{"id":23368,"date":"2016-04-05T14:22:46","date_gmt":"2016-04-05T19:22:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-corazon-como-el-del-padre\/"},"modified":"2016-04-05T14:22:46","modified_gmt":"2016-04-05T19:22:46","slug":"un-corazon-como-el-del-padre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-corazon-como-el-del-padre\/","title":{"rendered":"Un coraz\u00f3n como el del Padre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Como la necesidad espiritual solamente puede ser saciada al entrar en intimidad con Dios mismo, la misericordia es fruto del hambre y sed de justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 5:1-12                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>5:1<\/b>   Cuando vio a las multitudes, subi\u00f3 a la ladera de una monta\u00f1a y se sent\u00f3. Sus disc\u00edpulos se le acercaron, <b>5:2<\/b>   y tomando \u00e9l la palabra, comenz\u00f3 a ense\u00f1arles diciendo:<b>5:3<\/b>   \u00ab*Dichosos los pobres en esp\u00edritu, porque el reino de los cielos les pertenece.<b>5:4<\/b>   Dichosos los que lloran, porque ser\u00e1n consolados.<b>5:5<\/b>   Dichosos los humildes, porque recibir\u00e1n la tierra como herencia.<b>5:6<\/b>   Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ser\u00e1n saciados.<b>5:7<\/b>   Dichosos los compasivos, porque ser\u00e1n tratados con compasi\u00f3n.<b>5:8<\/b>   Dichosos los de coraz\u00f3n limpio, porque ellos ver\u00e1n a Dios.<b>5:9<\/b>   Dichosos los que trabajan por la paz, porque ser\u00e1n llamados hijos de Dios.<b>5:10<\/b>   Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece.<b>5:11<\/b>   \u00bbDichosos ser\u00e1n ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias. <b>5:12<\/b>   Al\u00e9grense y ll\u00e9nense de j\u00fabilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. As\u00ed tambi\u00e9n persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>\u00abBienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibir\u00e1n  misericordia.\u00bb En esta bienaventuranza tenemos una de las m\u00e1s claras evidencias  de que es Dios el que est\u00e1 obrando transformaci\u00f3n en la vida y no la persona  misma. La misericordia se refiere espec\u00edficamente a una sensibilidad al dolor de  otros que, a su vez, produce un deseo de aportar alivio al afligido. No cabe  duda de que esta postura refleja el car\u00e1cter de nuestro Dios, pues la  misericordia tiene que ver con un coraz\u00f3n compasivo, bondadoso y tierno. No mide  si la otra persona es merecedora de nuestra socorro, sino que se da a s\u00ed mismo  por el bien del otro. Conforme a la progresi\u00f3n espiritual que hemos notado, es  natural que esta actitud de misericordia sea fruto del hambre y sed de justicia.  Esa necesidad espiritual solamente puede ser saciada al entrar en intimidad con  Dios mismo. La cercan\u00eda a su persona, sin embargo, no solamente sacia las  necesidades de nuestra alma, sino que comienzan a contagiarnos de la misma  visi\u00f3n que Dios tiene de las personas. Ya no juzgamos con dureza a aquellos que  est\u00e1n en situaciones dif\u00edciles, conden\u00e1ndolos porque vemos en sus vidas las  claras consecuencias del pecado. M\u00e1s bien, comenzamos a comprender que son  personas atrapadas en un sistema maligno, enceguecidas por las tinieblas de este  mundo, que necesitan con desesperaci\u00f3n que alguien se les acerque para  indicarles el camino hacia la luz y la vida. \u00a1Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos recibir\u00e1n a\u00fan  mayores demostraciones de misericordia! No hace falta se\u00f1alar que la expresi\u00f3n de la misericordia  muchas veces escandaliza a aquellos que pretenden ser los aut\u00e9nticos defensores  de todo lo que es bueno y justo. Los fariseos, por ejemplo, no mostraron una  pizca de misericordia hacia la mujer sorprendida en adulterio (Jn 8). Lejos de  desear que sea librada del lazo en el que hab\u00eda ca\u00eddo, la trajeron a Jes\u00fas  buscando la aprobaci\u00f3n para la condenaci\u00f3n que ya hab\u00edan forjado en sus propios  corazones.  Jes\u00fas no dijo, en ning\u00fan momento, que aprobaba la pr\u00e1ctica del  adulterio. Sin embargo, demostr\u00f3 compasi\u00f3n al afirmar que no la condenaba,  aunque era digna de condenaci\u00f3n. De la misma manera, Sim\u00f3n el fariseo se mostr\u00f3  horrorizado que el Maestro permitiera que una mujer pecadora tocara a Jes\u00fas (Lc  7). \u00a1Un fariseo jam\u00e1s hubiera tenido contacto con esta clase de persona! Jes\u00fas,  no obstante, le extendi\u00f3 la bondadosa compasi\u00f3n de Dios y fue, literalmente,  transformada en otra persona. En esa ocasi\u00f3n Jes\u00fas se\u00f1alar\u00eda que \u00abel que mucho  ama, mucho ha sido perdonado\u00bb confirmando que la misericordia es, en efecto, la  consecuencia de reconocer nuestra propia pobreza de esp\u00edritu. Por esto  necesitamos que nos recuerde a diario lo mucho que nos ha amado. En varios momentos durante su peregrinaje Cristo le record\u00f3 a  los disc\u00edpulos que Dios ser\u00eda generoso con aquellos que eran generosos. El  principio es claro: todos hemos recibido la invitaci\u00f3n a ser parte del reino.  Pero una vez que hemos sido integrados a \u00e9l, es inadmisible que no tengamos la  misma actitud de misericordia hacia los dem\u00e1s que se nos ha concedido a  nosotros. \u00a1Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos recibir\u00e1n a\u00fan  mayores demostraciones de misericordia!<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano para www.DesarrolloCristiano.com. \u00a9 Copyright 2010, todos los derechos reservados. <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Como la necesidad espiritual solamente puede ser saciada al entrar en intimidad con Dios mismo, la misericordia es fruto del hambre y sed de justicia. Vers\u00edculo: Mateo 5:1-12 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 5:1 Cuando vio a las multitudes, subi\u00f3 a la ladera de una monta\u00f1a y se sent\u00f3. 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