{"id":23375,"date":"2016-04-05T14:23:09","date_gmt":"2016-04-05T19:23:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mansedumbre\/"},"modified":"2016-04-05T14:23:09","modified_gmt":"2016-04-05T19:23:09","slug":"mansedumbre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mansedumbre\/","title":{"rendered":"Mansedumbre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El manso est\u00e1 confiado en que Dios defiende a los suyos y que no requiere de su ayuda para hacerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 5:1-12                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>5:1<\/b>   Cuando vio a las multitudes, subi\u00f3 a la ladera de una monta\u00f1a y se sent\u00f3. Sus disc\u00edpulos se le acercaron, <b>5:2<\/b>   y tomando \u00e9l la palabra, comenz\u00f3 a ense\u00f1arles diciendo:<b>5:3<\/b>   \u00ab*Dichosos los pobres en esp\u00edritu, porque el reino de los cielos les pertenece.<b>5:4<\/b>   Dichosos los que lloran, porque ser\u00e1n consolados.<b>5:5<\/b>   Dichosos los humildes, porque recibir\u00e1n la tierra como herencia.<b>5:6<\/b>   Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ser\u00e1n saciados.<b>5:7<\/b>   Dichosos los compasivos, porque ser\u00e1n tratados con compasi\u00f3n.<b>5:8<\/b>   Dichosos los de coraz\u00f3n limpio, porque ellos ver\u00e1n a Dios.<b>5:9<\/b>   Dichosos los que trabajan por la paz, porque ser\u00e1n llamados hijos de Dios.<b>5:10<\/b>   Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece.<b>5:11<\/b>   \u00bbDichosos ser\u00e1n ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias. <b>5:12<\/b>   Al\u00e9grense y ll\u00e9nense de j\u00fabilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. As\u00ed tambi\u00e9n persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Las primeras dos bienaventuranzas tienen que ver con un estado espiritual producido por la intervenci\u00f3n de Dios en nuestras vidas. Por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu quedan desnudadas todas las posturas y actitudes que en alg\u00fan momento nos llevaron a pensar que \u00e9ramos algo.&#160; Nuestra penuria espiritual es dolorosamente evidente, y nos quebrantamos internamente por esta realidad tan radicalmente opuesta a la que cre\u00edamos poseer. La bienaventuranza que mencionamos hoy est\u00e1 apoyada sobre la condici\u00f3n espiritual que describe la primera y segunda bienaventuranza.  \u00abBienaventurados los mansos, pues ellos heredar\u00e1n la tierra.\u00bb Al igual que los eslabones en una cadena, esta condici\u00f3n no puede existir aislada de la pobreza y el quebranto espiritual. La mansedumbre, no obstante, nos introduce en el plano de las relaciones humanas. Es importante que entendamos que las relaciones sanas no dependen de la calidad de las personas que la componen, si no de la existencia de un fundamento espiritual que permite que nos veamos tal como somos. La mansedumbre es la actitud que confirma que la conciencia de pobreza espiritual es verdaderamente producto de un accionar de Dios, y no de nosotros mismos. Cuando estamos vestidos de mansedumbre podemos aceptar, con una actitud de quietud y sosiego interior, aquellas cosas que nos resultan dolorosas, humillantes o dif\u00edciles. En el Reino de los cielos, la tierra es precisamente de aquellos que dejan de luchar, argumentar y pelear para asegurarse del respeto que, seg\u00fan entienden, se merecen. Otros tienen libertad para se\u00f1alar nuestros defectos y errores y no reaccionamos con airada indignaci\u00f3n, buscando justificar lo injustificable. Es el Esp\u00edritu el que ha tra\u00eddo a la luz estas mismas condiciones y por eso podemos tomar las palabras de los dem\u00e1s cono una confirmaci\u00f3n de lo que ya nos ha sido revelado. Frente a situaciones de injusticia, somos lentos para reaccionar. No nos preocupan los insultos o las acciones que da\u00f1an nuestra reputaci\u00f3n. Estamos confiados en que Dios defiende a los suyos y que no requiere de nuestra ayuda para hacerlo. Esta fue la actitud de Mois\u00e9s cuando se levantaron contra \u00e9l Mar\u00eda y Aar\u00f3n (Nm 12) y los hijos de Cor\u00e9 (Num 16). La Palabra lo describe como \u00abel hombre m\u00e1s manso de la tierra\u00bb (v. 12.3). M\u00e1s adelante, Jes\u00fas invitar\u00eda a todos los cargados y angustiados a que se acercaran a \u00e9l, porque \u00e9l era \u00abmanso y humilde de coraz\u00f3n\u00bb (Mt 11.29). En el momento m\u00e1s duro de su trayectoria terrenal demostr\u00f3 mansedumbre absoluta cuando, \u00abal ser maldecido, no respond\u00eda con maldici\u00f3n; al padecer, no amenazaba\u00bb (1 Pe 2.23). No podemos evitar la sospecha de que gran parte de nuestra propia fatiga se debe, precisamente, a nuestros interminables esfuerzos por defender y justificar lo nuestro. Una vez m\u00e1s, vemos que la recompensa marca un fuerte contraste con los conceptos t\u00edpicos del mundo. La filosof\u00eda de estos tiempos afirma que la tierra pertenece a aquellos que no \u00abse dejan estar\u00bb. En el reino de los cielos, la tierra es precisamente de aquellos que dejan de luchar, argumentar y pelear para asegurarse del respeto que, seg\u00fan entienden, se merecen. Descansan en Dios y saben que \u00e9l es el que levanta y derriba, el que sostiene y el que quita. Es ampliamente generoso para velar por los intereses de sus hijos.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano para www.DesarrolloCristiano.com. \u00a9 Copyright 2009, todos los derechos reservados. <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El manso est\u00e1 confiado en que Dios defiende a los suyos y que no requiere de su ayuda para hacerlo. Vers\u00edculo: Mateo 5:1-12 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 5:1 Cuando vio a las multitudes, subi\u00f3 a la ladera de una monta\u00f1a y se sent\u00f3. Sus disc\u00edpulos se le acercaron, 5:2 y tomando \u00e9l &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mansedumbre\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMansedumbre\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23375","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23375","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23375"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23375\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23375"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23375"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23375"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}