{"id":23288,"date":"2016-04-05T14:00:44","date_gmt":"2016-04-05T19:00:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/intimidad\/"},"modified":"2016-04-05T14:00:44","modified_gmt":"2016-04-05T19:00:44","slug":"intimidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/intimidad\/","title":{"rendered":"Intimidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or nos invita a momentos de intensa y prolongada comuni\u00f3n que son indispensables para nuestro crecimiento espiritual.<\/p>\n<p class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 6:1-18                    <\/p>\n<p class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>6:1<\/b>   \u00bbCu\u00eddense de no hacer sus obras de justicia delante de la gente para llamar la atenci\u00f3n. Si act\u00faan as\u00ed, su Padre que est\u00e1 en el cielo no les dar\u00e1 ninguna recompensa.<b>6:2<\/b>   \u00bbPor eso, cuando des a los necesitados, no lo anuncies al son de trompeta, como lo hacen los *hip\u00f3critas en las sinagogas y en las calles para que la gente les rinda homenaje. Les aseguro que ellos ya han recibido toda su recompensa. <b>6:3<\/b>   M\u00e1s bien, cuando des a los necesitados, que no se entere tu mano izquierda de lo que hace la derecha, <b>6:4<\/b>   para que tu limosna sea en secreto. As\u00ed tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensar\u00e1. <b>6:5<\/b>   \u00bbCuando oren, no sean como los *hip\u00f3critas, porque a ellos les encanta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que la gente los vea. Les aseguro que ya han obtenido toda su recompensa. <b>6:6<\/b>   Pero t\u00fa, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que est\u00e1 en lo secreto. As\u00ed tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensar\u00e1. <b>6:7<\/b>   Y al orar, no hablen s\u00f3lo por hablar como hacen los *gentiles, porque ellos se imaginan que ser\u00e1n escuchados por sus muchas palabras. <b>6:8<\/b>   No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan.<b>6:9<\/b>   \u00bbUstedes deben orar as\u00ed: \u00bb\u001c Padre nuestro que est\u00e1s en el cielo, *santificado sea tu nombre,<b>6:10<\/b>   venga tu reino, h\u00e1gase tu voluntad en la tierra como en el cielo.<b>6:11<\/b>   Danos hoy nuestro pan cotidiano. <b>6:12<\/b>   Perd\u00f3nanos nuestras deudas, como tambi\u00e9n nosotros hemos perdonado a nuestros deudores.<b>6:13<\/b>   Y no nos dejes caer en *tentaci\u00f3n, sino l\u00edbranos del maligno.\u001d  <b>6:14<\/b>   \u00bbPorque si perdonan a otros sus ofensas, tambi\u00e9n los perdonar\u00e1 a ustedes su Padre celestial. <b>6:15<\/b>   Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonar\u00e1 a ustedes las suyas. <b>6:16<\/b>   \u00bbCuando ayunen, no pongan cara triste como hacen los *hip\u00f3critas, que demudan sus rostros para mostrar que est\u00e1n ayunando. Les aseguro que \u00e9stos ya han obtenido toda su recompensa. <b>6:17<\/b>   Pero t\u00fa, cuando ayunes, perf\u00famate la cabeza y l\u00e1vate la cara <b>6:18<\/b>   para que no sea evidente ante los dem\u00e1s que est\u00e1s ayunando, sino s\u00f3lo ante tu Padre, que est\u00e1 en lo secreto; y tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensar\u00e1.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Jes\u00fas descarta toda forma de oraci\u00f3n que tiene como objetivo impresionar, ya sea que est\u00e9 dirigida hacia los dem\u00e1s, hacia la persona de Dios o hacia uno mismo, como en el caso del fariseo en Lucas 18.11. En dos cortas frases describe otra clase de oraci\u00f3n, radicalmente diferente a esta, que es m\u00e1s sencilla y genuina. No obstante, la sencillez de la misma no disminuye la profundidad ni la intensidad de la experiencia que identifica. Lo invito a meditar, por un instante, en las brev\u00edsimas instrucciones que comparte: \u00abPero t\u00fa, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre que est\u00e1 en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1 en p\u00fablico.\u00bb Jes\u00fas nos ense\u00f1a que la experiencia de oraci\u00f3n se referiere a algo m\u00e1s que repetir frases delante de Dios. En primer lugar, notamos que Cristo animaba a buscar un lugar apartado del bullicio de la vida cotidiana. Esto no es porque resulte dif\u00edcil orar en p\u00fablico sino porque los que tenemos poca disciplina en la oraci\u00f3n nos distraemos con tanta facilidad. Jes\u00fas mismo, seg\u00fan el testimonio de los evangelios, no teniendo acceso a un cuarto interior propio \u00abcon frecuencia se apartaba a lugares solitarios para orar\u00bb (Lc 5.16). La idea es que el entorno favorezca el momento de comuni\u00f3n con el Padre. En segundo lugar, es interesante notar que Jes\u00fas no solamente indic\u00f3 que deb\u00edamos entrar al cuarto interior, sino que deb\u00edamos tambi\u00e9n cerrar la puerta. Si usted piensa en los momentos de su propia vida cuando entra un cuarto y cierra la puerta, la lecci\u00f3n que quiso ense\u00f1ar quedar\u00e1 claramente expuesta. No solemos cerrar la puerta de una habitaci\u00f3n cuando tenemos la intenci\u00f3n de salir de ella instantes m\u00e1s tarde. M\u00e1s bien cerramos la puerta cuando deseamos permanecer all\u00ed por un tiempo y no queremos que se nos interrumpa. La acci\u00f3n de cerrar la puerta indica para nosotros que la oraci\u00f3n no puede ser algo realizado \u00abcon apuro\u00bb. Sin duda podemos orar en cualquier momento, usando frases cortas de adoraci\u00f3n, gratitud y petici\u00f3n, del mismo modo que en un matrimonio podemos pronunciar palabras de cari\u00f1o y amor a lo largo de todo el d\u00eda. Estos peque\u00f1os regalos, sin embargo, no pueden suplantar los momentos de intensa y prolongada comuni\u00f3n que son indispensables para que la relaci\u00f3n crezca. Jes\u00fas tambi\u00e9n animaba a que busc\u00e1ramos a Dios, que est\u00e1 en lo secreto. Esto no indica que Dios es dif\u00edcil de encontrar, pues \u00e9l se deleita en mostrase a los hombres. M\u00e1s bien revela que el crecer en intimidad con el Se\u00f1or es algo que solamente es concedido a aquellos que tienen un compromiso serio con \u00e9l. \u00abMe hallar\u00e9is cuando me busqu\u00e9is de todo coraz\u00f3n\u00bb declara el profeta Jerem\u00edas (29.13). A aquellos que desean guardar sus mandamientos, viviendo una vida de santidad, Jes\u00fas promete \u00aby el que me ama ser\u00e1 amado por mi Padre, y yo lo amar\u00e9 y me manifestar\u00e9 a \u00e9l\u00bb (Jn 14.21). De esta manera el Maestro indicaba que la experiencia de oraci\u00f3n se refer\u00eda a algo m\u00e1s que repetir frases delante de Dios.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Producido y editado por Desarrollo Cristiano para www.DesarrolloCristiano.com. \u00a9 Copyright 2009, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El Se\u00f1or nos invita a momentos de intensa y prolongada comuni\u00f3n que son indispensables para nuestro crecimiento espiritual. Vers\u00edculo: Mateo 6:1-18 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 6:1 \u00bbCu\u00eddense de no hacer sus obras de justicia delante de la gente para llamar la atenci\u00f3n. Si act\u00faan as\u00ed, su Padre que est\u00e1 en el cielo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/intimidad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIntimidad\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23288","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23288"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23288\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}