{"id":23392,"date":"2016-04-05T14:24:00","date_gmt":"2016-04-05T19:24:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/excesivamente-comodo\/"},"modified":"2016-04-05T14:24:00","modified_gmt":"2016-04-05T19:24:00","slug":"excesivamente-comodo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/excesivamente-comodo\/","title":{"rendered":"Excesivamente c\u00f3modo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El af\u00e1n por asegurar nuestro propio bienestar puede tornarse en un verdadero escollo a la hora de caminar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Lucas 9:57-58                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>9:57<\/b>   Iban por el camino cuando alguien le dijo: __Te seguir\u00e9 a dondequiera que vayas.<b>9:58<\/b>   Las zorras tienen madrigueras y las aves tienen nidos \u0014 le respondi\u00f3 Jes\u00fas\u0014 , pero el Hijo del hombre no tiene d\u00f3nde recostar la cabeza.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Este encuentro de Jes\u00fas con un aspirante a disc\u00edpulo tiene varios aspectos muy interesantes. Debemos notar, en la primera impresi\u00f3n, que esta persona se acerc\u00f3 a Jes\u00fas con una propuesta que parec\u00eda m\u00e1s que generosa: \u00ab\u00a1te seguir\u00e9 adondequiera que vayas!\u00bb El hombre est\u00e1 hablando de una entrega incondicional, la disposici\u00f3n de echar la suerte con la persona de Cristo, pase lo que pase. Se asemeja a los votos de entrega que pronunciamos, muchas veces, en nuestros encuentros como iglesia de Cristo. Le ofrecemos nuestra lealtad y compromiso sin condiciones al Se\u00f1or.Estas pr\u00e1cticas no logran m\u00e1s que subrayar la ineficacia los caminos de los hombres a la hora de seguir a Cristo. La respuesta de Jes\u00fas nos sorprende, porque no parece tener mucha relaci\u00f3n con lo que ha dicho esta persona.Podemos entender el sentido de su comentario, no obstante, solo cuando recordamos que el Se\u00f1or, a diferencia de nosotros, no se impresiona con las palabras de nuestra boca. Sabe que nuestros labios frecuentemente hacen declaraciones que tienen poca relaci\u00f3n con el contenido de nuestro coraz\u00f3n. La vida espiritual no se define con palabras, sino con obediencia. Este var\u00f3n, que parece tan comprometido, en realidad tiene un serio problema y Cristo lo ha percibido. Aspira a una vida espiritual, pero no desea experimentar ninguna incomodidad, ni pasar por ning\u00fan tipo de situaci\u00f3n que le proporcione molestias personales. Es por esta raz\u00f3n que el Se\u00f1or declara que cualquier persona que desee ser parte de su grupo debe estar dispuesta a transitar por el mismo camino que \u00e9l recorre. Esto puede incluir situaciones tan elementales como las de no tener casa a donde retornar, ni cama en la cual recostar la cabeza. El movimiento mon\u00e1stico de la \u00e9poca medieval entendi\u00f3 que esto significaba un llamado a la negaci\u00f3n de toda comodidad; por ende, sujetaban el cuerpo a todo tipo de aflicci\u00f3n. Bernard de Clairveaux, fundador de una comprometida orden mon\u00e1stica, casi perdi\u00f3 la vida por el exceso de celo en una vida de rigurosa privaci\u00f3n personal. Estas pr\u00e1cticas no logran m\u00e1s que subrayar la ineficacia los caminos de los hombres a la hora de seguir a Cristo. El Se\u00f1or no estaba llamando a esta persona a castigar su cuerpo con severas disciplinas, sino a entender que deb\u00eda estar dispuesto a sacrificar su comodidad personal por seguirlo a \u00e9l. De todas maneras, el llamado de atenci\u00f3n de Cristo nos viene bien. La comodidad personal es de suma importancia en la cultura en que vivimos. No tenemos m\u00e1s que intentar un ayuno para darnos cuenta cu\u00e1n floja es nuestra capacidad de soportar la m\u00e1s leve privaci\u00f3n. El Se\u00f1or nos recuerda que \u00e9l puede invitarnos a seguirlo mientras se mueve entre personas de mal olor, sin casas ordenaditas ni camas mullidas a nuestra disposici\u00f3n. Si queremos acompa\u00f1arlo, deberemos estar dispuestos a sacrificar estas comodidades. El af\u00e1n por asegurar nuestro propio bienestar puede tornarse en un verdadero escollo a la hora de caminar con \u00e9l. Para pensar: \u2028\u00bfC\u00f3mo podemos saber el lugar que ocupa en nuestras vidas nuestra comodidad personal? \u00bfQu\u00e9 podemos hacer para vivir en mayor sujeci\u00f3n a Cristo? \u00bfCu\u00e1les son los elementos de nuestra vida que son superfluos?<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y\u00a0editado por Desarrollo Cristiano Internacional para\u00a0DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92008 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El af\u00e1n por asegurar nuestro propio bienestar puede tornarse en un verdadero escollo a la hora de caminar. Vers\u00edculo: Lucas 9:57-58 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 9:57 Iban por el camino cuando alguien le dijo: __Te seguir\u00e9 a dondequiera que vayas.9:58 Las zorras tienen madrigueras y las aves tienen nidos \u0014 le respondi\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/excesivamente-comodo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abExcesivamente c\u00f3modo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23392","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23392"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23392\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}