{"id":23378,"date":"2016-04-05T14:23:17","date_gmt":"2016-04-05T19:23:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/desafio\/"},"modified":"2016-04-05T14:23:17","modified_gmt":"2016-04-05T19:23:17","slug":"desafio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/desafio\/","title":{"rendered":"Desaf\u00edo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En las palabras de la ley, sin embargo, estaba revelado el coraz\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 5:17-20                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>5:17<\/b>   \u00bbNo piensen que he venido a anular la ley o los profetas; no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento. <b>5:18<\/b>   Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecer\u00e1n hasta que todo se haya cumplido. <b>5:19<\/b>   Todo el que infrinja uno solo de estos mandamientos, por peque\u00f1o que sea, y ense\u00f1e a otros a hacer lo mismo, ser\u00e1 considerado el m\u00e1s peque\u00f1o en el reino de los cielos; pero el que los practique y ense\u00f1e ser\u00e1 considerado grande en el reino de los cielos. <b>5:20<\/b>   Porque les digo a ustedes, que no van a entrar en el reino de los cielos a menos que su justicia supere a la de los fariseos y de los *maestros de la ley.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">\u00a1C\u00f3mo deben haber sorprendido a la multitud estas palabras de Cristo! \u00abPor tanto, os digo que si vuestra justicia no fuera mayor que la de los escribas y fariseos, no entrar\u00e9is en el reino de los cielos.\u00bb \u00bfAcaso estar\u00eda aludiendo a una vida de dimensiones aun m\u00e1s estrictas y severas que la que viv\u00edan los m\u00e1s devotos representantes de la piedad en Israel? Simplemente no era posible seguirle agregando requisitos a la interminable lista de reglamentos que reg\u00edan cada aspecto de la vida de los fariseos y escribas. Es que Cristo no se estaba refiriendo a mayor devoci\u00f3n, sino a mayor precisi\u00f3n en la pr\u00e1ctica de la vida espiritual. Es decir, el llamado que estaba realizando era que las personas abandonaran una religi\u00f3n que se concentraba exclusivamente en lo externo, para comenzar a trabajar sobre los aspectos escondidos y secretos de la vida. Combatir lo externo sin procurar un cambio de actitud resultaba tan vano como querer detener un r\u00edo con las manos. A tales efectos comenz\u00f3 a ilustrar el sentido de sus palabras aludiendo a situaciones que se prestan para la hipocres\u00eda. Tales situaciones podr\u00edan ser el adulterio, el homicidio, el juramento, o la venganza.  Confiados de que el pecado consist\u00eda en el acto puntual de adulterar, matar o vengarse, Cristo oblig\u00f3 a las personas a considerar el lugar donde se gestan tales acciones, en lo secreto del coraz\u00f3n. Combatir lo externo sin procurar un cambio de actitud resultaba tan vano como querer detener un r\u00edo con las manos. Una m\u00f3dica cuota de dominio propio servir\u00eda para no llegar a la consumaci\u00f3n del pecado; m\u00e1s lo perverso de los pensamientos seguir\u00eda intacto, y esto resultaba tan ofensivo a Dios como el acto en s\u00ed. No obstante debe quedar claro, por el contenido de las Palabras de Cristo, que \u00e9l no estaba anunciando un cambio en la manera de ver la vida espiritual. M\u00e1s bien estaba revelando la correcta interpretaci\u00f3n de la ley, la cual hab\u00eda sido parte de la vida de los israelitas durante casi 2.000 a\u00f1os. Los hombres, siempre adeptos a buscar el camino m\u00e1s f\u00e1cil y seguro, hab\u00edan escogido concentrarse exclusivamente en los aspectos externos y visibles de la ley. En las palabras de la ley, sin embargo, estaba revelado el coraz\u00f3n de Dios y era este esp\u00edritu que las inspir\u00f3 el que deb\u00eda iluminar el paso de los israelitas por el mundo.  Por esta raz\u00f3n, Cristo afirmaba que no iba a ser quitada ni una tilde de la palabra, pues la misma no se hab\u00eda tornado obsoleta ni innecesaria. Al contrario, segu\u00eda teniendo tanta vigencia como siempre, pero la perversi\u00f3n de los hombres hab\u00eda convertido su contenido en preceptos inalcanzables para la mayor\u00eda del pueblo.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano para www.DesarrolloCristiano.com. \u00a9 Copyright 2009, todos los derechos reservados. <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw En las palabras de la ley, sin embargo, estaba revelado el coraz\u00f3n de Dios. Vers\u00edculo: Mateo 5:17-20 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 5:17 \u00bbNo piensen que he venido a anular la ley o los profetas; no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento. 5:18 Les aseguro que mientras existan el cielo y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/desafio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDesaf\u00edo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23378","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23378","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23378"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23378\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23378"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23378"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23378"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}