{"id":23302,"date":"2016-04-05T14:19:47","date_gmt":"2016-04-05T19:19:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-venganza-y-el-reino\/"},"modified":"2016-04-05T14:19:47","modified_gmt":"2016-04-05T19:19:47","slug":"la-venganza-y-el-reino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-venganza-y-el-reino\/","title":{"rendered":"La venganza y el Reino"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Cuando dejamos la ofensa recibida de otros en manos de Dios, estamos afirmando que \u00e9l sabe bien qu\u00e9 es lo que necesitamos y no har\u00e1 otra cosa que lo mejor para nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Romanos 12:18-19                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>12:18<\/b>   Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos. <b>12:19<\/b>   No tomen venganza, hermanos m\u00edos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque est\u00e1 escrito: \u00abM\u00eda es la venganza; yo pagar\u00e9\u00bb, dice el Se\u00f1or.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left;\" class=\"MsoNormal\">Hay pocas cosas que calan tan profundo en nuestros corazones como los males que nos vienen por mano de otros.&#160; Es m\u00e1s f\u00e1cil aceptar las dificultades econ\u00f3micas, la falta de trabajo o la enfermedad.&#160; Cuando otras personas nos traicionan, sin embargo, nos sentimos dolidos en lo m\u00e1s \u00edntimo de nuestro ser.&#160; Superar el mal momento es todo un desaf\u00edo. En el texto de hoy Pablo nos da una orientaci\u00f3n con respecto a este tema.&#160; Primeramente nos recuerda que la paz debe ser una de las caracter\u00edsticas de los que andan en Cristo, porque seguimos a un Dios de paz.&#160; De todas formas, la frase \u00aben cuanto dependa de vosotros\u00bb nos advierte que el estar en paz con los dem\u00e1s es algo que requiere de la colaboraci\u00f3n de dos personas.&#160; Es decir, no implica solamente la ausencia de agresi\u00f3n de mi parte, sino tambi\u00e9n el mismo compromiso de parte de la otra persona.&#160; Por esta raz\u00f3n no siempre la paz es absoluta, pues nuestros deseos de estar en paz con los dem\u00e1s no son correspondidos por la otra parte.&#160; Nuestro llamado, no obstante, es a agotar todos los caminos posibles para cultivar y mantener una relaci\u00f3n de paz con aquellos que son parte de nuestra vida. El acto puntual de venganza no es m\u00e1s que una manifestaci\u00f3n de ese esp\u00edritu amargado que reside dentro de nosotros. El medio donde m\u00e1s cuesta llevar esta exhortaci\u00f3n es en aquellas relaciones donde nos hemos sentido agredidos, despreciados o tratados injustamente por otros.&#160; All\u00ed nuestros deseos de paz se esfuman y sentimos en nuestro interior una indignaci\u00f3n intensa que demanda que este mal sea corregido, sin importar lo que se tenga que hacer para lograrlo. Es en estas instancias que comenzamos a luchar con los deseos de venganza.&#160; Muchas veces creemos que el tema de la venganza pasa por una agresi\u00f3n abierta hacia la otra persona.&#160; La venganza, sin embargo, se disfraza de muchas maneras diferentes.&#160; Nos basta con saber que la venganza busca que la otra persona pase un mal momento, similar o peor al que hemos vivido nosotros.&#160; Esto puede incluir cosas tan sutiles como humillarla p\u00fablicamente o simplemente desear que lee vaya mal en la vida.&#160; La venganza es, en \u00faltimas instancias, un sentimiento que se aloja en nuestros corazones.&#160; El acto puntual de venganza no es m\u00e1s que una manifestaci\u00f3n de ese esp\u00edritu amargado que reside dentro de nosotros.  Pablo llama a entregar esto en manos de Dios.&#160; Esto es sabio, no solamente porque Dios es el que defiende la causa de sus hijos, sino tambi\u00e9n porque Dios es el que juzga correctamente todos los elementos de una situaci\u00f3n y discierne el camino correcto a seguir.&#160; Cuando dejamos la situaci\u00f3n en sus manos, estamos afirmando que \u00e9l sabe bien qu\u00e9 es lo que necesitamos y no har\u00e1 otra cosa que lo mejor para nosotros. <b style=\"\">Para pensar:<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: left;\" class=\"MsoNormal\">\u00abPorque tambi\u00e9n Cristo padeci\u00f3 por nosotros, dej\u00e1ndonos ejemplo, para que sig\u00e1is sus pisadas; quien cuando le maldec\u00edan, no respond\u00eda con maldici\u00f3n; cuando padec\u00eda, no amenazaba, sino encomendaba su causa al que juzga justamente.\u00bb (1 Pedro 2.22, 23)<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">DesarrolloCristiano.com, derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Cuando dejamos la ofensa recibida de otros en manos de Dios, estamos afirmando que \u00e9l sabe bien qu\u00e9 es lo que necesitamos y no har\u00e1 otra cosa que lo mejor para nosotros. Vers\u00edculo: Romanos 12:18-19 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 12:18 Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-venganza-y-el-reino\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa venganza y el Reino\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23302","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23302","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23302"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23302\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23302"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23302"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23302"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}