{"id":23523,"date":"2016-04-05T14:30:38","date_gmt":"2016-04-05T19:30:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reconciliando\/"},"modified":"2016-04-05T14:30:38","modified_gmt":"2016-04-05T19:30:38","slug":"reconciliando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reconciliando\/","title":{"rendered":"Reconciliando"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La restauraci\u00f3n de las relaciones era una prioridad impostergable en la vida de los hijos de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Mateo 5:23-24                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>5:23<\/b>   \u00bbPor lo tanto, si est\u00e1s presentando tu ofrenda en el altar y all\u00ed recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, <b>5:24<\/b>   deja tu ofrenda all\u00ed delante del altar. Ve primero y reconc\u00edliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Esta ense\u00f1anza contradice los conceptos populares de lo que debemos hacer en situaciones de conflicto interpersonal. Normalmente nosotros ense\u00f1ar\u00edamos que si alguien tiene algo contra otra persona, que vaya y lo hable con ella. Mas Cristo revierte los roles y nos dice que si tenemos conciencia de que nuestro hermano tiene algo contra nosotros debemos tomar la iniciativa de buscarlo.A\u00fan cuando queramos convencernos de que nuestra ofrenda es recibida con agrado, Dios se resiste a la devoci\u00f3n de aquellos que no est\u00e1n en paz con sus semejantes. La raz\u00f3n pareciera encontrarse en las caracter\u00edsticas que asumimos cuando estamos ofendidos. Lejos de buscar la manera de resolver nuestro conflicto, nos airamos y tendemos a aislarnos de la persona que, seg\u00fan entendemos, nos ha ofendido. Por naturaleza no buscamos hablar las cosas y poner todo en claro. M\u00e1s bien tendemos a encerrarnos en nosotros mismos y dejar que nuestro coraz\u00f3n se llene de pensamientos indignos hacia la otra persona. Quiz\u00e1s es por la fuerza de estos sentimientos que nos resistimos a buscar al otro para hablar lo sucedido. Sea cual sea la raz\u00f3n, Cristo anima a la persona que es causante de la ofensa (sea real o imaginada) a que tome la iniciativa de ir a hablar con el ofendido. De esta manera se asegura de que, cualquiera sea el camino a recorrer, una relaci\u00f3n quebrada no contin\u00fae indefinidamente. El Se\u00f1or cre\u00eda que esta necesidad de reconciliaci\u00f3n era tan fundamental para la salud espiritual de los involucrados, que ordena que se interrumpa un acto de adoraci\u00f3n hacia Dios para realizar este paso de restauraci\u00f3n. En muchas situaciones creemos que nuestra relaci\u00f3n con Dios puede seguir normalmente, a pesar de que nuestras relaciones horizontales, con los que son de la familia, no gozan de la salud que deber\u00edan tener. Cristo, sin embargo, quer\u00eda recalcar que la rotura de las relaciones con nuestros hermanos afecta dram\u00e1ticamente nuestra relaci\u00f3n con el Padre. A\u00fan cuando queramos convencernos de que nuestra ofrenda es recibida con agrado, la Palabra revela que Dios se resiste a la devoci\u00f3n de aquellos que no est\u00e1n en paz con sus semejantes. En Isa\u00edas 58, un pasaje que denuncia con dureza la religiosidad de Israel, el profeta condena al pueblo porque ayunan, se visten de cilicio y oran al Se\u00f1or mientras oprimen a sus trabajadores y buscan cada uno su propia conveniencia. He aqu\u00ed, ayun\u00e1is para contiendas y ri\u00f1as, y para herir con pu\u00f1o malvado (v. 4). El pasaje anima a una expresi\u00f3n de la vida espiritual que se traduce en relaciones armoniosos con Dios y con los hombres. Por todo esto, Cristo resalt\u00f3 que la restauraci\u00f3n de las relaciones era una prioridad impostergable en la vida de los hijos de Dios. La cuesti\u00f3n fundamental en juego no es qui\u00e9n tiene raz\u00f3n en el pleito o la disputa existente. La cuesti\u00f3n fundamental es si las dos personas est\u00e1n dispuestas a dar paso a la ley del amor, que es la primera ley, y la que resume todos los dem\u00e1s mandamientos. Para pensar: Somos como bestias cuando asesinamos. Somos como hombres cuando juzgamos. Somos como Dios cuando perdonamos. An\u00f3nimo.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Producido y\u00a0editado por Desarrollo Cristiano Internacional para\u00a0DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La restauraci\u00f3n de las relaciones era una prioridad impostergable en la vida de los hijos de Dios. Vers\u00edculo: Mateo 5:23-24 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 5:23 \u00bbPor lo tanto, si est\u00e1s presentando tu ofrenda en el altar y all\u00ed recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, 5:24 deja tu ofrenda all\u00ed delante &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reconciliando\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abReconciliando\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23523","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23523","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23523"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23523\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23523"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23523"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23523"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}