{"id":23404,"date":"2016-04-05T14:24:40","date_gmt":"2016-04-05T19:24:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/grano-de-mostaza\/"},"modified":"2016-04-05T14:24:40","modified_gmt":"2016-04-05T19:24:40","slug":"grano-de-mostaza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/grano-de-mostaza\/","title":{"rendered":"Grano de mostaza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Las propuestas de Dios siempre tienen su inicio en situaciones fr\u00e1giles que no dan el m\u00e1s m\u00ednimo indicio de lo que ocurrir\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 13                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    Otra par\u00e1bola les refiri\u00f3, diciendo: \u00abEl reino de los cielos es semejante al grano de mostaza que un hombre tom\u00f3 y sembr\u00f3 en su campo. Esta es, a la verdad, la m\u00e1s peque\u00f1a de todas las semillas, pero cuando ha crecido es la mayor de las hortalizas y se hace \u00e1rbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas\u00bb (Mt 13.32). Todas estas par\u00e1bolas comienzan con la misma frase: \u00abel reino de los cielos es semejante a\u0085\u00bb En cada una de ellas Cristo quiso ilustrar una verdad diferente, referida al reino que se inaugur\u00f3 cuando \u00e9l descendi\u00f3 a morar entre los hombres. La par\u00e1bola del grano de mostaza ilustra el crecimiento de la obra de Dios, la cual comienza con algo tan peque\u00f1o e insignificante que pr\u00e1cticamente no es visible. M\u00e1s lentamente la semilla comienza a crecer, y de ese diminuto origen se forma el \u00e1rbol que llega a ser un gigante entre los \u00e1rboles.Una persona fr\u00e1gil, titubeante y con poca \u00abaptitud\u00bb puede llegar a ser el origen de algo extraordinario en el reino de Dios. De hecho, la par\u00e1bola describe el crecimiento de la iglesia. La obra comenz\u00f3 con un insignificante grupo de hombres en un peque\u00f1o pa\u00eds perdido en la inmensidad del imperio Romano. El nacimiento de su precursor ocurri\u00f3 en un sucio y humilde establo, desapercibido por las grandes figuras de aquella \u00e9poca. Form\u00f3 a doce hombres que mostraban pocas aptitudes para la tarea que les estaba encomendando. Mas antes de partir les mand\u00f3 que vayan a \u00abtodas las naciones\u00bb, y que lleguen \u00abhasta lo \u00faltimo de la tierra\u00bb. De esta manera se\u00f1al\u00f3 que eventualmente llegar\u00eda a existir aquel enorme \u00e1rbol que le dar\u00eda refugio a las aves del cielo. Notamos en esta par\u00e1bola que guarda el mismo principio que todos los proyectos de Dios. Cada uno comienza de manera poco prometedora, con una persona a quien se le ha encomendado una visi\u00f3n. A un anciano en Ur le dice que lo convertir\u00e1 en una gran naci\u00f3n. A un pastor de ovejas en Madi\u00e1n lo llama a sacar a un inmenso pueblo de la esclavitud. A un labrador en Israel lo llama a liberar al pueblo del yugo de los Madianitas. A un ignorado pastor de ovejas lo nombra el futuro rey de Israel. Es decir, las propuestas de Dios siempre tienen su inicio en situaciones fr\u00e1giles que no dan el m\u00e1s m\u00ednimo indicio de lo que ocurrir\u00e1 en el futuro. La clave est\u00e1 en creer la propuesta de Dios, no en evaluar su factibilidad. Muchos de estos hombres respondieron con temor al escuchar lo que el Se\u00f1or se propon\u00eda hacer. Mas \u00e9l siempre les dijo: \u00abNo temas, yo estoy contigo.\u00bb De esta manera les indicaba que lo imposible se tornar\u00eda posible, gracias a la intervenci\u00f3n divina en el proyecto. Una persona fr\u00e1gil, titubeante y con poca \u00abaptitud\u00bb puede llegar a ser el origen de algo extraordinario en el reino de Dios, si se atreve a creer las alocadas propuestas del Alt\u00edsimo. \u00a1Qu\u00e9 privilegio es que \u00e9l nos incluya en las cosas que bien podr\u00eda lograr sin nuestra participaci\u00f3n!\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9Copyright 2010, DesarrolloCristiano.com. Todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Las propuestas de Dios siempre tienen su inicio en situaciones fr\u00e1giles que no dan el m\u00e1s m\u00ednimo indicio de lo que ocurrir\u00e1. Vers\u00edculo: Mateo 13 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo Leer todo el capitulo Otra par\u00e1bola les refiri\u00f3, diciendo: \u00abEl reino de los cielos es semejante al grano de mostaza que un hombre &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/grano-de-mostaza\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abGrano de mostaza\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23404","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23404","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23404"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23404\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23404"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23404"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23404"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}