{"id":23371,"date":"2016-04-05T14:22:53","date_gmt":"2016-04-05T19:22:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-raiz-del-problema\/"},"modified":"2016-04-05T14:22:53","modified_gmt":"2016-04-05T19:22:53","slug":"la-raiz-del-problema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-raiz-del-problema\/","title":{"rendered":"La raiz del problema"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Debemos ser diligentes en cultivar la relaci\u00f3n con el Se\u00f1or, y evitar ante todo seguir malos caminos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 15:1-20                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>15:1<\/b>   Se acercaron a Jes\u00fas algunos fariseos y *maestros de la ley que hab\u00edan llegado de Jerusal\u00e9n, y le preguntaron:<b>15:2<\/b>   \u00bfPor qu\u00e9 quebrantan tus disc\u00edpulos la tradici\u00f3n de los *ancianos? \u00a1Comen sin cumplir primero el rito de lavarse las manos!<b>15:3<\/b>   Jes\u00fas les contest\u00f3: __\u00bfY por qu\u00e9 ustedes quebrantan el mandamiento de Dios a causa de la tradici\u00f3n? <b>15:4<\/b>   Dios dijo: \u001c Honra a tu padre y a tu madre\u001d , y tambi\u00e9n: \u001c El que maldiga a su padre o a su madre ser\u00e1 condenado a muerte.\u001d  <b>15:5<\/b>   Ustedes, en cambio, ense\u00f1an que un hijo puede decir a su padre o a su madre: \u001c Cualquier ayuda que pudiera darte ya la he dedicado como ofrenda a Dios.\u001d  <b>15:6<\/b>   En ese caso, el tal hijo no tiene que honrar a su padre. As\u00ed por causa de la tradici\u00f3n anulan ustedes la palabra de Dios. <b>15:7<\/b>   \u00a1*Hip\u00f3critas! Ten\u00eda raz\u00f3n Isa\u00edas cuando profetiz\u00f3 de ustedes:<b>15:8<\/b>   \u00bb\u001c Este pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed.<b>15:9<\/b>   En vano me adoran; sus ense\u00f1anzas no son m\u00e1s que reglas *humanas.\u001d  <b>15:10<\/b>   Jes\u00fas llam\u00f3 a la multitud y dijo: __Escuchen y entiendan. <b>15:11<\/b>   Lo que *contamina a una persona no es lo que entra en la boca sino lo que sale de ella.<b>15:12<\/b>   Entonces se le acercaron los disc\u00edpulos y le dijeron: __\u00bfSabes que los fariseos se *escandalizaron al o\u00edr eso?<b>15:13<\/b>   Toda planta que mi Padre celestial no haya plantado ser\u00e1 arrancada de ra\u00edz \u0014 les respondi\u00f3\u0014 . <b>15:14<\/b>   D\u00e9jenlos; son gu\u00edas ciegos. Y si un ciego gu\u00eda a otro ciego, ambos caer\u00e1n en un hoyo.<b>15:15<\/b>   Expl\u00edcanos la comparaci\u00f3n \u0014 le pidi\u00f3 Pedro.<b>15:16<\/b>   \u00bfTambi\u00e9n ustedes son todav\u00eda tan torpes? \u0014 les dijo Jes\u00fas\u0014 . <b>15:17<\/b>   \u00bfNo se dan cuenta de que todo lo que entra en la boca va al est\u00f3mago y despu\u00e9s se echa en la letrina? <b>15:18<\/b>   Pero lo que sale de la boca viene del coraz\u00f3n y contamina a la persona. <b>15:19<\/b>   Porque del coraz\u00f3n salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, la inmoralidad sexual, los robos, los falsos testimonios y las calumnias. <b>15:20<\/b>   \u00c9stas son las cosas que contaminan a la persona, y no el comer sin lavarse las manos.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\"> Jes\u00fas revela, en las frases finales de esta ense\u00f1anza, la raz\u00f3n por la cual no resulta eficaz adherirse a rituales de purificaci\u00f3n que se concentran en el plano f\u00edsico y externo de las personas. La limpieza que se logra al lavarse las manos antes de comer no alcanza la dimensi\u00f3n que m\u00e1s requiere una purga: el coraz\u00f3n. \u00abDel coraz\u00f3n salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias\u00bb, se\u00f1ala Jes\u00fas. \u00abEstas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre\u00bb. (19?20)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">El t\u00e9rmino coraz\u00f3n en este pasaje no se refiere al \u00f3rgano f\u00edsico del cuerpo humano, pues, si as\u00ed fuera, se necesitar\u00eda una limpieza con alg\u00fan m\u00e9todo m\u00e1s sofisticado que el lavarse las manos. M\u00e1s bien la palabra coraz\u00f3n se refiere al centro de la vida espiritual, aquella parte nuestra que nos permite relacionarnos con nuestro Creador. Es el plano en el cual experimentamos gozo, tristeza, alegr\u00eda, angustia y euforia y que nos distingue de los otros seres creados. En efecto, el coraz\u00f3n (en ocasiones llamado el esp\u00edritu o el alma) se refiere a aquel centro en el cual logra integrarse, en toda su intensidad, la vida misma.<\/p>\n<p>Solamente la intervenci\u00f3n de un Dios santo puede librarnos de la esclavitud del pecado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">El coraz\u00f3n es la dimensi\u00f3n del hombre que m\u00e1s dram\u00e1ticamente qued\u00f3 afectada por la ca\u00edda. El profeta Jerem\u00edas declara que \u00abm\u00e1s enga\u00f1oso que todo, es el coraz\u00f3n, y sin remedio\u00bb (17.9). El pecado le ha robado su sensibilidad en cuanto a los asuntos espirituales y, as\u00ed, se ha vuelto duro y rebelde. Por ser el centro de la vida contamina todo lo que hacemos, y por eso muchas de nuestras acciones resultan manchadas de maldad y ego\u00edsmo. De hecho, Jes\u00fas no duda, en la escena que hemos considerado esta semana, en declarar que todos los actos perversos que vemos a nuestro alrededor tienen sus ra\u00edces en la condici\u00f3n enferma de nuestros corazones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">Ante esta realidad es f\u00e1cil entender por qu\u00e9 aun los m\u00e1s elaborados ritos de purificaci\u00f3n dejar\u00e1n intacta la maldad del coraz\u00f3n. En esencia, se\u00f1ala que nuestro mayor problema no se encuentra en el mundo que nos rodea, el lugar que los fariseos hab\u00edan identificado como el blanco principal de sus luchas. La verdad es que los fariseos podr\u00edan haber vivido solos en una isla, lejos de todo contacto con el mundo \u00abcontaminado\u00bb al que tanto tem\u00edan, e igualmente hubieran seguido sucios, porque donde quiera que fueran llevar\u00edan consigo sus corazones contaminados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">La respuesta al problema de nuestro coraz\u00f3n es una operaci\u00f3n celestial. No poseemos los medios para producir en \u00e9l una transformaci\u00f3n genuina. Solamente la intervenci\u00f3n de un Dios santo puede librarnos de la esclavitud del pecado. Este es el mensaje esencial de Pablo en su carta a la iglesia en Roma: no tenemos en nosotros mismos los medios para alcanzar la transformaci\u00f3n que tanto anhelamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">La ense\u00f1anza de Cristo nos deja un valioso principio que debe ser el fundamento de nuestra vida espiritual. Podemos ser diligentes en cultivar la relaci\u00f3n con el Se\u00f1or, pero cada vez que confiamos en nuestras acciones para producir cambios en nosotros retomamos el antiguo camino de los fariseos. La superabundante gracia de Cristo es la respuesta, el \u00fanico medio para nuestra transformaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.\n<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Debemos ser diligentes en cultivar la relaci\u00f3n con el Se\u00f1or, y evitar ante todo seguir malos caminos. Vers\u00edculo: Mateo 15:1-20 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 15:1 Se acercaron a Jes\u00fas algunos fariseos y *maestros de la ley que hab\u00edan llegado de Jerusal\u00e9n, y le preguntaron:15:2 \u00bfPor qu\u00e9 quebrantan tus disc\u00edpulos la tradici\u00f3n de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-raiz-del-problema\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa raiz del problema\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23371","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23371","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23371"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23371\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23371"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23371"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23371"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}