{"id":23349,"date":"2016-04-05T14:21:49","date_gmt":"2016-04-05T19:21:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ser-discipulo-parte-i\/"},"modified":"2016-04-05T14:21:49","modified_gmt":"2016-04-05T19:21:49","slug":"ser-discipulo-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ser-discipulo-parte-i\/","title":{"rendered":"Ser disc\u00edpulo, parte I"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Nadie se convierte en disc\u00edpulo por estar merodeando alrededor de la persona de Jesucristo sin haber asumido un verdadero compromiso con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 16:13-28                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>16:13<\/b>   Cuando lleg\u00f3 a la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, Jes\u00fas pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos: __\u00bfQui\u00e9n dice la gente que es el Hijo del hombre? Le respondieron:<b>16:14<\/b>   Unos dicen que es Juan el Bautista, otros que El\u00edas, y otros que Jerem\u00edas o uno de los profetas.<b>16:15<\/b>   Y ustedes, \u00bfqui\u00e9n dicen que soy yo?<b>16:16<\/b>   T\u00fa eres el *Cristo, el Hijo del Dios viviente \u0014 afirm\u00f3 Sim\u00f3n Pedro.<b>16:17<\/b>   *Dichoso t\u00fa, Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s \u0014 le dijo Jes\u00fas\u0014 , porque eso no te lo revel\u00f3 ning\u00fan mortal, sino mi Padre que est\u00e1 en el cielo. <b>16:18<\/b>   Yo te digo que t\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi iglesia, y las puertas del reino de la muerte no prevalecer\u00e1n contra ella. <b>16:19<\/b>   Te dar\u00e9 las llaves del reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedar\u00e1 atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedar\u00e1 desatado en el cielo.<b>16:20<\/b>   Luego les orden\u00f3 a sus disc\u00edpulos que no dijeran a nadie que \u00e9l era el Cristo. <b>16:21<\/b>   Desde entonces comenz\u00f3 Jes\u00fas a advertir a sus disc\u00edpulos que ten\u00eda que ir a Jerusal\u00e9n y sufrir muchas cosas a manos de los *ancianos, de los jefes de los sacerdotes y de los *maestros de la ley, y que era necesario que lo mataran y que al tercer d\u00eda resucitara. <b>16:22<\/b>   Pedro lo llev\u00f3 aparte y comenz\u00f3 a reprenderlo: __\u00a1De ninguna manera, Se\u00f1or! \u00a1Esto no te suceder\u00e1 jam\u00e1s!<b>16:23<\/b>   Jes\u00fas se volvi\u00f3 y le dijo a Pedro: __\u00a1Al\u00e9jate de m\u00ed, Satan\u00e1s! Quieres hacerme *tropezar; no piensas en las cosas de Dios sino en las de los hombres.<b>16:24<\/b>   Luego dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: __Si alguien quiere ser mi disc\u00edpulo, tiene que negarse a s\u00ed mismo, tomar su cruz y seguirme. <b>16:25<\/b>   Porque el que quiera salvar su *vida, la perder\u00e1; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrar\u00e1. <b>16:26<\/b>   \u00bfDe qu\u00e9 sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? \u00bfO qu\u00e9 se puede dar a cambio de la vida? <b>16:27<\/b>   Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus \u00e1ngeles, y entonces recompensar\u00e1 a cada persona seg\u00fan lo que haya hecho. <b>16:28<\/b>   Les aseguro que algunos de los aqu\u00ed presentes no sufrir\u00e1n la muerte sin antes haber visto al Hijo del hombre llegar en su reino.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Los intentos de Pedro por disuadir al Se\u00f1or de emprender el camino hacia Jerusal\u00e9n, adonde le esperaban tribulaciones y una violenta ejecuci\u00f3n, proveyeron para Cristo el marco ideal para describir lo que implicaba la decisi\u00f3n de seguirlo. Dirigi\u00e9ndose a todo el grupo, dijo: \u00abSi alguien quiere venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome su cruz y s\u00edgame, porque todo el que quiera salvar su vida, la perder\u00e1; y todo el que pierda su vida por causa de m\u00ed, la hallar\u00e1\u00bb. Sus palabras describen, en t\u00e9rminos absolutamente claros, el costo de alinearse con la causa de Cristo. En los veinte siglos transcurridos desde esta escena nadie ha podido presentar a la Iglesia una definici\u00f3n m\u00e1s precisa de lo que significa ser un seguidor del Hijo de Dios.Nadie se convierte en disc\u00edpulo por estar merodeando alrededor de la persona de Jesucristo sin haber asumido un verdadero compromiso con \u00e9l. La descripci\u00f3n del Se\u00f1or est\u00e1 dirigida a un grupo en particular: los que quieren ir en pos de \u00e9l. Para entender el significado de sus palabras debemos recordar que grandes multitudes segu\u00edan a Cristo adonde quiera que fuera. Sin duda existir\u00eda una gran diversidad de motivos por los que se acercaban a \u00e9l los individuos que conformaban estas muchedumbres. Una gran mayor\u00eda, sin duda, no eran m\u00e1s que los curiosos que siempre est\u00e1n presentes en cualquier ocasi\u00f3n que manifiesta matices diferentes a los de la vida cotidiana. Otros, quiz\u00e1s, eran personas que, por esas vueltas de la vida, estaban presentes en el mismo lugar y momento que Cristo pasaba por la regi\u00f3n. Algunos m\u00e1s habr\u00edan llegado porque sus amigos, vecinos o conocidos les hab\u00edan convencido de acercarse para ver al hombre que, en este tiempo, estaba en boca de todos.  En medio de esta aparente gran popularidad no hemos de dudar que los disc\u00edpulos sent\u00edan cierto orgullo por pertenecer al grupo m\u00e1s \u00edntimo de seguidores de Jes\u00fas. En un sentido, era el hombre del momento y el haber sido escogidos como sus disc\u00edpulos les otorgaba cierto prestigio. No obstante, ser contado entre la multitud de personas que constantemente giraban en torno del Mes\u00edas no convert\u00eda a nadie en disc\u00edpulo y era necesario que Cristo definiera con toda claridad lo que significaba ser un seguidor de \u00e9l. Del mismo modo hoy, nadie se convierte en disc\u00edpulo por estar merodeando alrededor de la persona de Jesucristo sin haber asumido un verdadero compromiso con \u00e9l. El deseo de ir en pos de \u00e9l, sin embargo, presupone que \u00e9l se ha revelado a nosotros y que, de alguna manera, nos ha seducido con una propuesta de vida que es m\u00e1s genuina y profunda que aquella que hemos logrado elaborar por nuestros propios medios. Cristo identific\u00f3 tres elementos cruciales para sus disc\u00edpulos. Observe el orden en que los menciona. \u00bfEn qu\u00e9 contradicen los primeros dos los conceptos populares sobre lo que significa ser un disc\u00edpulo? \u00bfQu\u00e9 implica el cumplimiento de esta condici\u00f3n en nuestra vida?<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Nadie se convierte en disc\u00edpulo por estar merodeando alrededor de la persona de Jesucristo sin haber asumido un verdadero compromiso con \u00e9l. Vers\u00edculo: Mateo 16:13-28 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 16:13 Cuando lleg\u00f3 a la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, Jes\u00fas pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos: __\u00bfQui\u00e9n dice la gente que es el Hijo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ser-discipulo-parte-i\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSer disc\u00edpulo, parte I\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23349","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23349"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23349\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}