{"id":23398,"date":"2016-04-05T14:24:21","date_gmt":"2016-04-05T19:24:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-tal-palo\/"},"modified":"2016-04-05T14:24:21","modified_gmt":"2016-04-05T19:24:21","slug":"de-tal-palo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-tal-palo\/","title":{"rendered":"De tal palo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Nuestros propios actos nos dan valiosas pistas acerca de la clase de personas que somos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 12:22-37                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>12:22<\/b>   Un d\u00eda le llevaron un endemoniado que estaba ciego y mudo, y Jes\u00fas lo san\u00f3, de modo que pudo ver y hablar. <b>12:23<\/b>   Toda la gente se qued\u00f3 asombrada y dec\u00eda: \u00ab\u00bfNo ser\u00e1 \u00e9ste el Hijo de David?\u00bb<b>12:24<\/b>   Pero al o\u00edrlo los fariseos, dijeron: \u00ab\u00c9ste no expulsa a los demonios sino por medio de *Beelzeb\u00fa, pr\u00edncipe de los demonios.\u00bb<b>12:25<\/b>   Jes\u00fas conoc\u00eda sus pensamientos, y les dijo: \u00abTodo reino dividido contra s\u00ed mismo quedar\u00e1 asolado, y toda ciudad o familia dividida contra s\u00ed misma no se mantendr\u00e1 en pie. <b>12:26<\/b>   Si Satan\u00e1s expulsa a Satan\u00e1s, est\u00e1 dividido contra s\u00ed mismo. \u00bfC\u00f3mo puede, entonces, mantenerse en pie su reino? <b>12:27<\/b>   Ahora bien, si yo expulso a los demonios por medio de Beelzeb\u00fa, \u00bflos seguidores de ustedes por medio de qui\u00e9n los expulsan? Por eso ellos mismos los juzgar\u00e1n a ustedes. <b>12:28<\/b>   En cambio, si expulso a los demonios por medio del Esp\u00edritu de Dios, eso significa que el reino de Dios ha llegado a ustedes.<b>12:29<\/b>   \u00bb\u00bfO c\u00f3mo puede entrar alguien en la casa de un hombre fuerte y arrebatarle sus bienes, a menos que primero lo ate? S\u00f3lo entonces podr\u00e1 robar su casa.<b>12:30<\/b>   \u00bbEl que no est\u00e1 de mi parte, est\u00e1 contra m\u00ed; y el que conmigo no recoge, esparce. <b>12:31<\/b>   Por eso les digo que a todos se les podr\u00e1 perdonar todo pecado y toda *blasfemia, pero la blasfemia contra el Esp\u00edritu no se le perdonar\u00e1 a nadie. <b>12:32<\/b>   A cualquiera que pronuncie alguna palabra contra el Hijo del hombre se le perdonar\u00e1, pero el que hable contra el Esp\u00edritu Santo no tendr\u00e1 perd\u00f3n ni en este mundo ni en el venidero.<b>12:33<\/b>   \u00bbSi tienen un buen \u00e1rbol, su fruto es bueno; si tienen un mal \u00e1rbol, su fruto es malo. Al \u00e1rbol se le reconoce por su fruto. <b>12:34<\/b>   Camada de v\u00edboras, \u00bfc\u00f3mo pueden ustedes que son malos decir algo bueno? De la abundancia del coraz\u00f3n habla la boca. <b>12:35<\/b>   El que es bueno, de la bondad que atesora en el coraz\u00f3n saca el bien, pero el que es malo, de su maldad saca el mal. <b>12:36<\/b>   Pero yo les digo que en el d\u00eda del juicio todos tendr\u00e1n que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayan pronunciado. <b>12:37<\/b>   Porque por tus palabras se te absolver\u00e1, y por tus palabras se te condenar\u00e1.\u00bb                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    En la reflexi\u00f3n de ayer ve\u00edamos c\u00f3mo Jes\u00fas declaraba que solamente existen dos clases de personas en el reino de los cielos: los que est\u00e1n identificados con \u00e9l, y los que est\u00e1n en contra de \u00e9l. No dej\u00f3 abierta la posibilidad a una tercer posici\u00f3n de neutralidad, ocupada por aquellas personas que no apoyan ni tampoco se oponen a Cristo. Para ayudarnos a entender estas dos alternativas, Jes\u00fas agrega una observaci\u00f3n adicional a la declaraci\u00f3n realizada: \u00abSi el \u00e1rbol es bueno, su fruto es bueno; si el \u00e1rbol es malo, su fruto es malo, porque por el fruto se conoce el \u00e1rbol\u00bb (Mt 12.33). Un \u00e1rbol se conoce por su fruto. Aunque la observaci\u00f3n es sencilla, tiene una importancia fundamental. La evidencia irrefutable de la clase de planta que tenemos delante de nosotros se encuentra en la clase de fruto que produce. Podemos irnos en interminables debates acerca de la especie de \u00e1rbol que estamos observando. Puede, incluso, tener el aspecto de muchas variedades similares. La dudas se disipar\u00e1n en el momento que aparece el fruto; en ese momento quedar\u00e1 absolutamente claro cual es la identidad de la planta. Del mismo modo ocurre en la vida de las personas. Podemos efectuar interminables an\u00e1lisis sobre elementos intangibles que son dif\u00edciles de definir. Lo m\u00e1s probable es que no lleguemos a ning\u00fan tipo de acuerdo. Los frutos, sin embargo, hablan claro.&#160; Mucho antes de que el fruto sea visible, ya est\u00e1 destinada a producir ese fruto porque su esencia as\u00ed lo ha determinado. Este argumento es el que utiliza Santiago en su carta. Con su caracter\u00edstico estilo pregunta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si ten\u00e9is celos amargos y contenci\u00f3n en vuestro coraz\u00f3n, no os jact\u00e9is, ni mint\u00e1is contra la verdad; porque esta sabidur\u00eda no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diab\u00f3lica\u00bb (Stg 3.13-15). Debemos tomar nota, por otro lado, de que un \u00e1rbol no puede producir otro fruto que el que corresponde a su especie. Una planta de mandarinas no puede producir manzanas. Una planta de bananas no puede producir zanahorias. Es decir, la planta no puede contradecir la composici\u00f3n gen\u00e9tica con la que ha sido creada. Mucho antes de que el fruto sea visible, ya est\u00e1 destinada a producir ese fruto porque su esencia as\u00ed lo ha determinado. Del mismo modo, la persona que produce malos frutos no lo hace porque algo fall\u00f3 en el \u00abmecanismo de producci\u00f3n\u00bb. Sus frutos no son m\u00e1s que la manifestaci\u00f3n visible de una realidad interna. No producir\u00e1 otra clase de fruto al menos que esa realidad interna sea transformada. En este sentido, nuestros propios actos nos dan valiosas pistas acerca de la clase de personas que somos. Muchas veces excusamos nuestro comportamiento diciendo: \u00aben realidad yo no soy as\u00ed\u00bb. Frente a la afirmaci\u00f3n de Cristo nos damos cuenta de lo absurdo de esto, pues no es posible que \u00abpor accidente\u00bb un \u00e1rbol haya producido un fruto diferente al que debe producir. Nuestras obras revelan aquellas partes de nuestro ser interior que a\u00fan no han sido transformadas por la gracia de Dios.\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9Copyright 2010, DesarrolloCristiano.com. Todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Nuestros propios actos nos dan valiosas pistas acerca de la clase de personas que somos. Vers\u00edculo: Mateo 12:22-37 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 12:22 Un d\u00eda le llevaron un endemoniado que estaba ciego y mudo, y Jes\u00fas lo san\u00f3, de modo que pudo ver y hablar. 12:23 Toda la gente se qued\u00f3 asombrada &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-tal-palo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDe tal palo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23398","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23398","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23398"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23398\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}