{"id":23357,"date":"2016-04-05T14:22:16","date_gmt":"2016-04-05T19:22:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/fe-con-obras\/"},"modified":"2016-04-05T14:22:16","modified_gmt":"2016-04-05T19:22:16","slug":"fe-con-obras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/fe-con-obras\/","title":{"rendered":"Fe con obras"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">A diferencia de la l\u00e1stima, la compasi\u00f3n traduce el sentimiento de angustia por la necesidad del pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 15:32-38                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>15:32<\/b>   Jes\u00fas llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y les dijo: __Siento compasi\u00f3n de esta gente porque ya llevan tres d\u00edas conmigo y no tienen nada que comer. No quiero despedirlos sin comer, no sea que se desmayen por el camino.<b>15:33<\/b>   Los disc\u00edpulos objetaron: __\u00bfD\u00f3nde podr\u00edamos conseguir en este lugar despoblado suficiente pan para dar de comer a toda esta multitud?<b>15:34<\/b>   \u00bfCu\u00e1ntos panes tienen? \u0014 les pregunt\u00f3 Jes\u00fas. __Siete, y unos pocos pescaditos.<b>15:35<\/b>   Luego mand\u00f3 que la gente se sentara en el suelo. <b>15:36<\/b>   Tomando los siete panes y los pescados, dio gracias, los parti\u00f3 y se los fue dando a los disc\u00edpulos. \u00c9stos, a su vez, los distribuyeron a la gente. <b>15:37<\/b>   Todos comieron hasta quedar satisfechos. Despu\u00e9s los disc\u00edpulos recogieron siete cestas llenas de pedazos que sobraron. <b>15:38<\/b>   Los que comieron eran cuatro mil hombres, sin contar a las mujeres y a los ni\u00f1os.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El ap\u00f3stol Santiago, quien probablemente escribi\u00f3 la primera ep\u00edstola del Nuevo Testamento, confront\u00f3 a la iglesia naciente con algunos asuntos netamente pr\u00e1cticos relacionados al ejercicio de la vida espiritual. Con el estilo directo que lo caracteriza, pregunta a sus lectores: \u00ab\u00bfSi un hermano o una hermana no tienen ropa y carecen del sustento diario, y uno de vosotros les dice: \u00abId en paz, calentaos y saciaos\u00bb, pero no les dais lo necesario para su cuerpo, \u00bfde qu\u00e9 sirve? As\u00ed tambi\u00e9n la fe por s\u00ed misma, si no tiene obras, est\u00e1 muerta\u00bb (Stg 2.14-17). La fe de tal persona no tiene vida, afirma Santiago, porque las obras son la evidencia m\u00e1s tangible de un coraz\u00f3n trabajado por Dios. Estaba preocupado de que la Iglesia se inclinara hacia una espiritualidad ego\u00edsta, que exclu\u00eda del ejercicio de su fe las acciones concretas de amor hacia los dem\u00e1s. Esta misma actitud hab\u00eda caracterizado al pueblo de Israel durante siglos.En el pasaje que consideramos esta semana podemos encontrar el origen de la convicci\u00f3n que mov\u00eda el coraz\u00f3n del ap\u00f3stol, el ejemplo mismo de Jes\u00fas. El incidente que relata el evangelio de Mateo seguramente es representativo de decenas de situaciones similares en las que los disc\u00edpulos tuvieron oportunidad de ver c\u00f3mo el esp\u00edritu tierno de Cristo se traduc\u00eda en acciones concretas hacia aquellos que estaban a su alrededor. El evangelista nos dice que, \u00abentonces Jes\u00fas, llamando junto a s\u00ed a sus disc\u00edpulos, les dijo: Tengo compasi\u00f3n de la multitud, porque hace ya tres d\u00edas que est\u00e1n conmigo y no tienen qu\u00e9 comer; y no quiero despedirlos sin comer, no sea que desfallezcan en el camino\u00bb (v. 32).La compasi\u00f3n traduce el sentimiento de angustia por la necesidad del pr\u00f3jimo en una acci\u00f3n concreta que busca aliviar dicha situaci\u00f3n.Debemos notar, al pasar, el asombroso compromiso de la multitud con la persona de Cristo, pues hab\u00edan estado con \u00e9l en el lapso de tres d\u00edas. Es evidente que durante ese tiempo las personas no hab\u00edan tenido oportunidad de volver a su casa ni de procurar alg\u00fan alimento. Esta clase de comportamiento siempre ha sido la evidencia m\u00e1s clara del obrar soberano de Dios, pues la intensidad del momento espiritual lleva a que los participantes pierdan la noci\u00f3n del tiempo y desatiendan aun sus necesidades m\u00e1s b\u00e1sicas. Algunos, incluso, podr\u00edan haberse sentido tentados a descartar estas necesidades como molestas distracciones frente al mover de Dios. Sin embargo, la situaci\u00f3n no escap\u00f3 de los ojos acuciosos de Jes\u00fas y fue movido a compasi\u00f3n.La compasi\u00f3n es una de las caracter\u00edsticas que distingue a la persona cuyo coraz\u00f3n ha sido tocado por el amor de Dios. A diferencia de la l\u00e1stima, la compasi\u00f3n traduce el sentimiento de angustia por la necesidad del pr\u00f3jimo en una acci\u00f3n concreta que busca aliviar dicha situaci\u00f3n. En este caso, Cristo reuni\u00f3 a sus disc\u00edpulos con un doble prop\u00f3sito, adem\u00e1s de se\u00f1alar la premura de la gente, tambi\u00e9n pretend\u00eda movilizarlos a la acci\u00f3n.El proceder de Jes\u00fas est\u00e1 plenamente alineado con el coraz\u00f3n bondadoso del Padre. Encontramos una expresi\u00f3n t\u00edpica de su ternura en Deuteronomio 15.7 y 8: \u00abCuando haya alg\u00fan pobre entre tus hermanos en alguna de tus ciudades, en la tierra que Jehov\u00e1, tu Dios, te da, no endurecer\u00e1s tu coraz\u00f3n ni le cerrar\u00e1s tu mano a tu hermano pobre, sino que le abrir\u00e1s tu mano liberalmente y le prestar\u00e1s lo que en efecto necesite\u00bb.Para comentar:\u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas comparti\u00f3 con sus disc\u00edpulos la necesidad de la multitud? \u00bfCu\u00e1l fue la reacci\u00f3n de ellos?, \u00bfqu\u00e9 revela esta acerca de la perspectiva de los disc\u00edpulos?\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw A diferencia de la l\u00e1stima, la compasi\u00f3n traduce el sentimiento de angustia por la necesidad del pr\u00f3jimo. Vers\u00edculo: Mateo 15:32-38 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 15:32 Jes\u00fas llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y les dijo: __Siento compasi\u00f3n de esta gente porque ya llevan tres d\u00edas conmigo y no tienen nada que comer. 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