{"id":23311,"date":"2016-04-05T14:20:12","date_gmt":"2016-04-05T19:20:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/huir\/"},"modified":"2016-04-05T14:20:12","modified_gmt":"2016-04-05T19:20:12","slug":"huir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/huir\/","title":{"rendered":"Huir"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El deseo de huir de Dios viene por la lucha entre nuestra voluntad y la de Dios, pero nuestra voluntad nunca debe imponerse sobre lo que decidimos hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Jon\u00e1s 1:3-4                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>1:3<\/b>   Jon\u00e1s se fue, pero en direcci\u00f3n a Tarsis, para huir del SE\u00d1OR . Baj\u00f3 a Jope, donde encontr\u00f3 un barco que zarpaba rumbo a Tarsis. Pag\u00f3 su pasaje y se embarc\u00f3 con los que iban a esa ciudad, huyendo as\u00ed del SE\u00d1OR . <b>1:4<\/b>   Pero el SE\u00d1OR lanz\u00f3 sobre el mar un fuerte viento, y se desencaden\u00f3 una tormenta tan violenta que el barco amenazaba con hacerse pedazos.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    \u00bfNunca se sinti\u00f3 tentado a huir de Dios? Claro, usted no se subir\u00eda a un barco, ni tomar\u00eda un avi\u00f3n para alejarse de la presencia del Alt\u00edsimo. Al igual que el salmista, usted y yo podemos exclamar: \u00ab\u00bfA d\u00f3nde me ir\u00e9 de tu Esp\u00edritu? \u00bfY a d\u00f3nde huir\u00e9 de tu presencia?\u00bb (Salmos 139.7). Todos sabemos que es imposible huir de su presencia, porque \u00e9l est\u00e1 en todos lados. Piense usted, sin embargo, en estas situaciones. Una persona no quiere ir a las reuniones de la congregaci\u00f3n porque sabe que est\u00e1 en pecado, y teme ser confrontado. Otra persona evita pasar por un lugar donde sabe que se encuentra un hermano, porque tendr\u00e1 que pedirle perd\u00f3n por algo que ha hecho. Una tercera persona posterga ir a una encuentro de misiones porque sabe que habr\u00e1 un llamado a un compromiso, y teme las consecuencias de asumirlo.  A\u00fan m\u00e1s, otra persona resiste las invitaciones a ser parte de un proceso de discipulado, porque sabe que de hacerlo tendr\u00e1 que comenzar a rendir cuentas por su vida. Lo que no es aceptable, es dejar que nuestra voluntad imponga sus deseos sobre el rumbo que hemos de tomar. En cada una de estos casos, las personas est\u00e1n evitando una situaci\u00f3n porque no desean hacer algo que saben que el Se\u00f1or requerir\u00e1 de ellos. No podr\u00e1n seguir caminando con \u00e9l si no obedecen. En \u00faltimas instancias cada uno de ellas est\u00e1n \u00abhuyendo\u00bb, a su manera, de la presencia de Dios. El deseo de querer huir viene en esos momentos en el cual se desata una fuerte lucha entre nuestros deseos y la voluntad declarada del Se\u00f1or. Ni siquiera el Hijo de Dios fue librado de esta batalla. En Getseman\u00ed, abri\u00f3 su coraz\u00f3n al Padre y le dijo, con absoluta franqueza: \u00ab\u00a1si existe alguna otra manera de hacer esto, por favor mu\u00e9stramelo!\u00bb  Necesitamos saber que este tipo de conflictos interiores son parte del precio que debemos pagar por seguirle a \u00e9l. Es normal experimentarlos. Lo que no es aceptable, es dejar que nuestra voluntad imponga sus deseos sobre el rumbo que hemos de tomar. No es aceptable, en primer lugar, porque alimenta la esencia de rebeld\u00eda que cada uno de nosotros heredamos de Ad\u00e1n. Pero en segundo lugar, no es aceptable porque no es posible evadir la voluntad de Dios, al menos si nuestro compromiso con \u00e9l es serio.  Podemos postergar por un tiempo poner por obra lo que Dios nos est\u00e1 llamando a hacer. No dude por un instante, sin embargo, que si el Se\u00f1or ha puesto su mano sobre nuestras vidas \u00e9l nos ir\u00e1 a buscar no importa donde nos \u00abescondamos\u00bb. Jon\u00e1s es el ejemplo perfecto de esta verdad. Para pensar: \u00bfCu\u00e1ntos dolores de cabeza le producen a usted esas situaciones donde se demora en hacer lo que Dios est\u00e1 pidiendo? \u00bfC\u00f3mo puede acortar el tiempo que pasa entre recibir instrucciones del Padre y hacer lo que \u00e9l manda? \u00bfCu\u00e1les son las \u00e1reas de su vida donde m\u00e1s lucha con hacer lo que Dios le manda?\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El deseo de huir de Dios viene por la lucha entre nuestra voluntad y la de Dios, pero nuestra voluntad nunca debe imponerse sobre lo que decidimos hacer. Vers\u00edculo: Jon\u00e1s 1:3-4 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 1:3 Jon\u00e1s se fue, pero en direcci\u00f3n a Tarsis, para huir del SE\u00d1OR . Baj\u00f3 a Jope, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/huir\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHuir\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23311","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23311","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23311"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23311\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23311"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23311"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23311"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}