{"id":23409,"date":"2016-04-05T14:24:53","date_gmt":"2016-04-05T19:24:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/fe\/"},"modified":"2016-04-05T14:24:53","modified_gmt":"2016-04-05T19:24:53","slug":"fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/fe\/","title":{"rendered":"Fe"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La fe B\u00edblica se fundamenta sobre algo mucho m\u00e1s s\u00f3lido y confiable que esto, la Palabra eterna del Dios todopoderoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Lucas 7:1-10                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>7:1<\/b>   Cuando termin\u00f3 de hablar al pueblo, Jes\u00fas entr\u00f3 en Caperna\u00fam. <b>7:2<\/b>   Hab\u00eda all\u00ed un centuri\u00f3n, cuyo *siervo, a quien \u00e9l estimaba mucho, estaba enfermo, a punto de morir. <b>7:3<\/b>   Como oy\u00f3 hablar de Jes\u00fas, el centuri\u00f3n mand\u00f3 a unos dirigentes de los jud\u00edos a pedirle que fuera a sanar a su siervo. <b>7:4<\/b>   Cuando llegaron ante Jes\u00fas, le rogaron con insistencia: __Este hombre merece que le concedas lo que te pide: <b>7:5<\/b>   aprecia tanto a nuestra naci\u00f3n, que nos ha construido una sinagoga.<b>7:6<\/b>   As\u00ed que Jes\u00fas fue con ellos. No estaba lejos de la casa cuando el centuri\u00f3n mand\u00f3 unos amigos a decirle: __Se\u00f1or, no te tomes tanta molestia, pues no merezco que entres bajo mi techo. <b>7:7<\/b>   Por eso ni siquiera me atrev\u00ed a presentarme ante ti. Pero con una sola palabra que digas, quedar\u00e1 sano mi siervo. <b>7:8<\/b>   Yo mismo obedezco \u00f3rdenes superiores y, adem\u00e1s, tengo soldados bajo mi autoridad. Le digo a uno: \u001c Ve\u001d , y va, y al otro: \u001c Ven\u001d , y viene. Le digo a mi siervo: \u001c Haz esto\u001d , y lo hace.<b>7:9<\/b>   Al o\u00edrlo, Jes\u00fas se asombr\u00f3 de \u00e9l y, volvi\u00e9ndose a la multitud que lo segu\u00eda, coment\u00f3: __Les digo que ni siquiera en Israel he encontrado una fe tan grande.<b>7:10<\/b>   Al regresar a casa, los enviados encontraron sano al siervo.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\"> Los enviados del centuri\u00f3n comunicaron a Jes\u00fas el mensaje que les hab\u00eda sido confiado, un mensaje que dej\u00f3 at\u00f3nito al Cristo. Dirigi\u00e9ndose a la multitud, exclam\u00f3: \u00abOs digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.\u00bb Esta es, por dem\u00e1s, una sorprendente declaraci\u00f3n. Este hombre ten\u00eda una perspectiva sobre la vida espiritual que merece nuestra atenci\u00f3n. Examinemos, por un momento, sus palabras. Explicando que era innecesario su presencia f\u00edsica en la casa del centuri\u00f3n, a\u00f1adi\u00f3: \u00abdi la palabra y mi siervo ser\u00e1 sanado, pues tambi\u00e9n yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis \u00f3rdenes, y digo a este: \u00abVe\u00bb, y va; y al otro: \u00abVen\u00bb, y viene; y a mi siervo: \u00abHaz esto\u00bb, y lo hace.\u00bb Con seguridad existe una dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda en las palabras de este romano de lo que nosotros podemos captar. No obstante, creo que podemos resaltar al menos dos elementos fundamentales relacionados con la fe. La fe reconoce que cuando Dios habla tiene autoridad absoluta para decir lo que dice. En primer lugar, este hombre entend\u00eda que la fe descansa sobre la palabra hablada. Para los que somos parte del pueblo de Dios, esta es una importante distinci\u00f3n. Demasiados cristianos creen que la fe es una especie de sentimiento de entusiasmo o pasi\u00f3n.Cuanto m\u00e1s positivo sea este sentimiento m\u00e1s probable se cree son las posibilidades de que se cumpla lo que el sentimiento anhela. Por esta raz\u00f3n somos animados, con frecuencia, a cantar con m\u00e1s fe o a orar con mucha fe. La fe que se tiene en mente es una especie de fervor santo que, supuestamente, impacta al mundo espiritual. La fe b\u00edblica se fundamenta sobre algo mucho m\u00e1s s\u00f3lido y confiable que esto, la Palabra eterna del Dios todopoderoso. Pablo claramente se\u00f1ala esto en Romanos: \u00abAs\u00ed que la fe es por el o\u00edr, y el o\u00edr, por la palabra de Dios.\u00bb (10.17). Fe, entonces, es algo que se nutre exclusivamente de las Palabras que han sido pronunciadas por la boca de Aquel que es soberano. Esto nos lleva a la segunda observaci\u00f3n sobre la fe. El centuri\u00f3n entend\u00eda que una parte esencial de la fe tiene que ver con la autoridad del que pronuncia las palabras que la sustentan. Esto es algo que, como parte de un sistema militar, entend\u00eda claramente. Ning\u00fan soldado en actividad osar\u00eda dudar de la autoridad de un oficial de rango superior. Todo el edificio militar descansa sobre el hecho de que el que da las \u00f3rdenes goza de una autoridad incuestionable a los ojos de los que las reciben. Del mismo modo, la fe reconoce que cuando Dios habla tiene autoridad absoluta para decir lo que dice. Sus hijos pueden creer sus Palabras, porque est\u00e1n respaldadas por su posici\u00f3n de soberano del Universo. Si no existe un reconocimiento de esta autoridad total y absoluta, no se puede ejercer fe. El centuri\u00f3n reconoc\u00eda la autoridad del Cristo y entend\u00eda, por ello, que no hac\u00eda falta que estuviera f\u00edsicamente presente para que ocurriera algo. Bastaba que simplemente pronunciara palabras al respecto. Y as\u00ed fue. Habl\u00f3, y \u00abal regresar a casa los que hab\u00edan sido enviados, hallaron sano al siervo que hab\u00eda estado enfermo\u00bb. \u00ab\u00a1Conc\u00e9denos, Se\u00f1or, vivir en esta dimensi\u00f3n de la fe! Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano para www.DesarrolloCristiano.com. Todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La fe B\u00edblica se fundamenta sobre algo mucho m\u00e1s s\u00f3lido y confiable que esto, la Palabra eterna del Dios todopoderoso. Vers\u00edculo: Lucas 7:1-10 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 7:1 Cuando termin\u00f3 de hablar al pueblo, Jes\u00fas entr\u00f3 en Caperna\u00fam. 7:2 Hab\u00eda all\u00ed un centuri\u00f3n, cuyo *siervo, a quien \u00e9l estimaba mucho, estaba enfermo, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/fe\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFe\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23409","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23409"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23409\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}