{"id":23442,"date":"2016-04-05T14:26:44","date_gmt":"2016-04-05T19:26:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/peticiones-escuchadas\/"},"modified":"2016-04-05T14:26:44","modified_gmt":"2016-04-05T19:26:44","slug":"peticiones-escuchadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/peticiones-escuchadas\/","title":{"rendered":"Peticiones escuchadas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Mucho antes de que nosotros lleguemos con nuestras peticiones y nuestros deseos, \u00e9l ya est\u00e1 consciente de todas ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 11:23-30                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>11:23<\/b>   Y t\u00fa, Caperna\u00fam, \u00bfacaso ser\u00e1s levantada hasta el cielo? No, sino que descender\u00e1s hasta el *abismo. Si los milagros que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sodoma, \u00e9sta habr\u00eda permanecido hasta el d\u00eda de hoy. <b>11:24<\/b>   Pero te digo que en el d\u00eda del juicio ser\u00e1 m\u00e1s tolerable el castigo para Sodoma que para ti.\u00bb <b>11:25<\/b>   En aquel tiempo Jes\u00fas dijo: \u00abTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque habiendo escondido estas cosas de los sabios e instruidos, se las has revelado a los que son como ni\u00f1os. <b>11:26<\/b>   S\u00ed, Padre, porque esa fue tu buena voluntad.<b>11:27<\/b>   \u00bbMi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo.<b>11:28<\/b>   \u00bbVengan a m\u00ed todos ustedes que est\u00e1n cansados y agobiados, y yo les dar\u00e9 descanso. <b>11:29<\/b>   Carguen con mi yugo y aprendan de m\u00ed, pues yo soy apacible y humilde de coraz\u00f3n, y encontrar\u00e1n descanso para su alma. <b>11:30<\/b>   Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana.\u00bb                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    Este texto contiene una de las porciones mejor conocidas de la Palabra de Dios. En el contexto en que fue pronunciada esta invitaci\u00f3n se ve claramente la clave para acceder a una profunda intimidad con Dios. Estos vers\u00edculos parecen se\u00f1alar que el conocimiento del Se\u00f1or nunca es el resultado de un esfuerzo conciente por conocer a Dios. \u00bfPor qu\u00e9? Precisamente porque el conocimiento del Se\u00f1or no se logra con esfuerzo humano, sino por un acto de gracia. El texto pareciera indicar que este conocimiento es fruto de una vida de obediencia. \u00bfEstamos, entonces, afirmando que no hay nada que podamos hacer nosotros? \u00a1De ninguna manera! Empero la intimidad con Dios se le concede a aquellas personas que caminan con \u00e9l, no a las que desean \u00abconocerlo\u00bb.No necesitamos esforzarnos por llegar a \u00e9l, sino, m\u00e1s bien, responder a la invitaci\u00f3n que \u00e9l nos est\u00e1 tendiendo. \u00bfQu\u00e9 elementos forman parte de esta vida que le agrada? En estos vers\u00edculos encontramos algunas pistas importantes. Primero, entender que Dios es el que nos busca a nosotros. Esta verdad es una constante en la Palabra. No naci\u00f3 en Abraham la idea de salir de su tierra para habitar en Cana\u00e1n. El Se\u00f1or se le acerc\u00f3 con esta propuesta. Mois\u00e9s no estaba buscando una oportunidad para volver a Egipto para liberar a Israel. Dios lo abord\u00f3 con este plan, tarea en la que ni siquiera \u00e9l se interesaba. Del mismo modo ocurri\u00f3 con Gede\u00f3n, David, Mar\u00eda, Pedro, Lev\u00ed y el ap\u00f3stol Pablo. En cada caso, Dios tom\u00f3 la iniciativa. As\u00ed tambi\u00e9n, el Nuevo Testamento declara que \u00aba\u00fan estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)\u00bb (Ef 2.5). Hago hincapi\u00e9 en esta verdad, porque con frecuencia creemos que somos nosotros los que lo estamos buscando a \u00e9l. Llenamos nuestras oraciones de s\u00faplicas y ruegos porque, de alg\u00fan modo, creemos que tenemos que convencer a Dios de que se fije en nosotros. Mas, el Dios de la Palabra desea ardientemente bendecir a su pueblo. Mucho antes de que nosotros lleguemos con nuestras peticiones y nuestros deseos, \u00e9l ya est\u00e1 deseando hacernos bien, porque nos procura con celo divino. Si usted recorre la Palabra encontrar\u00e1 incontables pasajes donde se extiende esta insistente invitaci\u00f3n. Considere, por ejemplo, el maravilloso esp\u00edritu de este texto: \u00ab\u00a1Venid, todos los sedientos, venid a las aguas! Aunque no teng\u00e1is dinero, \u00a1venid, comprad y comed! \u00a1Venid, comprad sin dinero y sin pagar, vino y leche!\u00bb (Is 55.1). La misma realidad esta presente en este otro texto:&#160;\u00abEl Esp\u00edritu y la Esposa dicen: \u00ab\u00a1Ven!\u00bb. El que oye, diga: \u00ab\u00a1Ven!.\u00bb Y el que tiene sed, venga. El que quiera, tome gratuitamente del agua de la vida.\u00bb (Apoc 22.17). Estos pasajes revelan al Dios que anhela nuestra compa\u00f1\u00eda, que desea ardientemente hacernos bien, que nos busca con amor eterno. La primera caracter\u00edstica que permite mayor intimidad, entonces, es la de descubrir que Dios nos \u00abha ganado de mano\u00bb. No necesitamos esforzarnos por llegar a \u00e9l, sino, m\u00e1s bien, responder a la invitaci\u00f3n que \u00e9l nos est\u00e1 tendiendo. Descubriremos que toda nuestra b\u00fasqueda es, en realidad, impulsada por su Esp\u00edritu. \u00bfA qui\u00e9nes invita el Se\u00f1or? \u00bfQu\u00e9 caracter\u00edsticas tienen estas personas? \u00bfPor qu\u00e9 invita a este grupo?\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">\u00a9Copyright 2010 DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Mucho antes de que nosotros lleguemos con nuestras peticiones y nuestros deseos, \u00e9l ya est\u00e1 consciente de todas ellas. Vers\u00edculo: Mateo 11:23-30 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 11:23 Y t\u00fa, Caperna\u00fam, \u00bfacaso ser\u00e1s levantada hasta el cielo? No, sino que descender\u00e1s hasta el *abismo. Si los milagros que se hicieron en ti se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/peticiones-escuchadas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPeticiones escuchadas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23442","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23442","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23442"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23442\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23442"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23442"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23442"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}