{"id":2267,"date":"2015-12-01T00:42:25","date_gmt":"2015-12-01T05:42:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ansiosa\/"},"modified":"2015-12-01T00:42:25","modified_gmt":"2015-12-01T05:42:25","slug":"ansiosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ansiosa\/","title":{"rendered":"\u00bfAnsiosa?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Marta Garbanzo e Ismaela de Vargas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Hay m\u00e1s mujeres ansiosas que hombres. La ansiedad o angustia no es pecado, pero s\u00ed puede producir reacciones pecaminosas. Para alivio nuestro, hay principios b\u00edblicos para enfrentar la ansiedad sin pecar. Algunos de estos principios se obtienen de la experiencia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo en el Getseman\u00ed.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <B><br \/>\n<P align=justify><\/B><B>Conozca c\u00f3mo vivir en situaciones de angustia<\/P><br \/>\n<\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Hay m\u00e1s mujeres ansiosas que hombres. Esta diferencia puede deberse a que las mujeres est\u00e1n m\u00e1s expuestas a la ansiedad por las condiciones adversas a las cuales se ven sometidas: sobrecarga de trabajo en el hogar y fuera de \u00e9l, discriminaci\u00f3n por su g\u00e9nero, violencia intrafamiliar, soledad en la crianza de los hijos y vulnerabilidad social, psicol\u00f3gica y biol\u00f3gica durante los a\u00f1os f\u00e9rtiles, la cual se acent\u00faa, por ejemplo, en la perimenopausia. <\/P><br \/>\n<P align=justify>La ayuda contra la ansiedad existe y es muy acertada. Para encaminarla al encuentro de esa ayuda nos gustar\u00eda animarla y ofrecerle dos opiniones relacionadas con esta situaci\u00f3n: a) Hay principios b\u00edblicos para enfrentar la ansiedad que pueden serle de gran ayuda. b) La ansiedad o angustia no es pecado, pero s\u00ed puede producir reacciones pecaminosas. Si no se trata correctamente, puede anular el desarrollo de una persona, lo cual s\u00ed es muy serio.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00abEran las 3:00 a.m. de un s\u00e1bado y de repente, sent\u00ed n\u00e1useas. \u00a1Ni siquiera logr\u00e9 llegar al inodoro! vomit\u00e9 en el pasillo entre mi habitaci\u00f3n y el cuarto de ba\u00f1o. Como a las 4:00 a.m. me sorprendieron unos retortijones en el intestino y despu\u00e9s sigui\u00f3 una diarrea. A este cuadro se le a\u00f1adi\u00f3 un fuerte dolor de cabeza y de nuevo las n\u00e1useas. Hice repetidas visitas al ba\u00f1o durante la ma\u00f1ana. A las 11:00 a.m. tuve mi primer examen individual de flauta frente a tres profesores, miembros de la Orquesta Sinf\u00f3nica Nacional. Me dieron una nota de 95 puntos, pero a\u00fan despu\u00e9s del examen mis piernas temblaban. Nunca antes hab\u00eda sufrido algo similar.\u00bb<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Esta experiencia sufrida por una ni\u00f1a de trece a\u00f1os ejemplifica una crisis de ansiedad. La ansiedad puede definirse como un estado desagradable de temor caracterizado por un sentimiento de alerta, de estar en guardia, vivido como anticipaci\u00f3n de algo que se cree est\u00e1 por suceder pronto. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Todos los seres humanos experimentamos en alg\u00fan momento de nuestra vida esa sensaci\u00f3n con variantes de intensidad. El problema se da cuando la ansiedad se prolonga, pues no permite a la persona llevar una vida normal. Se debe diferenciar la ansiedad producto de una situaci\u00f3n estresante de la ansiedad como trastorno. Se dice que una paciente sufre de \u00abtrastorno de ansiedad generalizada\u00bb cuando los s\u00edntomas se prolongan m\u00e1s tiempo de lo normal. Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (O.M.S.), si los s\u00edntomas se conservan durante la mayor parte de los d\u00edas, durante m\u00e1s de tres semanas consecutivas, es trastorno. Otros especifican que tienen que mantenerse seis de los s\u00edntomas durante no menos de seis meses para clasificarlo como tal.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los s\u00edntomas m\u00e1s comunes asociados a un estado ansioso pueden ser los siguientes:<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00b7 Tensi\u00f3n muscular manifestada por dolor de cabeza, incapacidad de relajaci\u00f3n, agitaci\u00f3n y dificultades para conciliar el sue\u00f1o.<\/P><\/p>\n<p><P style=\"MARGIN-RIGHT: 0px\" align=justify>\u00b7 Hiperactividad del sistema nervioso manifestada por sudoraci\u00f3n, palpitaciones, molestias estomacales, dificultad en la respiraci\u00f3n y sequedad de boca.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00b7 Aprensi\u00f3n, preocupaciones y dificultad en la atenci\u00f3n y concentraci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfCu\u00e1l es, entonces, la ayuda acertada para enfrentar la ansiedad? Para responder nos enfocaremos en una crisis de ansiedad intensa, pero que no es trastorno.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfQui\u00e9n no ha escuchado alguna de las siguientes frases en momentos cuando parece que todo se sale de nuestro control?: \u00abLa situaci\u00f3n no va a cambiar, no queda m\u00e1s que hacerle frente&#8230;\u00bb \u00abTal vez deber\u00edas orar m\u00e1s&#8230;\u00bb \u00abTodo va a salir bien, despu\u00e9s de la tormenta viene la calma&#8230;\u00bb \u00abDespu\u00e9s de todo, es mejor sola que mal acompa\u00f1ada&#8230;\u00bb. Si bien es cierto esas palabras pueden darnos alg\u00fan alivio, tambi\u00e9n pueden hacernos sentir culpables o llevarnos a reprimir nuestros sentimientos. A veces nos preguntamos: \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 si soy cristiana, y l\u00edder, me siento tan mal?, \u00bfest\u00e1 bien que me sienta as\u00ed?, \u00bfpor qu\u00e9 la situaci\u00f3n no cambia? \u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Reprimir lo que sentimos no nos ayuda a vivir en la situaci\u00f3n angustiante. Esos sentimientos forman parte de nuestra humanidad. El ejemplo insuperable es nuestro Se\u00f1or Jesucristo, quien viv\u00eda en relaci\u00f3n \u00edntima y permanente con Dios. La experiencia de \u00e9l en el Getseman\u00ed \u0097narrada por Mateo, Marcos y Lucas en sus evangelios (Mt 26.36\u009646 y 51\u009654; Mr 14.32\u009642 y Lc 22.39\u009646)\u0097 nos permite analizar c\u00f3mo se puede enfrentar la angustia (ansiedad intensa). En el caso espec\u00edfico de Jes\u00fas pueden observarse cinco elementos importantes:<\/P><\/p>\n<p><B><br \/>\n<P align=justify>1. Reconoce que sufre una crisis de angustia<\/B>. En las tres narraciones hay varias frases que nos orientan a conocer la clase de angustia que nuestro Se\u00f1or sufri\u00f3 en aquella ocasi\u00f3n: \u00abcomenz\u00f3 a entristecerse (en Marcos: \u00abafligirse\u00bb, que en el idioma original es: \u00absentir pavor\u00bb) y a angustiarse\u00bb, \u00abmi alma est\u00e1 muy afligida (en el idioma original: \u00abtristeza profunda\u00bb), hasta el punto de la muerte\u00bb. Este tipo de ansiedad se presenta en un episodio de gran intensidad. \u00c9l acepta que est\u00e1 en angustia. Tiene muchos sentimientos encontrados: pavor, tristeza profunda, angustia\u0085 Seg\u00fan como el mismo Se\u00f1or la describe, es tan aguda su aflicci\u00f3n, que siente que va morir por ella. No se refiere a la muerte de cruz que bien sabe pronto sufrir\u00e1. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Muchos cristianos creen que el vivir en Cristo vuelve la vida color de rosa, y por tanto, el sufrimiento debe de ser ajeno a su vida. La falsa idea de que un l\u00edder no puede sufrir vulnerabilidad, llanto, des\u00e1nimo ni sentirse mal, puede llevarnos a reprimir nuestros sentimientos y a utilizar caretas. Si no aceptamos que tenemos angustia no podremos enfrentarla.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>2. Busca acompa\u00f1amiento.<\/B> Observe las frases incluidas en los textos de Mateo y Marcos: \u00abtomando consigo a Pedro y a los hijos de Zebedeo\u00bb, \u00abquedaos aqu\u00ed y velad conmigo\u00bb. Las citas anteriores demuestran que Jes\u00fas no ocult\u00f3 sus sentimientos a sus amigos m\u00e1s \u00edntimos. Esto nos reta a nosotras, las mujeres, a aprender a tener amigas con quienes externar nuestras luchas m\u00e1s profundas e \u00edntimas, pues en ellas podremos encontrar el apoyo requerido. Y aunque tal vez ellas no expresen palabra alguna, con un abrazo, una palmada o una simple l\u00e1grima que brote de sus ojos nos acompa\u00f1ar\u00e1n en la tristeza o en el dolor y har\u00e1n una diferencia en nuestra vida. No es saludable para quien est\u00e1 en una crisis de ansiedad o angustia permanecer sola.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>3. Depende de Dios<\/B>. \u00abAdelant\u00e1ndose un poco, cay\u00f3 sobre su rostro, orando y diciendo\u0085\u00bb. En la cita podemos notar tres acciones importantes de Jes\u00fas en esa situaci\u00f3n de angustia: busc\u00f3 estar a solas con Dios, deposit\u00f3 su carga sobre Su Padre y or\u00f3 espec\u00edficamente por su necesidad buscando la voluntad del Padre: \u00abno sea lo que yo quiero, sino lo que t\u00fa quieras\u00bb. La lecci\u00f3n por aprender es que Jes\u00fas, aunque busc\u00f3 la compa\u00f1\u00eda de sus amigos m\u00e1s \u00edntimos tambi\u00e9n se acerc\u00f3 a su Padre en una forma m\u00e1s personal e \u00edntima. \u00c9l era consciente de que necesitaba un tiempo a solas con su Padre para desahogarse y sobre todo, para depender de \u00e9l, confiar en \u00e9l, porque estaba seguro de que Dios tendr\u00eda el control de la situaci\u00f3n. De igual manera nosotras podemos depender de nuestro Se\u00f1or, aunque en nuestra humanidad no entendamos c\u00f3mo puede \u00e9l llevar nuestras cargas y dolores. Depender de \u00e9l es reconocer que somos d\u00e9biles, es admitir que nos sentimos desprotegidas, que estamos atrapadas, sin salida.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>4. Recibe fortaleza divina.<\/B> \u00abSe le apareci\u00f3 un \u00e1ngel del cielo fortaleci\u00e9ndole\u00bb. Despu\u00e9s de esa frase, Lucas afirma que el Se\u00f1or estaba \u00aben agon\u00eda, oraba con mucho fervor y su sudor se volvi\u00f3 como gruesas gotas de sangre\u00bb. Con esta secuencia se nota f\u00e1cilmente que hay una relaci\u00f3n entre fortaleza y agon\u00eda. La palabra agon\u00eda significa \u00abconflicto\u00bb, \u00abtensi\u00f3n\u00bb, \u00abconcentraci\u00f3n de facultades\u00bb, es la lucha que se libra por alcanzar una meta. Es decir, la fortaleza en tiempo de angustia se vuelve fundamental para concentrar todas las fuerzas a fin de discernir lo que hemos de pedir y c\u00f3mo hemos de actuar. La angustia puede propiciar un sinf\u00edn de tentaciones, pero si tenemos la fortaleza del Se\u00f1or, podremos pelear contra ellas y mantener la lucidez para pensar y actuar correctamente. Es una lucha entre voluntades, la nuestra \u0097impregnada de deseos enga\u00f1osos\u0097 y la del Padre. Por supuesto que este esfuerzo deja un gran agotamiento mental, emocional y f\u00edsico (por eso, en circunstancias de ansiedad se recomienda el uso de suplementos de vitaminas o reconstituyentes, por ejemplo un complejo de vitamina B, bajo supervisi\u00f3n m\u00e9dica).<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>5. Ejerce dominio propio.<\/B> La dependencia de Jes\u00fas se hace evidente en su arresto. En Mateo 26.52\u009654, cuando Jes\u00fas confronta a Pedro por su reacci\u00f3n, pueden observarse tres principios esenciales para tener dominio propio, el cual es vital para enfrentar la angustia: Primero le pide que \u00abvuelva su espada a su sitio\u00bb. Las situaciones no se controlan empleando la violencia ni otros m\u00e9todos que da\u00f1en la integridad f\u00edsica o psicol\u00f3gica de los dem\u00e1s. Muchas mujeres en ansiedad presentan serios descontroles, se vuelven agresivas de palabra y f\u00edsicamente, lo cual agrava su situaci\u00f3n y las aleja de la posibilidad de un respiro. Luego, teniendo en cuenta su condici\u00f3n de Hijo, le pregunta \u00ab\u00bfPiensas que no puedo rogar a mi Padre \u0085 pondr\u00eda a mi disposici\u00f3n ahora mismo\u0085?\u00bb. No debemos tomar ventaja deshonestamente de ning\u00fan privilegio que tengamos para salir libradas de una situaci\u00f3n de angustia. Es deshonesto que no nos importen las consecuencias eternas de nuestras acciones. Esto definitivamente no es dominio propio. Pablo en Filipenses 4.6\u00968 anima a sustituir el af\u00e1n (que no es ansiedad, sino producto de la misma) por la dependencia de Dios, y asegura que el resultado ser\u00e1 una paz incomprensible que proteger\u00e1 nuestra voluntad y nuestra mente en Cristo. Entonces tendremos pensamientos capaces de dirigir una conducta sabia en situaciones de angustia; no seremos ni agresivas ni deshonestas. Por \u00faltimo, lo cuestiona de tal forma que lo obliga a prestar atenci\u00f3n al resultado eterno de sus acciones: \u00ab\u00bfC\u00f3mo se cumplir\u00e1n entonces las Escrituras?\u00bb. Es menester preocuparnos porque los planes de Dios avancen y por dar testimonio de la fidelidad de Su Palabra. Solo as\u00ed, podremos concentrar nuestra atenci\u00f3n en cumplir la voluntad de Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La ansiedad puede generar males de todo tipo, especialmente si somos nosotras quienes llevamos nuestras cargas y no el Se\u00f1or. Gastritis, problemas cardiacos, tensi\u00f3n arterial elevada o peores malestares pueden llegar a maltratar nuestros cuerpos y hasta convertirse en enfermedades cr\u00f3nicas o en patolog\u00edas dif\u00edciles de tratar. Pero las consecuencias no solo afectan nuestro ser integral, tambi\u00e9n la irritabilidad que produce la ansiedad no controlada nos hace hablar de manera precipitada y generalmente herimos o descargamos nuestra frustraci\u00f3n en los que nos aman.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Identifiquemos las fuentes de tensi\u00f3n en nuestra vida. As\u00ed como pueden ser problemas agudos o extremos, pueden ser asuntos \u00abtriviales\u00bb. El deseo de adquirir algo para nuestra casa que no es indispensable, sentir que no entregaremos a tiempo un trabajo, ver que nuestro ministerio no avanza como quisi\u00e9ramos, etc\u00e9tera, pueden ser fuente de tensi\u00f3n. No importa cu\u00e1l sea la situaci\u00f3n, lo substancial de todo el asunto es entender que ninguna de las aflicciones deber\u00e1 controlar nuestra voluntad y mente. Se nos ha dado el Esp\u00edritu Santo que puede producir en nosotras dominio propio, si se lo permitimos (G\u00e1 5.23, 2 Ti 1.7, 2 Pe 1.6). S\u00ed, Dios tiene control de las circunstancias, pero nosotras debemos tener control de nuestra mente y voluntad con el dominio propio que \u00c9l produzca en nosotras. As\u00ed que, en cuanto a lo que a nosotras corresponde, organicemos el tiempo, marquemos prioridades y tracemos un plan l\u00f3gico y razonable que nos permita alcanzar las metas trazadas en Cristo. Solo as\u00ed, podremos controlar las ansiedades y enfrentar los problemas. Descansar en Dios implica actuar en \u00e9l.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Notas<\/p>\n<p>Las autoras son miembros del equipo editorial de Desarrollo Cristiano Internacional. Ambas tienen ministerios en sus respectivas iglesias .<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a9 Apuntes Mujer L\u00edder, edici\u00f3n julio \u0096 septiembre de 2003, Volumen I \u0096 N\u00famero 2<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Marta Garbanzo e Ismaela de Vargas Hay m\u00e1s mujeres ansiosas que hombres. La ansiedad o angustia no es pecado, pero s\u00ed puede producir reacciones pecaminosas. Para alivio nuestro, hay principios b\u00edblicos para enfrentar la ansiedad sin pecar. Algunos de estos principios se obtienen de la experiencia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo en el Getseman\u00ed. 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