{"id":23494,"date":"2016-04-05T14:29:12","date_gmt":"2016-04-05T19:29:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/arrepentimiento-3\/"},"modified":"2016-04-05T14:29:12","modified_gmt":"2016-04-05T19:29:12","slug":"arrepentimiento-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/arrepentimiento-3\/","title":{"rendered":"Arrepentimiento"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or es el \u00fanico que produce el leg\u00edtimo arrepentimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Joel 2:12-13                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>2:12<\/b>   \u00abAhora bien \u0014 afirma el SE\u00d1OR \u0014 , vu\u00e9lvanse a m\u00ed de todo *coraz\u00f3n, con ayuno, llantos y lamentos.\u00bb<b>2:13<\/b>   R\u00e1sguense el coraz\u00f3n y no las vestiduras. Vu\u00e9lvanse al SE\u00d1OR su Dios, porque \u00e9l es bondadoso y compasivo, lento para la ira y lleno de amor, cambia de parecer y no castiga.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Siempre corremos el peligro de que se apodere de nuestras vidas la religiosidad que tanto atrae a los seres humanos. Ella nos ofrece una conciencia tranquila a cambio de algunas pr\u00e1cticas que, \u00aben teor\u00eda\u00bb, satisfacen las demandas del Se\u00f1or. La Palabra, no obstante, se\u00f1ala que fuimos llamados a una relaci\u00f3n de intimidad con Dios y no podemos cultivar con nadie una relaci\u00f3n significativa si la limitamos a algunos pocos ejercicios rutinarios. Las relaciones m\u00e1s profundas son el fruto del esfuerzo y la dedicaci\u00f3n de un compromiso cultivado en el coraz\u00f3n.Tenemos que permitir que el Esp\u00edritu examine nuestros corazones y traiga a la luz aquellos asuntos que ofenden al Se\u00f1or. Es a este nivel de compromiso que apunta el profeta Joel cuando comunica a Israel un mensaje de parte de Dios: \u00abRasgad vuestro coraz\u00f3n y no vuestros vestidos.\u00bb El \u00fanico arrepentimiento que realmente vale, en lo que respecta a la vida espiritual, es aquel que transforma la dureza de nuestros corazones y produce en nosotros un verdadero quebranto por el pecado. Es el que va acompa\u00f1ado, como se\u00f1ala el texto de hoy, por ayuno, llanto y lamento. Es decir, es la manifestaci\u00f3n de una verdadera congoja interior. Quien posee una m\u00ednima comprensi\u00f3n de los procesos espirituales en la vida del hombre sabe bien que esta clase de arrepentimiento no la puede producir ninguna persona. M\u00e1s bien es el resultado de una acci\u00f3n soberana de Dios. As\u00ed le ocurri\u00f3 a Isa\u00edas cuando vio al Se\u00f1or sentado en su santo templo (Is 6), o a Pedro, cuando se postr\u00f3 a los pies de Jes\u00fas, proclamando su condici\u00f3n indigna delante del Hijo de Dios (Lc 5). Solamente el Se\u00f1or puede generar el leg\u00edtimo arrepentimiento espiritual (2Ti 2.25). Debemos preguntar, entonces, \u00bfcu\u00e1l es nuestra responsabilidad en el proceso, si nosotros no podemos producir ese quebranto interior que Dios busca? En primer lugar debemos rechazar toda perspectiva trivial del arrepentimiento. A veces, en nuestras oraciones, hacemos algunas declaraciones tales como: \u00abSe\u00f1or, te pido perd\u00f3n por cualquier pecado que pueda haber cometido contra tu persona.\u00bb Tales expresiones son muy generales como para tener alg\u00fan valor. El pecado es un asunto demasiado serio como para encerrarlo en una sola frase. En segundo lugar, si sabemos que el arrepentimiento es el resultado de una acci\u00f3n del Esp\u00edritu de Dios, nos compete crear los espacios y momentos durante el d\u00eda para que se pueda producir la revelaci\u00f3n que conduce al arrepentimiento. Es decir, tenemos que permitir que el Esp\u00edritu examine nuestros corazones y traiga a la luz aquellos asuntos que ofenden al Se\u00f1or. Solamente con pedir discernimiento podremos comprobar cuanto anhela limpiarnos el Se\u00f1or, pues no tardar\u00e1 en responder a nuestro pedido. En tercer lugar, podemos saber que el verdadero arrepentimiento va a acompa\u00f1ado de se\u00f1ales externas que no pueden ser fabricadas: el quebranto, el lamento y las l\u00e1grimas. Tales se\u00f1ales pueden ayudarnos a diferenciar un arrepentimiento superficial de aquel que viene de lo m\u00e1s profundo de nuestro coraz\u00f3n. Procuremos, pues, la cercan\u00eda con su persona que produce en nosotros un coraz\u00f3n sensible y humilde. Para pensar:\u2028 El arrepentimiento implica mucho m\u00e1s que pedirle perd\u00f3n a Dios. An\u00f3nimo.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El Se\u00f1or es el \u00fanico que produce el leg\u00edtimo arrepentimiento. Vers\u00edculo: Joel 2:12-13 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 2:12 \u00abAhora bien \u0014 afirma el SE\u00d1OR \u0014 , vu\u00e9lvanse a m\u00ed de todo *coraz\u00f3n, con ayuno, llantos y lamentos.\u00bb2:13 R\u00e1sguense el coraz\u00f3n y no las vestiduras. 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