{"id":23207,"date":"2016-04-04T16:43:36","date_gmt":"2016-04-04T21:43:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-problema-de-cambiar-tesorospor-paul-tripp\/"},"modified":"2016-04-04T16:43:36","modified_gmt":"2016-04-04T21:43:36","slug":"el-problema-de-cambiar-tesorospor-paul-tripp","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-problema-de-cambiar-tesorospor-paul-tripp\/","title":{"rendered":"El Problema de Cambiar Tesoros\nPor Paul Tripp"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\nDespu\u00e9s del servicio dominical de la ma\u00f1ana, me pregunt\u00f3 si pod\u00eda concertar una cita conmigo. Pens\u00e9 que se hab\u00eda sentido conmovido por mi serm\u00f3n y deseaba ayuda para aplicar las verdades a los detalles de su vida cotidiana. Lo que realmente quer\u00eda era decirme era cu\u00e1n malos \u2013 de hecho dijo \u00abpenosos\u00bb- eran mis sermones. Tambi\u00e9n dijo que hablaba por otras personas que sent\u00edan de la misma manera. Me sent\u00ed lastimado, por supuesto, pero continu\u00e9 prepar\u00e1ndome igual que lo hab\u00eda hecho la semana anterior.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">El domingo siguiente, cuando me levant\u00e9 para decir mi pr\u00e9dica y prest\u00e9 atenci\u00f3n a los oyentes, la cabeza de todos en la congregaci\u00f3n era de tama\u00f1o normal, \u00a1excepto la de este tipo! Su cabeza parec\u00eda enorme, con los ojos como los de la \u00abMona Lisa\u00bb que parec\u00edan mirarme fijamente desde todos los \u00e1ngulos. En cierta forma inadvertidamente, se hab\u00eda provocado un leve cambio en la motivaci\u00f3n de mi coraz\u00f3n. Si, deseaba mantenerme fiel al texto y explicar el evangelio con claridad, pero tambi\u00e9n quer\u00eda algo m\u00e1s. Me hab\u00eda propuesto ganarme a este hombre. Me hab\u00eda propuesto que iba a venir y decirme, \u00abPaul, estaba equivocado, realmente eres un predicador espectacular\u00bb. Me prepar\u00e9 y me comuniqu\u00e9 con \u00e9l mentalmente.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La invasi\u00f3n del reino de la individualidad en el ministerio es realmente un asunto de cambiar tesoros. Habiendo sido llamado a que todo lo que digo y hago sea gobernado por los tesoros del cielo dirigidos por la gracia y centralizados en Cristo, mi ministerio comienza a ser moldeado por un cat\u00e1logo de tesoros ligados a la tierra. Mi ministerio comienza a ser moldeado por sutiles pero formativos cambios en la clase de tesoro que gobierna mi coraz\u00f3n, y por lo tanto, modela mis palabras y mi comportamiento. Las cosas comienzan a ir m\u00e1s all\u00e1 de su verdadera importancia, como lo hacen cuando comienzan a controlar los pensamientos y los deseos de mi coraz\u00f3n, y de esta forma, moldean la forma en que llevo adelante mi ministerio. Perm\u00edtanme sugerirles solo cinco de una larga lista de posibles cambios de tesoros que f\u00e1cilmente pueden ocurrir en el coraz\u00f3n de cualquier pastor.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>1. Identidad: De la identidad en Cristo hasta la identidad en el ministerio<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En el ministerio pastoral, es muy tentador buscar en forma horizontal por lo que ya se nos ha dado en Cristo. Es posible ser un pastor y un amn\u00e9sico de identidad funcional. Cuando lo soy, comienzo a necesitar que mi val\u00eda, sentido \u00edntimo de bienestar, significado y prop\u00f3sito se vean afirmados por las personas y los programas de la iglesia. M\u00e1s que la esperanza y el coraje que provienen de descansar en mi identidad en Cristo, mi ministerio se vuelve capturado y moldeado por el tesoro de una serie de afirmaciones horizontales temporales sobre mi m\u00e9rito y valor. Esto me despoja de audacia ministerial y me hace concentrar demasiado en la respuesta de las personas de mi c\u00edrculo ministerial.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>2. Madurez: Mi bienestar espiritual no est\u00e1 definido por el espejo de la Palabra sino por mi ministerio.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La capacidad para entender la Biblia no debe confundirse con madurez cristiana. La precisi\u00f3n homil\u00e9tica no es lo mismo que la santidad. La pericia teol\u00f3gica es muy diferente de la santidad pr\u00e1ctica. El liderazgo exitoso no es lo mismo que un coraz\u00f3n para Cristo. El crecimiento de mi influencia no debe confundirse con el crecimiento en gracia. Es tentador permitir que ocurra un cambio en la forma en que eval\u00fao mi madurez como pastor. M\u00e1s que vivir con una profunda necesidad de una continua operaci\u00f3n de la gracia en propio coraz\u00f3n, comienzo, por la experiencia y el \u00e9xito de mi ministerio, a verme m\u00e1s maduro de lo que realmente soy. Debido a estos sentimientos de \u00e9xito, no me siento bajo mi propia pr\u00e9dica; no predico por medio de un coraz\u00f3n encantador, tierno y humilde; no busco el ministerio del cuerpo de Cristo. Esto permite que mi preparaci\u00f3n sea menos ferviente y que mi opini\u00f3n sobre los dem\u00e1s sea m\u00e1s cr\u00edtica.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>3. Reputaci\u00f3n: De un ministerio que est\u00e1 formado por el celo por la reputaci\u00f3n de Cristo a un ministerio formado por mi apetito por el elogio de la gente<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Mi ministerio deber\u00eda estar funcionalmente motivado por la gloria de Cristo, por el hecho de que su fama sea conocida por m\u00e1s y m\u00e1s gente, y que juntos, pudi\u00e9ramos conocer en forma pr\u00e1ctica lo que significa someterse a su se\u00f1or\u00edo. En cambio, mi ministerio se ve seducido por el tesoro de mi propia reputaci\u00f3n. Mi coraz\u00f3n comienza a verse atrapado por el deseo de ser estimado por los dem\u00e1s, por el aguij\u00f3n de sentirme necesario, por el encanto de sobresalir en la multitud, por la gloria de estar a cargo, y por el poder de tener la raz\u00f3n. Esto me dificulta admitir que estoy equivocado, someterme al consejo de los dem\u00e1s, resignar el control, no tener que ganar el d\u00eda y probar que estoy acertado. Me dificulta aceptar la culpa o compartir el cr\u00e9dito, y me hace sentir menos apasionado sobre el ministerio como un proceso colaborador en el cuerpo de Cristo.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>4. Esencialidad: De un descanso en la presencia esencial de Jes\u00fas el Mes\u00edas a comenzar a verme como un medio demasiado esencial de lo que Dios est\u00e1 haciendo. <\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Donde otrora me ve\u00eda como una de las muchas herramientas en la caja de herramientas del reino de Dios, ahora comienzo a verme como algo muy central, muy importante para lo que Dios est\u00e1 haciendo en mi escenario local. En vez de descansar en la persona y en la labor del Mes\u00edas, comienzo a cargar el peso del crecimiento individual y colectivo de la gente de Dios en mis propios hombros. Esto me hace desvalorizar la importancia de los dones y del ministerio de otros, y me tienta a atribuirme m\u00e1s de lo que soy capaz de soportar. Inadvertidamente he comenzado a tratar de ser el Mes\u00edas en vez de descansar en mi identidad como una herramienta en sus fieles y poderosas manos.\n<\/p>\n<p align=\"justify\"><i>5. Confianza: De un ministerio que emerge de la humilde confianza en la gracia transformadora a comenzar a tener mucha seguridad en mi experiencia y en mis dones.<\/i>\n<\/p>\n<p align=\"justify\">La longevidad y el \u00e9xito en el ministerio es una cosa buena; pero tambi\u00e9n puede ser peligroso para el coraz\u00f3n de un pastor. Todos podemos confiar demasiado en nosotros mismos. Un cambio en la confianza comienza a surgir desde el tesoro de la humilde confianza en el poder para rescatar, perdonar, transformar e impartir gracia, a comenzar a descansar en mi propio conocimiento, habilidades, dones y experiencia. A causa de esto no me lamento lo suficiente, no oro lo suficiente, no me preparo lo suficiente, no confieso lo suficiente y no escucho a los dem\u00e1s lo suficiente. He comenzado a asignarme capacidades que no tengo, y a causa de ello, no administro mi propio sentido de necesidad de la gracia de Cristo, y no busco ayuda en los dem\u00e1s.\n<\/p>\n<p align=\"justify\">En cada \u00e1rea es tentador para mi ministerio ser moldeado por un cambio en la confianza en el tesoro de la implacable gracia de Jes\u00fas, el Redentor, a la esperanza en los tesoros terrenales, los cuales \u00c9l nos recuerda (Mat. 6) que son temporales por naturaleza y no tienen la capacidad para concedernos lo que estamos buscando. \u00bfSer\u00eda posible que estos cambios de tesoros conduzcan a tantos problemas institucionales familiares y resquebrajamientos relacionales en el ministerio? \u00bfSer\u00eda posible que estos cambios provoquen que el ministerio se convirtiera en una carga en vez de la alegr\u00eda que realmente es?\n<\/p>\n<p align=\"justify\">Los tesoros del reino del inter\u00e9s personal son m\u00e1s seductores y poderosos cuando, como pastor, pierdo de vista las glorias de lo que se me dado en Cristo. Cuando hago esto, comienzo a pensar en m\u00ed como un pobre cuando la gracia me ha hecho rico, y busco riquezas en lugares donde simplemente no pueden encontrarse. Pero no necesito escaparme avergonzado ni entrar en p\u00e1nico, porque la gracia de la cruz tambi\u00e9n ha cubierto esta batalla, y volver\u00e1 a trabajar nuevamente para rescatarme de m\u00ed mismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s del servicio dominical de la ma\u00f1ana, me pregunt\u00f3 si pod\u00eda concertar una cita conmigo. Pens\u00e9 que se hab\u00eda sentido conmovido por mi serm\u00f3n y deseaba ayuda para aplicar las verdades a los detalles de su vida cotidiana. 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