{"id":23533,"date":"2016-04-05T14:31:14","date_gmt":"2016-04-05T19:31:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/libertad-en-el-fracaso\/"},"modified":"2016-04-05T14:31:14","modified_gmt":"2016-04-05T19:31:14","slug":"libertad-en-el-fracaso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/libertad-en-el-fracaso\/","title":{"rendered":"Libertad en el fracaso"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Es incre\u00edble cu\u00e1n fuertes podemos tornarnos cuando comprendemos lo d\u00e9biles que somos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> Hechos 4:19-20                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>4:19<\/b>   Pero Pedro y Juan replicaron: __\u00bfEs justo delante de Dios obedecerlos a ustedes en vez de obedecerlo a \u00e9l? \u00a1J\u00fazguenlo ustedes mismos! <b>4:20<\/b>   Nosotros no podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y o\u00eddo.                        <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>Si nos tom\u00e1ramos un instante para volver a leer el relato de la negaci\u00f3n de Pedro, en Mateo 26, nos costar\u00eda, frente al texto en el que hoy reflexionamos, creer que se trata de la misma persona. Las circunstancias son pr\u00e1cticamente iguales, en ambos incidentes el ap\u00f3stol fue confrontado y tuvo la misma oportunidad de confesar que era seguidor del Cristo. No obstante, en la primera escena vemos a un Pedro miedoso, atemorizado por las posibles consecuencias de la sencilla acci\u00f3n de abrir la boca y afirmar que era disc\u00edpulo de Jes\u00fas. M\u00e1s bien opt\u00f3 por la mentira, no solamente una vez, sino tres veces, negando con la vehemencia de los que est\u00e1n acorralados que alguna vez haya pasado tiempo con el Maestro de Galilea.Muchas veces los m\u00e1s intr\u00e9pidos miembros del cuerpo son los que han sido rescatados de las peores condiciones. La transformaci\u00f3n de Pedro, en la escena narrada en Hechos, es absoluta. Lejos de sentirse intimidado por las amenazas del Sanedr\u00edn, los confront\u00f3 con audacia y proclam\u00f3 que no ten\u00eda intenci\u00f3n, ni por un instante, de retomar el camino que tan apasionadamente abraz\u00f3 en aquella ocasi\u00f3n: el silencio. \u00bfC\u00f3mo hemos de explicar un cambio tan radical en la persona de Pedro? Creo que la respuesta la hallamos en ese dram\u00e1tico encuentro que tuvo con el Jes\u00fas resucitado, a orillas del mar de Galilea. Hab\u00eda gustado, previamente, el fruto amargo de no arriesgarse por el Se\u00f1or: una tristeza y una desilusi\u00f3n tan profundas que, seguramente, crey\u00f3 que todos sus sue\u00f1os y proyectos de ser parte del movimiento que hab\u00eda iniciado el Cristo estaban muertos. La profundidad de su ca\u00edda prepar\u00f3 la tierra para su asombrosa recuperaci\u00f3n despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n de Cristo. El encuentro que tuvo con Jes\u00fas desat\u00f3 todo el potencial que hab\u00eda en \u00e9l, el cual hab\u00eda llevado al Padre a incluir al pescador en el grupo de los Doce. En este encuentro, el Se\u00f1or lleg\u00f3 a Pedro con instrucciones precisas: \u00abpastorea mis ovejas\u00bb. Es decir, que se dedicara a hacer el trabajo para el cual hab\u00eda sido llamado. Esta extraordinaria comisi\u00f3n nos resulta dif\u00edcil de digerir porque estamos muy acostumbrados a evaluar a las personas en funci\u00f3n de sus logros. Puedo decir, sin temor a errar, que en muchas congregaciones alguien que hubiera pasado por una experiencia similar a la de Pedro seguramente ser\u00eda descartado del ministerio, probablemente en forma definitiva. Mas Cristo revela, en esta ocasi\u00f3n, una de las m\u00e1s grandes verdades del evangelio: nuestros fracasos no condicionan los proyectos de Dios. Lo que mantiene en pie el proyecto del Se\u00f1or para nuestras vidas no es nuestra propia fidelidad sino la fidelidad de aquel que nos ha llamado. En una forma muy real Jes\u00fas le est\u00e1 diciendo al desilusionado disc\u00edpulo: \u00ab\u00a1Lev\u00e1ntate! Yo sigo creyendo en ti.\u00bb Es solamente cuando descubrimos cu\u00e1n extraordinariamente profunda es la gracia de Dios que podemos alcanzar nuestro verdadero potencial en Cristo. Nadie parece entender mejor esto que aquellos que han experimentado los m\u00e1s desgarradores fracasos. Por eso, muchas veces los m\u00e1s intr\u00e9pidos miembros del cuerpo son los que han sido rescatados de las peores condiciones. Para pensar:\u2028 \u00a1Es incre\u00edble cu\u00e1n fuertes podemos tornarnos cuando comprendemos lo d\u00e9biles que somos! &#160;F. F\u00e9nelon<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Autor: Christopher Shaw. Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Es incre\u00edble cu\u00e1n fuertes podemos tornarnos cuando comprendemos lo d\u00e9biles que somos. Vers\u00edculo: Hechos 4:19-20 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 4:19 Pero Pedro y Juan replicaron: __\u00bfEs justo delante de Dios obedecerlos a ustedes en vez de obedecerlo a \u00e9l? \u00a1J\u00fazguenlo ustedes mismos! 4:20 Nosotros no podemos dejar de hablar de lo que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/libertad-en-el-fracaso\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLibertad en el fracaso\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23533","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23533"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23533\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}