{"id":23497,"date":"2016-04-05T14:29:20","date_gmt":"2016-04-05T19:29:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ambicion-espiritual\/"},"modified":"2016-04-05T14:29:20","modified_gmt":"2016-04-05T19:29:20","slug":"ambicion-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ambicion-espiritual\/","title":{"rendered":"Ambici\u00f3n espiritual"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La cara m\u00e1s preciosa del amor es ambicionar que aquellos a quienes amamos les vaya mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> 1 Samuel 23:16-18                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>23:16<\/b>   Jonat\u00e1n hijo de Sa\u00fal fue a ver a David en Hores, y lo anim\u00f3 a seguir confiando en Dios. <b>23:17<\/b>   \u00abNo tengas miedo \u0014 le dijo\u0014 , que mi padre no podr\u00e1 atraparte. T\u00fa vas a ser el rey de Israel, y yo ser\u00e9 tu segundo. Esto, hasta mi padre lo sabe.\u00bb <b>23:18<\/b>   Entonces los dos hicieron un pacto en presencia del SE\u00d1OR, despu\u00e9s de lo cual Jonat\u00e1n regres\u00f3 a su casa y David se qued\u00f3 en Hores.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>El pasaje de hoy se nos presenta con un atractivo cuadro de las dimensiones que puede alcanzar una amistad cultivada dentro de los principios espirituales que deben guiar la vida de aquellos que aman a Dios. Para entender la profundidad de las palabras de Jonatan es necesario que conozcamos el contexto en que fueron pronunciadas. La mayor\u00eda de nosotros fallamos en ser verdaderos instrumentos en las manos del Se\u00f1or, pues intentamos consolar con palabras que no solamente son humanas sino que se hablan a destiempo. No podemos saber con certeza cuanto tiempo hab\u00eda transcurrido luego de la brecha que se hab\u00eda producido entre David y Sa\u00fal. El hecho de que el pastor de Bel\u00e9n ya no viv\u00eda en el palacio del rey, como hab\u00eda acontecido en los primeros d\u00edas despu\u00e9s de su victoria sobre Goliat. La envidia de Sa\u00fal le hab\u00edan llevado a una postura cada vez m\u00e1s hostil hacia el joven y eventualmente hab\u00eda huido de la presencia del rey. La injusticia de su situaci\u00f3n prontamente sirvi\u00f3 para que otros perseguidos se unieran a \u00e9l y se form\u00f3 una banda de unos cuatrocientos hombres. El historiador nos dice que este tiempo \u00abDavid se qued\u00f3 en el desierto, en lugares fuertes, y habitaba en un monte en el desierto de Zif. Lo buscaba Sa\u00fal todos los d\u00edas, pero Dios no lo entreg\u00f3 en sus manos\u00bb (23.14). En este momento de futuro incierto para David lleg\u00f3 Jonat\u00e1n, buscando ofrecer apoyo al amigo con el que ya no pod\u00eda ser visto en p\u00fablico. Note usted la frase que escoge el autor para describir el proceder de Jonat\u00e1n: lo reconfort\u00f3 en Dios. Esto describe un proceso por el cual una persona, sensible a la direcci\u00f3n del Esp\u00edritu, es usada para fortalecer el \u00e1nimo de otro. \u00bfQu\u00e9 ingredientes conforman este proceso de ministrar espiritualmente a alguien? Primeramente la disposici\u00f3n de llegar a la persona afligida en el momento oportuno. En segundo lugar la voluntad de decir algo, si es que el Se\u00f1or as\u00ed lo indica. En tercer lugar, la sensibilidad para decir lo que Dios quiere decir y no lo primero que se nos viene a la mente. Es en este punto que la mayor\u00eda de nosotros fallamos en ser verdaderos instrumentos en las manos del Se\u00f1or, pues intentamos consolar con palabras que no solamente son humanas sino que se hablan a destiempo. Observe, tambi\u00e9n, el contenido de las palabras de \u00e1nimo que habl\u00f3 Jonat\u00e1n. Vemos en ella la verdadera grandeza de este var\u00f3n cuyo destino original hab\u00eda sido heredar el trono de su padre. Mas ahora entend\u00eda que Dios hab\u00eda levantado a otro y estaba dispuesto a ubicarse bajo su liderazgo, como seguidor. Son pocos los hombres que consiguen renunciar tan desinteresadamente a un futuro prometedor, a fin de promocionar la vida de la persona que los ha reemplazado. Esta es la cara m\u00e1s preciosa del amor, cuando deseamos que aquellos a quienes amamos les vaya mejor en la vida que a nosotros. Para pensar: \u00abEn la amistad convive un alma en dos cuerpos diferentes.\u00bb R. Sibbes<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Autor: Christopher Shaw. Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La cara m\u00e1s preciosa del amor es ambicionar que aquellos a quienes amamos les vaya mejor. Vers\u00edculo: 1 Samuel 23:16-18 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 23:16 Jonat\u00e1n hijo de Sa\u00fal fue a ver a David en Hores, y lo anim\u00f3 a seguir confiando en Dios. 23:17 \u00abNo tengas miedo \u0014 le dijo\u0014 , &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ambicion-espiritual\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAmbici\u00f3n espiritual\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23497","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23497","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23497"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23497\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}