{"id":23355,"date":"2016-04-05T14:22:09","date_gmt":"2016-04-05T19:22:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/influencia-peligrosa-2\/"},"modified":"2016-04-05T14:22:09","modified_gmt":"2016-04-05T19:22:09","slug":"influencia-peligrosa-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/influencia-peligrosa-2\/","title":{"rendered":"Influencia peligrosa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La popularidad no siempre constituye una bendici\u00f3n de lo alto y las acciones de Jes\u00fas lo corroboran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 16:13-28                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>16:13<\/b>   Cuando lleg\u00f3 a la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, Jes\u00fas pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos: __\u00bfQui\u00e9n dice la gente que es el Hijo del hombre? Le respondieron:<b>16:14<\/b>   Unos dicen que es Juan el Bautista, otros que El\u00edas, y otros que Jerem\u00edas o uno de los profetas.<b>16:15<\/b>   Y ustedes, \u00bfqui\u00e9n dicen que soy yo?<b>16:16<\/b>   T\u00fa eres el *Cristo, el Hijo del Dios viviente \u0014 afirm\u00f3 Sim\u00f3n Pedro.<b>16:17<\/b>   *Dichoso t\u00fa, Sim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s \u0014 le dijo Jes\u00fas\u0014 , porque eso no te lo revel\u00f3 ning\u00fan mortal, sino mi Padre que est\u00e1 en el cielo. <b>16:18<\/b>   Yo te digo que t\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi iglesia, y las puertas del reino de la muerte no prevalecer\u00e1n contra ella. <b>16:19<\/b>   Te dar\u00e9 las llaves del reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedar\u00e1 atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedar\u00e1 desatado en el cielo.<b>16:20<\/b>   Luego les orden\u00f3 a sus disc\u00edpulos que no dijeran a nadie que \u00e9l era el Cristo. <b>16:21<\/b>   Desde entonces comenz\u00f3 Jes\u00fas a advertir a sus disc\u00edpulos que ten\u00eda que ir a Jerusal\u00e9n y sufrir muchas cosas a manos de los *ancianos, de los jefes de los sacerdotes y de los *maestros de la ley, y que era necesario que lo mataran y que al tercer d\u00eda resucitara. <b>16:22<\/b>   Pedro lo llev\u00f3 aparte y comenz\u00f3 a reprenderlo: __\u00a1De ninguna manera, Se\u00f1or! \u00a1Esto no te suceder\u00e1 jam\u00e1s!<b>16:23<\/b>   Jes\u00fas se volvi\u00f3 y le dijo a Pedro: __\u00a1Al\u00e9jate de m\u00ed, Satan\u00e1s! Quieres hacerme *tropezar; no piensas en las cosas de Dios sino en las de los hombres.<b>16:24<\/b>   Luego dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: __Si alguien quiere ser mi disc\u00edpulo, tiene que negarse a s\u00ed mismo, tomar su cruz y seguirme. <b>16:25<\/b>   Porque el que quiera salvar su *vida, la perder\u00e1; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrar\u00e1. <b>16:26<\/b>   \u00bfDe qu\u00e9 sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? \u00bfO qu\u00e9 se puede dar a cambio de la vida? <b>16:27<\/b>   Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus \u00e1ngeles, y entonces recompensar\u00e1 a cada persona seg\u00fan lo que haya hecho. <b>16:28<\/b>   Les aseguro que algunos de los aqu\u00ed presentes no sufrir\u00e1n la muerte sin antes haber visto al Hijo del hombre llegar en su reino.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Al examinar la evidencia que los primeros cap\u00edtulos de Hechos proveen, resulta dif\u00edcil ignorar el peso de Pedro en los eventos que siguieron a la ascensi\u00f3n de Cristo y la autoridad que ejerci\u00f3 en las decisiones que se tomaron en los primeros a\u00f1os de la Iglesia. No cabe duda de que fue una de las figuras clave en la Iglesia de los primeros tiempos.Jes\u00fas claramente pose\u00eda una visi\u00f3n de la Iglesia que dista mucho de la instituci\u00f3n ineficaz e insignificante que representan muchas congregaciones hoy en d\u00eda. As\u00ed como Pedro fue uno de los protagonistas m\u00e1s visibles en el grupo de los Doce, tambi\u00e9n ocup\u00f3 un lugar de mayor influencia entre los que asumieron responsabilidad para la direcci\u00f3n de la Iglesia. Fue Pedro el que propuso que se nombrara a alguien que reemplazara a Judas (Hch 1.15 ss), el que explic\u00f3 lo que significaba la visitaci\u00f3n del Esp\u00edritu (Hch 2.14ss), el que confront\u00f3 a Anan\u00edas y Safira y el que predic\u00f3 el serm\u00f3n a la multitud que hab\u00eda presenciado la sanidad del hombre cojo (Hch 3). Los del Sanedr\u00edn consideraban que era de tal peso la influencia que pose\u00eda, junto a Juan, que decidieron arrestarlo (Hch 4.1). El Esp\u00edritu actu\u00f3 primeramente en Pedro para derribar las barreras que imped\u00edan el trabajo de la Iglesia entre los gentiles (Hch 10) y, luego, el testimonio del ap\u00f3stol fue uno de los elementos clave para resolver el conflicto entre la Iglesia y Pablo, en el primer concilio de Jerusal\u00e9n (Hch 15). La declaraci\u00f3n de Cristo ofrece evidencia adicional acerca del hecho de que sus palabras estaban dirigidas a Pedro. \u00abY a ti te dar\u00e9 las llaves del reino de los cielos: todo lo que ates en la tierra ser\u00e1 atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra ser\u00e1 desatado en los cielos\u00bb. La frase habla de una autoridad que no asociamos muy a menudo con la Iglesia. No obstante, la fuerza de ellas no pueden ser negadas ni ignoradas. Jes\u00fas claramente pose\u00eda una visi\u00f3n de la Iglesia que dista mucho de la instituci\u00f3n ineficaz e insignificante que representan muchas congregaciones hoy en d\u00eda. Sin duda la ausencia de hombres de peso entre nosotros dificulta tambi\u00e9n que aceptemos que Pedro fuera constituido como pilar en la propagaci\u00f3n del evangelio luego de la partida de Cristo.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9Copyright 2010, DesarrolloCristiano.com. Todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La popularidad no siempre constituye una bendici\u00f3n de lo alto y las acciones de Jes\u00fas lo corroboran. Vers\u00edculo: Mateo 16:13-28 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 16:13 Cuando lleg\u00f3 a la regi\u00f3n de Cesarea de Filipo, Jes\u00fas pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos: __\u00bfQui\u00e9n dice la gente que es el Hijo del hombre? 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