{"id":23478,"date":"2016-04-05T14:28:28","date_gmt":"2016-04-05T19:28:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/corazones-compasivos\/"},"modified":"2016-04-05T14:28:28","modified_gmt":"2016-04-05T19:28:28","slug":"corazones-compasivos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/corazones-compasivos\/","title":{"rendered":"Corazones compasivos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La vocaci\u00f3n pastoral se cultiva conociendo de primera mano la realidad del pueblo al cual pretende ministrar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 9:35                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>9:35<\/b>   Jes\u00fas recorr\u00eda todos los pueblos y aldeas ense\u00f1ando en las sinagogas, anunciando las buenas *nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Retomamos hoy nuestra aventura de caminar con Jes\u00fas. El relato del evangelio resume as\u00ed su actividad en este tiempo: \u00abRecorr\u00eda Jes\u00fas todas las ciudades y aldeas, ense\u00f1ando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Al ver las multitudes tuvo compasi\u00f3n de ellas, porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor\u00bb.Al andar por lugares p\u00fablicos de la ciudad necesitaremos que Dios abra nuestros ojos para ver la verdadera condici\u00f3n de los que nos rodean. Quisiera que nos detengamos un instante en la palabra \u00abrecorr\u00eda\u00bb. El t\u00e9rmino describe una de las actividades indispensables para cultivar un coraz\u00f3n pastoral. No existe tal funci\u00f3n como la del pastor de escritorio o de oficina. La vocaci\u00f3n pastoral se cultiva conociendo de primera mano la realidad del pueblo al cual pretende ministrar. Podemos incorporar a nuestra perspectiva ministerial las observaciones de otros que conforman el cuerpo de Cristo, pero nada nos ayudar\u00e1 a evadir la responsabilidad de recorrer las calles y los barrios de nuestro lugar de ministerio. Solamente al caminar entre las multitudes podremos conocer sus luchas, sus anhelos y sus tristezas. Quiz\u00e1s usted me se\u00f1ale que todos los d\u00edas millones de personas se mueven por las calles de nuestras ciudades sin percibir la necesidad de los que est\u00e1n a su alrededor. No cabe duda de que su observaci\u00f3n es acertada. El transitar por los mismos lugares que el pueblo es solamente el primer requisito para cultivar esa vocaci\u00f3n pastoral, pero no es, de ninguna manera, la \u00fanica. En nuestro andar por los lugares p\u00fablicos de la ciudad necesitaremos que Dios abra nuestros ojos y toque nuestros corazones para ver la verdadera condici\u00f3n de los que nos rodean. No obstante, cabe se\u00f1alar que el Se\u00f1or pretend\u00eda que todos aquellos que ocupaban un lugar de autoridad en el pueblo poseyeran esta sensibilidad. Aunque suena extra\u00f1o a nuestros o\u00eddos modernos, en el Antiguo Testamento se usa el t\u00e9rmino \u00abpastores\u00bb para referirse a los gobernantes, porque se esperaba de ellos que cuidaran al pueblo buscando satisfacer necesidades. Precisamente por esta raz\u00f3n encontramos, en el capitulo 34 de Ezequiel, una dur\u00edsima reprensi\u00f3n contra los gobernantes porque no hab\u00edan cumplido con su labor pastoral hacia el pueblo. Cuando Cristo miraba a las multitudes, las ve\u00eda con esta perspectiva: no como un conjunto de individuos donde cada uno ten\u00eda que cuidarse a s\u00ed mismo, sino como un grupo de personas que hab\u00edan sido abandonadas por aquellos que deb\u00edan velar por sus necesidades. Note usted que esta realidad no lo condujo a denunciar a los \u00abpol\u00edticos\u00bb, como tanto se acostumbra en nuestro entorno. Jes\u00fas, m\u00e1s bien, fue movido a compasi\u00f3n por ellos. El hecho es que las denuncias rara vez producen cambios en la vida de las personas. En la mayor\u00eda de los casos simplemente a\u00f1ade amargura a los corazones. Lo que s\u00ed podemos hacer es comenzar a preguntarnos qu\u00e9 acciones podemos emprender para alivianar la carga de la gente. Precisamente el compromiso con buscar corregir la situaci\u00f3n llev\u00f3 a Cristo a proveer soluciones reales, \u00abense\u00f1ando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo\u00bb.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y\u00a0editado por Desarrollo Cristiano Internacional para\u00a0DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.\n<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La vocaci\u00f3n pastoral se cultiva conociendo de primera mano la realidad del pueblo al cual pretende ministrar. Vers\u00edculo: Mateo 9:35 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 9:35 Jes\u00fas recorr\u00eda todos los pueblos y aldeas ense\u00f1ando en las sinagogas, anunciando las buenas *nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia. 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