{"id":23361,"date":"2016-04-05T14:22:27","date_gmt":"2016-04-05T19:22:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/venciendo-obstaculos\/"},"modified":"2016-04-05T14:22:27","modified_gmt":"2016-04-05T19:22:27","slug":"venciendo-obstaculos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/venciendo-obstaculos\/","title":{"rendered":"Venciendo obst\u00e1culos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La ins\u00f3lita acci\u00f3n de estos cuatro amigos revela, para nosotros, una convicci\u00f3n digna de imitaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Marcos 2:1-12                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>2:1<\/b>   Unos d\u00edas despu\u00e9s, cuando Jes\u00fas entr\u00f3 de nuevo en Caperna\u00fam, corri\u00f3 la voz de que estaba en casa. <b>2:2<\/b>   Se aglomeraron tantos que ya no quedaba sitio ni siquiera frente a la puerta mientras \u00e9l les predicaba la palabra. <b>2:3<\/b>   Entonces llegaron cuatro hombres que le llevaban un paral\u00edtico. <b>2:4<\/b>   Como no pod\u00edan acercarlo a Jes\u00fas por causa de la multitud, quitaron parte del techo encima de donde estaba Jes\u00fas y, luego de hacer una abertura, bajaron la camilla en la que estaba acostado el paral\u00edtico. <b>2:5<\/b>   Al ver Jes\u00fas la fe de ellos, le dijo al paral\u00edtico: __Hijo, tus pecados quedan perdonados.<b>2:6<\/b>   Estaban sentados all\u00ed algunos *maestros de la ley, que pensaban: <b>2:7<\/b>   \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 habla \u00e9ste as\u00ed? \u00a1Est\u00e1 *blasfemando! \u00bfQui\u00e9n puede perdonar pecados sino s\u00f3lo Dios?\u00bb<b>2:8<\/b>   En ese mismo instante supo Jes\u00fas en su esp\u00edritu que esto era lo que estaban pensando. __\u00bfPor qu\u00e9 razonan as\u00ed? \u0014 les dijo\u0014 . <b>2:9<\/b>   \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil, decirle al paral\u00edtico: \u001c Tus pecados son perdonados\u001d , o decirle: \u001c Lev\u00e1ntate, toma tu camilla y anda\u001d ? <b>2:10<\/b>   Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados \u0014 se dirigi\u00f3 entonces al paral\u00edtico\u0014 : <b>2:11<\/b>   A ti te digo, lev\u00e1ntate, toma tu camilla y vete a tu casa.<b>2:12<\/b>   \u00c9l se levant\u00f3, tom\u00f3 su camilla en seguida y sali\u00f3 caminando a la vista de todos. Ellos se quedaron asombrados y comenzaron a alabar a Dios. __Jam\u00e1s hab\u00edamos visto cosa igual \u0014 dec\u00edan.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Imagine c\u00f3mo se pueden haber sentido los cuatro amigos del paral\u00edtico. Quiz\u00e1s, ante la noticia de la llegada de Jes\u00fas al pueblo, se hab\u00edan entusiasmado entre ellos hablando de lo bueno que ser\u00eda que su amigo pudiera tener un encuentro con esta persona que, seg\u00fan dec\u00eda todo el mundo, obraba incre\u00edbles milagros.  Claro, las probabilidades de que el Maestro de Galilea pasara cerca de donde estaba \u00e9l eran remotas. Adem\u00e1s, siempre iba acompa\u00f1ado de inmensas muchedumbres. Entonces, uno de ellos sugiri\u00f3 que lo podr\u00edan llevar, entre los cuatro, hasta donde estaba Jes\u00fas. Entusiasmados por la idea fueron a buscarlo, y salieron juntos rumbo al lugar donde se encontraba la multitud. La ins\u00f3lita acci\u00f3n de estos cuatro amigos revela, para nosotros, una convicci\u00f3n digna de imitaci\u00f3n. \u00bfSe imagina la desilusi\u00f3n que sintieron al ver el mar de personas que rodeaban la casa donde se alojaba el Nazareno? Hab\u00edan esperado que \u00e9l estuviera al aire libre, para facilitar un poco las cosas, pero \u00a1estaba dentro de la casa! Siempre que emprendemos un nuevo proyecto, nos encontraremos con obst\u00e1culos. Este es un hecho de lo m\u00e1s com\u00fan en la vida y, a decir verdad, comenzar\u00edamos a sospechar si es que todo se nos presenta demasiado f\u00e1cil. El tema no es encontrar el camino sin obst\u00e1culos, sino demostrar habilidad y destreza a la hora de sortear las dificultades.  \u00abY como no pod\u00edan acercarse a \u00e9l a causa de la multitud, quitaron parte del techo de donde \u00e9l estaba y, a trav\u00e9s de la abertura, bajaron la camilla en que yac\u00eda el paral\u00edtico.\u00bb La ins\u00f3lita acci\u00f3n de estos cuatro amigos revela, para nosotros, una convicci\u00f3n digna de imitaci\u00f3n. Estos cuatro cre\u00edan, \u00aba muerte\u00bb, que Jes\u00fas ten\u00eda lo que el paral\u00edtico necesitaba. Se hab\u00eda apoderado de sus corazones una certeza de que, finalmente, hab\u00edan encontrado la soluci\u00f3n para la dificultad de su amigo. Esta convicci\u00f3n es una parte fundamental de la manera que nos acercamos a Cristo. En tantas ocasiones he escuchado a personas decir \u00ablo \u00fanico que me queda es orar\u00bb. Pero no lo dicen con esa confianza, a prueba de fuego, de que esta es la \u00fanica opci\u00f3n para los que est\u00e1n en luz. Lo dicen con la resignaci\u00f3n de quienes antes probaron muchas otras alternativas. A\u00fan ahora, no est\u00e1n convencidos de que esta es la soluci\u00f3n, pero en el momento no se les ocurre otra alternativa. A ellos, Santiago dice \u00abque pidan con fe, no dudando nada, porque los que dudan son semejantes a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra\u00bb (Stg 1.6). Es por esto que no estaban dispuestos a darse por vencidos. En cu\u00e1ntas ocasiones, durante el tiempo que comparti\u00f3 con los disc\u00edpulos, Jes\u00fas les habl\u00f3 de lo importante que es la perseverancia. Les refiri\u00f3 la historia del hombre que fue a su vecino para procurar comida para las visitas. Les habl\u00f3 de la viuda que \u00abcans\u00f3\u00bb al juez injusto con sus reclamos. Es que esta es una de las marcas del disc\u00edpulo maduro, que est\u00e1 dispuesto a perseverar hasta obtener una respuesta. En el camino, no se da por vencido a\u00fan cuando lo que busca aparentemente es inaccesible. Lea de nuevo el relato. \u00bfC\u00f3mo reaccion\u00f3 Jes\u00fas? \u00bfCu\u00e1l es la fe que observ\u00f3? \u00bfPor qu\u00e9 dudaron los que estaban presentes?<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Copyright \u00a92009 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La ins\u00f3lita acci\u00f3n de estos cuatro amigos revela, para nosotros, una convicci\u00f3n digna de imitaci\u00f3n Vers\u00edculo: Marcos 2:1-12 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 2:1 Unos d\u00edas despu\u00e9s, cuando Jes\u00fas entr\u00f3 de nuevo en Caperna\u00fam, corri\u00f3 la voz de que estaba en casa. 2:2 Se aglomeraron tantos que ya no quedaba sitio ni siquiera &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/venciendo-obstaculos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVenciendo obst\u00e1culos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23361","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23361","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23361"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23361\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23361"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23361"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23361"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}