{"id":23528,"date":"2016-04-05T14:30:57","date_gmt":"2016-04-05T19:30:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mi-vida-por-mis-ovejas\/"},"modified":"2016-04-05T14:30:57","modified_gmt":"2016-04-05T19:30:57","slug":"mi-vida-por-mis-ovejas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mi-vida-por-mis-ovejas\/","title":{"rendered":"Mi vida por mis ovejas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El paso de Jes\u00fas por la cruz revela el principio que sostiene la vida en el reino: La sumisi\u00f3n al Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Juan 10:17-18                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>10:17<\/b>   Por eso me ama el Padre: porque entrego mi vida para volver a recibirla. <b>10:18<\/b>   Nadie me la arrebata, sino que yo la entrego por mi propia voluntad. Tengo autoridad para entregarla, y tengo tambi\u00e9n autoridad para volver a recibirla. \u00c9ste es el mandamiento que recib\u00ed de mi Padre.\u00bb                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>El texto de hoy pone de manifiesto que el verdadero protagonista de los eventos que culminaron en la muerte del Cristo, es Jes\u00fas mismo. No obstante, la mayor\u00eda de los que participaron de las \u00faltimas horas de vida de Cristo no pudieron evitar la sensaci\u00f3n de que en realidad eran ellos los protagonistas de esta historia. En primer lugar se ubican \u00abla corte romana y varios alguaciles de los principales sacerdotes y de los fariseos\u00bb que llegaron con linternas, antorchas y armas para arrestar a Jes\u00fas. La traici\u00f3n de Judas, que precipit\u00f3 su apresamiento, lo une a este grupo de nefastos personajes. Ellos hab\u00edan decidido, finalmente, intervenir para ponerle fin a la intolerable impertinencia religiosa de Jes\u00fas. El uso de soldados y cadenas para subyugarlo, como tambi\u00e9n la farsa de un juicio ante el Sanedr\u00edn, revelan el grado de desesperaci\u00f3n al que hab\u00edan llegado, dispuestos a llegar hasta las \u00faltimas consecuencias para \u00abimponer\u00bb su proyecto sobre el pueblo. Ignoraban que eran apenas instrumentos para algo que hab\u00eda sido decidido en los inicios mismos de la historia.Su paso por la cruz revela el principio que sostiene la vida en el reino: una vida entregada al Se\u00f1or pertenece solo al Se\u00f1or. En segundo lugar encontramos a Pedro, siempre el m\u00e1s atrevido e impulsivo del grupo de disc\u00edpulos. Movido por el af\u00e1n de salvar a su Se\u00f1or de los terribles hechos que se precipitaban, sac\u00f3 su espada \u00abe hiri\u00f3 al siervo del sumo sacerdote, y le cort\u00f3 la oreja derecha\u00bb. Qui\u00e9n sabe qu\u00e9 pretend\u00eda lograr con esto, pero resulta claro que decidi\u00f3 \u00abtomar en sus manos\u00bb la defensa de Cristo. Jes\u00fas no aprob\u00f3 la acci\u00f3n y declar\u00f3: \u00abLa copa que el Padre me ha dado, \u00bfacaso no la he de beber?\u00bb Ni las mejores intenciones de los hombres pod\u00edan conseguir que el Hijo desistiera ni se desviara del compromiso de sujetarse absolutamente a la voluntad del Padre. En tercer lugar hallamos a Pilato y a los soldados que ejecutaban sus \u00f3rdenes. El gobernador de Judea estaba convencido de que el destino del Galileo estaba en sus manos. El hombre estaba acostumbrado a que la palabra final en los asuntos de Jerusal\u00e9n la dictaba \u00e9l, y con esa convicci\u00f3n interrog\u00f3 al prisionero. Ante el silencio de Jes\u00fas insisti\u00f3: \u00ab\u00bfA m\u00ed no me hablas? \u00bfNo sabes que tengo autoridad para soltarte, y que tengo autoridad para crucificarte?\u00bb Su deseo de ayudar no logr\u00f3 m\u00e1s que esta enigm\u00e1tica declaraci\u00f3n: \u00abNinguna autoridad tendr\u00edas sobre m\u00ed si no te hubiera sido dada de arriba.\u00bb Quiz\u00e1s la muerte de Cristo ser\u00eda m\u00e1s explicable, en t\u00e9rminos humanos, si todo indicara que fue v\u00edctima de las circunstancias y la maldad de los hombres. En este cuadro, lo inspirador resultar\u00eda ser la nobleza de su respuesta ante semejante injusticia. Los evangelios, sin embargo, no avalan este cuadro. M\u00e1s bien Jes\u00fas hab\u00eda escogido el camino que deb\u00eda recorrer y los hombres que lo acompa\u00f1aron, en sus diferentes roles, no fueron m\u00e1s que testigos de su entrega. El que m\u00e1s parec\u00eda ser v\u00edctima fue, en realidad, forjador de su propio destino. Su paso por la cruz revela el principio que sostiene la vida en el reino: una vida enteramente entregada al Se\u00f1or pertenece solamente a un due\u00f1o, Dios.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Por: Christopher Shaw, Director General de Desarrollo Cristiano Internacional. Producido y editado para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El paso de Jes\u00fas por la cruz revela el principio que sostiene la vida en el reino: La sumisi\u00f3n al Padre. Vers\u00edculo: Juan 10:17-18 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 10:17 Por eso me ama el Padre: porque entrego mi vida para volver a recibirla. 10:18 Nadie me la arrebata, sino que yo la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mi-vida-por-mis-ovejas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMi vida por mis ovejas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23528"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23528\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}