{"id":2327,"date":"2015-12-01T00:43:50","date_gmt":"2015-12-01T05:43:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tres-maneras-de-ensenar-la-biblia\/"},"modified":"2015-12-01T00:43:50","modified_gmt":"2015-12-01T05:43:50","slug":"tres-maneras-de-ensenar-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tres-maneras-de-ensenar-la-biblia\/","title":{"rendered":"Tres maneras de ense\u00f1ar la Biblia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Betty de Constance<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 clase de maestro eres? Tal vez, ante una pregunta semejante, comienzas a pensar en si eres bueno o malo, dedicado o improvisado, paciente o ansioso.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>En general, podemos decir que existen tres clases de maestros: Los autoritarios, los permisivos y los facilitadotes. Por supuesto, vamos a encontrar que estas categor\u00edas suelen superponerse entre s\u00ed; ning\u00fan maestro puede decir que no tiene, de vez en cuando, algo de las tres caracter\u00edsticas en su forma de ense\u00f1ar. S\u00ed podemos decir que un maestro es de esta o de otra clase cuando la mayor\u00eda de sus actitudes metodol\u00f3gicas se enfocan hacia uno u otro lado.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Veamos las expresiones t\u00edpicas de cada una de estas tres formas de ense\u00f1anza a las que me refer\u00eda.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>EL MAESTRO AUTORITARIO<\/B>El autoritario tiende a ser inseguro en su rol de maestro y por eso necesita dominar la clase. Es importante para \u00e9l saber todas las respuestas. Se ve a s\u00ed mismo casi como un polic\u00eda, vigilando para que los ni\u00f1os se porten bien, muestren el debido respecto y pregunten solamente las cosas que \u00e9l puede contestar. De esta forma, lucha por mantener un silencio absoluto en la clase, prefiriendo ser \u00fanico que habla. El alumno, frente a este tipo de maestro, termina siendo un objeto pr\u00e1cticamente inanimado, que recibe -supuestamente- lo que el maestro prepar\u00f3 para \u00e9l, sin gozar del privilegio de responder, reaccionar o ser de alg\u00fan modo protagonista del proceso de aprendizaje. Este maestro se ha olvidado de que Dios es la \u00fanica autoridad espiritual y que es Jesucristo el que ocupa el lugar de mediador entre el alumno y Dios (1 Ti. 2.5). Le hace falta reconocer de una vez por todas que su \u00fanica autoridad como maestro viene como resultado de su sumisi\u00f3n a la obra del Esp\u00edritu Santo en su propia vida (Jn. 16.3).<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>EL MAESTRO PERMISIVO<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El polo opuesto del autoritario es el permisivo. Esta persona tiene una idea muy equivocada del ni\u00f1o en s\u00ed. Cree que carece de la capacidad de entender cosas serias y que su \u00fanica manera de ser feliz es divirti\u00e9ndose y jugando. Tal es as\u00ed que ve su funci\u00f3n principal con ellos casi como un mero animador de fiestas, dejando de lado el control y la disciplina en su clase mientras los ni\u00f1os hacen lo que quieren. Sus intentos para ense\u00f1ar algo son bastante infructuosos, pero eso no le preocupa mucho porque cree que el aprendizaje espiritual ocurrir\u00e1 por s\u00ed solo. Los ni\u00f1os no lo toman en serio y a la larga terminan aprovechando el tiempo de sus clases para tirar cosas, dibujar en las paredes y subirse a los muebles. Este maestro no se da cuenta de que el ni\u00f1o requiere gu\u00eda y direcci\u00f3n en su ense\u00f1anza para sentir seguridad y gozar de una sensaci\u00f3n de logro en lo que est\u00e1 aprendiendo. Necesita entender que el amor de Cristo, modelo para todo maestro espiritual, siempre fue comprensivo, pero nunca un amor permisivo.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>EL MAESTRO FACILITADOR<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El maestro facilitador, en cambio, ve su funci\u00f3n en la clase como la persona que hace posible el aprendizaje espiritual. Es una persona sensible a las necesidades de los ni\u00f1os que se le han confiado; los ve como individuos en formaci\u00f3n y se ha preocupado por investigar y entender las capacidades y limitaciones de sus distintas etapas de desarrollo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las clases del facilitador tienen metas bien estructuradas, aunque no r\u00edgidas. Se ve a s\u00ed mismo como un gu\u00eda para el aprendizaje de sus alumnos. Reconoce que tiene lecciones que aprender en su propia vida espiritual y no se considera mejor que sus alumnos ni los trata con aire de superioridad. Depende del Esp\u00edritu Santo para obrar a trav\u00e9s de su vida, por medio de una estructura did\u00e1ctica definida sin dejar de ser flexible, en la que los ni\u00f1os pueden descubrir verdades b\u00edblicas para sus vidas.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Este maestro escucha con atenci\u00f3n y respeto a sus alumnos pero no pierde de vista los objetivos que tiene en mente para la lecci\u00f3n. Su clase se caracteriza por mucha participaci\u00f3n de parte de los alumnos, pero es una participaci\u00f3n dirigida para canalizar correctamente el aprendizaje de las verdades que se est\u00e1n ense\u00f1ando. Raras veces tiene problemas de disciplina porque sus clases est\u00e1n estructuradas tomando en cuenta la necesidad de actividad de cada uno de los ni\u00f1os. Sabe que si est\u00e1n ocupados en algo que les interesa no habr\u00e1 mayores problemas de conducta.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>EL IRREEMPLAZABLE PAPEL DEL EJEMPLO<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>Es importante destacar que el maestro ideal debe ser transparente en su vida delante de sus alumnos. Su honestidad consigo mismo implica que no aparenta ser algo que no es. A veces los ni\u00f1os ven a sus maestros como personas perfectas, desanim\u00e1ndose frente a las imperfecciones de sus propias vidas. El maestro necesita mostrarse ante el alumno tal como es: Una persona como cualquier otra, aprendiendo a vivir como Dios desea. El ni\u00f1o es experto en percibir la hipocres\u00eda. Por eso, la capacidad del maestro de admitir un error o pedir perd\u00f3n sin demoras por una falta delante de sus alumnos ayudara para que el ni\u00f1o se d\u00e9 cuenta de que la vida en Cristo est\u00e1 a su alcance tambi\u00e9n.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>\u00bfCOMO SE VER\u00cdA LA FOTOGRAF\u00cdA?<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfQu\u00e9 clase de maestro o maestra eres? Si se tomara un retrato de tu clase, \u00bfcu\u00e1l de las tres maneras de ense\u00f1anza estar\u00eda en mayor porcentaje? Nadie puede mejorar sus capacidades sin antes reconocer las cosas que ir piden un eficiente trabajo de ense\u00f1anza. La meta es ser un maestro facilitador y eso es una destreza que se va adquiriendo y mejorando constantemente. \u00a1Proponte ser \u00e9se tipo de maestro!<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><B>Apuntes Pastorales, Volumen VIII N\u00famero 5<\/P><\/B>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Betty de Constance \u00bfQu\u00e9 clase de maestro eres? Tal vez, ante una pregunta semejante, comienzas a pensar en si eres bueno o malo, dedicado o improvisado, paciente o ansioso. En general, podemos decir que existen tres clases de maestros: Los autoritarios, los permisivos y los facilitadotes. 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