{"id":23426,"date":"2016-04-05T14:25:41","date_gmt":"2016-04-05T19:25:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/repercusiones\/"},"modified":"2016-04-05T14:25:41","modified_gmt":"2016-04-05T19:25:41","slug":"repercusiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/repercusiones\/","title":{"rendered":"Repercusiones"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Lo que vivimos en el plano privado de nuestras vidas incide en nuestras relaciones en el \u00e1mbito p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Lucas 1:5-25                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>1:5<\/b>   En tiempos de Herodes, rey de Judea, hubo un sacerdote llamado Zacar\u00edas, miembro del grupo de Ab\u00edas. Su esposa Elisabet tambi\u00e9n era descendiente de Aar\u00f3n. <b>1:6<\/b>   Ambos eran rectos e intachables delante de Dios; obedec\u00edan todos los mandamientos y preceptos del Se\u00f1or. <b>1:7<\/b>   Pero no ten\u00edan hijos, porque Elisabet era est\u00e9ril; y los dos eran de edad avanzada.<b>1:8<\/b>   Un d\u00eda en que Zacar\u00edas, por haber llegado el turno de su grupo, oficiaba como sacerdote delante de Dios, <b>1:9<\/b>   le toc\u00f3 en suerte, seg\u00fan la costumbre del sacerdocio, entrar en el *santuario del Se\u00f1or para quemar incienso. <b>1:10<\/b>   Cuando lleg\u00f3 la hora de ofrecer el incienso, la multitud reunida afuera estaba orando. <b>1:11<\/b>   En esto un \u00e1ngel del Se\u00f1or se le apareci\u00f3 a Zacar\u00edas a la derecha del altar del incienso. <b>1:12<\/b>   Al verlo, Zacar\u00edas se asust\u00f3, y el temor se apoder\u00f3 de \u00e9l. <b>1:13<\/b>   El \u00e1ngel le dijo: __No tengas miedo, Zacar\u00edas, pues ha sido escuchada tu oraci\u00f3n. Tu esposa Elisabet te dar\u00e1 un hijo, y le pondr\u00e1s por nombre Juan. <b>1:14<\/b>   Tendr\u00e1s gozo y alegr\u00eda, y muchos se regocijar\u00e1n por su nacimiento, <b>1:15<\/b>   porque \u00e9l ser\u00e1 un gran hombre delante del Se\u00f1or. Jam\u00e1s tomar\u00e1 vino ni licor, y ser\u00e1 lleno del Esp\u00edritu Santo aun desde su nacimiento. <b>1:16<\/b>   Har\u00e1 que muchos israelitas se vuelvan al Se\u00f1or su Dios. <b>1:17<\/b>   \u00c9l ir\u00e1 primero, delante del Se\u00f1or, con el esp\u00edritu y el poder de El\u00edas, para reconciliar a los padres con los hijos y guiar a los desobedientes a la sabidur\u00eda de los justos. De este modo preparar\u00e1 un pueblo bien dispuesto para recibir al Se\u00f1or.<b>1:18<\/b>   \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 estar seguro de esto? \u0014 pregunt\u00f3 Zacar\u00edas al \u00e1ngel\u0014 . Ya soy anciano y mi esposa tambi\u00e9n es de edad avanzada.<b>1:19<\/b>   Yo soy Gabriel y estoy a las \u00f3rdenes de Dios \u0014 le contest\u00f3 el \u00e1ngel\u0014 . He sido enviado para hablar contigo y darte estas buenas *noticias. <b>1:20<\/b>   Pero como no cre\u00edste en mis palabras, las cuales se cumplir\u00e1n a su debido tiempo, te vas a quedar mudo. No podr\u00e1s hablar hasta el d\u00eda en que todo esto suceda.<b>1:21<\/b>   Mientras tanto, el pueblo estaba esperando a Zacar\u00edas y les extra\u00f1aba que se demorara tanto en el santuario. <b>1:22<\/b>   Cuando por fin sali\u00f3, no pod\u00eda hablarles, as\u00ed que se dieron cuenta de que all\u00ed hab\u00eda tenido una visi\u00f3n. Se pod\u00eda comunicar s\u00f3lo por se\u00f1as, pues segu\u00eda mudo.<b>1:23<\/b>   Cuando terminaron los d\u00edas de su servicio, regres\u00f3 a su casa. <b>1:24<\/b>   Poco despu\u00e9s, su esposa Elisabet qued\u00f3 encinta y se mantuvo recluida por cinco meses. <b>1:25<\/b>   \u00abEsto \u0014 dec\u00eda ella\u0014  es obra del Se\u00f1or, que ahora ha mostrado su bondad al quitarme la verg\u00bbuenza que yo ten\u00eda ante los dem\u00e1s.\u00bb                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">Mientras Zacar\u00edas permanec\u00eda dentro del templo el pueblo lo esperaba, y se extra\u00f1aba de su tardanza. \u00abPero cuando sali\u00f3, no pod\u00eda hablarles, y se dieron cuenta de que hab\u00eda visto una visi\u00f3n en el templo; y \u00e9l les hablaba por se\u00f1as, y permanec\u00eda mudo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">La convicci\u00f3n de que la fe es algo \u00abmuy personal\u00bb est\u00e1 fuertemente instalada en nuestro concepto de la vida espiritual. Hemos cedido frente a la idea de que cada uno posee la capacidad de construir en soledad su propia experiencia en Cristo. Nuestro d\u00e9bil compromiso con la Iglesia muchas veces revela cu\u00e1n poco valor le damos a los aportes de nuestros hermanos al proceso que Dios realiza en nuestra vida. <\/p>\n<p>\u00bfAcaso no son los hijos los mejores ejemplos de la fe, o falta de fe, de sus padres? <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">La experiencia de Zacar\u00edas muestra que nuestras vivencias en lo secreto indefectiblemente afectan la vida de aquellos con los que nos encontramos en el \u00e1mbito de la vida p\u00fablica, aun cuando no seamos conscientes de ello. Nuestra vida est\u00e1 forzosamente ligada a la vida de otros que comparten con nosotros nuestra existencia. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">El ap\u00f3stol Pablo escogi\u00f3 la analog\u00eda del cuerpo humano para explicar este misterio, ilustrando c\u00f3mo la vida de un miembro afecta la de los otros: \u00abY si un miembro sufre, todos los miembros sufren con \u00e9l; y si un miembro es honrado, todos los miembros se regocijan con \u00e9l\u00bb (1 Corintios 12.26). La imagen es perfecta para entender nuestra relaci\u00f3n con otros. Si una persona pierde en un accidente su mano, todo el cuerpo sufrir\u00e1 las consecuencias, aun cuando la parte m\u00e1s fuerte de la crisis la sufra el brazo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">\u00bfAcaso no son los hijos los mejores ejemplos de la fe, o falta de fe, de sus padres? Aun cuando los padres han confiado la formaci\u00f3n espiritual de sus hijos a los maestros de la escuela dominical, la mayor influencia sobre la vida de ellos la ejercer\u00e1n aquellas vidas de las que son testigos en la intimidad del hogar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">La respuesta inapropiada de Zacar\u00edas ante la visita del \u00e1ngel signific\u00f3 que \u00e9l perdi\u00f3 parte de la aventura que Dios hab\u00eda preparado para \u00e9l. Es tentador pensar que el asunto termina aqu\u00ed, pero claramente la gente que lo esperaba afuera tambi\u00e9n result\u00f3 afectada por su experiencia. Cuando sali\u00f3 percibieron que algo hab\u00eda ocurrido, pero no tuvieron acceso a los detalles, pues Zacar\u00edas no&#160; estaba habilitado para compartir con ellos lo vivido. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">Imagine, por un instante, que Zacar\u00edas hubiera reaccionado con fe al anuncio. \u00bfQu\u00e9 hubiera ocurrido al salir del templo? \u00bfAcaso no hubiera gritado a los cuatro vientos que iba a ser pap\u00e1, que Dios mismo se lo hab\u00eda anunciado? El pueblo hubiera entrado en pleno en el gozo de \u00e9l. En lugar de esto, volvieron a sus casas perplejos, con la sensaci\u00f3n de haberse perdido algo importante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" style=\"text-align: left;\">Lo que vivimos en el plano privado de nuestras vidas incide en nuestras relaciones en el \u00e1mbito p\u00fablico. Cuando desatendemos este aspecto de nuestras vidas, no sufrimos solamente nosotros. Todo el cuerpo de Cristo se ve empobrecido.  <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9Copyright 2010, DesarrolloCristiano.com<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Lo que vivimos en el plano privado de nuestras vidas incide en nuestras relaciones en el \u00e1mbito p\u00fablico. Vers\u00edculo: Lucas 1:5-25 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 1:5 En tiempos de Herodes, rey de Judea, hubo un sacerdote llamado Zacar\u00edas, miembro del grupo de Ab\u00edas. Su esposa Elisabet tambi\u00e9n era descendiente de Aar\u00f3n. 1:6 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/repercusiones\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRepercusiones\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23426","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23426"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23426\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}