{"id":23169,"date":"2016-04-04T16:41:55","date_gmt":"2016-04-04T21:41:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ciegos-a-nuestra-ceguerapor-paul-tripp\/"},"modified":"2016-04-04T16:41:55","modified_gmt":"2016-04-04T21:41:55","slug":"ciegos-a-nuestra-ceguerapor-paul-tripp","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ciegos-a-nuestra-ceguerapor-paul-tripp\/","title":{"rendered":"Ciegos a Nuestra Ceguera\nPor Paul Tripp"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n\n<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfDe verdad te conoces a ti mismo tan bien como crees? Termin\u00e9 mi \u00faltimo art\u00edculo pidi\u00e9ndote que considerases la advertencia cr\u00edtica y progresiva de Hebreos 3:12-13, parafraseada como, \u00abMirad que ninguno de vosotros tenga un coraz\u00f3n malo&#8212;incr\u00e9dulo&#8212;apart\u00e1ndose&#8212;endurecido.\u00bb Es una imagen de lo que el pecado hace si no se detecta, se expone y se abandona. El proceso de endurecimiento del coraz\u00f3n comienza mucho antes de que el endurecimiento se convierta en obvio.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo comienza dando cabida al pecado. Debido a que soy un creyente y a que el coraz\u00f3n de piedra ha sido retirado de m\u00ed y reemplazado por un coraz\u00f3n de carne, mi conciencia me molesta cuando peco. Este es el ministerio hermoso de convicci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Cuando la conciencia es activada y molestada, debo tomar uno de entre dos caminos. El primero y mejor camino es admitir que lo que he hecho est\u00e1 mal y posicionarme de nuevo bajo las misericordias justificadoras de Cristo, recibiendo su perd\u00f3n. O puedo levantar alg\u00fan sistema de auto-expiaci\u00f3n que esencialmente argumente en favor de la justicia de lo que he hecho. Estoy haci\u00e9ndome sentir bien acerca de lo que Dios dice que no est\u00e1 bien. Estoy participando en mi propia ceguera espiritual. Cualquiera que a\u00fan viva en pecado es alguien con experiencia en auto-enga\u00f1arse.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El pastor que acaba de enfadarse durante una reuni\u00f3n de ancianos se dir\u00e1 a si mismo que simplemente estaba hablando como uno de los profetas de Dios \u00ab\u00a1As\u00ed dice el Se\u00f1or!\u00bb El marido y la esposa que estaban murmurando sobre alguien en su peque\u00f1o grupo se dir\u00e1n a s\u00ed mismos que simplemente estaban haciendo una petici\u00f3n de oraci\u00f3n detallada. El hombre de negocios taca\u00f1o que lucha contra el dar se dir\u00e1 a si mismo que solamente est\u00e1 siendo un buen administrador de los recursos que Dios le ha encomendado. Todos tenemos una habilidad perversa para hacernos sentir bien acerca de lo que no est\u00e1 bien.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>Los Siguientes Pasos del Endurecimiento<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">De eso se trata exactamente el siguiente paso en el proceso de endurecimiento. La incredulidad captura lo que hacemos para cubrir nuestro pecado y defiende nuestra justicia. En lugar de una fe simple y descansar en la Palabra de Dios y la gracia suficiente de Cristo, nos decimos a nosotros mismos que realmente no somos pecadores necesitados de misericordia perdonadora en esta cuesti\u00f3n particular. Nuestros argumentos auto-expiatorios son actos de orgullo, rebeli\u00f3n e incredulidad.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Este orgullo a nivel de calle, esta rebeli\u00f3n e incredulidad invariablemente dar\u00e1 al pecado m\u00e1s lugar para operar. Debido a que no hemos confesado, no nos hemos arrepentido, y no hemos buscado la gracia perdonadora, transformadora, fortalecedora y libertadora que necesitamos, nos hemos abierto a m\u00e1s de la desagradable obra del pecado. El tercer paso en esta triste progresi\u00f3n, el apartarse, captura bien esto. Cuando cortamos la cuerda que nos conecta con la Escritura y el descanso en la gracia de Cristo, siempre terminamos alej\u00e1ndonos m\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Finalmente terminamos con un <i>coraz\u00f3n endurecido<\/i>. Lo que una vez nos molestaba ya no nos molesta m\u00e1s. Lo que una vez activ\u00f3 nuestra conciencia ya no parece hacerlo m\u00e1s. Estamos en una posici\u00f3n que da miedo. El coraz\u00f3n es duro y resistente al cambio, y ha dejado de ser tierno y de responder al apret\u00f3n de las manos del Esp\u00edritu. Nos sentimos bien con el mal de nuestras manos y corazones. \u00bfPuede existir una posici\u00f3n m\u00e1s peligrosa que esta?\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>Fundamentalmente Enga\u00f1oso<\/b>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Ser\u00e9 sincero en esto. He estado en esa posici\u00f3n como pastor. Manten\u00eda una amarga lista de faltas contra la gente de mi congregaci\u00f3n, e intentaba estar a bien con ella. Murmuraba contra la gente a la que estaba llamado a cuidar, y no me importaba. Era envidioso del ministerio de otros, y no me entristec\u00eda por ello. En ocasiones prediqu\u00e9 para ganar el respeto de alguien de mi congregaci\u00f3n y no lo vi como idolatr\u00eda.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Necesitamos la teolog\u00eda del pecado remanente que tiene el escritor de Hebreos. Esencialmente dice que el pecado es fundamentalmente enga\u00f1oso. Nunca entender\u00e1s la advertencia de este pasaje y el llamado que le sigue hasta que entiendas la teolog\u00eda de la ceguera espiritual, que es el epicentro de esta advertencia.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El pecado es enga\u00f1oso. \u00bfA quien enga\u00f1a primero? no tengo dificultad en reconocer el pecado de la gente que me rodea, pero puedo estar bastante poco preparado cuando otros se\u00f1alan mi pecado. El pecado enga\u00f1a a diez de cada diez personas de las que leen esta columna. La ceguera espiritual no es como la ceguera f\u00edsica. Cuando est\u00e1s ciego f\u00edsicamente, sabes que est\u00e1s ciego, as\u00ed que compensas por ese significativo defecto f\u00edsico. Pero la gente ciega espiritualmente no solo est\u00e1 ciega, adem\u00e1s est\u00e1 ciega a su propia ceguera. Creen que ven bien. As\u00ed que la persona ciega espiritualmente camina por ah\u00ed con el enga\u00f1o de que nadie tiene una visi\u00f3n m\u00e1s precisa de si mismo que \u00e9l.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Nunca ser\u00e1s mayor que tu necesidad por el ministerio del cuerpo de Cristo. La pregunta importante es, \u00ab\u00bfQui\u00e9n es el que te ayudar\u00e1 a ver lo que t\u00fa no ves si se te deja solo?\u00bb El ministerio dador de vista que todo creyente necesita es de lo que trata el resto del pasaje en Hebreos 3 y es lo que considerar\u00e9 en mi siguiente columna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfDe verdad te conoces a ti mismo tan bien como crees? Termin\u00e9 mi \u00faltimo art\u00edculo pidi\u00e9ndote que considerases la advertencia cr\u00edtica y progresiva de Hebreos 3:12-13, parafraseada como, \u00abMirad que ninguno de vosotros tenga un coraz\u00f3n malo&#8212;incr\u00e9dulo&#8212;apart\u00e1ndose&#8212;endurecido.\u00bb Es una imagen de lo que el pecado hace si no se detecta, se expone y se abandona. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ciegos-a-nuestra-ceguerapor-paul-tripp\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCiegos a Nuestra Ceguera<br \/>\nPor Paul Tripp\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23169","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23169","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23169"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23169\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}