{"id":23482,"date":"2016-04-05T14:28:40","date_gmt":"2016-04-05T19:28:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/propositos-cumplidos\/"},"modified":"2016-04-05T14:28:40","modified_gmt":"2016-04-05T19:28:40","slug":"propositos-cumplidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/propositos-cumplidos\/","title":{"rendered":"Prop\u00f3sitos cumplidos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Dios logra sus prop\u00f3sitos en nosotros, utilizando, incluso, la maldad del hombre para el avance de su reino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 9:35                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>9:35<\/b>   Jes\u00fas recorr\u00eda todos los pueblos y aldeas ense\u00f1ando en las sinagogas, anunciando las buenas *nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    El temor a la persecuci\u00f3n podr\u00eda llevar a los disc\u00edpulos a que callen ante los hombres. De hecho, cuando Cristo fue arrestado Pedro no solamente call\u00f3, sino que neg\u00f3 haber, alguna vez, conocido a Jes\u00fas. El Se\u00f1or hab\u00eda intentado ayudar a sus disc\u00edpulos a comprender el tema de la persecuci\u00f3n desde una perspectiva espiritual. Vuelve, ahora, a declarar las consecuencias espirituales de la negaci\u00f3n de su persona: \u00abA cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo tambi\u00e9n lo confesar\u00e9 delante de mi Padre que est\u00e1 en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo tambi\u00e9n lo negar\u00e9 delante de mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u00bb.Cristo expres\u00f3 que su misi\u00f3n, no es la de traer paz sino la de esgrimir la espada de la enemistad y la divisi\u00f3n. Recibimos a\u00fan mayor luz sobre lo que Cristo ten\u00eda en mente con estas declaraciones cuando recordamos las palabras del ap\u00f3stol Pablo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es el que condenar\u00e1? Cristo es el que muri\u00f3; m\u00e1s aun, el que tambi\u00e9n resucit\u00f3, el que adem\u00e1s est\u00e1 a la diestra de Dios, el que tambi\u00e9n intercede por nosotros\u00bb (Ro 8.34). Del mismo modo afirma el ap\u00f3stol Juan: \u00abHijitos m\u00edos, estas cosas os escribo para que no pequ\u00e9is. Pero si alguno ha pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo, el justo\u00bb (1Jn 2.1). El Hijo est\u00e1 delante del Padre con el prop\u00f3sito expl\u00edcito de defender nuestra causa. Mas, a diferencia de los abogados de esta tierra, que a menudo defienden lo indefendible, Jes\u00fas es un abogado justo que defiende solamente a los que merecen ser defendidos. Su confesi\u00f3n, delante del Padre, de nuestra fidelidad, asegura la bendici\u00f3n de Dios sobre nuestras vidas y ministerios. Sin esta bendici\u00f3n, no existe posibilidad alguna de prosperar en la vida. Jes\u00fas vuelve, ahora, a reiterar su misi\u00f3n: \u00abNo pens\u00e9is que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz, sino espada, porque he venido a poner en enemistad al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra. As\u00ed que los enemigos del hombre ser\u00e1n los de su casa\u00bb (vv. 34-36). Si tuvi\u00e9ramos solamente los vers\u00edculos anteriores podr\u00edamos pensar que la resistencia y oposici\u00f3n de los dem\u00e1s se debe exclusivamente a su antipat\u00eda por el evangelio. Cristo, sin embargo, introduce ahora una nueva dimensi\u00f3n al tema de la persecuci\u00f3n. Su misi\u00f3n, tan frecuentemente confundida por los que simpatizan con su persona, no es la de traer paz sino la de esgrimir la espada de la enemistad y la divisi\u00f3n. Sin duda nos cuesta entender que \u00e9l, deliberadamente provoca este tipo de situaciones. Por otro lado, no debemos perder de vista que muchas veces las personas no se movilizan, salvo por medios violentos. Los israelitas no estuvieron dispuestos a salir de Egipto sino hasta que sus amos se volvieron intolerablemente crueles contra ellos. Del mismo modo, la iglesia de Hechos no se moviliz\u00f3 hacia el cumplimiento de su misi\u00f3n sino hasta que se desat\u00f3 una violenta persecuci\u00f3n contra ella. La realidad simplemente vuelve a afirmar la absoluta soberan\u00eda de nuestro Dios. \u00c9l logra sus prop\u00f3sitos en nosotros, utilizando, incluso, la maldad del hombre para el avance de su Reino.\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Dios logra sus prop\u00f3sitos en nosotros, utilizando, incluso, la maldad del hombre para el avance de su reino. Vers\u00edculo: Mateo 9:35 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 9:35 Jes\u00fas recorr\u00eda todos los pueblos y aldeas ense\u00f1ando en las sinagogas, anunciando las buenas *nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia. 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