{"id":23394,"date":"2016-04-05T14:24:10","date_gmt":"2016-04-05T19:24:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nuestra-perspectiva\/"},"modified":"2016-04-05T14:24:10","modified_gmt":"2016-04-05T19:24:10","slug":"nuestra-perspectiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nuestra-perspectiva\/","title":{"rendered":"Nuestra perspectiva"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Nuestra actitud y forma de actuar tiene un peso decisivo a la hora de analizar el mundo a nuestro alrededor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 12:22-37                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>12:22<\/b>   Un d\u00eda le llevaron un endemoniado que estaba ciego y mudo, y Jes\u00fas lo san\u00f3, de modo que pudo ver y hablar. <b>12:23<\/b>   Toda la gente se qued\u00f3 asombrada y dec\u00eda: \u00ab\u00bfNo ser\u00e1 \u00e9ste el Hijo de David?\u00bb<b>12:24<\/b>   Pero al o\u00edrlo los fariseos, dijeron: \u00ab\u00c9ste no expulsa a los demonios sino por medio de *Beelzeb\u00fa, pr\u00edncipe de los demonios.\u00bb<b>12:25<\/b>   Jes\u00fas conoc\u00eda sus pensamientos, y les dijo: \u00abTodo reino dividido contra s\u00ed mismo quedar\u00e1 asolado, y toda ciudad o familia dividida contra s\u00ed misma no se mantendr\u00e1 en pie. <b>12:26<\/b>   Si Satan\u00e1s expulsa a Satan\u00e1s, est\u00e1 dividido contra s\u00ed mismo. \u00bfC\u00f3mo puede, entonces, mantenerse en pie su reino? <b>12:27<\/b>   Ahora bien, si yo expulso a los demonios por medio de Beelzeb\u00fa, \u00bflos seguidores de ustedes por medio de qui\u00e9n los expulsan? Por eso ellos mismos los juzgar\u00e1n a ustedes. <b>12:28<\/b>   En cambio, si expulso a los demonios por medio del Esp\u00edritu de Dios, eso significa que el reino de Dios ha llegado a ustedes.<b>12:29<\/b>   \u00bb\u00bfO c\u00f3mo puede entrar alguien en la casa de un hombre fuerte y arrebatarle sus bienes, a menos que primero lo ate? S\u00f3lo entonces podr\u00e1 robar su casa.<b>12:30<\/b>   \u00bbEl que no est\u00e1 de mi parte, est\u00e1 contra m\u00ed; y el que conmigo no recoge, esparce. <b>12:31<\/b>   Por eso les digo que a todos se les podr\u00e1 perdonar todo pecado y toda *blasfemia, pero la blasfemia contra el Esp\u00edritu no se le perdonar\u00e1 a nadie. <b>12:32<\/b>   A cualquiera que pronuncie alguna palabra contra el Hijo del hombre se le perdonar\u00e1, pero el que hable contra el Esp\u00edritu Santo no tendr\u00e1 perd\u00f3n ni en este mundo ni en el venidero.<b>12:33<\/b>   \u00bbSi tienen un buen \u00e1rbol, su fruto es bueno; si tienen un mal \u00e1rbol, su fruto es malo. Al \u00e1rbol se le reconoce por su fruto. <b>12:34<\/b>   Camada de v\u00edboras, \u00bfc\u00f3mo pueden ustedes que son malos decir algo bueno? De la abundancia del coraz\u00f3n habla la boca. <b>12:35<\/b>   El que es bueno, de la bondad que atesora en el coraz\u00f3n saca el bien, pero el que es malo, de su maldad saca el mal. <b>12:36<\/b>   Pero yo les digo que en el d\u00eda del juicio todos tendr\u00e1n que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayan pronunciado. <b>12:37<\/b>   Porque por tus palabras se te absolver\u00e1, y por tus palabras se te condenar\u00e1.\u00bb                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El pasaje de hoy se nos presenta con esta escena: \u00abEntonces le llevaron un endemoniado, ciego y mudo; y lo san\u00f3, de tal manera que el ciego y mudo ve\u00eda y hablaba. Toda la gente estaba at\u00f3nita y dec\u00eda: \u00ab\u00bfSer\u00e1 este aquel Hijo de David?\u00bb Pero los fariseos, al o\u00edrlo, dec\u00edan: \u00abEste no echa fuera los demonios sino por Beelzeb\u00fa, pr\u00edncipe de los demonios.Las cosas rara vez son como creemos que son y la Palabra est\u00e1 repleta de ilustraciones al respecto. No se nos provee de ning\u00fan detalle acerca de esta extraordinaria sanidad, pero vale la pena detenerse a meditar en ella por un momento. La multitud le trajo una persona endemoniada, que estaba ciego y mudo. Imagine el terrible cuadro que presentaba esta persona. No hablaba ni ve\u00eda, mas daba evidencias de las m\u00e1s extraordinarias manifestaciones diab\u00f3licas. \u00a1Qu\u00e9 cuadro tan pat\u00e9tico! El evangelio solamente nos dice que Jes\u00fas intervino para sanarlo, produciendo en la persona una dram\u00e1tica transformaci\u00f3n. La gente no sal\u00eda del asombro, aunque hab\u00edan sido testigos de un sin fin de se\u00f1ales, milagros y prodigios. At\u00f3nitos, algunos comenzaron a preguntar si no era este el Mes\u00edas que tanto tiempo hab\u00eda esperado Israel. Las obras que ve\u00edan hablaban de una extraordinaria investidura de poder sobre su vida. Los fariseos vieron la misma manifestaci\u00f3n de poder. No obstante, su perspectiva no les permit\u00eda aceptar, bajo ning\u00fan concepto, que esto fuera un mover de Dios. Ellos eran, despu\u00e9s de todo, los expertos en explicar y definir c\u00f3mo se manifestaba la genuina espiritualidad. Jes\u00fas definitivamente no encuadraba dentro de estos par\u00e1metros. La escena nos muestra que la diferencia no est\u00e1 en las circunstancias, sino en los ojos que las contemplan. Ambos grupos vieron el mismo suceso, pero arribaron a conclusiones diametralmente opuestas. Esto debe ser, para nosotros, una seria advertencia. Nuestra actitud tiene un peso decisivo a la hora de analizar el mundo a nuestro alrededor. Para quienes ya decidieron en sus corazones que nada bueno puede darse en determinada situaci\u00f3n, simplemente queda proveer la explicaci\u00f3n necesaria para justificar la postura. Cuanto m\u00e1s sencillo resulta la vida cuando partimos de la base de que nuestra perspectiva est\u00e1 seriamente distorsionada por nuestro entorno. No vemos las cosas como son, sino como queremos verlas. Es bueno estar mu\u00f1ido de una desconfianza \u00absanta\u00bb de toda conclusi\u00f3n categ\u00f3rica que podamos efectuar. Las cosas rara vez son como creemos que son y la Palabra est\u00e1 repleta de ilustraciones al respecto. Cristo utiliza la acusaci\u00f3n como trampol\u00edn para proveer una importante ense\u00f1anza. Lea los vers\u00edculos 25 al 27.\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y\u00a0editado por Desarrollo Cristiano para www.DesarrolloCristiano.com. \u00a9 Copyright 2010, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Nuestra actitud y forma de actuar tiene un peso decisivo a la hora de analizar el mundo a nuestro alrededor. Vers\u00edculo: Mateo 12:22-37 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 12:22 Un d\u00eda le llevaron un endemoniado que estaba ciego y mudo, y Jes\u00fas lo san\u00f3, de modo que pudo ver y hablar. 12:23 Toda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/nuestra-perspectiva\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNuestra perspectiva\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23394","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23394"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23394\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}