{"id":23379,"date":"2016-04-05T14:23:20","date_gmt":"2016-04-05T19:23:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-gran-lucha\/"},"modified":"2016-04-05T14:23:20","modified_gmt":"2016-04-05T19:23:20","slug":"la-gran-lucha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-gran-lucha\/","title":{"rendered":"La gran lucha"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00a1No busquemos las recompensas ef\u00edmeras, anim\u00e9monos a echar mano de lo que Dios nos ofrece!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 6:1-18                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>6:1<\/b>   \u00bbCu\u00eddense de no hacer sus obras de justicia delante de la gente para llamar la atenci\u00f3n. Si act\u00faan as\u00ed, su Padre que est\u00e1 en el cielo no les dar\u00e1 ninguna recompensa.<b>6:2<\/b>   \u00bbPor eso, cuando des a los necesitados, no lo anuncies al son de trompeta, como lo hacen los *hip\u00f3critas en las sinagogas y en las calles para que la gente les rinda homenaje. Les aseguro que ellos ya han recibido toda su recompensa. <b>6:3<\/b>   M\u00e1s bien, cuando des a los necesitados, que no se entere tu mano izquierda de lo que hace la derecha, <b>6:4<\/b>   para que tu limosna sea en secreto. As\u00ed tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensar\u00e1. <b>6:5<\/b>   \u00bbCuando oren, no sean como los *hip\u00f3critas, porque a ellos les encanta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que la gente los vea. Les aseguro que ya han obtenido toda su recompensa. <b>6:6<\/b>   Pero t\u00fa, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que est\u00e1 en lo secreto. As\u00ed tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensar\u00e1. <b>6:7<\/b>   Y al orar, no hablen s\u00f3lo por hablar como hacen los *gentiles, porque ellos se imaginan que ser\u00e1n escuchados por sus muchas palabras. <b>6:8<\/b>   No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan.<b>6:9<\/b>   \u00bbUstedes deben orar as\u00ed: \u00bb\u001c Padre nuestro que est\u00e1s en el cielo, *santificado sea tu nombre,<b>6:10<\/b>   venga tu reino, h\u00e1gase tu voluntad en la tierra como en el cielo.<b>6:11<\/b>   Danos hoy nuestro pan cotidiano. <b>6:12<\/b>   Perd\u00f3nanos nuestras deudas, como tambi\u00e9n nosotros hemos perdonado a nuestros deudores.<b>6:13<\/b>   Y no nos dejes caer en *tentaci\u00f3n, sino l\u00edbranos del maligno.\u001d  <b>6:14<\/b>   \u00bbPorque si perdonan a otros sus ofensas, tambi\u00e9n los perdonar\u00e1 a ustedes su Padre celestial. <b>6:15<\/b>   Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonar\u00e1 a ustedes las suyas. <b>6:16<\/b>   \u00bbCuando ayunen, no pongan cara triste como hacen los *hip\u00f3critas, que demudan sus rostros para mostrar que est\u00e1n ayunando. Les aseguro que \u00e9stos ya han obtenido toda su recompensa. <b>6:17<\/b>   Pero t\u00fa, cuando ayunes, perf\u00famate la cabeza y l\u00e1vate la cara <b>6:18<\/b>   para que no sea evidente ante los dem\u00e1s que est\u00e1s ayunando, sino s\u00f3lo ante tu Padre, que est\u00e1 en lo secreto; y tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensar\u00e1.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">En los siguientes devocionales estaremos concentrados en el aspecto vertical de nuestra vida espiritual. Le confieso que no me gusta ese t\u00e9rmino, porque pareciera que en realidad existen dos dimensiones en la vida espiritual. Es por causa de nuestras propias limitaciones, sin embargo, que debemos echar manos de estas explicaciones pues la verdad es que la vida en Dios es una sola y no puede ser dividida en compartimentos. De todos modos, queremos concentrarnos en la \u00abpr\u00e1ctica de la piedad\u00bb, para usar el t\u00e9rmino que utiliz\u00f3 Pablo; es decir, la vida de las disciplinas espirituales tales como el ayuno, la oraci\u00f3n y la ofrenda. No debemos avergonzarnos de querer el premio que nos ofrece, porque \u00e9l mismo nos ha animado a que lo busquemos. Lo invito a que lea con detenimiento el pasaje de esta semana. Nos concentraremos hoy en la frase que lo introduce: \u00abGuardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de otra manera no tendr\u00e9is recompensa de vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos.\u00bb  Nos encontramos aqu\u00ed frente a uno de los peligros m\u00e1s fuertemente atrincherados en el coraz\u00f3n del hombre, el deseo de ganarse la aprobaci\u00f3n de los que est\u00e1n a su alrededor. Tal peligro no existir\u00eda si vivi\u00e9ramos en un mundo perfecto. Mas el pecado nos ha llevado a enredarnos en relaciones que se cultivan con base en el m\u00e9rito. El amor, lejos de ser incondicional, se da a cambio del reconocimiento de ciertos logros o atributos en la persona que la recibe. El resultado es que la vida se convierte en una incansable b\u00fasqueda del afecto de los dem\u00e1s, pues las reglas cambian de persona a persona y encontramos que nunca podemos alcanzar la medida necesaria para sentirnos satisfechos. Cristo pone fin a esta triste existencia cuando se acerca con la propuesta de satisfacer nuestros deseos m\u00e1s profundos de ser amados. Le ofrece agua a los que est\u00e1n sedientos y cansados de las interminables desilusiones que nos entrega la vida. No obstante, solamente logran verdadera paz aquellos que entran en la m\u00e1s \u00edntima relaci\u00f3n con el Dios de gracia. Los que permanecen en las periferias, atemorizados y dubitativos, se sentir\u00e1n aun m\u00e1s desdichados, pues la religi\u00f3n les proveer\u00e1 aun de otro medio m\u00e1s para tratar de ganarse aquello que nunca tuvieron. Jes\u00fas quer\u00eda que entendi\u00e9semos que cualquier pr\u00e1ctica que tiene como objetivo agradar, impresionar o conmover a las personas a nuestros alrededor autom\u00e1ticamente nos robar\u00e1 del premio que Dios tiene para sus hijos. Deseo que tome nota de esto: \u00a1existe un premio para los que lo buscan!, tal como lo afirma Hebreos 11.6: \u00abporque es necesario que el que se acerca a Dios crea que \u00e9l existe y que recompensa a los que lo buscan\u00bb. Cristo quer\u00eda desanimarnos de buscar recompensas ef\u00edmeras cuando se nos ofrec\u00eda algo mucho mejor. Es decir, menciona el premio porque sabe la clase de personas que somos. No debemos avergonzarnos de querer el premio que nos ofrece, porque \u00e9l mismo nos ha animado a que lo busquemos. A medida que avancemos en el estudio notar\u00e1 que una y otra vez nos motiva aludiendo a este premio. \u00a1Anim\u00e9monos, por tanto, a echar mano de lo que \u00e9l nos ofrece! <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano para www.DesarrolloCristiano.com. \u00a9 Copyright 2010, todos los derechos reservados. <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw \u00a1No busquemos las recompensas ef\u00edmeras, anim\u00e9monos a echar mano de lo que Dios nos ofrece! Vers\u00edculo: Mateo 6:1-18 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 6:1 \u00bbCu\u00eddense de no hacer sus obras de justicia delante de la gente para llamar la atenci\u00f3n. Si act\u00faan as\u00ed, su Padre que est\u00e1 en el cielo no les dar\u00e1 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-gran-lucha\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa gran lucha\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23379","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23379","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23379"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23379\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23379"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23379"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23379"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}