{"id":23499,"date":"2016-04-05T14:29:26","date_gmt":"2016-04-05T19:29:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/constancia\/"},"modified":"2016-04-05T14:29:26","modified_gmt":"2016-04-05T19:29:26","slug":"constancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/constancia\/","title":{"rendered":"Constancia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La ra\u00edz de las dudas no est\u00e1n en las propuestas que Dios pueda traer para nuestras vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Santiago 1:6-7                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>1:6<\/b>   Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. <b>1:7<\/b>   Quien es as\u00ed no piense que va a recibir cosa alguna del Se\u00f1or;                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Nunca dejo de maravillarme por lo asombrosamente pedag\u00f3gicas que son las ilustraciones de la Palabra. No en vano se ha se\u00f1alado que una ilustraci\u00f3n vale mil palabras. Para mostrar cuan profundamente las dudas afectan la vida del disc\u00edpulo Santiago no hace m\u00e1s que se\u00f1alar las olas del mar. Cualquier persona que ha estado, en alg\u00fan momento de su vida, a orillas del mar podr\u00e1 entender con toda claridad el principio que est\u00e1 enunciando.Una persona de doble \u00e1nimo es la que no tiene una sola conducta en la vida. Piense, por un momento, en las olas. Tienen tremendo poder y pueden, cuando est\u00e1n \u00abenfurecidas\u00bb, producir enorme destrucci\u00f3n. Aquellos que tienen experiencia con la navegaci\u00f3n le podr\u00e1n decir que no es aconsejable estar en el mar en medio de una fuerte tormenta. No obstante esta tremenda potencia en las olas, ellas no poseen direcci\u00f3n ni voluntad propia. Son la manifestaci\u00f3n visible de las fuerzas del viento y las mareas. No escogen la direcci\u00f3n en que se mueven, sino que son impulsadas por una fuerza mayor que ellas. As\u00ed tambi\u00e9n el disc\u00edpulo que est\u00e1 lleno de dudas. Pierde el rumbo en la vida y comienza a caer bajo la influencia de las filosof\u00edas que surgen entre los hombres. Al igual que las olas, cuando esas filosof\u00edas est\u00e1n inflamadas por el mismo diablo, estas personas pueden convertirse en verdaderos instrumentos para destrucci\u00f3n. Para que sus lectores no tuvieran duda acerca de la ilustraci\u00f3n que estaba utilizando, Santiago espec\u00edficamente describe a la persona que duda: posee doble \u00e1nimo y es inconstante en todos sus caminos. He aqu\u00ed la descripci\u00f3n de los s\u00edntomas que tanto atribulan la vida de muchos creyentes en nuestro tiempo. Una persona de doble \u00e1nimo es la que no tiene una sola conducta en la vida. Un d\u00eda cree una cosa y otro d\u00eda cree otra. Sus convicciones cambian tan r\u00e1pidamente como el clima y producen, por ende, una notable inestabilidad. Esta condici\u00f3n la lleva a ser inconstante; es decir, no persevera en nada, porque f\u00e1cilmente abandona las convicciones que son fundamentales para proseguir en cualquier cometido que tengamos. La ra\u00edz&#160; de las dudas no est\u00e1n en las propuestas que Dios pueda traer para nuestras vidas, aunque, como frecuentemente se ha se\u00f1alado en este espacio, las instrucciones del Se\u00f1or rara vez nos parecen sensatas. No obstante, el verdadero problema radica en la persona misma de Dios. F\u00e1cilmente atribuimos a su persona la misma imperfecci\u00f3n que condiciona a los seres humanos, por lo que dudamos de la confiabilidad de su persona. \u00bfSabr\u00e1 lo que est\u00e1 haciendo? \u00bfHabr\u00e1 considerado todas las opciones? \u00bfTendr\u00e1 en cuenta las particularidades de nuestras propias circunstancias? La vida nos parece tan compleja que nos cuesta creer que \u00e9l puede resolver, con suma sencillez, los entreveros que tanta preocupaci\u00f3n nos producen. Para pensar:\u2028 La fe distingue entre la realidad de este mundo y la de Dios. Reserva para el Alto una entrega que no le da a ning\u00fan ser humano. Se resiste a las idas y venidas t\u00edpicas del hombre. Cree, porque en el reino la incredulidad es anormal.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Autor: Christopher Shaw. Producido y\u00a0editado por Desarrollo Cristiano Internacional para\u00a0DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La ra\u00edz de las dudas no est\u00e1n en las propuestas que Dios pueda traer para nuestras vidas. Vers\u00edculo: Santiago 1:6-7 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 1:6 Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/constancia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abConstancia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23499","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23499","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23499"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23499\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23499"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23499"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23499"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}