{"id":23363,"date":"2016-04-05T14:22:32","date_gmt":"2016-04-05T19:22:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/blasfemias-dice\/"},"modified":"2016-04-05T14:22:32","modified_gmt":"2016-04-05T19:22:32","slug":"blasfemias-dice","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/blasfemias-dice\/","title":{"rendered":"\u00a1Blasfemias dice!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Si no queremos que nuestro ministerio tambalee, debemos estar seguros de la autoridad que tenemos en Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Marcos 2:1-12                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>2:1<\/b>   Unos d\u00edas despu\u00e9s, cuando Jes\u00fas entr\u00f3 de nuevo en Caperna\u00fam, corri\u00f3 la voz de que estaba en casa. <b>2:2<\/b>   Se aglomeraron tantos que ya no quedaba sitio ni siquiera frente a la puerta mientras \u00e9l les predicaba la palabra. <b>2:3<\/b>   Entonces llegaron cuatro hombres que le llevaban un paral\u00edtico. <b>2:4<\/b>   Como no pod\u00edan acercarlo a Jes\u00fas por causa de la multitud, quitaron parte del techo encima de donde estaba Jes\u00fas y, luego de hacer una abertura, bajaron la camilla en la que estaba acostado el paral\u00edtico. <b>2:5<\/b>   Al ver Jes\u00fas la fe de ellos, le dijo al paral\u00edtico: __Hijo, tus pecados quedan perdonados.<b>2:6<\/b>   Estaban sentados all\u00ed algunos *maestros de la ley, que pensaban: <b>2:7<\/b>   \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 habla \u00e9ste as\u00ed? \u00a1Est\u00e1 *blasfemando! \u00bfQui\u00e9n puede perdonar pecados sino s\u00f3lo Dios?\u00bb<b>2:8<\/b>   En ese mismo instante supo Jes\u00fas en su esp\u00edritu que esto era lo que estaban pensando. __\u00bfPor qu\u00e9 razonan as\u00ed? \u0014 les dijo\u0014 . <b>2:9<\/b>   \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil, decirle al paral\u00edtico: \u001c Tus pecados son perdonados\u001d , o decirle: \u001c Lev\u00e1ntate, toma tu camilla y anda\u001d ? <b>2:10<\/b>   Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados \u0014 se dirigi\u00f3 entonces al paral\u00edtico\u0014 : <b>2:11<\/b>   A ti te digo, lev\u00e1ntate, toma tu camilla y vete a tu casa.<b>2:12<\/b>   \u00c9l se levant\u00f3, tom\u00f3 su camilla en seguida y sali\u00f3 caminando a la vista de todos. Ellos se quedaron asombrados y comenzaron a alabar a Dios. __Jam\u00e1s hab\u00edamos visto cosa igual \u0014 dec\u00edan.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    No cabe duda de que Jes\u00fas nos sorprende todo el tiempo, pues siempre obra de manera inesperada, una clar\u00edsima demostraci\u00f3n de que \u00a1los caminos de Dios no son nuestros caminos! La necesidad m\u00e1s urgente del paral\u00edtico, la m\u00e1s obvia, era que se obrara sanidad en su cuerpo. Por lo menos as\u00ed lo entend\u00edan los amigos y as\u00ed tambi\u00e9n lo hubi\u00e9ramos visto nosotros. En futuros encuentros, Cristo intervendr\u00eda directamente para que se produjera esa restauraci\u00f3n f\u00edsica. No aconteci\u00f3 as\u00ed en esta ocasi\u00f3n.\u00abAl ver Jes\u00fas la fe de ellos, dijo al paral\u00edtico: \u00abHijo, tus pecados te son perdonados.\u00bb\u00bb La declaraci\u00f3n de Jes\u00fas ilustra para nosotros cu\u00e1n importante es esa sensibilidad al Esp\u00edritu, el cual, como hemos visto en el bautismo, es un factor indispensable para un ministerio eficaz. De otro modo, podemos distraernos con lo que son, en realidad, necesidades secundarias. La Palabra claramente ense\u00f1a que hay una relaci\u00f3n entre el pecado y la enfermedad.No podemos m\u00e1s que se\u00f1alar que los que ya han decidido en su coraz\u00f3n que una persona no es apta para el ministerio siempre van a objetar a lo que hace.Al menos en dos ocasiones, Cristo vincul\u00f3 una dolencia con un estado pecaminoso (ver Juan 5.14). En Deuteronomio Mois\u00e9s le dijo a los israelitas que si no guardaban la Palabra Dios los \u00abherir\u00eda con los fur\u00fanculos de Egipto, con tumores, sarna y comez\u00f3n, de los que no podr\u00e1s ser sanado\u00bb (28.27). Por otro lado cuando los disc\u00edpulos quisieron indagar acerca del pecado del ciego en Juan 9 Jes\u00fas los anim\u00f3 a simplemente hacer la obra para la cual hab\u00edan sido llamados.Esto ilustra para nosotros lo peligroso que es construir el ministerio sobre leyes inamovibles. Aquellos grupos que han querido encontrar siempre un pecado en toda enfermedad han torturado al pueblo de Dios con interminables cuestionamientos que solamente producen culpa. Mas aquellos que han desvinculado la enfermedad de lo espiritual a veces han pasado a\u00f1os procurando una sanidad f\u00edsica para lo que claramente es una dolencia espiritual. El \u00fanico que puede revelar el v\u00ednculo entre lo uno y lo otro es el Esp\u00edritu, y es a \u00e9l que debemos acudir. No caiga en la tentaci\u00f3n de creer que usted sabe lo que le est\u00e1 pasando a la otra persona, aunque le parece obvio el diagn\u00f3stico.El paral\u00edtico necesitaba, primeramente, ser perdonado por sus pecados y esto es lo que hizo Jesucristo. Claro, los que estaban presentes reaccionaron inmediatamente. \u00bfAcaso no ten\u00eda l\u00edmites el atrevimiento de este hombre? \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda realizar, con tanta desfachatez, semejantes pronunciamientos? No podemos m\u00e1s que se\u00f1alar que los que ya han decidido en su coraz\u00f3n que una persona no es apta para el ministerio siempre van a objetar a lo que hace.La cuesti\u00f3n de fondo, sin embargo, es una reiteraci\u00f3n de la tentaci\u00f3n que present\u00f3 el enemigo a Cristo en el desierto: \u00bfqu\u00e9 autoridad ten\u00eda para hacer lo que estaba haciendo? Vemos, una vez m\u00e1s, cuanto peso ten\u00edan aquellas palabras que el Padre pronunci\u00f3 en el bautismo. Todo el ministerio del Hijo, que ser\u00eda cuestionado una y otra vez a lo largo de su vida, estaba anclado en esa aprobaci\u00f3n divina. De all\u00ed que se torna esencial que estemos absolutamente seguros de la autoridad que tenemos en \u00e9l, si es que no queremos que nuestro ministerio tambalee.Para comentar:- \u00bfC\u00f3mo resolvi\u00f3 esta dificultad Jes\u00fas?- \u00bfQu\u00e9 importancia tiene esta demostraci\u00f3n?\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano para www.DesarrolloCristiano.com, copyright 2010, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Si no queremos que nuestro ministerio tambalee, debemos estar seguros de la autoridad que tenemos en Cristo. Vers\u00edculo: Marcos 2:1-12 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 2:1 Unos d\u00edas despu\u00e9s, cuando Jes\u00fas entr\u00f3 de nuevo en Caperna\u00fam, corri\u00f3 la voz de que estaba en casa. 2:2 Se aglomeraron tantos que ya no quedaba sitio &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/blasfemias-dice\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00a1Blasfemias dice!\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23363","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23363","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23363"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23363\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23363"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23363"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23363"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}