{"id":23350,"date":"2016-04-05T14:21:54","date_gmt":"2016-04-05T19:21:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ser-discipulo-parte-ii\/"},"modified":"2016-04-05T14:21:54","modified_gmt":"2016-04-05T19:21:54","slug":"ser-discipulo-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ser-discipulo-parte-ii\/","title":{"rendered":"Ser disc\u00edpulo, parte II"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Para seguir a Jes\u00fas debemos darle la espalda a aquello que, en otro tiempo, consider\u00e1bamos bueno e importante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 16:13-28                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>16:13<\/b>   Cuando lleg\u00f3 a la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, Jes\u00fas pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos: __\u00bfQui\u00e9n dice la gente que es el Hijo del hombre? Le respondieron:<b>16:14<\/b>   Unos dicen que es Juan el Bautista, otros que El\u00edas, y otros que Jerem\u00edas o uno de los profetas.<b>16:15<\/b>   Y ustedes, \u00bfqui\u00e9n dicen que soy yo?<b>16:16<\/b>   T\u00fa eres el *Cristo, el Hijo del Dios viviente \u0014 afirm\u00f3 Sim\u00f3n Pedro.<b>16:17<\/b>   *Dichoso t\u00fa, Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s \u0014 le dijo Jes\u00fas\u0014 , porque eso no te lo revel\u00f3 ning\u00fan mortal, sino mi Padre que est\u00e1 en el cielo. <b>16:18<\/b>   Yo te digo que t\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi iglesia, y las puertas del reino de la muerte no prevalecer\u00e1n contra ella. <b>16:19<\/b>   Te dar\u00e9 las llaves del reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedar\u00e1 atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedar\u00e1 desatado en el cielo.<b>16:20<\/b>   Luego les orden\u00f3 a sus disc\u00edpulos que no dijeran a nadie que \u00e9l era el Cristo. <b>16:21<\/b>   Desde entonces comenz\u00f3 Jes\u00fas a advertir a sus disc\u00edpulos que ten\u00eda que ir a Jerusal\u00e9n y sufrir muchas cosas a manos de los *ancianos, de los jefes de los sacerdotes y de los *maestros de la ley, y que era necesario que lo mataran y que al tercer d\u00eda resucitara. <b>16:22<\/b>   Pedro lo llev\u00f3 aparte y comenz\u00f3 a reprenderlo: __\u00a1De ninguna manera, Se\u00f1or! \u00a1Esto no te suceder\u00e1 jam\u00e1s!<b>16:23<\/b>   Jes\u00fas se volvi\u00f3 y le dijo a Pedro: __\u00a1Al\u00e9jate de m\u00ed, Satan\u00e1s! Quieres hacerme *tropezar; no piensas en las cosas de Dios sino en las de los hombres.<b>16:24<\/b>   Luego dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: __Si alguien quiere ser mi disc\u00edpulo, tiene que negarse a s\u00ed mismo, tomar su cruz y seguirme. <b>16:25<\/b>   Porque el que quiera salvar su *vida, la perder\u00e1; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrar\u00e1. <b>16:26<\/b>   \u00bfDe qu\u00e9 sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? \u00bfO qu\u00e9 se puede dar a cambio de la vida? <b>16:27<\/b>   Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus \u00e1ngeles, y entonces recompensar\u00e1 a cada persona seg\u00fan lo que haya hecho. <b>16:28<\/b>   Les aseguro que algunos de los aqu\u00ed presentes no sufrir\u00e1n la muerte sin antes haber visto al Hijo del hombre llegar en su reino.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>El estudio de la vida de Jes\u00fas nos ha tra\u00eddo hasta una de las frases m\u00e1s conocidas de Cristo: \u00abSi alguno quiere venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome su cruz y s\u00edgame\u00bb. La frase, dirigida a la multitud de personas que se agolpaban alrededor del Mes\u00edas, posee una claridad y una contundencia que no dejan lugar a dudas acerca de su significado. En unas pocas palabras Jes\u00fas aclar\u00f3 que ser disc\u00edpulo implicaba mucho m\u00e1s que responder a la atracci\u00f3n moment\u00e1nea que pod\u00eda tener una figura que gozaba de gran popularidad entre los israelitas. Ser disc\u00edpulo implicaba abrazarse a un estilo de vida que pose\u00eda matices radicales.Nuestro sacrificio es respuesta al sacrificio que \u00e9l primeramente ha realizado a nuestro favor al presentarse ante nosotros con esta propuesta.El fundamento sobre el cual descansa esta experiencia de ser disc\u00edpulo es el sacrificio personal. La negaci\u00f3n de uno mismo, sin embargo, solamente resulta comprensible cuando forma parte de una respuesta a la visi\u00f3n de algo mayor a uno mismo. La esperanza de una vida llena de significado est\u00e1 encerrada en la persona de Jes\u00fas y la promesa de aventura que promete la sencilla y contundente invitaci\u00f3n: \u00abs\u00edgueme\u00bb. De este modo, nuestro sacrificio es respuesta al sacrificio que \u00e9l primeramente ha realizado a nuestro favor al presentarse ante nosotros con esta propuesta. Negarse uno mismo suena extra\u00f1o en nuestra presente cultura, que tiene como objetivo asegurar, por todos los medios posibles, el bienestar propio. Aun las incomodidades m\u00e1s insignificantes, como estar en pie en el tren o esperar para que nos atiendan por tel\u00e9fono, con frecuencia afectan adversamente nuestro humor, como si estuvi\u00e9ramos pasando por una intolerable tribulaci\u00f3n. Arrastrados por la tendencia de considerarnos siempre v\u00edctimas, m\u00e1s bien creemos que es nuestro deber luchar para asegurar que se respeten y garanticen nuestros derechos. No hace falta se\u00f1alar que esta actitud es esencialmente contraria al llamado de Cristo, que invita a que le demos la espalda a todo lo que, hasta el momento, ha sido prioritario en nuestras vidas. Al adoptar esta postura no hacemos m\u00e1s que imitar el ejemplo del Hijo de Dios, \u00abno estim\u00f3 el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despoj\u00f3 a s\u00ed mismo&#8230; y se humill\u00f3 a s\u00ed mismo, haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte\u00bb (Fil 2.6, 7). El fundamento necesario para ser un disc\u00edpulo es tambi\u00e9n el obst\u00e1culo m\u00e1s grande para una vida comprometida con Cristo. Los evangelios proveen muchos ejemplos de personas que presentaron una diversidad de excusas para justificar que no pod\u00edan seguir a Jes\u00fas incondicionalmente. Su respuesta, la cual sirve como reflejo de nuestras propios condicionamientos, nos ayuda a ver cu\u00e1n fuerte es en nosotros el querer asegurar el beneficio sin estar dispuestos a ceder en nada en cuanto a nuestro presente estado.Para muchos de nosotros la vida cristiana constituye un medio para agregarle alg\u00fan bien adicional a la vida que ya vivimos. No obstante, la aventura de caminar con \u00e9l nunca ser\u00e1 plenamente nuestra hasta que estemos dispuestos a darle la espalda a aquello que, en otro tiempo, consider\u00e1bamos bueno e importante. La negaci\u00f3n es el primer paso para constituirse en disc\u00edpulo. \u00bfCu\u00e1l es el segundo? \u00bfQu\u00e9 implicaba para los disc\u00edpulos esto? \u00bfPor qu\u00e9 Cristo consider\u00f3 importante mencionar este segundo paso?<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Para seguir a Jes\u00fas debemos darle la espalda a aquello que, en otro tiempo, consider\u00e1bamos bueno e importante. Vers\u00edculo: Mateo 16:13-28 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 16:13 Cuando lleg\u00f3 a la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, Jes\u00fas pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos: __\u00bfQui\u00e9n dice la gente que es el Hijo del hombre? 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