{"id":23515,"date":"2016-04-05T14:30:09","date_gmt":"2016-04-05T19:30:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-privilegio-de-dar\/"},"modified":"2016-04-05T14:30:09","modified_gmt":"2016-04-05T19:30:09","slug":"el-privilegio-de-dar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-privilegio-de-dar\/","title":{"rendered":"El privilegio de dar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Ni el sufrimiento ni la estrechez econ\u00f3mica debe robar nuestra esp\u00edritu de generosidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> 2 Corintios 8:1-4                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>8:1<\/b>   Ahora, hermanos, queremos que se enteren de la gracia que Dios ha dado a las iglesias de Macedonia. <b>8:2<\/b>   En medio de las pruebas m\u00e1s dif\u00edciles, su desbordante alegr\u00eda y su extrema pobreza abundaron en rica generosidad. <b>8:3<\/b>   Soy testigo de que dieron espont\u00e1neamente tanto como pod\u00edan, y a\u00fan m\u00e1s de lo que pod\u00edan, <b>8:4<\/b>   rog\u00e1ndonos con insistencia que les concedi\u00e9ramos el privilegio de tomar parte en esta ayuda para los *santos.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>                    Quiz\u00e1s ning\u00fan elemento delata tan fielmente el grado de nuestro compromiso con Cristo como nuestra relaci\u00f3n con el dinero. Muchos cristianos fieles revelan un verdadero desconocimiento de c\u00f3mo se administran los bienes cuando uno est\u00e1 integrado en el reino de los cielos. Aunque acostumbramos exhortar a la gente de nuestra congregaci\u00f3n con el texto \u00abDios ama al dador alegre\u00bb, sacado de este cap\u00edtulo, ignoramos las din\u00e1micas que est\u00e1n en juego en la ofrenda que nace de una acci\u00f3n del Esp\u00edritu en nuestros corazones. El texto de hoy nos da una buena orientaci\u00f3n con respecto al tema. En primer lugar, es bueno que tomemos nota de que Pablo declara que lo que ocurri\u00f3 en la iglesia de Macedonia es por la gracia de Dios. Es importante resaltar esta verdad porque el ofrendar no es algo natural ni normal en los seres humanos. Al contrario, el hombre natural solamente piensa en sus propias necesidades. A\u00fan despu\u00e9s de que Cristo ha quebrado esa tendencia en nosotros necesitamos de abundante gracia para poder abrir el coraz\u00f3n y la billetera, para empezar a actuar con generosidad hacia los dem\u00e1s.Nadie tuvo que rogarles a ellos que ofrendaran. M\u00e1s bien, ellos sent\u00edan que se iban a perder de una gran bendici\u00f3n si no lo hac\u00edan. En segundo lugar usted observar\u00e1 que la iglesia de Macedonia, que es presentada como un modelo de generosidad en el Nuevo Testamento, estaba atravesando un tiempo de profundas tribulaciones. Es probable que esto fuera resultado de las persecuciones que la iglesia naciente sufr\u00eda, cada vez con mayor violencia, a lo largo y a lo ancho del imperio. De todos modos lo que vale la pena notar aqu\u00ed es que las aflicciones no lograron desviar a la congregaci\u00f3n de su cometido. Quienes hemos pasado por profundas angustias sabemos cu\u00e1n f\u00e1cil es tornarse, en estas circunstancias, completamente ciego a las necesidades de los dem\u00e1s. En tercer lugar vemos que ofrendaron en medio de una situaci\u00f3n de \u00abprofunda pobreza\u00bb. Es en este punto que m\u00e1s notamos la diferencia con nuestras propias tendencias, pues cuando estamos pasando penurias econ\u00f3micas una de las primeras cosas que sacrificamos es nuestra ofrenda. Los Macedonios entend\u00edan que la mejor manera de combatir la amargura y el desaz\u00f3n que acompa\u00f1an a la pobreza era con un esp\u00edritu de absoluta liberalidad. De este modo se aseguraron que el dinero no era lo que controlaba su felicidad ni lo que les proporcionaba seguridad en la vida. Por \u00faltimo, note que le \u00abrogaron a Pablo les conceda el privilegio de ofrendar\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 tremenda actitud! Nadie tuvo que rogarles a ellos que ofrendaran. M\u00e1s bien, ellos sent\u00edan que se iban a perder de una gran bendici\u00f3n si no lo hac\u00edan. Esto s\u00ed que es una convicci\u00f3n nacida del Esp\u00edritu, pues siempre luchamos con la idea de que dar es perder. Ellos sab\u00edan que la ofrenda era un medio de gran ganancia. Para pensar: \u2028\u00abHay quienes reparten y les es a\u00f1adido m\u00e1s, y hay quienes retienen m\u00e1s de lo justo y acaban en la miseria.\u00bb Proverbios 11.24\n                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Autor: Christopher Shaw. Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2009 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Ni el sufrimiento ni la estrechez econ\u00f3mica debe robar nuestra esp\u00edritu de generosidad. Vers\u00edculo: 2 Corintios 8:1-4 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 8:1 Ahora, hermanos, queremos que se enteren de la gracia que Dios ha dado a las iglesias de Macedonia. 8:2 En medio de las pruebas m\u00e1s dif\u00edciles, su desbordante alegr\u00eda y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-privilegio-de-dar\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl privilegio de dar\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23515","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23515","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23515"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23515\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23515"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23515"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23515"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}