{"id":23440,"date":"2016-04-05T14:26:38","date_gmt":"2016-04-05T19:26:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/yugo-liviano\/"},"modified":"2016-04-05T14:26:38","modified_gmt":"2016-04-05T19:26:38","slug":"yugo-liviano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/yugo-liviano\/","title":{"rendered":"Yugo liviano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Caminando con \u00e9l alcanzaremos el mismo estado de fortaleza que \u00e9l posee, una fuerza que descansa, ins\u00f3litamente, sobre una actitud de mansedumbre y humildad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 11:23-30                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>11:23<\/b>   Y t\u00fa, Caperna\u00fam, \u00bfacaso ser\u00e1s levantada hasta el cielo? No, sino que descender\u00e1s hasta el *abismo. Si los milagros que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sodoma, \u00e9sta habr\u00eda permanecido hasta el d\u00eda de hoy. <b>11:24<\/b>   Pero te digo que en el d\u00eda del juicio ser\u00e1 m\u00e1s tolerable el castigo para Sodoma que para ti.\u00bb <b>11:25<\/b>   En aquel tiempo Jes\u00fas dijo: \u00abTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque habiendo escondido estas cosas de los sabios e instruidos, se las has revelado a los que son como ni\u00f1os. <b>11:26<\/b>   S\u00ed, Padre, porque esa fue tu buena voluntad.<b>11:27<\/b>   \u00bbMi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo.<b>11:28<\/b>   \u00bbVengan a m\u00ed todos ustedes que est\u00e1n cansados y agobiados, y yo les dar\u00e9 descanso. <b>11:29<\/b>   Carguen con mi yugo y aprendan de m\u00ed, pues yo soy apacible y humilde de coraz\u00f3n, y encontrar\u00e1n descanso para su alma. <b>11:30<\/b>   Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana.\u00bb                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    Ayer reflexion\u00e1bamos sobre la analog\u00eda que utiliz\u00f3 Jes\u00fas para describir el proceso por el cual logramos la mansedumbre y la humildad. En esta analog\u00eda \u00e9l nos invita a tomar sobre nosotros su yugo, el pesado madero que un\u00eda a dos bueyes para que juntos realicen una tarea. Algunos de los que lo escuchaban podr\u00edan haber pensado que esta propuesta, despu\u00e9s de todo, no ten\u00eda ning\u00fan atractivo. No consist\u00eda en otra acci\u00f3n que cambiar una carga insoportable por otra de las mismas caracter\u00edsticas, salir de una situaci\u00f3n de opresi\u00f3n solamente para sumergirse en una similar. El Se\u00f1or, no obstante, nos sorprende, con la siguiente declaraci\u00f3n: \u00ab\u0085porque mi yugo es f\u00e1cil y ligera mi carga\u00bb (Mt 11.30).Cuando estamos \u00abmetidos en muchas tareas\u00bb, es imposible que nos sintamos livianos Nuestra sorpresa se debe a que la vida de Jes\u00fas no tiene, a nuestros ojos, aspecto de f\u00e1cil ni ligera. Lo vemos incesantemente acosado por las multitudes. La presencia de personas necesitadas es permanente. Donde quiera que \u00e9l se presenta, ellos r\u00e1pidamente aparecen. Vive obrando el bien y, no obstante, los cuestionamientos de los religiosos de la \u00e9poca no cesan. Le dedica lo mejor de su tiempo y esfuerzo a los Doce y, sin embargo, lo decepcionan una y otra vez. El ritmo del ministerio es agotador; Marcos comenta que en ciertos momentos Jes\u00fas no encontraba ni siquiera tiempo para comer (Mr 3.20). Tampoco ten\u00eda d\u00f3nde recostar su cabeza. \u00bfC\u00f3mo pudo, entonces, afirmar que su yugo era f\u00e1cil y su carga ligera? La declaraci\u00f3n de Cristo nos lleva, una vez m\u00e1s, a un plano diferente del que ocupa nuestro tiempo y esfuerzo. Nosotros consideramos que la liviandad de una situaci\u00f3n la determinan las circunstancias en las que nos encontramos. Cuando estamos \u00abmetidos en muchas tareas\u00bb, es imposible que nos sintamos livianos. Al contrario, el exceso de actividades y responsabilidades es el factor que m\u00e1s contribuye al elevado grado de estr\u00e9s con el que libramos el combate de cada d\u00eda. Resulta obvio, pues, que la comodidad del yugo y la ligereza de la carga en la vida del Mes\u00edas no tienen que ver con su entorno. \u00bfD\u00f3nde radica su secreto? Lo hemos afirmado en varias oportunidades a lo largo de esta aventura de caminar con Jes\u00fas. El secreto radica en la fuerza del hombre interior. Jes\u00fas posee un esp\u00edritu enteramente centrado en los asuntos de Dios. El estado que produce esta cercan\u00eda al Padre le otorga una entereza y un sosiego que le permiten hacerle frente a las situaciones m\u00e1s adversas. De hecho, por medio de esta invitaci\u00f3n Cristo nos est\u00e1 proponiendo que entremos en la misma dimensi\u00f3n de vida que \u00e9l disfruta con el Padre. Para lograr esto, debemos estar dispuestos a tomar sobre nuestros \u00abhombros\u00bb el yugo que \u00e9l lleva. Caminando con \u00e9l alcanzaremos el mismo estado de fortaleza que \u00e9l posee, una fuerza que descansa, ins\u00f3litamente, sobre una actitud de mansedumbre y humildad. La invitaci\u00f3n ha sido extendida. Usted y yo hemos sido incluidos entre los invitados. No tenemos por qu\u00e9 seguir viviendo en el mismo estado de fatiga y cansancio de los que est\u00e1n a nuestro alrededor. Cristo pone delante de nosotros la opci\u00f3n de una vida liviana y tranquila. \u00a1No la dejemos pasar!\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92005-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Caminando con \u00e9l alcanzaremos el mismo estado de fortaleza que \u00e9l posee, una fuerza que descansa, ins\u00f3litamente, sobre una actitud de mansedumbre y humildad. Vers\u00edculo: Mateo 11:23-30 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 11:23 Y t\u00fa, Caperna\u00fam, \u00bfacaso ser\u00e1s levantada hasta el cielo? No, sino que descender\u00e1s hasta el *abismo. 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