{"id":23522,"date":"2016-04-05T14:30:35","date_gmt":"2016-04-05T19:30:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-peligro-del-orgullo\/"},"modified":"2016-04-05T14:30:35","modified_gmt":"2016-04-05T19:30:35","slug":"el-peligro-del-orgullo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-peligro-del-orgullo\/","title":{"rendered":"El peligro del orgullo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Un reto a temblar ante la posibilidad de que seamos presa del orgullo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Jerem\u00edas 49:15-16                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>49:15<\/b>   \u00abTe har\u00e9 peque\u00f1o entre las naciones, menospreciado entre los *hombres.<b>49:16<\/b>   T\u00fa, que habitas en las hendiduras de las rocas; t\u00fa, que ocupas las alturas de los montes: fuiste enga\u00f1ado por el terror que infund\u00edas y por el orgullo de tu *coraz\u00f3n. Aunque pongas tu nido tan alto como el del \u00e1guila, desde all\u00ed te har\u00e9 caer \u0014 afirma el SE\u00d1OR \u0014 .                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Ninguna condici\u00f3n neutraliza tan eficazmente al hijo de Dios como el orgullo. Con una contundencia absoluta, pone fin a la relaci\u00f3n con el Alt\u00edsimo y deja a las personas expuestas a toda clase de enga\u00f1o espiritual. Cuando no se le corrige a tiempo, invita al juicio y el castigo. Nos basta con mirar la vida del rey Sa\u00fal para ver cu\u00e1n irreversibles fueron las consecuencias del pecado de soberbia para \u00e9l. Considerando lo devastador que son los efectos del orgullo en nuestra vida, todos nosotros deber\u00edamos andar con temor y temblor, no sea que se instale esta actitud en nuestro coraz\u00f3n. M\u00e1s la lucha con el orgullo es compleja, porque no nos enfrentamos a un problema de f\u00e1cil resoluci\u00f3n.Debemos temblar ante la posibilidad de quedar presos del orgullo. Solamente el Se\u00f1or puede librarnos, porque solamente \u00e9l lo puede identificar claramente en nuestro coraz\u00f3n. En primer lugar, el orgullo es profundamente enga\u00f1oso. Al estar \u00edntimamente ligado con la vida espiritual, f\u00e1cilmente se le confunde con la verdadera pasi\u00f3n y devoci\u00f3n por los asuntos de Dios. Por su misma esencia, nos resulta m\u00e1s f\u00e1cil identificarla en la vida de nuestro pr\u00f3jimo que en nuestro propio coraz\u00f3n, pues nos enga\u00f1a en cuanto a descubrirla y desecharla. En segundo lugar, aun cuando descubrimos su presencia en nuestra s vidas (por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu), el orgullo no es una actitud que ceder\u00e1 mansamente frente a nuestro intento de desenmascararla. Se llena de argumentos, razonamientos y justificativos para convencernos de que en realidad no es lo que pensamos que es. Exige siempre la \u00faltima palabra en todo y jam\u00e1s permite que nos sintamos c\u00f3modos pidiendo disculpas, reconociendo nuestros errores o d\u00e1ndole preferencia a otra persona. \u00bfDonde tiene su ra\u00edz el orgullo? El pasaje de hoy, que se une a una multitud de pasajes en la Palabra, nos da una importante pista: la esencia del orgullo es querer ocupar un lugar de supremac\u00eda que no nos corresponde. Solamente el Se\u00f1or debe ser exaltado. Todos nosotros somos iguales, mas el orgullo, que es lo que produjo la ca\u00edda de Lucifer, quiere que ocupemos un puesto por encima de los dem\u00e1s, y aun de Dios mismo. Sea que no me deje corregir, o que no reconozca mis errores, o que me dedique a juzgar a los dem\u00e1s, o que no me relacione con los que no piensan como yo, el orgullo siempre me instala en una posici\u00f3n donde me considero superior al otro. Debemos, de veras, temblar ante la posibilidad de quedar presos del orgullo. Solamente el Se\u00f1or puede librarnos, porque solamente \u00e9l lo puede identificar claramente en nuestro coraz\u00f3n. No nos quedemos con nuestro propio an\u00e1lisis de nuestras vidas. Sabiendo lo evasivo que es el orgullo, pidamos al Se\u00f1or que examine nuestros corazones. Luego, con actitud valiente, hagamos silencio para que \u00e9l nos diga lo que \u00e9l ve en nosotros. Aunque duela, su diagn\u00f3stico es certero y traer\u00e1 libertad. Para pensar:\u2028 \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 entender sus propios errores? L\u00edbrame de los que me son ocultos. Preserva tambi\u00e9n a tu siervo de las soberbias; Que no se ense\u00f1oreen de m\u00ed; Entonces ser\u00e9 \u00edntegro, y estar\u00e9 limpio de gran rebeli\u00f3n. Salmos 19.12 y 13<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2009 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Un reto a temblar ante la posibilidad de que seamos presa del orgullo. Vers\u00edculo: Jerem\u00edas 49:15-16 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 49:15 \u00abTe har\u00e9 peque\u00f1o entre las naciones, menospreciado entre los *hombres.49:16 T\u00fa, que habitas en las hendiduras de las rocas; t\u00fa, que ocupas las alturas de los montes: fuiste enga\u00f1ado por el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-peligro-del-orgullo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl peligro del orgullo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23522","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23522","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23522"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23522\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}