{"id":23372,"date":"2016-04-05T14:23:00","date_gmt":"2016-04-05T19:23:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vida-nueva\/"},"modified":"2016-04-05T14:23:00","modified_gmt":"2016-04-05T19:23:00","slug":"vida-nueva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vida-nueva\/","title":{"rendered":"Vida nueva"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">No debemos sorprendernos de la oposici\u00f3n, m\u00e1s bien verla como una confirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 5:13-10                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Una de las iron\u00edas de las bienaventuranzas es que la transformaci\u00f3n que hemos estado describiendo, la cual alinea nuestras vidas con los prop\u00f3sitos de Dios, no es bien recibida por los de nuestro alrededor. Al contrario, es inevitable que la persona que opta por contradecir las pautas y actitudes que gobiernan este mundo eventualmente sea resistida por los que andan en pecado. La vida de los redimidos pone en evidencia las debilidades y enfermedades propias de una cultura pecaminosa, y a nadie le gusta venir a la luz, para que sus obras no sean expuestas. Hemos de notar, sin embargo, que la bendici\u00f3n que proclama Jes\u00fas est\u00e1 condicionada a una realidad: que los insultos, la injusticia y la oposici\u00f3n sean el resultado de seguir a Cristo. Los conflictos, los malos entendidos y las peleas son factores comunes a nuestra existencia. Todos, en alg\u00fan momento de la vida, pueden llegar a experimentarlos. Muchas veces, sin embargo, estos conflictos no son m\u00e1s que el producto de la necedad del ser humano. Por eso, el ap\u00f3stol Pedro pregunta, \u00ab\u00bfqu\u00e9 gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soport\u00e1is?\u00bb De veras que esto no tiene ning\u00fan m\u00e9rito, salvo el aguantar las consecuencias de nuestro propio pecado. \u00abMas si haciendo lo bueno sufr\u00eds, y lo soport\u00e1is, esto ciertamente es aprobado delante de Dios.\u00bb (1 Pe 2 20) No debemos sorprendernos de la oposici\u00f3n, sino m\u00e1s bien verla como la confirmaci\u00f3n de que hemos pasado a una nueva dimensi\u00f3n de la vida. La persecuci\u00f3n, como hemos se\u00f1alado en otros devocionales, ha sido la marca de todos los grandes profetas y siervos de Dios.Hebreos 11 nos dice que muchos \u00abexperimentaron vituperios y azotes y, adem\u00e1s de esto, prisiones y c\u00e1rceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de ac\u00e1 para all\u00e1 cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra\u00bb (36-38). De modo que no debemos sorprendernos de la oposici\u00f3n, sino m\u00e1s bien verla como la confirmaci\u00f3n de que hemos pasado a una nueva dimensi\u00f3n de la vida, una en la que Cristo establece las pautas que gu\u00edan nuestra existencia. A esto, precisamente, se refiera la recompensa asociada con la persecuci\u00f3n: de ellos es el reino de los cielos. La persecuci\u00f3n pareciera colocar a las personas en una posici\u00f3n en la cual lo pierden todo. En casos extremos como el de Pablo, Esteban, Pedro u otros m\u00e1rtires de la iglesia, la persecuci\u00f3n termin\u00f3 con la vida misma de los que serv\u00edan a Cristo. No obstante, hay algo que no les puede ser quitado por ning\u00fan ser humano y eso es la participaci\u00f3n plena y absoluta en la vida que Dios otorga a los suyos, a\u00fan estando muertos en cuerpo. Esto no le pertenece a los hombres, sino que es el premio a la fidelidad entre aquellos que se gozan en ser parte de su pueblo. Al concluir, queda frente a nosotros la necesidad de abrirnos completamente al obrar de Dios, para ser conducidos hacia esta transformaci\u00f3n profunda de nuestro ser. \u00a1Haz tu trabajo en nosotros, oh, Dios!<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano para www.DesarrolloCristiano.com. \u00a9 Copyright 2010, todos los derechos reservados. <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw No debemos sorprendernos de la oposici\u00f3n, m\u00e1s bien verla como una confirmaci\u00f3n. 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