{"id":23529,"date":"2016-04-05T14:31:00","date_gmt":"2016-04-05T19:31:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/creer-con-el-corazon\/"},"modified":"2016-04-05T14:31:00","modified_gmt":"2016-04-05T19:31:00","slug":"creer-con-el-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/creer-con-el-corazon\/","title":{"rendered":"Creer con el coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La acci\u00f3n de creer, para los hijos de Dios, es una acci\u00f3n que ocurre primordialmente en la esfera del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Romanos 10:9-10                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>10:9<\/b>   que si confiesas con tu boca que Jes\u00fas es el Se\u00f1or, y crees en tu coraz\u00f3n que Dios lo *levant\u00f3 de entre los muertos, ser\u00e1s salvo. <b>10:10<\/b>   Porque con el coraz\u00f3n se cree para ser *justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>A efectos de comprender mejor el funcionamiento del ser humano es \u00fatil identificar las diferentes \u00e1reas que lo componen, las cuales incluyen el cuerpo, la mente, el alma y el esp\u00edritu (o el coraz\u00f3n). La persona completa es aquella que ha logrado un buen nivel de desarrollo en cada una de estas \u00e1reas de la vida. En nuestros tiempos, sin embargo, vemos que el hombre vive una vida cada vez m\u00e1s fragmentada, mostrando una gran disparidad en el nivel de desarrollo logrado entre los diferentes elementos que componen su humanidad.El lenguaje principal en el reino de los cielos es espiritual, pero este es el aspecto del ser humano que demuestra menos evidencias de desarrollo. La persona contempor\u00e1nea sin duda posee el m\u00e1s alto nivel de desarrollo en la esfera de lo mental comparada a generaciones anteriores. El proceso educativo formal, que es casi exclusivamente intelectual, ocupa al menos un tercio de la vida del ser humano.  Vivimos tambi\u00e9n en una \u00e9poca en que ha proliferado como nunca antes el acceso del hombre a toda clase de informaci\u00f3n acerca de los temas m\u00e1s diversos. Alguien ha se\u00f1alado que un diario t\u00edpico de cualquiera de las grandes ciudades de nuestro continente posee m\u00e1s informaci\u00f3n de lo que una persona en siglo XVII pod\u00eda acumular en toda una vida.Incre\u00edblemente, esta verdadera avalancha de informaci\u00f3n no ha producido personas m\u00e1s sanas y equilibradas. Al contrario, pareciera que la distancia que separa el desarrollo mental del desarrollo emocional o espiritual es cada vez mayor. El nivel de disparidad entre estas diferentes facetas de nuestra humanidad a llegado a niveles alarmantes, y ha producido personas altamente desarrolladas en lo intelectual que, a la vez, son primitivas en lo emocional y espiritual. Esto representa un verdadero obst\u00e1culo para aquellos que desean entrar en una dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda de la vida espiritual. El lenguaje principal en el reino de los cielos es espiritual, pero este es el aspecto del ser humano que demuestra menos evidencias de desarrollo. En el texto de hoy, sin embargo, Pablo afirma que la acci\u00f3n de creer, para los hijos de Dios, es una acci\u00f3n que ocurre primordialmente en la esfera del coraz\u00f3n. Es una convicci\u00f3n espiritual que desaf\u00eda las estructuras intelectuales que utilizamos para analizar y entender todos los dem\u00e1s aspectos de la vida. En la intelectual la mente se mueve confiada frente a los desaf\u00edos normales de este mundo, peor en lo espiritual tiene que contentarse con un rol secundario. No es que la mente no tiene ninguna funci\u00f3n en la vida espiritual, sino que est\u00e1 limitada en su capacidad de incursionar en los misterios de Dios. La persona madura en Cristo no avanza porque ha entendido que las propuestas de Dios son l\u00f3gicas y f\u00e1ciles de entender, sino porque posee una persuasi\u00f3n que es producto de una relaci\u00f3n con el Se\u00f1or. Para pensar:\u2028 La convicci\u00f3n espiritual que mueve la vida del disc\u00edpulo est\u00e1 directamente ligada a su cercan\u00eda a Dios. A mayor intimidad, mayor certeza de que el camino trazado por el Esp\u00edritu es el correcto.<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Autor: Christopher Shaw. Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw La acci\u00f3n de creer, para los hijos de Dios, es una acci\u00f3n que ocurre primordialmente en la esfera del coraz\u00f3n. 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