{"id":23536,"date":"2016-04-05T14:31:22","date_gmt":"2016-04-05T19:31:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/huir-sabiamente\/"},"modified":"2016-04-05T14:31:22","modified_gmt":"2016-04-05T19:31:22","slug":"huir-sabiamente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/huir-sabiamente\/","title":{"rendered":"Huir sabiamente"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El l\u00edder sabio sabe que hay situaciones en las que no podr\u00e1 ejercer el control.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculo\"><b>Vers\u00edculo:<\/b> G\u00e9nesis 39:11-12                    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','expand'); colexp('leerversiculo','colapse'); colexp('ocultarversiculo','expand'); \" id=\"leerversiculo\">Leer vers\u00edculo <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"link\" onclick=\"colexp('versiculotexto','colapse'); colexp('leerversiculo','expand'); colexp('ocultarversiculo','colapse');\" id=\"ocultarversiculo\" style=\"display:none;\">Ocultar vers\u00edculo <\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"versiculotexto\" id=\"versiculotexto\" style=\"display:none;\">\n<p>                        <b>39:11<\/b>   Un d\u00eda, en un momento en que todo el personal de servicio se encontraba ausente, Jos\u00e9 entr\u00f3 en la casa para cumplir con sus responsabilidades. <b>39:12<\/b>   Entonces la mujer de Potifar lo agarr\u00f3 del manto y le rog\u00f3: \u00ab\u00a1Acu\u00e9state conmigo!\u00bb Pero Jos\u00e9, dejando el manto en manos de ella, sali\u00f3 corriendo de la casa.                         <\/p>\n<p>                        <b>Leer todo el capitulo<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"texto\">\n<p>El concepto arraigado entre nosotros es que huir es solamente para cobardes, para aquellos que no tienen agallas para hacerle frente a los verdaderos desaf\u00edos de la vida. Seg\u00fan este criterio, los que huyen nunca triunfar\u00e1n en la vida, pues las conquistas pertenecen a los que avanzan contra viento y marea. Traducir esta filosof\u00eda en un principio para el ministerio no requiere de gran esfuerzo y nos puede llevar a una postura de obstinada perseverancia. No obstante en ocasiones, como lo ilustra la historia de Jos\u00e9, puede ser la f\u00f3rmula ideal para el desastre.\u2028\u2028La decisi\u00f3n de evitar las tentaciones requiere de mayor coraje y valent\u00eda que el necio que cree poder triunfar donde otros, mejores que \u00e9l, han ca\u00eddo. Algunos podr\u00edan objetar que Jos\u00e9 termin\u00f3 en la c\u00e1rcel como resultado de su decisi\u00f3n de huir. Su coraz\u00f3n, sin embargo, estaba siendo preparado para las grandes responsabilidades que Dios iba a colocar en sus manos en pocos a\u00f1os. A corto plazo, entonces, el huir tuvo sabor a derrota, pero a largo plazo su decisi\u00f3n puso las bases para una vida de trascendencia en los asuntos del Se\u00f1or. \u00bfQu\u00e9 es lo que motiv\u00f3 a Jos\u00e9 a huir? En primer lugar, observamos en el pasaje que el compromiso mayor de Jos\u00e9 era con la honra de su Dios. Su deseo de no ensuciar el nombre de Jehov\u00e1 se extend\u00eda tambi\u00e9n a una decisi\u00f3n de no deshonrar al hombre que le hab\u00eda confiado el cuidado de todo lo que ten\u00eda en su casa, Potifar. Ya hab\u00eda declarado, en ocasi\u00f3n de las insistentes insinuaciones de la esposa de su amo: \u00abMi se\u00f1or no se preocupa conmigo de lo que hay en casa, y ha puesto en mis manos todo lo que tiene. No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto t\u00fa eres su mujer. \u00bfC\u00f3mo, pues, har\u00eda yo este gran mal, y pecar\u00eda contra Dios.\u00bb (vv. 9-10) En el texto de hoy vemos que Jos\u00e9 se encontraba solo con la mujer de Potifar, una situaci\u00f3n sumamente peligrosa para cualquier hombre que desea mantener la pureza de su coraz\u00f3n. Ella, no satisfecha con presionarlo con sus perversas invitaciones, ech\u00f3 por la borda la cautela y quiso tomarlo por la fuerza. Jos\u00e9 sab\u00eda que en breves instantes dejar\u00eda de poseer la disciplina y la claridad mental para mantenerse firme en su postura. No intent\u00f3 fortalecerse en medio de una situaci\u00f3n que apelaba a la sensualidad de la carne. Ante semejante peligro, decidi\u00f3 huir. He aqu\u00ed la clave de su decisi\u00f3n: conoc\u00eda sus propias limitaciones y sab\u00eda bien por qu\u00e9 puertas podr\u00eda ingresar el enemigo. El l\u00edder sabio sabe que hay situaciones en las que no podr\u00e1 ejercer el control necesario para mantener la santidad de su vocaci\u00f3n. Prefiere ni siquiera intentar una lucha, por que se encuentra en inigualdad de condiciones. La decisi\u00f3n de evitarlas requiere de mayor coraje y valent\u00eda que el necio que cree poder triunfar donde otros, mejores que \u00e9l, han ca\u00eddo. Para pensar: \u00abHuye de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de coraz\u00f3n limpio invocan al Se\u00f1or.\u00bb&#160; 2 Timoteo 2.22<\/p>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" class=\"pie\">Autor: Christopher Shaw. Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright \u00a92003-2010 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El l\u00edder sabio sabe que hay situaciones en las que no podr\u00e1 ejercer el control. Vers\u00edculo: G\u00e9nesis 39:11-12 Leer vers\u00edculo Ocultar vers\u00edculo 39:11 Un d\u00eda, en un momento en que todo el personal de servicio se encontraba ausente, Jos\u00e9 entr\u00f3 en la casa para cumplir con sus responsabilidades. 39:12 Entonces la mujer &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/huir-sabiamente\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHuir sabiamente\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-23536","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23536"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23536\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}