{"id":2320,"date":"2015-12-01T00:43:40","date_gmt":"2015-12-01T05:43:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/heridos-y-necesitados-cronicos\/"},"modified":"2015-12-01T00:43:40","modified_gmt":"2015-12-01T05:43:40","slug":"heridos-y-necesitados-cronicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/heridos-y-necesitados-cronicos\/","title":{"rendered":"Heridos y necesitados cr\u00f3nicos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Mateo Woodley<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Eduardo entr\u00f3 a mi oficina llorando desconsoladamente por su grav\u00edsimo estado de salud. Me rode\u00f3 con sus brazos y, ahogado en sollozos, me dijo: \u00abPastor, vaya planeando mi funeral, voy a morir, creo que tengo SIDA\u00bb. Esta era la tercera crisis en una semana.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Desde su conversi\u00f3n, Eduardo no hab\u00eda tenido un comportamiento de riesgo. Ni siquiera se hab\u00eda hecho un an\u00e1lisis de SIDA. Esta era simplemente la forma en que Eduardo llamaba la atenci\u00f3n hacia sus problemas personales.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>As\u00ed que, mientras lloriqueaba y temblaba abrazado a mi cuello, empec\u00e9 mentalmente a repasar sus aflicciones: en los \u00faltimos siete a\u00f1os llam\u00f3 a la ambulancia por lo menos seis veces alegando ataques card\u00edacos (una vez lo hizo durante un culto de adoraci\u00f3n), estuvo deshidratado dos veces (simplemente porque no tomaba agua), tuvo una \u00falcera y una hernia (que result\u00f3 ser un m\u00fasculo inguinal). Tambi\u00e9n record\u00e9 mis tres sesiones semanales dedicadas a tratar su depresi\u00f3n, sus adicciones (mariguana, sexo, alcohol, automedicaci\u00f3n), pensamientos suicidas, crisis de relaci\u00f3n, conflictos laborales y problemas familiares.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Durante seis a\u00f1os hab\u00eda pastoreado a Eduardo en cada una de estas crisis y hab\u00eda orado con \u00e9l en innumerables hospitales y salas de emergencias. Pero la crisis del SIDA fue la gota que rebals\u00f3 el vaso. Tom\u00e9 conciencia de que el alma de Eduardo funcionaba como un colador: cuanto m\u00e1s lo llenaba, m\u00e1s derramaba. Y luego de docenas de crisis y sesiones de asesoramiento pastoral, ah\u00ed estaba \u00e9l mir\u00e1ndome para que lo llenara y yo cansado de que derramara.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Dentro de nuestra sociedad disfuncional, Eduardo representa un subgrupo cada vez m\u00e1s creciente. Carl George los llama NGE, \u00abnecesitados de gracia extra\u00bb; Gordon McDonald prefiere GMA \u00abgente muy agotadora\u00bb. Yo prefiero llamarlos HNC, los miembros \u00abheridos y necesitados cr\u00f3nicos\u00bb.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00bfQui\u00e9nes son los HNC?<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>En primer lugar, los HNC son, como Eduardo, gente profundamente lastimada. A menudo traumatizada por abuso, abandono o disfunciones familiares que los hacen andar como tullidos por la vida. Sus heridas son reales, aunque muchas veces, por buscar la sanidad, emplean m\u00e9todos auto-destructivos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En segundo lugar, los HNC son indigentes del alma, que tienen muy claro qui\u00e9n puede curarles esa miseria: el pastor, quien a la vez es su amigo, su gur\u00fa, su \u00abterapeuta siempre a mano\u00bb. De manera que siempre andan rondando por la iglesia para estar con \u00e9l. Si son, ignorados pueden mortificarse o crear una nueva crisis de cualquier tipo para volver la atenci\u00f3n otra vez sobre su necesidad.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>En tercer lugar, esta es una condici\u00f3n cr\u00f3nica y un hecho que no pasa inadvertido. Al contrario. Me he visto a menudo tratando de resolver los problemas de una joven madre esquizofr\u00e9nica, un travesti (padre de tres hijos), un adolescente con s\u00edndrome alcoh\u00f3lico fetal cr\u00f3nico, una joven con des\u00f3rdenes de personalidad fronteriza y por supuesto, Eduardo, el hipocondr\u00edaco. Pero luego de agotar todos mis recursos pastorales esa gente contin\u00faa herida y lastimada.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Al demandar tanto y dar tan poco, personas como Eduardo dejan a su pastor -y a menudo tambi\u00e9n a la iglesia- cansado, confundido y frustrado. \u00bfC\u00f3mo podemos ministrar a los heridos y necesitados cr\u00f3nicos sin sentirnos cr\u00f3nicamente cansados y explotados?<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Acepte como Cristo lo hace<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Los HNC aprietan el acelerador y consumen todo el combustible pastoral. Es muy f\u00e1cil resentirse por tenerlos cerca. Los miembros m\u00e1s sanos de la iglesia a menudo se quejan o comentan de ellos. Uno de los pilares de la iglesia una vez me advirti\u00f3 severamente: \u00abRecuerde, Pastor, que ese elemento no paga las facturas de la Iglesia.\u00bb<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero no puedo imaginarme a Jes\u00fas murmurando de los leprosos cr\u00f3nicos o quej\u00e1ndose de la tremenda necesidad del endemoniado gadareno. Cristo los aceptaba. Los tocaba. Los curaba. En honor a la verdad, Jes\u00fas pasaba la menor parte de su tiempo con los necesitados cr\u00f3nicos pero hab\u00eda un espacio dentro de su agenda para ese poderoso ministerio con ellos. Jes\u00fas nunca anestesi\u00f3 su coraz\u00f3n para no sentir el dolor que lo rodeaba.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Trato de recordar que cada HNC soporta una dolorosa herida del alma. Considero a Miguel quien por a\u00f1os luch\u00f3 contra su deseo de ser un travesti. Mucha gente no puede o no quiere entender la lucha de Miguel, pero nunca lo escucharon lo suficiente como para entender sus heridas pasadas: dos hermanos mayores que ridiculizaban su masculinidad, una madre emocionalmente afectada quien lo vest\u00eda con ropas de ni\u00f1as y un padre violento. Nada de esto justifica sus elecciones pecaminosas (que \u00e9l reconoce) pero muestra que Miguel el demandante es tambi\u00e9n Miguel el maltratado.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La oraci\u00f3n me ayuda a cultivar una actitud de aceptaci\u00f3n por los HNC. Como escribi\u00f3 Dietrich Bonhoeffer: \u00abYa no puedo condenar u odiar a un hermano por el cual he orado, no importa cu\u00e1ntos problemas me cause\u00bb (o cu\u00e1nto me demande). Su cara, que hasta ahora hab\u00eda sido intolerable para m\u00ed, se transforma en el semblante de un hermano por quien Cristo muri\u00f3, el semblante de un pecador perdonado.\u00bb<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Los HNC no son solo una categor\u00eda. Son almas preciosas por las que Cristo muri\u00f3. Ellos pueden agotar todas mis reservas pero Jes\u00fas sigue compadeci\u00e9ndose de ellos y esperando por su sanidad. Es por eso que debo empezar y continuar mi ministerio con los heridos y necesitados en humildad y quietud, acept\u00e1ndolos como Jes\u00fas lo hace.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Comunique l\u00edmites claros<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Esto puede parecer una contradicci\u00f3n con lo dicho anteriormente acerca de la aceptaci\u00f3n, pero s\u00f3lo si se la confunde con disponibilidad. No son la misma cosa.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Generalmente los HNC se abastecen de una sobredosis de disponibilidad pastoral. Al igual que Eduardo, ellos esperan y a veces demandan, mi disponibilidad en cada oportunidad que tienen una crisis. Es un juego perfecto: yo cr\u00f3nicamente disponible, ellos cr\u00f3nicamente necesitados. Yo refuerzo su dependencia pastoral y Eduardo refuerza mi necesidad de ser necesitado.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La soluci\u00f3n es simple pero dolorosa: establecer l\u00edmites claros. Con amor pero con firmeza, baj\u00e9 las expectativas de Eduardo respecto a mi disponibilidad. Cuando Eduardo entr\u00f3 a un tratamiento de veinti\u00fan d\u00edas para recuperarse de su adicci\u00f3n a la mariguana, (su cuarto tratamiento), le manifest\u00e9 mi preocupaci\u00f3n y mi compromiso de sostenerlo en oraci\u00f3n pero le dije que no lo visitar\u00eda mientras estuviera internado. \u00abEduardo eres muy dependiente de los dem\u00e1s, por eso voy a darte el espacio que necesitas para crecer fuertemente en el amor de Dios.\u00bb<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Esto puede sonar desconsiderado y quiz\u00e1s Eduardo no alcanz\u00f3 a vislumbrar los l\u00edmites sugeridos, pero trabajar con gente como \u00e9l me ha hecho establecer tres principios relacionados con los l\u00edmites:<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nDebo ser yo quien tome la iniciativa. Si no lo hago, gente como Eduardo asumir\u00e1 sin querer el control de la disponibilidad pastoral.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLos l\u00edmites deben ser claros y espec\u00edficos. Cu\u00e1ndo y d\u00f3nde estar\u00e9 disponible. Los l\u00edmites sin especificar no funcionan.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLuego de manifestar los l\u00edmites con amor y gentileza, debo mantenerme firme en ellos.<\/LI><\/p>\n<p><P align=justify>Juan, un herido emocional de 20 a\u00f1os, ten\u00eda una incre\u00edble habilidad para llamarme a casa durante momentos clave: la cena, charlas con mis hijos, culto familiar, etc\u00e9tera. Su acierto era sobrenatural (era como si nos vigilara dentro de la casa). Finalmente establec\u00ed el siguiente l\u00edmite: \u00abJua,n me encanta hablar contigo, pero no puedo aceptar que vuelvas a llamar a casa. Si me llamas a la iglesia, recibir\u00e1s toda mi atenci\u00f3n.\u00bb Es importante establecer el l\u00edmite por el bien de la familia y hasta por el del propio Juan.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Establecer estos l\u00edmites ha sido visto como poco espiritual. Creo que los l\u00edmites son necesarios para preservar la eficiencia pastoral, y a\u00fan en los HNC puede fomentar el crecimiento espiritual. Henry Nouwen llama a esto \u00abEl ministerio de la ausencia. Sin el establecimiento de limites claros -agrega- nuestro ministerio tiene demasiado de nuestra presencia y demasiado poco de buenos resultados; mucho de nosotros y muy poco de Dios y de su Esp\u00edritu Santo.\u00bb<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>A veces he estado tan disponible que los necesitados me han usado de gran sumo sacerdote. Con escasez de sabidur\u00eda he usurpado el rol de Cristo en su proceso de santificaci\u00f3n, y al reducir mi disponibilidad aliento a los HNC a mantenerse rectos delante de Dios y a recibir la sanidad que s\u00f3lo Cristo puede darles.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Anhele el servicio, no el \u00e9xito<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Durante los primeros seis a\u00f1os de mi ministerio asum\u00ed que pod\u00eda resolver todos los problemas de los HNC. No se me hab\u00eda ocurrido que gente herida tan profundamente pudiera retroceder en lugar de avanzar.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Luego de renovar su compromiso con Cristo, Miguel se esfum\u00f3, probablemente para volver a la subcultura travesti de Las Vegas. Darlene, la madre esquizofr\u00e9nica con un hijo chico, tuvo una recuperaci\u00f3n incre\u00edble con nueva medicaci\u00f3n, recuper\u00f3 la custodia de su hijo y hasta se uni\u00f3 al coro de la iglesia. Pero los siguientes cuatro meses todo se hab\u00eda complicado: Darlene dej\u00f3 la iglesia, perdi\u00f3 a su hijo y volvi\u00f3 a su anterior guarda psiqui\u00e1trica.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ministrar a los HNC implica que puedo fallar. Debo saber que no ayudar\u00e9 a cada HNC. S\u00f3lo puedo preparar la tierra, sembrar y regar, pero no siempre ver frutos; en ocasiones, apenas podr\u00e9 notar una peque\u00f1a cosecha, aunque haya derramado sudor y l\u00e1grimas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Esta realidad desaf\u00eda mi noci\u00f3n del pastoreo. Yo prefiero, (y a veces demando) el \u00e9xito, o por lo menos quiero evitar el fracaso. Por eso me inclino a la gente que me har\u00e1 ver y sentir exitoso en el ministerio. Los heridos y necesitados cr\u00f3nicos no califican para realzar esta cualidad en m\u00ed.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Sin embargo, ellos califican para realzarme como siervo. Gente como Eduardo, Miguel o Darlene me han ense\u00f1ado una profunda lecci\u00f3n: mi llamado no es al \u00e9xito sino al servicio. Mi necesidad de aprobaci\u00f3n y control me dar\u00e1n la honra, mas el anhelo de mi coraz\u00f3n de buscar la gloria de Dios me conduce al servicio.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Por eso considero un don pastorear a los heridos del alma, pues me recuerda mi impaciencia y las actividades centradas en m\u00ed mismo. Lenta pero dolorosamente voy abandonando mi mundano apetito de \u00e9xito. Luego, como s\u00e9 que Jes\u00fas me llam\u00f3 a servir, puedo esperar serenamente a que el Esp\u00edritu Santo sane a su manera y a su tiempo.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Aliente el crecimiento espiritual<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>A diferencia del paral\u00edtico que tom\u00f3 su cama y se fue a su casa, un HNC puede gatear solo unos pasos. Su curva de crecimiento espiritual es larga y chata. Esa es la mala noticia. Pero la buena es que siempre hay espacio para crecer y ya que Dios es el que puede hacerlo, me unir\u00e9 a \u00c9l y con fe estimular\u00e9 su crecimiento espiritual.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Me gusta alentar los peque\u00f1os pasos del crecimiento espiritual preguntando dos cosas muy simples:<\/P><br \/>\n<P align=justify>1. \u00bfQu\u00e9 objetivos te gustar\u00eda fijar?<\/P><br \/>\n<P align=justify>2. \u00bfQu\u00e9 dones te gustar\u00eda compartir?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La primer pregunta tiene que ver con establecer logros espirituales. Considere c\u00f3mo se comunic\u00f3 Cristo con el ciego Bartimeo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres que te haga?\u00bb (Mr 10.51). Hace poco y en una de las quejas de una nueva crisis en su vida, le pregunt\u00e9 a Eduardo: \u00abEduardo, \u00bfqu\u00e9 puedes hacer t\u00fa -aunque sea una sola cosa- para mejorar tu calidad de vida por medio de la gracia de Dios?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Eduardo no se esperaba esa pregunta; qued\u00f3 sorprendido. \u00c9l transitaba la vida marcha atr\u00e1s y en sus mejores momentos, quedaba empantanado. Nunca se le ocurri\u00f3 que en su vida espiritual pod\u00eda ir hacia adelante.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Para mi sorpresa, Eduardo volvi\u00f3 la semana siguiente con dos objetivos. Quer\u00eda obtener su diploma en la escuela y orar todas las ma\u00f1anas. Obviamente sus dos objetivos no lo har\u00edan inmediatamente un gran disc\u00edpulo de Cristo, pero al menos Eduardo encontr\u00f3 una meta en el crecimiento espiritual.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Con respecto a la segunda pregunta \u00ab\u00bfqu\u00e9 dones puedes compartir?\u00bb, y a ra\u00edz de sus sufrimientos, muchos HNC est\u00e1n tildados en el modo \u00abdemandante\u00bb. Eduardo pasaba muchas horas de la semana atorment\u00e1ndose por sus problemas, demandando de m\u00ed, de mi familia, de la iglesia, y&#8230; todos nosotros dejamos que lo hiciera, no le ofrecimos una opci\u00f3n diferente.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Ahora reconozco que hasta los muy heridos pueden compartir sus dones con la congregaci\u00f3n. Y prefiero ser m\u00e1s directo: \u00ab\u00bfqu\u00e9 dones puedes compartir para enriquecer el cuerpo de Cristo?\u00bb o a\u00fan m\u00e1s punzante: \u00ab\u00bfqu\u00e9 puedes hacer para Dios en la iglesia?\u00bb<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Uno de mis HNC est\u00e1 entusiasmad\u00edsimo con la tarea de hornear el pan para la Santa Cena. Un adolescente con disturbios emocionales accedi\u00f3 a ser mi asistente personal en la preparaci\u00f3n del santuario para las reuniones del domingo. El est\u00edmulo pastoral los gu\u00eda a peque\u00f1os logros, los anima a participar del bienestar de la iglesia con peque\u00f1as cosas. Y para los HNC cualquier avance es grande.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Con\u00e9ctelos con otros recursos<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>No puedo hacer todo por mis HNC. No puedo proveerles la terapia a largo plazo que muchas veces requieren, ni darles consejo m\u00e9dico. Tampoco puedo pagarles el alquiler ni ser el omnipresente \u00abamigo-pastor-consejero\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Este simple razonamiento me obliga a buscar otros recursos. Necesito una red de ayuda con m\u00e9dicos, buenos consejeros y asistentes sociales. A menudo descuidamos el recurso gratuito y siempre a mano que tenemos en el cuerpo de Cristo. Algunos de los santos de la congregaci\u00f3n se perder\u00e1n la oportunidad de ayudarlos, pero otros est\u00e1n ah\u00ed esperando que se les pida ayuda porque desean servir de consejero, de amigo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Una abuela de nuestra congregaci\u00f3n con muchos dones, sacaba a caminar a Darlene en sus d\u00edas m\u00e1s oscuros de esquizofrenia. Le ped\u00ed a Dick, un ingeniero jubilado y viudo, que fuera tutor de unos j\u00f3venes y durante todo el verano los llev\u00f3 a practicar f\u00fatbol semanalmente. As\u00ed, todos se benefician de estas conexiones: los mentores, los heridos y yo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Trabajar con HNC requiere que yo tambi\u00e9n me conecte con otros. Amo a mis parroquianos, pero pueden convertir mi hoguera espiritual en una velita. Entonces s\u00e9 que mi alma tambi\u00e9n necesita un mentor, un buen amigo pastor que vuelva a encender mi pasi\u00f3n.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>No deje de llevarlos a Jes\u00fas<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Apenas me recib\u00ed, le coment\u00e9 a mi consejero pastoral sobre mi primer encuentro con toda una familia de HNC. Su consejo fue simple y directo (en ese momento me pareci\u00f3 hasta superficial): \u00abNo dejes de llevarlos a Jes\u00fas.\u00bb Yo estaba desilusionado, hasta dir\u00eda disgustado y pens\u00e9: \u00abA este tipo le pagan para instruir pastores, escribe art\u00edculos de liderazgo, dicta seminarios de cuidado pastoral, hasta tiene un doctorado y \u00a1esto es lo mejor que puede aconsejarme! \u00a1No dejes de llevarlos a Jes\u00fas!\u00bb.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Recientemente entend\u00ed lo que \u00e9l quiso decirme. Como pastores, solamente somos un canal de la gracia y el amor de Cristo. Nosotros -con nuestra sabidur\u00eda, t\u00e9cnicas de consejer\u00eda y amor- no somos la fuente de sanidad. Cristo s\u00ed lo es. As\u00ed que nunca olvide su llamado b\u00e1sico: llevar a los necesitados a la presencia de Jes\u00fas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Aquel consejo llano siempre me recuerda cu\u00e1l es la m\u00e1s grande herramienta en el ministerio a los heridos emocionales: la oraci\u00f3n. Pero no se limita solo a orar por ellos sino tambi\u00e9n a orar con ellos, a entrar a la presencia del Padre juntos. L. Payne, un veterano escritor afirma: \u00abLa oraci\u00f3n de sanidad consiste simplemente en invocar la presencia del Se\u00f1or, de llegar a esa presencia con el necesitado y una vez all\u00ed, escuchar la Palabra sanadora que Dios est\u00e1 siempre envi\u00e1ndome a m\u00ed, un herido y alienado\u00bb<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Durante cinco a\u00f1os ayud\u00e9 a David, le ofrec\u00ed mis consejos, lo alent\u00e9, lo escuch\u00e9, fijamos metas y or\u00e9 por \u00e9l. Dios us\u00f3 mi esfuerzo, pero siempre sent\u00ed que David necesitaba algo m\u00e1s. Necesitaba encontrarse con Jes\u00fas, no conmigo semanalmente. As\u00ed que luego de un culto de adoraci\u00f3n lo ung\u00ed con aceite y or\u00e9 con \u00e9l llev\u00e1ndolo a la presencia sanadora de Cristo. Simplemente le ped\u00ed a Jes\u00fas que le revelara su amor en lo m\u00e1s profundo de su coraz\u00f3n, aun dentro de sus temores y desesperanza. No sabr\u00e9 nunca cu\u00e1nto durar\u00e1 el efecto de esa oraci\u00f3n, pero s\u00ed s\u00e9 que algo cambi\u00f3 en la vida de ese hombre: sus pesadillas desaparecieron, su desesperanza disminuy\u00f3 y lo m\u00e1s importante, su prioridad se reorient\u00f3 hacia el amor y poder de Cristo. David es todav\u00eda un HNC, pero tambi\u00e9n es alguien que conf\u00eda en que Cristo lo sane y transforme.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La oraci\u00f3n de sanidad no es instant\u00e1nea ni m\u00e1gica. No elude el proceso lento y sostenido de crecimiento ni desplaza la necesidad de aceptaci\u00f3n pastoral, de est\u00edmulo, de l\u00edmites y hasta de consejo profesional. M\u00e1s bien, reorienta a los heridos y necesitados y los dirige a la fuente correcta de sanidad: Cristo. Luego, como David, los heridos y necesitados cr\u00f3nicos se pueden transformar en TEP \u00abtransformados y esperanzados permanentes\u00bb.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Idea b\u00e1sica de este art\u00edculo<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Para ministrar a los heridos y necesitados cr\u00f3nicos sin sentirse cr\u00f3nicamente cansado y explotando, el pastor necesita aceptarlos como Cristo lo hace, comunicarles l\u00edmites claros, anhelar el servicio y no el \u00e9xito, alentarlos para su crecimiento espiritual, conectarlo con otros recursos humanos y no dejar de llevarlos a Jes\u00fas.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>Preguntas para pensar y dialogar<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>1. \u00bfPuede identificar los tres elementos b\u00e1sicos que identifican a los HNC? Expl\u00edquelos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>2. \u00bfHa estado ministrando a HNC? De las pautas que el autor ofrece ministrarlos, \u00bfcu\u00e1les les ha aplicado usted?, \u00bfcu\u00e1les necesita incorporar?<\/P><br \/>\n<P align=justify>3. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 haciendo o deber\u00eda hacer para prepara recursos humanos para que lo ayuden con los HNC?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tomado de Leadership. Usado con permiso. Traducido para Apuntes Pastorales por Francisca G. Aide. El autor es pastor de la Iglesia Metodista Unida de Cambridge, Minnesota, U.S.A.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Mateo Woodley Eduardo entr\u00f3 a mi oficina llorando desconsoladamente por su grav\u00edsimo estado de salud. Me rode\u00f3 con sus brazos y, ahogado en sollozos, me dijo: \u00abPastor, vaya planeando mi funeral, voy a morir, creo que tengo SIDA\u00bb. Esta era la tercera crisis en una semana. 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