{"id":2310,"date":"2015-12-01T00:43:22","date_gmt":"2015-12-01T05:43:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sobre-lo-que-vendra-parte-i\/"},"modified":"2015-12-01T00:43:22","modified_gmt":"2015-12-01T05:43:22","slug":"sobre-lo-que-vendra-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sobre-lo-que-vendra-parte-i\/","title":{"rendered":"Sobre lo que vendr\u00e1, Parte I"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Alberto Rold\u00e1n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Los \u00faltimos tiempos y sus aconteceres han cautivado siempre la atenci\u00f3n de la iglesia. La vehemencia de su tratamiento ha llevado no pocas veces a la divisi\u00f3n y el rencor permanente, no hay duda que estos deben ser analizados a la luz de la Palabra&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><B>Parte I: El Premilenarismo Hist\u00f3rico<\/B><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><B><\/B>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoBodyText style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoBodyText style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt\" align=justify>El Premilenarismo Hist\u00f3rico (PH) es la corriente teol\u00f3gica que sostiene que la Segunda Venida de Jesucristo ocurrir\u00e1 antes del Milenio y lo describe como un remado de mil a\u00f1os de Jesucristo sobre la tierra. Se lo denomina \u00abhist\u00f3rico\u00bb a efectos de distinguirlo del Premilenarismo Dispensacional (PD) y en raz\u00f3n de que su origen hist\u00f3rico se remontar\u00eda a los primeros siglos del Cristianismo, a trav\u00e9s de los escritos de algunos Padres de la Iglesia.<\/P><br \/>\n<P class=MsoBodyText style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>El PH reconoce a Ireneo de Li\u00f3n (cerca del 200 d.C.) como el primer autor que sistematiz\u00f3 las ideas premilenaristas. En efecto, uno de los exponentes contempor\u00e1neos del PH, George Eldon Ladd, indica: \u00abUna de las m\u00e1s antiguas formas de esperanza escatol\u00f3gica la encontramos en Ireneo (c. 200 d.C.), cuyos escritos contienen la primera excelente y detallada interpretaci\u00f3n de la esperanza cristiana. La segunda venida de Cristo no implicar\u00e1 la terminaci\u00f3n inmediata de la existencia terrenal, ser\u00e1 seguida de una Era final de historia humana, cuando el Reino de Cristo ser\u00e1 manifestado en el mundo por un per\u00edodo de mil a\u00f1os antes de la consumaci\u00f3n final\u00bb (Vendr\u00e9 otra vez, p\u00e1g. 29).<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Resulta dif\u00edcil rastrear con exactitud el curso hist\u00f3rico del PH, no obstante, Luis Berkhof, luego de sintetizar las ideas que hacen a esta corriente de teolog\u00eda, menciona a autores que se identificaron con la misma, siendo, entre otros: Bengel, Alford, Ellicott, Zahn, Moorehead y Trench (Teolog\u00eda Sistem\u00e1tica, p\u00e1g. 850). Contempor\u00e1neamente, han suscripto a estos postulados el ya citado Ladd y William Sanford La Sor, entre otros.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Varios aspectos que hacen al esquema del PH s\u00f3lo pueden ser comprendidos en relaci\u00f3n con otras corrientes escatol\u00f3gicas, en particular, el PD. Se distingue de \u00e9ste a pesar de los estrechos v\u00ednculos entre ambos, particularmente (acaso en lo \u00fanico) en lo referido al Milenio terrenal. Ladd lo pone as\u00ed: \u00ab&#8230;est\u00e1n estrechamente emparentados pero no son t\u00e9rminos sin\u00f3nimos. El dispensacionalismo es una variante del Premilenarismo. Todo dispensacionalismo es premilenarista, pero muchos premilenaristas no son dispensacionalistas\u00bb (Vendr\u00e9 otra vez, p\u00e1g. 29).<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>El PH interpreta literalmente los \u00abmil a\u00f1os\u00bb referidos en Apocalipsis 20.1-6. En ese pasaje, (en rigor, el \u00fanico que expl\u00edcitamente habla de un milenio como per\u00edodo) se habla de dos resurrecciones, entre las que se intercalan los mil a\u00f1os del reinado de Cristo. En este punto coinciden ambos premileniarismos. Pero la divergencia est\u00e1 en el tipo de milenio, ya que mientras el dispensacionalismo lo concibe en t\u00e9rminos judaicos, el PH lo visualiza simplemente como una extensi\u00f3n del actual reinado de Cristo sobre su Iglesia. Adem\u00e1s, el PH no afirma, como lo hace el PD, que haya una futura restauraci\u00f3n de las 12 tribus y mucho menos que durante el Milenio se reanuden los sacrificios del Antiguo Testamento.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Se sostiene que Jes\u00fas no vino a ofrecer a los jud\u00edos un reino terreno a modo de reinstauraci\u00f3n del reino dav\u00eddico, mientras el PD concibe al Reino que Jes\u00fas ofreci\u00f3 a Israel de nacional y terreno. Ladd, en Crucial Questions, (p\u00e1g. 114) dice: \u00abNosotros no estamos en la obligaci\u00f3n de interpretar la oferta del Reino por parte de Jes\u00fas a la luz de la comprensi\u00f3n jud\u00eda acerca del mismo, as\u00ed como tampoco tenemos la obligaci\u00f3n de interpretar su mesiazgo a la luz de la interpretaci\u00f3n judaica. Es el registro inspirado, no la teolog\u00eda judaica, lo que debe guiarnos\u00bb.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Los argumentos del PH para sostener que el Reino que Jes\u00fas ofreci\u00f3 no era nacional y terreno, m\u00e1s o menos siguen las l\u00edneas siguientes: a) las par\u00e1bolas del Reino (por ejemplo: Mt 13) implican un reino espiritual \u00aben misterio\u00bb, que debe interpretarse como la forma actual no consumada del Reino de Dios; b) que a partir de Juan 3, al Reino de Dios se ingresa por nuevo nacimiento, lo cual implica un reino actual y espiritual; c) que aunque nacionalmente Israel rechaz\u00f3 el mensaje del Mes\u00edas, un significativo grupo de israelitas s\u00ed lo aceptaron y es a partir de ellos que se integra este nuevo pueblo de Dios: la iglesia.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>En otro orden de cosas, el PH interpreta el Reino de Dios no s\u00f3lo como el \u00e1mbito en el cual Dios ejerce su soberan\u00eda, sino tambi\u00e9n como \u00ab.. .el activo poder salvador de Dios que ha venido al mundo en la persona y actividad de Cristo para redimir a los hombres del reino de Satan\u00e1s\u00bb (George E. Ladd, Crucial Questions, p\u00e1g. 89). Dicen los hist\u00f3ricos que en la primera venida de Jes\u00fas el Reino de Dios se acerc\u00f3 a los hombres. A ese Reino se ingresa por nuevo nacimiento y bajo las condiciones de arrepentimiento y fe (Mr. 1.14-15; Jn. 3). EI Reino de Dios manifestado en Cristo ha dado pruebas m\u00e1s que evidentes de su presencia entre los hombres, tales como milagros, liberaciones, etc. (Mt. 10.1ss; 12.22-28). Inequ\u00edvocamente, Jes\u00fas afirma que el reinado de Dios estaba actuando entre los hombres de su tiempo. (Lc. 17.20-21). El PH interpreta las par\u00e1bolas del Reino, particularmente la de la semilla de mostaza, como indicativa del car\u00e1cter originalmente insignificante del reino y su posterior desarrollo.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Desde esta postura se rechaza definitivamente la teor\u00eda de la posposici\u00f3n del Reino (El PD propone que Jes\u00fas ofreci\u00f3 el Reino a los jud\u00edos y que, al rechazarlo \u00e9stos, lo pospuso hasta el Milenio) y dice que ese Reino ha continuado y que esa afirmaci\u00f3n puede probarse a la luz de pasajes tales como Mateo 24.14; 13.10 y Hechos 8.12;20.25:28.31.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Seg\u00fan el PH hay un \u00fanico pueblo de Dios: la iglesia. La argumentaci\u00f3n incluye: <\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\naunque Israel como naci\u00f3n rechaz\u00f3 el Reino, algunos jud\u00edos s\u00ed lo aceptaron y a partir de ellos se forma la Iglesia, la comunidad del Reino;<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nlos t\u00e9rminos e im\u00e1genes para el pueblo de Dios en el Nuevo Testamento est\u00e1n tomados del Antiguo, por caso: vid verdadera (Jn.15.1 con Is. 5), Ekkles\u00eda (el t\u00e9rmino griego para \u00abiglesia\u00bb evoca el hebreo Kahal que era referido a Israel en el AT); <\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nla simiente de Abroncan es interpretada por Pablo en G\u00e1latas 3 como referida a Cristo (luego, para ser hijos de Abraham, hay que estar en Cristo y al estar en Cristo \u00abya no hay jud\u00edo ni griego\u00bb-G\u00e1.3.28-); <\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nlos cap\u00edtulos 9 al 11 de Romanos muestran el car\u00e1cter \u00fanico del pueblo de Dios integrado por jud\u00edos y gentiles, toda vez que para ingresar al mismo sean imprescindibles la elecci\u00f3n y el llamado de Dios y la recepci\u00f3n o reconocimiento de Jes\u00fas como Se\u00f1or; Dios cultiva un \u00fanico \u00abolivo\u00bb, del cual se desgajaron ramas naturales (jud\u00edos incr\u00e9dulos) para, en su lugar, insertar ramas silvestres (gentiles creyentes); <\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nla obra de Cristo en la cruz ha derribado definitivamente la pared que separaba a ambos pueblos (jud\u00edos y gentiles) para formar un solo pueblo, de modo que por la fe en el Mes\u00edas Jes\u00fas, los gentiles creyentes, antes lejos de la ciudadan\u00eda de Israel, ahora son conciudadanos de los santos jud\u00edos y miembros de la \u00fanica familia de Dios. Los adherentes al PH ven la continuidad entre Israel y la Iglesia, en que muchas de las designaciones del AT en cuanto a Israel han sido ahora transferidas a la Iglesia (2 Co. 6.16-18; 1 Pe. 2.9-11; Tit 2.14. etc.)<\/LI><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoBodyText2 style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt\" align=justify>La venida de Jesucristo estar\u00e1 precedida por ciertos eventos escatol\u00f3gicos. No hay inminencia. El PH no cree que la segunda venida de Cristo pueda ocurrir en cualquier momento o que sea algo inminente como enfatiza el PD. Ateni\u00e9ndose a ciertos pasajes paulinos sobre el tema, considera que el retorno de Cristo ser\u00e1 precedido de ciertos acontecimientos. En A Theology of the New Testament, y luego de se\u00f1alar la actitud de expectativa que aparentemente caracterizaba a los tesalonicenses, Ladd se\u00f1ala: \u00abComo resultado de ello, algunos creyentes en Tesal\u00f3nica llegaron a estar trastornados y excitados y algunos pretendieron tener revelaciones de Dios o una especial palabra de Pablo indicando que el fin estaba sobre ellos y los eventos del D\u00eda del Se\u00f1or realmente hab\u00edan empezado (2 Ts. 2.1-1). Pablo corrige este err\u00f3neo punto de vista de la inminencia al decir que antes de que el fin comience, aparecer\u00e1 un maligno gobernante, el hombre de ilegalidad, quien se arrogar\u00e1 por s\u00ed mismo toda autoridad, tanto secular como sagrada y demandar\u00e1 total sumisi\u00f3n a los hombres a su gobierno, incluyendo adoraci\u00f3n (2 Ts. 2.3-4)\u00bb (p\u00e1g. 559).<\/P><br \/>\n<P class=MsoBodyText2 style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Los t\u00e9rminos que eI Nuevo Testamento utiliza con referencia a la Segunda Venida de Cristo no implican diferencias sustanciales entre ellos sino que m\u00e1s bien se\u00f1alan matices distintos para una misma realidad. Las tres palabras que describen el retomo del Se\u00f1or son: P\u00e1rus\u00eda, que significa \u00abpresencia\u00bb o \u00abarribo\u00bb (Fu. 2.2; 1 Co. 16.17; 2 Co. 7.7; 2 Ts. 2.1; 2.8; 1 Ts. 2.19; 3.13; 4.15; 5.23), Apok\u00e1lypsis, que significa \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb, \u00abdescubrimiento\u00bb, \u00abdebelaci\u00f3n\u00bb e implica la revelaci\u00f3n al mundo de la gloria de Cristo Se\u00f1or (2 Ts. 1.7; 1 Co. 1.7; 1 P. 1.7,13), Epifaneia, que significa \u00abaparici\u00f3n\u00bb y que indica la visibilidad del retomo (en 2 Ts. 2.8 Pablo une epifaneia y parous\u00eda al referirse al \u00abresplandor de su venida\u00bb),<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>En lo que se refiere a los \u00abd\u00edas\u00bb que el Nuevo Testamento indica en los contextos escatol\u00f3gicos, el PH busca diferencias de significado. Seg\u00fan esta postura, tanto el \u00abD\u00eda del Se\u00f1or\u00bb (1 Ts. 5.2; 2 Ts. 2.2) como \u00abd\u00eda del Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb (1 Co. 1.8), \u00abd\u00eda de Cristo Jes\u00fas\u00bb (Fil. 1.6) y \u00abd\u00eda de Cristo\u00bb (Fil. 1.10; 2.16) son diferentes formas para indicar el mismo evento.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>La esperanza de los cristianos no ser\u00eda un \u00abrapto secreto\u00bb sino una manifestaci\u00f3n visible y gloriosa de Cristo. En este sentido, el PH sostiene que no hay tal cosa como \u00abrapto secreto\u00bb, pretribulacional. El PD propone dos futuras venidas de Cristo: una para la Iglesia y otra para el mundo (\u00abrapto\u00bb y \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb, respectivamente).<\/P><br \/>\n<P class=MsoBodyText style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoBodyText style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><B><\/B>&nbsp;<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><B>Apuntes Pastorales, <\/B><B>Volumen VI &#8211; N\u00famero 1, todos los derechos reservados.<\/B><\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Alberto Rold\u00e1n Los \u00faltimos tiempos y sus aconteceres han cautivado siempre la atenci\u00f3n de la iglesia. La vehemencia de su tratamiento ha llevado no pocas veces a la divisi\u00f3n y el rencor permanente, no hay duda que estos deben ser analizados a la luz de la Palabra&#8230; Parte I: El Premilenarismo Hist\u00f3rico &nbsp; El &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sobre-lo-que-vendra-parte-i\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSobre lo que vendr\u00e1, Parte I\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2310","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2310","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2310"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2310\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2310"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2310"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2310"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}