{"id":23506,"date":"2016-04-05T14:29:45","date_gmt":"2016-04-05T19:29:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuidar-a-los-obreros\/"},"modified":"2016-04-05T14:29:45","modified_gmt":"2016-04-05T19:29:45","slug":"cuidar-a-los-obreros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuidar-a-los-obreros\/","title":{"rendered":"Cuidar a los obreros"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Cada uno de los obreros que trabaja a nuestro lado tiene un inmenso valor, muchas veces desestimado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Lucas 9:10                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>9:10<\/b>   Cuando regresaron los ap\u00f3stoles, le relataron a Jes\u00fas lo que hab\u00edan hecho. \u00c9l se los llev\u00f3 consigo y se retiraron solos a un pueblo llamado Betsaida,                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>En el pasaje vemos como termin\u00f3 el primer viaje ministerial que hicieron los ap\u00f3stoles. Volvieron llenos de an\u00e9cdotas de las aventuras vividas. Tra\u00edan nuevas inquietudes acerca de las cosas que no hab\u00edan sabido manejar correctamente. El Maestro se tom\u00f3 el tiempo para escucharlos y luego los apart\u00f3 hacia un lugar tranquilo.Sus obreros son uno de sus recursos m\u00e1s preciosos. Un obrero feliz se reproduce en un ministerio pleno y fruct\u00edfero. Es en esta decisi\u00f3n que vemos reflejado otro aspecto del coraz\u00f3n pastoral del Mes\u00edas. Jes\u00fas conoc\u00eda bien el desgaste que produce el ministerio en la persona que est\u00e1 ministrando. Las demandas insesantes, la intensa concentraci\u00f3n, la fuga de energ\u00edas, la euforia de ver obrar al Se\u00f1or, todo es parte del paquete que llamamos ministerio. Y tiene sus efectos sobre los que est\u00e1n sirviendo al pueblo. Por esta raz\u00f3n los apart\u00f3 a un lugar tranquilo, para que pudieran recuperarse de la experiencia. El obrero que est\u00e1 constantemente ministrando, pero que no posee los mecanismos necesarios para renovar sus fuerzas, va a terminar en un estado de profundo agotamiento. Su ministerio se va a volver pesado y su coraz\u00f3n se va a llenar de frustraciones, porque va a sentir que la tarea es cada vez m\u00e1s dif\u00edcil de llevar adelante. Necesita de per\u00edodos de descanso y recuperaci\u00f3n para poder seguir ministrando en el Esp\u00edritu, y no en la carne. Una de nuestras prioridades, como pastores, es velar por el bienestar de nuestros obreros. Ellos no tienen la trayectoria ni la experiencia que nosotros tenemos. No conocen sus limitaciones y tienden a meterse en m\u00e1s proyectos de lo que es saludable. Pero nosotros s\u00ed conocemos estas dimensiones de la vida ministerial, y hemos sido llamados a protegerles a ellos de si mismos. Qu\u00e9 triste, entonces, ver que muchos obreros estan completamente desgastados por las implacables demandas de sus pastores. Se les ha ense\u00f1ado que cualquier se\u00f1al de fatiga es poco espiritual y que deben estar incondicionalmente dispuestos a asumir responsabilidad por todo lo que sus l\u00edderes le pongan por delante. Y c\u00f3mo si esto fuera poca cosa, frecuentemente conviven con pocas expresiones de afecto o apreciaci\u00f3n por parte de sus pastores. No siga usted este ejemplo. No tome por sentado el trabajo de los que est\u00e1n sirviendo a la par suya. Sus obreros son uno de sus recursos m\u00e1s preciosos. Un obrero feliz se reproduce en un ministerio pleno y fruct\u00edfero. Pero un obrero triste solamente contagia a los dem\u00e1s de su tristeza.&#160; Sea, entonces, generoso en expresar su gratitud hacia sus obreros. Vele por su salud emocional y espiritual. Tome inter\u00e9s en lo que est\u00e1n haciendo y an\u00edmelos a seguir adelante. Ap\u00f3yelos en todo lo que hacen. Ese obrero le est\u00e1 aliviando la tarea a usted, y eso no es poca cosa. \u2028\u2028Para pensar\u2028: \u00bfCu\u00e1les son los peligros con las cuales lucha usted en su ministerio ? C\u00f3mo puede evitar que sus obreros luchen con esos mismos peligros ? De que maneras puede usted expresarles su cuidado y afecto ? T\u00f3mese un tiempo hoy mismo para demostrar su inter\u00e9s por algunos de sus obreros.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y\u00a0editado por Desarrollo Cristiano Internacional para\u00a0DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Cada uno de los obreros que trabaja a nuestro lado tiene un inmenso valor, muchas veces desestimado. Vers\u00edculo: Lucas 9:10 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 9:10 Cuando regresaron los ap\u00f3stoles, le relataron a Jes\u00fas lo que hab\u00edan hecho. \u00c9l se los llev\u00f3 consigo y se retiraron solos a un pueblo llamado Betsaida, Leer &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuidar-a-los-obreros\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCuidar a los obreros\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23506","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23506","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23506"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23506\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}