{"id":23325,"date":"2016-04-05T14:20:53","date_gmt":"2016-04-05T19:20:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/prudencia\/"},"modified":"2016-04-05T14:20:53","modified_gmt":"2016-04-05T19:20:53","slug":"prudencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/prudencia\/","title":{"rendered":"Prudencia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Aun cuando las situaciones no sean perfectas, debemos avanzar en nuestra tarea convencidos de que hemos recibido \u00f3rdenes de nuestro Se\u00f1or para arrancar con el proyecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Eclesiastes 11:4                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>11:4<\/b>   Quien vigila al viento, no siembra; quien contempla las nubes, no cosecha.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Algunos de nosotros hemos heredado un esp\u00edritu de perfeccionismo que con frecuencia nos juega una mala pasada. El perfeccionista no puede aceptar que sus proyectos no est\u00e9n a la altura de sus expectativas. Cuando las expectativas tienen que ver con agradar a los dem\u00e1s, siempre contienen un grado de exigencia que es pr\u00e1cticamente imposible de alcanzar. Por buscar ese estado, en el cual no se puede mejorar m\u00e1s, la persona pierde valioso tiempo y esfuerzo. Y no solamente esto, sino que a veces acabamos por arruinar el trabajo que estamos realizando, porque nuestras exigencias demoran innecesariamente su ejecuci\u00f3n, y cuando acabamos con \u00e9l la necesidad por la cual lo hicimos ya no existe.En el reino, son pocas las veces cuando todo lo necesario se est\u00e1 dado para que podamos avanzar en algo nuevo. Posiblemente el autor de Eclesiast\u00e9s no estaba pensando en el perfeccionista cuando escribi\u00f3 el vers\u00edculo sobre el cual hoy meditamos (Eclesiastes 11:4). No obstante, su sabidur\u00eda tiene un elemento pr\u00e1ctico que encaja bien a la hora de emprender un nuevo proyecto. Existe una temporada establecida para echar la semilla en la tierra, y todo labrador la conoce bien. No es lo mismo sembrar en oto\u00f1o que en invierno. Cada cultivo tiene su \u00e9poca de siembra y dentro de este tiempo establecido existe un limitado tiempo de variaci\u00f3n. El labrador puede demorar una semana o dos el trabajo de colocar la semilla en tierra, pero si se demora m\u00e1s de lo debido perder\u00e1 la oportunidad. Dios ha creado la naturaleza con sus propios ciclos y ella no espera a nadie. A pesar de esto, algunos campesinos podr\u00edan estar buscando el momento \u00abperfecto\u00bb para plantar sus semillas. Se dedican con cuidado a observar el viento y medir las nubes, esperando detectar el momento en que caer\u00e1 la lluvia apropiada para que sus semillas germinen r\u00e1pidamente. El autor de Eclesiast\u00e9s le est\u00e1 advirtiendo, a quien pasa demasiado tiempo buscando el momento preciso para realizar su tarea, que si se extiende mucho en este proceso perder\u00e1 la oportunidad de sembrar y, por ende, de cosechar. Para un pueblo que viv\u00eda del cultivo de la tierra esto constitu\u00eda una verdadera cat\u00e1strofe. El principio es tan v\u00e1lido para nosotros como lo es para aquellos que trabajan la tierra. Nuestra labor tiene que poseer una medida razonable de prudencia. He sido testigo de muchos proyectos en la iglesia que fueron armados a las \u00abapuradas\u00bb y que producen muy poco fruto por lo improvisado de su estructura. Existe otro mal, sin embargo, que es a\u00fan peor que este: l de creer que se tienen que dar todas las condiciones para emprender un nuevo proyecto. En el reino, son pocas las veces cuando todo lo necesario se est\u00e1 dado para que podamos avanzar en algo nuevo. De hecho, de esto se trata la aventura de andar por fe. Avanzamos en situaciones no perfectas, con la convicci\u00f3n de que hemos recibido \u00f3rdenes de nuestro Se\u00f1or para echarnos a andar. Como dicen en mi tierra, \u00a1no se demore mucho porque se le va a ir el tren!<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y\u00a0editado por Desarrollo Cristiano Internacional para\u00a0DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92008 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Aun cuando las situaciones no sean perfectas, debemos avanzar en nuestra tarea convencidos de que hemos recibido \u00f3rdenes de nuestro Se\u00f1or para arrancar con el proyecto. Vers\u00edculo: Eclesiastes 11:4 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 11:4 Quien vigila al viento, no siembra; quien contempla las nubes, no cosecha. Leer todo el capitulo Algunos de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/prudencia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPrudencia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23325","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23325"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23325\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}