{"id":23423,"date":"2016-04-05T14:25:32","date_gmt":"2016-04-05T19:25:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vendra-un-profeta\/"},"modified":"2016-04-05T14:25:32","modified_gmt":"2016-04-05T19:25:32","slug":"vendra-un-profeta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vendra-un-profeta\/","title":{"rendered":"Vendr\u00e1 un profeta"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">No podemos cambiarle la vida a nadie, pues no poseemos la capacidad de transformar los corazones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Lucas 1:5-25                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>1:5<\/b>   En tiempos de Herodes, rey de Judea, hubo un sacerdote llamado Zacar\u00edas, miembro del grupo de Ab\u00edas. Su esposa Elisabet tambi\u00e9n era descendiente de Aar\u00f3n. <b>1:6<\/b>   Ambos eran rectos e intachables delante de Dios; obedec\u00edan todos los mandamientos y preceptos del Se\u00f1or. <b>1:7<\/b>   Pero no ten\u00edan hijos, porque Elisabet era est\u00e9ril; y los dos eran de edad avanzada.<b>1:8<\/b>   Un d\u00eda en que Zacar\u00edas, por haber llegado el turno de su grupo, oficiaba como sacerdote delante de Dios, <b>1:9<\/b>   le toc\u00f3 en suerte, seg\u00fan la costumbre del sacerdocio, entrar en el *santuario del Se\u00f1or para quemar incienso. <b>1:10<\/b>   Cuando lleg\u00f3 la hora de ofrecer el incienso, la multitud reunida afuera estaba orando. <b>1:11<\/b>   En esto un \u00e1ngel del Se\u00f1or se le apareci\u00f3 a Zacar\u00edas a la derecha del altar del incienso. <b>1:12<\/b>   Al verlo, Zacar\u00edas se asust\u00f3, y el temor se apoder\u00f3 de \u00e9l. <b>1:13<\/b>   El \u00e1ngel le dijo: __No tengas miedo, Zacar\u00edas, pues ha sido escuchada tu oraci\u00f3n. Tu esposa Elisabet te dar\u00e1 un hijo, y le pondr\u00e1s por nombre Juan. <b>1:14<\/b>   Tendr\u00e1s gozo y alegr\u00eda, y muchos se regocijar\u00e1n por su nacimiento, <b>1:15<\/b>   porque \u00e9l ser\u00e1 un gran hombre delante del Se\u00f1or. Jam\u00e1s tomar\u00e1 vino ni licor, y ser\u00e1 lleno del Esp\u00edritu Santo aun desde su nacimiento. <b>1:16<\/b>   Har\u00e1 que muchos israelitas se vuelvan al Se\u00f1or su Dios. <b>1:17<\/b>   \u00c9l ir\u00e1 primero, delante del Se\u00f1or, con el esp\u00edritu y el poder de El\u00edas, para reconciliar a los padres con los hijos y guiar a los desobedientes a la sabidur\u00eda de los justos. De este modo preparar\u00e1 un pueblo bien dispuesto para recibir al Se\u00f1or.<b>1:18<\/b>   \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 estar seguro de esto? \u0014 pregunt\u00f3 Zacar\u00edas al \u00e1ngel\u0014 . Ya soy anciano y mi esposa tambi\u00e9n es de edad avanzada.<b>1:19<\/b>   Yo soy Gabriel y estoy a las \u00f3rdenes de Dios \u0014 le contest\u00f3 el \u00e1ngel\u0014 . He sido enviado para hablar contigo y darte estas buenas *noticias. <b>1:20<\/b>   Pero como no cre\u00edste en mis palabras, las cuales se cumplir\u00e1n a su debido tiempo, te vas a quedar mudo. No podr\u00e1s hablar hasta el d\u00eda en que todo esto suceda.<b>1:21<\/b>   Mientras tanto, el pueblo estaba esperando a Zacar\u00edas y les extra\u00f1aba que se demorara tanto en el santuario. <b>1:22<\/b>   Cuando por fin sali\u00f3, no pod\u00eda hablarles, as\u00ed que se dieron cuenta de que all\u00ed hab\u00eda tenido una visi\u00f3n. Se pod\u00eda comunicar s\u00f3lo por se\u00f1as, pues segu\u00eda mudo.<b>1:23<\/b>   Cuando terminaron los d\u00edas de su servicio, regres\u00f3 a su casa. <b>1:24<\/b>   Poco despu\u00e9s, su esposa Elisabet qued\u00f3 encinta y se mantuvo recluida por cinco meses. <b>1:25<\/b>   \u00abEsto \u0014 dec\u00eda ella\u0014  es obra del Se\u00f1or, que ahora ha mostrado su bondad al quitarme la verg\u00bbuenza que yo ten\u00eda ante los dem\u00e1s.\u00bb                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">Frente a la reacci\u00f3n de Zacar\u00edas, el \u00e1ngel inmediatamente lo exhorta: \u00abno temas\u00bb. Esta frase se usa al menos cincuenta y ocho veces en las Escrituras, la gran mayor\u00eda de ellas en el contexto de una manifestaci\u00f3n o una palabra de lo Alto. El hecho de que cada vez que el Se\u00f1or habla o se revela necesita calmar los temores de su espectador expone cu\u00e1n profundamente alejados estamos de su coraz\u00f3n. Quien teme a otra persona es porque cree que de alguna manera lo da\u00f1ar\u00e1 o que la relaci\u00f3n con ella lo perjudicar\u00e1 de alguna manera. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">Antes de que el Se\u00f1or pueda siquiera orientar nuestras vidas, entonces, debe encontrar la forma de calmar nuestras ansiedades. Si no entendemos que \u00e9l busca solamente lo mejor para nosotros, siempre que escuchemos sus palabras lo haremos con una cuota de desconfianza. Seguramente por esta raz\u00f3n \u00e9l anim\u00f3 el coraz\u00f3n de Josu\u00e9 al exhortarlo:\u00ab\u00a1S\u00e9 fuerte y valiente! No temas ni te acobardes, porque el SE\u00d1OR tu Dios estar\u00e1 contigo dondequiera que vayas\u00bb (Josu\u00e9 1.9). Se necesita coraje para conseguir sobreponerse a los constantes cuestionamientos y \u00abperos\u00bb que se instalan en nuestro coraz\u00f3n. <\/p>\n<p>Qu\u00e9 precioso, sin embargo, que Aquel que verdaderamente entiende de grandezas \u00a1pueda declararnos grandes! <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">Las noticias que le trae el \u00e1ngel son muy buenas. Zacar\u00edas y Elizabeth, de edad avanzada, nunca hab\u00edan podido concebir un hijo. Ahora el \u00e1ngel le anuncia que les ser\u00e1 dado un hijo que no solamente alegrar\u00e1 su coraz\u00f3n, sino el de toda una multitud de personas. Una clara indicaci\u00f3n de que a este ni\u00f1o lo espera una importante asignaci\u00f3n en los prop\u00f3sitos de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el llamado del peque\u00f1o? En primer lugar, el \u00e1ngel declara que el ni\u00f1o ser\u00e1 \u00abgrande\u00bb delante del Se\u00f1or. No existe grandeza mayor que esta, aunque como hombres muchas veces nos afanamos por las peque\u00f1eces que entre nosotros se consideran grandes. Qu\u00e9 precioso, sin embargo, que Aquel que verdaderamente entiende de grandezas \u00a1pueda declararnos grandes! A modo de explicaci\u00f3n el \u00e1ngel indica que, aun desde el vientre, este peque\u00f1o ser\u00e1 lleno del Esp\u00edritu. De esta manera, se introduce en el relato una de las figuras clave para la era que comienza: la tercera persona de la trinidad, el ayudador, el que acompa\u00f1ar\u00e1 personalmente a cada uno de los que el Padre integra a la gran familia de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">La funci\u00f3n de este var\u00f3n ser\u00e1 preparar el camino para el prometido. Es una tarea similar a la de los funcionarios que iban delante de un rey para preparar los detalles necesarios para su llegada a una ciudad o un pueblo. El hijo de Zacar\u00edas es llamado \u00abha preparar delante del Se\u00f1or un pueblo bien dispuesto\u00bb. \u00c9l no es la persona que cambiar\u00e1 el coraz\u00f3n del pueblo, sino que trabajar\u00e1 para que est\u00e9n listas para que el Se\u00f1or los ministre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">El trabajo que le han asignado a Juan deja en claro la funci\u00f3n que cada uno de nosotros podemos realizar como colaboradores en los proyectos eternos. No podemos cambiarle la vida a nadie, pues no poseemos la capacidad de transformar los corazones. No obstante, podemos ayudar a que las personas se ubiquen en el lugar donde Dios puede ministrarlas, y esto no es \u00a1poca cosa!<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9Copyright 2010, DesarrolloCristiano.com<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw No podemos cambiarle la vida a nadie, pues no poseemos la capacidad de transformar los corazones. Vers\u00edculo: Lucas 1:5-25 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 1:5 En tiempos de Herodes, rey de Judea, hubo un sacerdote llamado Zacar\u00edas, miembro del grupo de Ab\u00edas. 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