p\u00e9rdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jes\u00fas, mi Se\u00f1or;\u00bb y yo lo oir\u00eda decir de su justicia propia: \u00abla tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en \u00e9l.\u00bb No pudo haber usado una figura m\u00e1s cruda, ni una que expresara m\u00e1s plenamente su profundo desprecio por toda cosa semejante a la justicia propia. \u00abLa tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en \u00e9l.\u00bb \u00abPara que nadie se glor\u00ede.\u00bb Esta es una buena raz\u00f3n suficiente del por qu\u00e9 la salvaci\u00f3n no debe ser por obras. Ahora:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>III.<\/b> UNOS CUANTOS PENSAMIENTOS QUE NO SIGUEN UN ORDEN, pero que espero que atraigan su atenci\u00f3n y se adhieran a su memoria. Algunos afirman (y yo s\u00e9 que es una observaci\u00f3n muy com\u00fan) que esta pr\u00e9dica acerca de que los pecadores deben venir a Cristo tal como son, y confiar \u00fanicamente en \u00c9l para su salvaci\u00f3n, es muy peligrosa. Personas respetables, y gente que se considera bien calificada como cr\u00edticos, generalmente hacen alguna observaci\u00f3n como \u00e9sta: \u00abes muy peligroso.\u00bb Ahora, mi queridos amigos, si condescienden a escucharme un minuto, les recordar\u00e9 que <i>ni ustedes ni yo tenemos nada que ver con hacer el Evangelio<\/i>. Podremos pensar que el Evangelio deber\u00eda ser as\u00ed y as\u00ed, pero eso no lo cambia. Y si yo decido pensar, y si ustedes deciden pensar, que tal y tal doctrina son muy peligrosas, eso no las convierte ni en verdaderas ni en falsas; pues, despu\u00e9s de todo, la gran solemne apelaci\u00f3n acerca de todos los asuntos de religi\u00f3n no es a ustedes ni es a m\u00ed. Estamos todos en igualdad de condiciones en eso; ustedes pueden pensar una cosa y yo puedo pensar otra. Pero el Juez, el Juez que pone fin a la controversia all\u00ed donde el ingenio y la raz\u00f3n fallan, debe decidir.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La gran pregunta es, \u00ab\u00bfqu\u00e9 dicen las Escrituras? \u00bfQu\u00e9 dice el antiguo Libro?\u00bb Si no ense\u00f1a que la salvaci\u00f3n de un pecador es enteramente por gracia, y no por obras, no ense\u00f1a nada en absoluto, y no hay palabras en ning\u00fan idioma que tengan significado alguno. Primero debo ser conducido a creer que lo negro es blanco, y que Dios ha escrito un libro para enga\u00f1arnos a prop\u00f3sito e intencionalmente, antes de que pueda creer que la salvaci\u00f3n es por obras; pues las expresiones acerca de este asunto no son pocas, no son casuales, no son oscuras ni misteriosas, no son metaf\u00f3ricas. Son claras, simples, y obvias.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo reto a cualquiera (no dir\u00e9 a cualquier te\u00f3logo) pero a cualquier hombre de sentido com\u00fan que pueda leer la Biblia (ya sea que use nuestra versi\u00f3n, o prefiera el original), que la lea con honestidad, y no puede llegar a ninguna otra conclusi\u00f3n al leer las Ep\u00edstolas de Pablo, que \u00e9sta, que la salvaci\u00f3n es por gracia por medio de la fe en los m\u00e9ritos de Cristo, y no es por las obras de la ley. Ahora, eso es algo que deber\u00eda decidir y poner fin al asunto. Yo no les estoy pidiendo que hagan caso de lo que digo; no me crean a m\u00ed; mi <i>ipse dixit <\/i>(el maestro dijo) no es nada; est\u00e1 en el Libro de Dios, y sobre sus cabezas recaiga si ustedes lo niegan.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab\u00a1Oh!,\u00bb dice una persona a un predicador: \u00abno me gust\u00f3 tu predicaci\u00f3n de la otra noche.\u00bb \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que no te gust\u00f3 de ella?\u00bb \u00abNo me gust\u00f3 que predicaras la salvaci\u00f3n de los pecadores.\u00bb \u00ab\u00a1Oh!, eso no es nada para m\u00ed, la contienda no es entre t\u00fa y yo, sino entre t\u00fa y mi Se\u00f1or; debes arreglar ese asunto con \u00c9l. Yo no tengo nada que ver con la fabricaci\u00f3n de doctrinas; mi oficio es distribuirlas tal como las encuentro en la Escritura. Si no te gustan, puedes hacerlas a un lado, pero es bajo tu propia responsabilidad.\u00bb Perm\u00edtanme decirles a todos ustedes, que les suplico que no desperdicien su propia alma.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cada uno de nosotros debe recordar que <i>una buena parte de ese producto conocido en este mundo con el nombre de buenas obras, no es buenas obras para nada.<\/i> \u00bfQu\u00e9 es una buena obra? Me aventuro a decir que cualquier cosa que tenga en s\u00ed el elemento del ego\u00edsmo no es buena. Ustedes podr\u00e1n cuestionar eso, pero yo pienso que la virtud m\u00e1s elevada es ser abnegado. Si un hombre es virtuoso, como decimos, con el prop\u00f3sito de beneficiarse a s\u00ed mismo, \u00bfno ha estropeado su virtud? El simple prop\u00f3sito de buscar m\u00e9ritos en lo que hace, echa a perder la posibilidad de m\u00e9rito. Un hombre no es un siervo de Dios cuando se est\u00e1 sirviendo \u00fanicamente a s\u00ed mismo. Es solamente cuando se desprende del yo que se vuelve verdaderamente bueno.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Orar puede ser bueno o no, y todo depende de que sea una oraci\u00f3n real. Asistir a la Casa de Dios, dar limosna a los pobres, puede ser bueno o no, seg\u00fan el coraz\u00f3n. Pero los deberes externos no son buenas obras. Es m\u00e1s, aunque un hombre fuera intachable en su vida externa, pero el motivo fuera avieso y los deseos inmundos, todas sus obras tendr\u00edan el sabor de la fuente de donde provinieron, y no ser\u00edan buenas a los ojos de Dios. \u00bfNunca se les ha ocurrido que en nuestras obras el coraz\u00f3n debe ser siempre el tema de importancia?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Cowper, en su <i>Tarea<\/i>, ha reflexionado maravillosamente sobre este tema en el mejor verso libre. Describe a dos lacayos empleados por ustedes: uno de ellos es un individuo muy cort\u00e9s, atento, activo, y h\u00e1bil, pero, como dice \u00e9l, te sirve por tu casa, por tu criada y tu paga. Deja que cualquiera de estos elementos desaparezca, y \u00e9l tambi\u00e9n se ir\u00e1. Pero el verdadero siervo es Carlos, que est\u00e1 pendiente detr\u00e1s de la silla, que se preocupa si tu apetito parece fallar, que ha estado contigo desde que era ni\u00f1o, que se abrazar\u00eda a los postes de tus puertas si fueras pobre y no pudieras pagarle, que vive por ti y morir\u00eda por ti; ese es el hombre al que amas como siervo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo mismo sucede con la virtud; la mejor y m\u00e1s elevada de las buenas obras es esa que brota del amor, del amor real a Dios. Ahora, \u00bfd\u00f3nde encuentran esto? \u00bfAcaso lo encuentran en el hombre que rechaza a Cristo? No; sus obras son producto de un miedo esclavizado: no sirve a Dios por amor, sino porque tiembla al pensar en el infierno. Pero cuando un alma es conducida a confiar en Jes\u00fas, entonces el coraz\u00f3n ama a Dios y el servicio de Dios se convierte en un gran deleite; y el hombre que dice: \u00abyo no soy salvo por obras,\u00bb trabaja diez veces m\u00e1s duro de lo que lo habr\u00eda hecho jam\u00e1s, si hubiera esperado ser salvado por sus propias acciones, y sus obras son mejores obras, porque las ha llevado a cabo con un amor ferviente que infunde en ellas una excelencia sagrada que de otra forma no habr\u00eda estado all\u00ed.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Sea por siempre conocido y entendido, que cuando predicamos salvaci\u00f3n por gracia, <i>no menospreciamos la moralidad<\/i>. No, hermanos, m\u00e1s bien la exaltamos. Les dar\u00e9 una prueba. Hay un hospital que es gratuito para todos los enfermos. Pero hay un convencimiento en toda la ciudad que nadie puede entrar all\u00ed, salvo aqu\u00e9llos que hacen algo para sanarse a s\u00ed mismos. Ahora, voy a suponer que soy enviado como misionero para ir a los enfermos y decirles que su propia salud no cuesta nada, que tienen que venir a las puertas del hospital tal como est\u00e1n, que en el hospital consideran a la enfermedad como una cualidad, mas no as\u00ed a la salud. Alguien dir\u00eda: \u00abaqu\u00ed tenemos a este hombre menospreciando la salud.\u00bb Querido hermano m\u00edo, no estoy haciendo tal cosa. \u00bfPiensas que estoy tratando de meter a estos enfermos al hospital, si no valorara la salud? No es la salud lo que menosprecio; es la charlataner\u00eda que remeda la salud; es este empiricismo que oculta las enfermedades de los hombres, el que debe ser tratado de otra manera. Vamos, si miles de personas en Londres se estuvieran muriendo porque tuvieran la creencia que no podr\u00edan ser recibidos en el hospital a menos que ellos se se sanaran a s\u00ed mismos, ciertamente ser\u00eda la obra m\u00e1s generosa y grandiosa que un hombre pudiera hacer y el medio m\u00e1s r\u00e1pido de promover la salud popular, ir y desenga\u00f1ar a los hombres acerca de esa noci\u00f3n absurda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Hermano, si cuando te invitamos a venir a Cristo te dij\u00e9ramos que, despu\u00e9s de venir a \u00c9l, puedes seguir viviendo en pecado como lo hac\u00edas antes, ser\u00edamos dignos de la horca. Pero cuando te decimos que Cristo es un M\u00e9dico, y Su Iglesia es un hospital, y que \u00c9l te puede sanar aunque vivas en el pecado, de ninguna manera estamos desacreditando tu moralidad, sino \u00fanicamente te estamos diciendo que la moralidad es una solemne charlataner\u00eda, hasta tanto no vengas a Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abEllos hablan de \u00e9tica, \u00a1oh!, T\u00fa Cordero que sangras,<br \/> \u00a1Pero la mejor moralidad es amarte a Ti.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">La mejor santidad es amar a Cristo y servirle, motivado por la gratitud; y si intentas tener m\u00e9ritos antes de venir a \u00c9l, \u00fanicamente te hundir\u00e1s m\u00e1s profundamente en el pecado. T\u00fa no puedes borrar tus iniquidades. Sin embargo, yo s\u00e9 que el esc\u00e1ndalo se repetir\u00e1, pero si algunos deciden repetirlo, las vidas de aqu\u00e9llos que han predicado la salvaci\u00f3n por gracia, proveen la mejor respuesta. En los d\u00edas de Carlos I y Carlos II habr\u00edan encontrado un grupo, encabezados por Laud en la Iglesia de Inglaterra, que alababa el ritual, que ensalzaba las buenas obras; por el otro lado habr\u00edan encontrado al grupo de los Puritanos que predicaban con rigidez la justificaci\u00f3n por fe y la salvaci\u00f3n por gracia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, se\u00f1ores, \u00bfd\u00f3nde pod\u00edan encontrar por la tarde al ministro que predicaba por la ma\u00f1ana sobre buenas obras? Pues, con una dama a cada lado, danzando alrededor del Palo de Mayo, seg\u00fan est\u00e1 descrito en el Libro de los Deportes; y si lo hubieras necesitado para algo, un poco m\u00e1s tarde, por la noche, habr\u00edas tenido que enviar a alg\u00fan bedel confiable de la parroquia para que lo sacara de la cantina del pueblo. Pero, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el hombre que predic\u00f3 sobre la salvaci\u00f3n por gracia en el convent\u00edculo? \u00ab\u00a1Oh!,\u00bb responder\u00e1 alguien, \u00abest\u00e1 en casa cantando salmos con su familia.\u00bb \u00bfNo danza alrededor del Palo de Mayo? \u00abNo; ese viejo fan\u00e1tico, nunca quebranta el d\u00eda de guardar; dice que es en contra de la ley de Dios.\u00bb Bien, pero \u00bfno se encuentra en la cantina? \u00abNo; me atrevo a decir que esa vieja criatura supersticiosa est\u00e1 de rodillas en alg\u00fan lado, orando.\u00bb Todo mundo sabe que esto era as\u00ed. La teolog\u00eda puritana engendraba una vida puritana; la doctrina de la justificaci\u00f3n por fe convert\u00eda a los hombres en santos; pero el otro grupo que predicaba esta maravillosa doctrina de la salvaci\u00f3n por obras, fue demasiado lejos para demostrar que no pod\u00edan ser salvados por sus obras, de ninguna manera. Los caballeros de largos cabellos, con sus guedejas perfumadas, y sus abominaciones que no pueden ser mencionadas por una lengua pura ni escuchadas por el o\u00eddo de la decencia, estos eran los traficantes de obras, los que sosten\u00edan que la salvaci\u00f3n era alcanzable por sus propias acciones.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero el hombre que ordenaba bien su casa en el temor de Dios, el hombre que se somet\u00eda a Dios, mas no a un tirano, el hombre que amaba a su pa\u00eds, y que prefer\u00eda morir en Edge Hill o Naseby, que abdicar de la fe que era tan apreciada por \u00e9l; ese es el hombre que predicaba que somos justificados por fe, y para nada por las obras de la ley. Encontrar\u00e1n que la santidad brota de la doctrina que es m\u00e1s despreciada; y la impiedad brota de la otra, que es anunciada como una panacea de todos los males.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Si hay alguien aqu\u00ed presente que piense que puede ser salvado por sus propias obras, no tengo ning\u00fan Evangelio que predicarle; no voy a interferir con \u00e9l. Mi Se\u00f1or ha dicho que los que no est\u00e1n enfermos no tienen necesidad de un m\u00e9dico. La gente buena, la gente virtuosa, la gente excelente, todos ustedes que est\u00e1n yendo al cielo por su propia cuenta, no contiendan con nosotros, pobres pecadores, porque elijamos tener lo que ustedes desprecian. Si no quieren la medicina, dejen que nosotros la tomemos, y no guarden amargura si elegimos otro camino diferente al de ustedes. Si su camino es lo suficientemente espacioso y hay suficientes acompa\u00f1antes en \u00e9l, no nos molesten si elegimos el camino angosto.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, sin embargo, no puedo despedirlos friamente, as\u00ed. Si ustedes est\u00e1n desnudos, y pobres y miserables (no voy a insultarlos), les aconsejo por mi Se\u00f1or, que compren oro probado en el fuego para que puedan ser ricos, y ropas blancas para que puedan estar vestidos, y si ustedes no saben c\u00f3mo comprarlo, yo les dir\u00e9, es sin dinero y sin precio; es repartido gratuitamente, y les ser\u00e1 dado si ustedes quieren. Sac\u00fadanse de su mano esa serpiente venenosa de su confianza propia; sac\u00fadanla y arr\u00f3jenla en el fuego, se los ruego; es el lugar adecuado para ella. Pueden venir con sus manos vac\u00edas a Cristo, y \u00c9l les dar\u00e1 todo lo que su alma necesita. Cuando lleguen al momento de la muerte, encontrar\u00e1n que esa teor\u00eda de las buenas obras ser\u00e1 incapaz de cargarlos. Los mejores hombres han mirado sus vidas desde esa perspectiva final, de otra manera de lo que lo hicieron antes. Uno de ellos dijo que estaba juntando todas sus obras, sus buenas obras y sus malas obras tambi\u00e9n, y las estaba arrojando por la borda, para poder confiar simplemente en un Salvador crucificado.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De cualquier manera, amigo, si est\u00e1s preparado a apostar tu alma a tus obras, yo no estoy preparado a arriesgar la m\u00eda por nada que yo haya hecho. No, no temo enfrentarme a la hora del juicio; no temo mirarlos a la cara hoy, y decirles: \u00abnos veremos en aquel tremendo d\u00eda, y veremos cu\u00e1l confianza es la mejor. T\u00fa puedes tomar tus obras, si as\u00ed lo prefieres, y yo tomar\u00e9 a mi Se\u00f1or; y t\u00fa confiar\u00e1s en lo que t\u00fa haces, pero yo no descansar\u00e9 en absolutamente nada de lo que yo haya hecho.\u00bb \u00a1Oh!, descansa plenamente en \u00c9l. Yo te dir\u00e9 lo que suceder\u00e1 cuando los remolinos de la ira del Todopoderoso te est\u00e9n rodeando. Tus buenas obras funcionar\u00e1n como esas boyas salvavidas enga\u00f1osas de las que o\u00edmos el otro d\u00eda, y te hundir\u00e1s. Pero ning\u00fan alma que se haya aferrado a Cristo se ha hundido jam\u00e1s. Cristo no ha permitido jam\u00e1s que un pecador perezca, pues \u00c9l ha dicho: \u00abAl que a m\u00ed viene, no le echo fuera.\u00bb\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora, ya sea que hayan sido rectos o imp\u00edos, que puedan clamar al cielo o que se lamenten porque est\u00e1n hundidos profundamente en el cieno del pecado, vayan, estiren la mano y tomen a Cristo; vuelvan sus ojos a Jes\u00fas muriendo en la cruz del Calvario, y m\u00edrenlo:\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>\u00abHay vida en una mirada al Crucificado.\u00bb<\/i> <\/p>\n<p align=\"justify\">Hay vida en este instante para ti. Yo quisiera que cada uno en esta inmensa congregaci\u00f3n mirara a mi Se\u00f1or. Hay suficiente gracia en Cristo para cada uno de ustedes. Ning\u00fan pecador se ha perdido jam\u00e1s porque haya habido alguna restricci\u00f3n en Cristo; no, sino porque no han querido venir pensando que eran demasiados buenos para \u00c9l. Vengan como est\u00e1n (tal como est\u00e1n), y conf\u00eden en Cristo; y entonces, f\u00edjense bien, ser\u00e1n salvos. Ser\u00e1n salvados del amor al pecado; ser\u00e1n salvados de su poder; empezar\u00e1n una vida nueva y santa; a partir de ahora estar\u00e1n llenos de buenas obras que abundar\u00e1n para la gloria de Dios; y con estas buenas obras sobre ustedes, ser\u00e1n como un \u00e1rbol que est\u00e1 cargado de ricos frutos, aceptable a Dios. Sin embargo, su ra\u00edz no ser\u00e1 su fruto, sino que ser\u00e1 su fe simple en un precioso Cristo, acerca de Quien les he hablado esta noche. Que Dios los bendiga. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNo por obras, para que nadie se glor\u00ede.\u00bb Efesios 2: 9. Esto es muy claro. No hay manera de malinterpretar el sentido. Somos salvados por gracia y no por nuestras propias obras. Una raz\u00f3n es aducida: si fu\u00e9ramos salvos por nuestras propias obras, ser\u00eda muy natural que nos glori\u00e1ramos, y lo har\u00edamos. Est\u00e1 muy bien &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-jactancia-sino-confianzapor-charles-h-spurgeon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNo Jactancia, sino Confianza<br \/>\nPor Charles H. Spurgeon\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-22577","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22577"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22577\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}