{"id":23531,"date":"2016-04-05T14:31:06","date_gmt":"2016-04-05T19:31:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/algo-nuevo\/"},"modified":"2016-04-05T14:31:06","modified_gmt":"2016-04-05T19:31:06","slug":"algo-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/algo-nuevo\/","title":{"rendered":"Algo nuevo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Podemos esperar incre\u00edbles manifestaciones espirituales en nuestra vida, porque el Padre de Cristo \u00a1es tambi\u00e9n nuestro Padre!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Juan 20:1-19                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>20:1<\/b>   El primer d\u00eda de la semana, muy de ma\u00f1ana, cuando todav\u00eda estaba oscuro, Mar\u00eda Magdalena fue al sepulcro y vio que hab\u00edan quitado la piedra que cubr\u00eda la entrada. <b>20:2<\/b>   As\u00ed que fue corriendo a ver a Sim\u00f3n Pedro y al otro disc\u00edpulo, a quien Jes\u00fas amaba, y les dijo: __\u00a1Se han llevado del sepulcro al Se\u00f1or, y no sabemos d\u00f3nde lo han puesto!<b>20:3<\/b>   Pedro y el otro disc\u00edpulo se dirigieron entonces al sepulcro. <b>20:4<\/b>   Ambos fueron corriendo, pero como el otro disc\u00edpulo corr\u00eda m\u00e1s aprisa que Pedro, lleg\u00f3 primero al sepulcro. <b>20:5<\/b>   Inclin\u00e1ndose, se asom\u00f3 y vio all\u00ed las vendas, pero no entr\u00f3. <b>20:6<\/b>   Tras \u00e9l lleg\u00f3 Sim\u00f3n Pedro, y entr\u00f3 en el sepulcro. Vio all\u00ed las vendas <b>20:7<\/b>   y el sudario que hab\u00eda cubierto la cabeza de Jes\u00fas, aunque el sudario no estaba con las vendas sino enrollado en un lugar aparte. <b>20:8<\/b>   En ese momento entr\u00f3 tambi\u00e9n el otro disc\u00edpulo, el que hab\u00eda llegado primero al sepulcro; y vio y crey\u00f3. <b>20:9<\/b>   Hasta entonces no hab\u00edan entendido la Escritura, que dice que Jes\u00fas ten\u00eda que resucitar. <b>20:10<\/b>   Los disc\u00edpulos regresaron a su casa, <b>20:11<\/b>   pero Mar\u00eda se qued\u00f3 afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se inclin\u00f3 para mirar dentro del sepulcro, <b>20:12<\/b>   y vio a dos \u00e1ngeles vestidos de blanco, sentados donde hab\u00eda estado el cuerpo de Jes\u00fas, uno a la cabecera y otro a los pies.<b>20:13<\/b>   \u00bfPor qu\u00e9 lloras, mujer? \u0014 le preguntaron los \u00e1ngeles. __Es que se han llevado a mi Se\u00f1or, y no s\u00e9 d\u00f3nde lo han puesto \u0014 les respondi\u00f3.<b>20:14<\/b>   Apenas dijo esto, volvi\u00f3 la mirada y all\u00ed vio a Jes\u00fas de pie, aunque no sab\u00eda que era \u00e9l. <b>20:15<\/b>   Jes\u00fas le dijo: __\u00bfPor qu\u00e9 lloras, mujer? \u00bfA qui\u00e9n buscas? Ella, pensando que se trataba del que cuidaba el huerto, le dijo: __Se\u00f1or, si usted se lo ha llevado, d\u00edgame d\u00f3nde lo ha puesto, y yo ir\u00e9 por \u00e9l.<b>20:16<\/b>   Mar\u00eda \u0014 le dijo Jes\u00fas. Ella se volvi\u00f3 y exclam\u00f3: __\u00a1Raboni! (que en arameo significa: Maestro).<b>20:17<\/b>   Su\u00e9ltame, porque todav\u00eda no he vuelto al Padre. Ve m\u00e1s bien a mis hermanos y diles: \u001c Vuelvo a mi Padre, que es Padre de ustedes; a mi Dios, que es Dios de ustedes.\u001d <b>20:18<\/b>   Mar\u00eda Magdalena fue a darles la noticia a los disc\u00edpulos. \u00ab\u00a1He visto al Se\u00f1or!\u00bb, exclamaba, y les contaba lo que \u00e9l le hab\u00eda dicho. <b>20:19<\/b>   Al atardecer de aquel primer d\u00eda de la semana, estando reunidos los disc\u00edpulos a puerta cerrada por temor a los jud\u00edos, entr\u00f3 Jes\u00fas y, poni\u00e9ndose en medio de ellos, los salud\u00f3. __\u00a1La paz sea con ustedes!                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>El primer d\u00eda de la semana el pu\u00f1ado de mujeres y hombres que hab\u00edan acompa\u00f1ado a Cristo segu\u00edan sumergidos en la m\u00e1s profunda angustia por la muerte de Jes\u00fas, \u00abpues a\u00fan no hab\u00edan entendido la Escritura: que era necesario que \u00e9l resucitara de los muertos\u00bb. Mar\u00eda Magdalena, con ese cuidado propio de las mujeres, fue otra vez al sepulcro, pero al llegar encontr\u00f3 que hab\u00edan quitado la piedra. Alarmada, volvi\u00f3 a buscar a Pedro y Juan quienes r\u00e1pidamente acudieron al lugar.En ocasiones, podemos ver delante de nosotros la verdad de Dios proclamada en un evento o por medio de la Escritura. El relato nos presenta una interesante sucesi\u00f3n de eventos que apuntan a la clase de desenlace que Dios desea frente a sus obras. Los dos corr\u00edan juntos, pero Juan lleg\u00f3 primero al sepulcro. \u00abAsom\u00e1ndose, vio los lienzos puestos all\u00ed, pero no entr\u00f3\u00bb (v. 5). Pudo constatar que el reporte de Mar\u00eda era verdadero, pues la evidencia delante de \u00e9l corroboraba su historia. No obstante, Juan no entendi\u00f3 el significado de lo que ve\u00edan sus ojos. Cuando Pedro lleg\u00f3, siempre m\u00e1s atrevido que los otros disc\u00edpulos, \u00abentr\u00f3 en el sepulcro y vio los lienzos puestos all\u00ed, y el sudario, que hab\u00eda estado sobre la cabeza de Jes\u00fas, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte\u00bb (vv. 6 y 7). Pedro examin\u00f3 con m\u00e1s detenimiento la evidencia. El hecho de que el sudario estuviera enrollado en un lugar aparte claramente indicaba que Jes\u00fas hab\u00eda salido en forma ordenada. No obstante, teniendo mayor claridad sobre los hechos, Pedro segu\u00eda sin entender el significado de lo que ve\u00edan sus ojos. La escena nos recuerda al proceso por el cual la verdad llega a tocar nuestros corazones. En ocasiones, podemos ver delante de nosotros la verdad de Dios proclamada en un evento o por medio de la Escritura. No obstante, aunque la vemos con nuestros ojos y podemos repetir verbalmente lo que hemos percibido, no captamos el significado m\u00e1s profundo de la verdad. Aun cuando a\u00f1adimos a esta situaci\u00f3n las mejores capacidades de nuestra mente, analizando con diligencia lo que hemos visto, el significado espiritual no nos resulta evidente. Juan, siguiendo el ejemplo de Pedro, entr\u00f3 tambi\u00e9n en el sepulcro. Vio la misma evidencia que su compa\u00f1ero pero el resultado fue diferente: \u00a1crey\u00f3! Es posible que Juan percibiera con mayor facilidad el significado espiritual de lo sucedido porque su experiencia no estaba condicionada por la terrible angustia que embarg\u00f3 a Pedro despu\u00e9s de negar a su amigo y Se\u00f1or. De todos modos, es a este punto final que debemos arribar. La revelaci\u00f3n de Dios no tiene como objetivo proveer alimento para nuestra curiosidad, sino producir en nosotros una experiencia espiritual. Luego de revelarse a Mar\u00eda de una manera similar, Cristo le anunci\u00f3: \u00absubo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios\u00bb (v. 17). La declaraci\u00f3n deja al descubierto la m\u00e1s extraordinaria verdad de la resurrecci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or. Eso ped\u00eda Pablo en su oraci\u00f3n por la iglesia de \u00c9feso, que pudieran entender cu\u00e1l es \u00abla extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, seg\u00fan la acci\u00f3n de su fuerza poderosa. Esta fuerza oper\u00f3 en Cristo, resucit\u00e1ndolo de los muertos y sent\u00e1ndolo a su derecha en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad, poder y se\u00f1or\u00edo, y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino tambi\u00e9n en el venidero. Y someti\u00f3 todas las cosas debajo de sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia\u00bb (1.19-22). Podemos esperar incre\u00edbles manifestaciones espirituales en nuestra vida, porque el Padre de Cristo \u00a1es tambi\u00e9n nuestro Padre!<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Por: Christopher Shaw, Director General de Desarrollo Cristiano Internacional. Producido y editado para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Podemos esperar incre\u00edbles manifestaciones espirituales en nuestra vida, porque el Padre de Cristo \u00a1es tambi\u00e9n nuestro Padre! 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