{"id":23389,"date":"2016-04-05T14:23:51","date_gmt":"2016-04-05T19:23:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/todo-igual\/"},"modified":"2016-04-05T14:23:51","modified_gmt":"2016-04-05T19:23:51","slug":"todo-igual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/todo-igual\/","title":{"rendered":"Todo igual"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or nos invita a estar ocupados en los desaf\u00edos que enfrentamos a diario, no preocupados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 6:19-34                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>6:19<\/b>   \u00bbNo acumulen para s\u00ed tesoros en la tierra, donde la polilla y el \u00f3xido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. <b>6:20<\/b>   M\u00e1s bien, acumulen para s\u00ed tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el \u00f3xido carcomen, ni los ladrones se meten a robar. <b>6:21<\/b>   Porque donde est\u00e9 tu tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n.<b>6:22<\/b>   \u00bbEl ojo es la l\u00e1mpara del cuerpo. Por tanto, si tu visi\u00f3n es clara, todo tu ser disfrutar\u00e1 de la luz. <b>6:23<\/b>   Pero si tu visi\u00f3n est\u00e1 nublada, todo tu ser estar\u00e1 en oscuridad. Si la luz que hay en ti es oscuridad, \u00a1qu\u00e9 densa ser\u00e1 esa oscuridad!<b>6:24<\/b>   \u00bbNadie puede servir a dos se\u00f1ores, pues menospreciar\u00e1 a uno y amar\u00e1 al otro, o querr\u00e1 mucho a uno y despreciar\u00e1 al otro. No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas. <b>6:25<\/b>   \u00bbPor eso les digo: No se preocupen por su *vida, qu\u00e9 comer\u00e1n o beber\u00e1n; ni por su cuerpo, c\u00f3mo se vestir\u00e1n. \u00bfNo tiene la vida m\u00e1s valor que la comida, y el cuerpo m\u00e1s que la ropa? <b>6:26<\/b>   F\u00edjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. \u00bfNo valen ustedes mucho m\u00e1s que ellas? <b>6:27<\/b>   \u00bfQui\u00e9n de ustedes, por mucho que se preocupe, puede a\u00f1adir una sola hora al curso de su vida? <b>6:28<\/b>   \u00bb\u00bfY por qu\u00e9 se preocupan por la ropa? Observen c\u00f3mo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; <b>6:29<\/b>   sin embargo, les digo que ni siquiera Salom\u00f3n, con todo su esplendor, se vest\u00eda como uno de ellos. <b>6:30<\/b>   Si as\u00ed viste Dios a la hierba que hoy est\u00e1 en el campo y ma\u00f1ana es arrojada al horno, \u00bfno har\u00e1 mucho m\u00e1s por ustedes, gente de poca fe? <b>6:31<\/b>   As\u00ed que no se preocupen diciendo: \u001c \u00bfQu\u00e9 comeremos?\u001d  o \u001c \u00bfQu\u00e9 beberemos?\u001d  o \u001c \u00bfCon qu\u00e9 nos vestiremos?\u001d  <b>6:32<\/b>   Porque los *paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. <b>6:33<\/b>   M\u00e1s bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les ser\u00e1n a\u00f1adidas. <b>6:34<\/b>   Por lo tanto, no se angustien por el ma\u00f1ana, el cual tendr\u00e1 sus propios afanes. Cada d\u00eda tiene ya sus problemas.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">La angustia es, en su esencia, un problema que tiene sus or\u00edgenes en la falta de fe. De hecho, en medio de su ense\u00f1anza Cristo insert\u00f3 la frase \u00abOh, hombres de poca fe\u00bb para que quedase absolutamente claro que las preocupaciones delataban falencias espirituales. Esta afirmaci\u00f3n es una que nos cuesta aceptar como seres humanos. Estamos tan acostumbrados a concentrarnos en las circunstancias que producen en nosotros preocupaci\u00f3n que hemos llegado a creer que ellas son las culpables de nuestra situaci\u00f3n. \u00abSi yo me encontrara en una situaci\u00f3n diferente a la presente\u00bb nos decimos, \u00abpor supuesto que no estar\u00eda angustiado; la verdad es que ninguna persona normal podr\u00eda sobrellevar esta realidad sin estar preocupado.\u00bb De este modo nos hemos convencido de que el problema yace fuera de nosotros. En realidad, sin embargo, la preocupaci\u00f3n no revela el grado de dificultad de lo que nos ha tocado vivir, sino la poca habilidad que tenemos para manejar espiritualmente los obst\u00e1culos y contratiempos que la vida nos presenta en forma constante. La preocupaci\u00f3n no aporta ninguna soluci\u00f3n para la situaci\u00f3n particular que nos enfrenta. En el texto de hoy Jes\u00fas a\u00f1ade una observaci\u00f3n adicional a la exposici\u00f3n que est\u00e1 realizando del tema. \u00ab\u00bfY qui\u00e9n de vosotros podr\u00e1, por mucho que se angustie, a\u00f1adir a su estatura un codo?\u00bb (v. 26). La preocupaci\u00f3n no solamente delata una falta de fe, sino que es una actividad cuya productividad es inexistente. La preocupaci\u00f3n no cambia absolutamente en nada las circunstancias que la provocaron. Por estar preocupados no llegar\u00e1 m\u00e1s r\u00e1pido el bus que nos tiene que llevar al trabajo. Por estar preocupados por las cuentas no ingresar\u00e1 a nuestro hogar m\u00e1s dinero. La situaci\u00f3n de nuestros pa\u00edses no cambiar\u00e1 como resultado de la preocupaci\u00f3n colectiva de sus habitantes. Es decir, la preocupaci\u00f3n no aporta ninguna soluci\u00f3n para la situaci\u00f3n particular que nos enfrenta. La preocupaci\u00f3n, en cambio, s\u00ed tiene efectos sobre la persona que la permite. Lleva a que las relaciones con otros se contagien de la misma angustia que la tiene atrapada. Los reproches y la impaciencia se manifiestan en la comunicaci\u00f3n. Considere, por ejemplo, la angustia que sent\u00edan los disc\u00edpulos en medio de la intensa tormenta que enfrentaron en Marcos 4. La profunda ansiedad les llev\u00f3 a despertar a Jes\u00fas para acusarlo de ser poco sensible a las necesidades que ellos ten\u00edan. Recordar\u00e1 que en aquella ocasi\u00f3n \u00e9l tambi\u00e9n los reprendi\u00f3 por su falta de fe. Piense tambi\u00e9n en el mucho af\u00e1n de Marta, cuando Cristo visit\u00f3 su hogar. Su preocupaci\u00f3n se desbord\u00f3 en un reproche hacia su hermana Mar\u00eda; pero aun m\u00e1s importante que esto, acus\u00f3 al Se\u00f1or de tener poco inter\u00e9s en su situaci\u00f3n personal. El Se\u00f1or nos invita a estar ocupados en los desaf\u00edos que enfrentamos a diario, no preocupados. Podemos dedicarle a estas actividades nuestro tiempo y nuestra atenci\u00f3n, pero no rendiremos nuestra paz a las circunstancias. Esta es nuestra herencia en Cristo Jes\u00fas. Sabemos qui\u00e9n gobierna nuestras vidas y tambi\u00e9n las situaciones que nos toca vivir. Con actitud de firmeza nos resistimos a la tentaci\u00f3n de preocuparnos porque no lograremos nada con ello.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano para www.DesarrolloCristiano.com. \u00a9 Copyright 2005-2010, todos los derechos reservados. <\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El Se\u00f1or nos invita a estar ocupados en los desaf\u00edos que enfrentamos a diario, no preocupados. Vers\u00edculo: Mateo 6:19-34 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 6:19 \u00bbNo acumulen para s\u00ed tesoros en la tierra, donde la polilla y el \u00f3xido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. 6:20 M\u00e1s bien, acumulen para &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/todo-igual\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTodo igual\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23389","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23389"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23389\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}